Pasaron un par de días y las cosas sencillamente no mejoraban, Phineas pasaba todo el día o en su habitación o en el patio, recostado en su cama viendo el techo o sentado bajo el árbol viendo a la nada, sin Ferb a su lado la mente de Phineas no pensaba en otra cosa que no fuera el británico

Prácticamente todo el mundo se dio cuenta que algo no estaba bien, en esos días todo era monótono, sin emoción, algo faltaba, algo importante

La mas que se dio cuenta de eso fue la misma Candace que en esos días esperaba que su hermano construyera algo para acusarlo como era habitual para ella, pero el pelirrojo no hacía nada, solamente se quedaba bajo ese árbol todo el día. Un aura melancólica rodeaba a Phineas, se veía tan triste y solo que parecía alma en pena al caminar

Candace no entendía que le pasaba a su hermano, sabía que extrañara a su hermano pero el hecho de que Phineas Flynn no aprovechara el día con uno de sus extravagantes inventos era terriblemente extraño

Como es bien sabido Candace Flynn es conocida por querer acusar a sus hermanos y ahora que no ocurría nada ella tampoco sabía qué hacer, trato de hacer que su hermano volviera a construir cosas, mostrándole planos viejos, darle nuevas ideas, incluso trato de obligarlo a construir algo

- Vamos Phineas, levántate, ¿Desde cuándo pasas todo tu tiempo sin hacer nada?- Lo veía enfadada con los brazos cruzados, estaba harta de ver a Phineas sin hacer nada, para Candace, acusar a Phineas y Ferb es lo mejor que sabe hacer y sin sus inventos ella siente que perdió su identidad, para cualquiera eso no tendría sentido pero para ella, definitivamente no era así

- ¡Por favor Phineas!- Trato de levantarlo sujetándolo de los hombros, al ponerlo de pie, de inmediato le paso una llave de tuercas - Escucha hermano, entiendo que te sientas mal pero ¡No puedes seguir así! ¡Y ya estoy más que harta de esperar a que te recuperes!- Antes de que ella llegara a ver a su hermano en el patio Candace fue primero a su cuarto a tomar las herramientas de Phineas para obligarlo a construir sus "Monstruosos" inventos

-Candace... no tengo ánimos para eso... para nada en realidad- Phineas quería darse la vuelta para entrar a la casa pero su hermana lo agarro del brazo y lo tironeo hacia la calle

-Ni creas que volverás ahí dentro, andando hermanito- Tomo su celular y llamo a una de tantas compañías que los chicos llamaban para que les suministraran el material de construcción, no tenía idea de que ordenar, pero lo que fuera para que su hermano deje de ser un holgazán

Tardaron unos minutos en aparecer unos camiones que traían todo tipo de aparatos de construcción

- Por favor firme aquí- Se les acerco un señor repartidos con una tablilla, Candace tomo la tablilla y firmo con su nombre, el repartidor se vio confundido de ver al joven Flynn sin su hermano - Disculpe, ¿Donde está el joven chico de cabello verde?-

Phineas se encogió de hombros al escuchar a ese hombre referirse a Ferb, Candace se vio triste por un momento antes de recuperar la compostura

- Aquí lo tiene señor- Le paso la tablilla algo brusco, tomo la mano de su hermano para dirigirse a los camiones

Unas calles mas atrás estaban Isabella, Baljeet y Buford, caminaban hacia la casa de los Flynn-Fletcher pero cuando vieron unos camiones en frente de la casa se detuvieron inmediata mente

- Oigan, ¿Esos no son los camiones que le dan esos materiales de construcción a Phineas y Ferb?- Pregunto Baljeet viendo a sus amigos

- Si lo son, ustedes creen que Phineas ya esté mejor- Dijo Isabella esperanzada de que su amado Phineas Flynn ya estuviese mejor con la partida de su hermano

Los tres corrieron lo más rápido posible allá, esperando ver la sonrisa del peli-rojo pero todo lo que vieron fue a Candace gritándoles a los repartidores donde dejar las cosas

Los chicos se veían confundidos, se le acercaron a Candace para saber que estaba pasando

- Candace, ¿Que estás haciendo?- Isabella se puso al frente de Candace al preguntarle eso, el rostro de Candace indicaba molestia, su hermano estaba sentado en la calle viendo a los trabajadores mover las cosas de un lugar al otro, cosa que irritaba a Candace pero estaba muy ocupada gritándole a los trabajadores que hicieran bien el trabajo como para gritarle a su hermano

- Estoy intentando que Phineas construya algo de una buena vez- Se cruzo de brazos al ver de reojo a su hermano sentado

Isabella se entristeció al ver a Phineas de esa manera, se le acerco un poco para hablar con el

- Bueno, no se queden ahí parados, ¡Muévanse!- Le grito a Buford y a Baljeet para que también se pusieran a descargar las cosas para construir el invento, los chicos de inmediato se movilizaron para no hacer enojar más a Candace

Con Phineas, estaba en una charla con Isabella, ella intentaba animarlo como pudiera pero ni ella podía hacer algo para ayudarlo a salir de ese estado

- Phineas... ¿Hay algo que puedo hacer por ti?...- Pregunto con preocupación al verlo

- No Isabella pero gracias...- Trato de sonreírle pero ni eso pudo hacer, resignado con sus sentimientos, se levanto y se fue caminando, Isabella no lo detuvo, se veía que el necesitaba estar solo...

El camino por el parque, el mismo donde estuvieron antes de llevar a Ferb al aeropuerto, se sentó en el césped viendo al vacío, de pronto le cubrió una sombra, miro al cielo y vio muchas nubes que empezaban a cubrir el sol, le causo un poco de gracia, a pesar que ya no podía sentir la calidez del sol por la nubes... La verdad, era que no la había podido sentir desde hace un tiempo... desde que se fue Ferb

Candace se equivocaba al pensar que Phineas no había intentado construir algo en todo este tiempo, el ojiazul había intentado de todo para poder inspirase para construir algo pero... sin Ferb aquí... ¿Qué chiste tenia...? Se dio cuenta que lo que más disfrutaba de construir sus inventos y artilugios era que lo hacía a lado de Ferb, disfrutaba mucho estar con él, se divertía mucho con él, sin el aquí... no podía hacer nada

No entendía por que su mente no quería cooperar, sus ojos siempre estaban húmedos, no sabía cuántas veces había terminado llorando, jamás en toda su vida se había sentido tan solo...

No muy lejos de allí un Ornitorrinco estaba volando en su planeador, alejándose de un edificio que en la parte de arriba estaba carbonizado como si recientemente algo ahí hubiera explotado

- ¡TE ODIO PERRY EL ORNITORRINCO!- Grito fuertemente un hombre algo sucio por la explosión, agitaba su puño amenazadoramente hacia el agente que se alejaba, esa misión lo termino mas rápido de lo normal, el solo pensaba en regresar a casa, estaba preocupado por Phineas, odiaba verlo tan nostálgico y triste, mientras sobrevolaba el parque lo vio, ahí sentado

Se estaciono cerca del parque, programo su deslizador en piloto automático para que regresara solo a la base, se quito el gorro y se acerco por detrás a Phineas

- Grrrrrr- Llamo su atención con su clásico sonido, Phineas se volteo un poco y se encontró con Perry, de inmediato el ornitorrinco se dio cuenta de unas lagrimas que empezaban a salir de sus ojos

- Oh, ahí estas Perry- Tomo al mamífero entre sus brazos y le acaricio la cabeza suavemente, Perry lo veía triste, durante días Phineas no había sonreído, estar separado de Ferb lo afectaba en grande - Sabes Perry... he estado pensando... que no soy tan listo como todos creían... - Dijo el muchacho triste, Perry escuchaba atentamente sus palabras

- Durante días no eh hecho nada... no eh podido hacer nada. Qué extraño, ¿no crees?- Sonrió con suma dificultad - Siempre aprovechaba cada día y ahora... no sé que me... pasa- Su voz se cortaba, unas lagrimas empezaban a caer encima de la cabeza de Perry - Lo extraño... y mucho Perry...- No pudo contener más las lagrimas, sollozó fuertemente al igual como lo había hecho desde que Ferb se había apartado de su lado, abrazo fuertemente a Perry, sus lagrimas corrían rápidamente por su rostro, mojaban al ornitorrinco, a Perry le dolía mucho verlo de esa manera, ojala Ferb estuviera aquí...

Perry trato también de abrasarlo, Phineas se desahogo con su querida mascota, sus ojos se enrojecieron rápidamente, sus lagrimas ardían pero no podía detenerse, jamás pudo y jamás podrá...