Un Taxi llevaba al joven Flyn por la carretera hacia el aeropuerto, el taxista le parecía extraño que un niño de tan solo unos 10 años estuviera viajando solo pero siempre y cuando le pagara el viaje no importaba lo de más
Al llegar al aeropuerto, le pago al hombre inmediatamente, le ayudo a bajar su maleta y de ahí Phineas salió corriendo hacia la misma puerta donde se despidió de Ferb, miro a su alrededor viendo a las personas corriendo de un lugar al otro con sus maletas, otras se despedían de sus seres amados y otros eran recibidos por ellos
Sus ojos se humedecieron un poco al recordar cuando Ferb se fue por esa misma puerta pero rápidamente se seco los ojos pasando su brazo derecho para limpiar sus lagrimas, muy pronto estaría allí con él como antes, no debía llorar
Se sentó en una de las sillas esperando que el avión apareciera pronto, poso sus ojos azules en el piso pensando, lo primero que se le vino a la mente fueron esos boletos de avión que aparecieron repentinamente en la mesa de la sala, ¿Cómo abran aparecido allí tan repentinamente?, ¿Serán de alguien más? Como fuera ya no importa, acababa de gastar esos boletos, solo esperaba que quien los allá comprado no esté molesto

Era como medio día, estaba lloviendo suavemente afuera de la academia, Ferb se encontraba sentado a un lado de una ventana, estaba en la clases de ciencias avanzadas pero apenas le estaba poniendo atención, gran parte de esa materia ya la tenía graba de su mente
Veía como el vidrio se empapaba enteramente por el agua, el cielo estaba muy gris pero eso no le sorprendía en nada, Londres era un lugar muy lluvioso al fin y al cabo
Suspiro pesadamente, vio su libreta de hojas sobre su mesa, estaba llena de cálculos y dibujos de inventos que deseaba hacer junto a su hermano
Esos días de verano son sus más maravillosos recuerdos, su diario estaba lleno de esas memorias, Phineas le enseño que cada día era maravilloso y tenía que aprovecharlo al máximo, siempre le gusto ese modo de pensar del pelirrojo que también se volvió suyo
En todo el día Ferb estuvo ocupado escribiendo cálculos y haciendo planos, era un inventor, era imposible para el apartar su mente de las maquinas que él y Phineas querían tanto, pero no podía distraerse tanto de las clases o tendría problemas, fue un día más o menos largo para el
Para todos los estudiantes, el debería de ser sumamente feliz, tenía las mejores clasificaciones, sin mencionar que su reputación de Danville le siguió hasta aquí, todos sabían de su gran talento en la construcción, habían escuchado de varias de las cosas que él y Phineas hacían en su ciudad natal, estaban ansiosos por ver lo que él podía hacer pero desde que llego aquí no ha construido nada, aun así las personas siempre estaban con él
A Ferb le molestaba mucho las preguntas incesantes de sus compañeros, "¿Por qué estás aquí sin tu hermano?" "¿Phineas también vendrá?" "¿Alguno de los dos tiene novia?" era cansado escuchar la mismas preguntas todos los días, pensar en Phineas le lastimaba y esas chicas no ayudaban
Suspiro aliviado en cuando escucho el timbre, era hora de volver a casa, era viernes así que podrá descansar de todas esas preguntas irritantes el fin de semana, camino hacia la casa de sus abuelos, normalmente ellos iban por él a la escuela pero ellos le llamaron diciendo que se presento algo inesperado y que tendría que tomar un taxi para volver a casa
Ferb le extraño mucho eso pero pensó que no sería algo muy grave, decidió caminar hasta su nuevo hogar, era una caminata algo larga pero no le importaba, quería usar todo ese tiempo para pensar tranquilamente en sus cosas
Quizás debería intentar construir algo en el patio de la casa como lo hacía en Danville, seguramente aquí sus inventos no desaparecerían como allá, se preguntaba en más de una ocasión que era lo que ocurría con ellos pero él y sus amigos trataron de averiguarlo y no consiguieron nada, era una lástima pero ya no importa
Más de un taxi se detuvo cerca de el ofreciéndole llevarlo a su casa pero él se negó, prefería caminar sin importar que se mojara por la lluvia, no había mucho frio para él, de hecho se sentía muy bien la fresca lluvia caer en su rostro
Se pregunto cómo estarían sus amigos, seguramente Buford sigue furioso con él, si no hubiera sido por Baljeet le hubieran roto la nariz, le estaba agradecido pero de algún modo creía que se merecía ese golpe…
Isabella… sin duda ella debe de estar con Phineas tratando de consolarlo… trato de calmarse con esa idea, sabía que ella sería una buena pareja para cualquier chico… Phineas sería un afortunado a los ojos de los otros chicos… sacudió su cabeza olvidándose de ese tema
Se pregunto cómo estaría su hermanastra Candace, no estaba seguro si su hermano siguiera construyendo después que él se fue pero de ser así entonces ella lo estaría vigilando todo el día para acusarlo con su mama, le impresionaba lo obstinada que era ella con seguir intentándolo después de tantos años, se ve que estaba decidida a que su madre viera sus inventos, se pregunto si seguiría con eso aun cuando ellos ya fueran mayores, bueno, eso lo averiguaría algún día
Cuando estuvo a una calle de llegar a casa la lluvia se detuvo, vio el cielo cuando ya no sintió las frescas gotas de agua en su cabeza, las nubes que tenían un fuerte color gris ahora se ponía de un tono más blanco, vio como se movían tranquilamente las nubes encima de su cabeza
Siguió caminando hacia la casa de sus abuelos, se detuvo al frente de la puerta y busco en su mochila la llave que sus abuelos le dieron, un pequeño chirrido se escucho cuando abrió la puerta
-¿Ferb? ¿Hijo, eres tú?- Esa era la voz del abuelo Fletcher, la voz se escucho en la cocina
Ferb dejo su mochila en las escaleras antes de dirigirse allá, podía oler algo delicioso en el aire, a juzgar por ese aroma era un estofado
Se quedo parado en el umbral de la entrada a la cocina, todo su cuerpo se quedo completamente inmóvil, sus ojos se quedaron mirando fijamente al chico que estaba sentado al lado de sus abuelos…. No podía creerlo…. Phineas…
-Hola hermano- Phineas Flyn sonrió suavemente al ver a Ferb, estaba algo nervioso al volver a ver a su hermano, sus ojos azules tenían un pequeño brillo al ver al peli verde
Sus abuelos solo miraban la escena esperando que su nieto dijera algo, los padres de los niños les dijeron que Phineas y Ferb tuvieron una discusión antes del viaje, pensaron que el peli rojo vino a disculparse con Ferb pero… sabían que había algo mas…
Ni siquiera parpadeaba, el rostro de Ferb no tenia expresión alguna, solamente miraba los ojos de Phineas, a simple vista él no estaba impresionado pero en su interior sentía como si estuviera apuntó de desmayarse, esto era demasiado irreal…. Pero era cierto, el chico que había estado presente en su mente y corazón por tanto tiempo estaba allí, sentado al lado de la mesa
Los ojos de Phineas estaban humedeciéndose mucho, unas pequeñas lágrimas se asomaron por las esquinas de sus ojos, su sonrisa se hizo un poco más grande, se sentía tan feliz de ver a Ferb
-¡FERB!- Grito Phineas arrojándose a los brazos de su hermano, lo abrazo fuertemente, casi y se caen al suelo –Me alegra tano verte-
El peli verde sintió unas cálidas lágrimas en su hombro, su cara seguía estando carente de toda expresión, no podía creer que su hermanastro viniera hasta aquí por él, imagino que el seguiría enfurecido con el por a ver venido aquí pero parecía como si no hubiera sido así
Los abuelos miraban esto enternecidos, se notaba que Phineas quería mucho a Ferb, esperaron que su nieto le respondiera el abrazo y que dijera algo parecido a lo que expresaba Phineas
Ferb finalmente reacciono, simplemente alzo un brazo y poso su mano en la espalda del peli rojo
-Hola hermano…-
Eso fue todo lo que dijo, después se separo lentamente de Phineas y se volteo para retirarse a su habitación, tomo su mochila y subió las escaleras sin mirar atrás, se escuchaba atentamente los pasos de Ferb a su cuarto, ninguno de los presentes, ni siquiera el mismo Phineas dijo algo, estaba muy confundido y sorprendido por la indiferencia que mostro Ferb
Phineas vio fijamente como el subía al segundo piso, su cerebro le indico en ir tras él pero antes que siquiera pudiera mover un dedo, sintió la mano de su abuelo en su hombro
-Tranquilo Phineas- Dijo su abuelo con una sonrisa reconfortante
- Si, el acaba de llegar de la academia, es un lugar muy agotador, una vez que este descansado será el mismo y más si tu estas aquí- Las palabras de la abuela Fletcher calmaron a Phineas, el pensó que quizás sería mejor darle un tiempo a Ferb antes de ir y hablar con el
Ambos abuelos estaban seguros que con Phineas aquí Ferb volvería a ser el mismo de siempre, solo necesitaba un momento para pensar a solas; Le sirvieron el almuerzo a Phineas, mas tarde subirían una bandeja con la comida de su querido nieto
Ferb se sentó en la cama, su mente le daba vueltas, se sentía un poco mareado, se dejo caer hacia atrás mirando el techo de su habitación, no lo entendía…... ¿Por qué el vino aquí? La última vez que se vieron él ni siquiera le dirijo la palabra y ahora lo abraza con lágrimas en los ojos, como si no se hubieran visto en años
Ahora entendía por qué sus abuelos no pudieron ir por él cuando terminaron las clases, fueron por Phineas al aeropuerto…
Pensó y pensó en que hacer, vino hasta aquí para impedir dañar a alguien por sus sentimientos por su hermano, para darle a Isabella una oportunidad con él pero… de no podía evitar sentirse feliz de volver a verlo
Pasaron como unos veinte minutos antes de que le subieran el almuerzo, no tenía mucho apetito, lo dejo encima de su escritorio para comerlo más tarde, el aroma del estofado inundo el cuarto pero ni con eso deseaba comer
Los abuelos Fletcher llamaron a casa de su hijo para avisarle que Phineas se encontraba aquí, estuvieron al teléfono un buen rato, Linda Flyn sonaba muy preocupada y asustada, ellos dijeron que irían por su hijo lo más pronto que pudieran, les alegraba ver que su hijo estaba a salvo pero a verse ido sin decir ni una sola palabra era algo que merecía un fuerte castigo
Tardarían unos días en llegar allá, así que hasta entonces Phineas y Ferb volverán a vivir bajo la misma casa, durante todo el día Phineas estuvo con los abuelos Fletcher, para darle un momento a Ferb a solas en su cuarto
Curiosamente, ese día que comenzó como un día lluvioso termino con el cielo completamente despejado, el sol apareció entre las hermosas montañas boscosas que se veían por la ventana de Phineas, el peli rojo estaba sentado en una silla mirando esa hermosa imagen, quería hablar con Ferb desde hace horas pero… Ferb no había salido de su cuarto en todo el día y no quería hablarle desde el otro lado de una puerta
Tenía que verlo cara a cara, después de esa conversación que tuvo con Isabella, finalmente logro aclarar su mente, había algo en su pecho, algo que había vivido en él desde hace mucho y ahora tenía que expresarlo pero… y si él no quiere verlo y si él está molesto por lo que paso en esos días antes de su viaje…. No tenía el valor para enfrentarlo, esa era la cuestión…
El sol pronto se escondió entre las montañas, Phineas cerró los ojos disfrutando de los últimos rayos de sol antes de que se fuera, cerro la ventana y corrió las cortinas, se acerco a la cama para recostarse en ella, trataba de pensar en qué hacer, querida verlo, hablar con él pero….. Y si el….
Las horas pasaron, el cielo nocturno era muy hermoso, lleno de estrellas, la luna brillaba en todo su esplendor, una suave brisa recorría los campos, era una noche muy bella y tranquila, en la casa de los abuelos Fletcher, los adultos se fueron a dormir desde hace varias horas, los únicos despiertos eran los hermanos Flyn-Fletcher, se encontraban en sus cuartos sin hacer ruido alguno
Ferb miro su reloj de muñeca, eran casi las tres de la mañana, era bastante tarde y lo mejor sería intentar dormir, además, mañana tenia clases y desvelarse no le ayudaría en nada, se puso la piyama con algo de pereza, se acomodo debajo de las sabanas preparado para dormir, la calma que reinaba en la casa era de algún modo relajante, dormiría sin problemas o… eso pensó…
La calma de la noche fue rota por un ruido, un llanto, no se podía oír muy claramente pero sin duda alguien estaba llorando, Ferb se destapo y se sentó en la cama, obviamente ese sollozo venia de dentro de la casa, salió de la cama y camino hacia la puerta para ir a investigar
Camino un poco por el pasillo, presto a atención a lo que escuchaba para identificar de donde venia ese triste llanto…. No tardo en encontrar la fuente de ese ruido… El cuarto de Phineas
Se quedo parado por unos segundos al frente de su puerta, estaba dudoso si entrar o no, no se habían visto en todo el día por miedo por lo que ocurrirá después, cerró los ojos fuertemente, sentía un dolor punzante en su pecho al oír el llanto de Phineas, respiro hondamente antes de tomas la perilla de la puerta y girarla
Entro a su cuarto silenciosamente, encontró a su amado hermanastro sentado en el suelo, apoyado a un costado de su cama, tenía su rostro entre sus rodillas, podía ver como sus ojos estaban siendo tapados por sus manos
Cerro suavemente la puerta detrás de él, camino hacia el sin hacer el menor ruido, al parecer aun no se había percatado de su presencia, en cuanto estuvo justo al frente de él se puso de rodillas para estar a la misma altura
Phineas abrió grande los ojos al sentir que alguien le poso su mano en su hombro izquierdo, levanto el rostro encontrándose con los ojos azules de Ferb, sus ojos mostraban una evidente preocupación por el
-Ferb… - Susurro suavemente su nombre, en cuanto vio su rostro sus lágrimas fueron más intensas
-Phineas…. ¿Qué ocurre?- Acerco un poco más a él, ¿Qué le pasa?, ¿Por qué llora tanto?, siempre odio ver a Phineas llorar, inclusive en esa horrible noche cuando se pelearon, sabía perfectamente que EL fue el que provoco esas lagrimas, se odio a sí mismo por ello
Las manos de Phineas temblaban mucho, nuevas lágrimas aparecieron en las esquinas de sus ojos, no tardaron ni un segundo en correr por sus mejillas, no aguantaba más, rápidamente atrapo a Ferb en un fuerte abrazo, coloco su cabeza en su hombro mientras dejaba que esas lagrimas corrieran por su rostro
-PERDONAME, Lamento mucho la pelea que tuvimos en casa, lamento a verte golpeado pero…. – Trago algo de saliva antes de continuar –Me sentía tan solo, creí que me estabas abandonando…. Dejándome solo… -
Ferb se quedo completamente quieto escuchando las palabras de su querido hermano, sus ojos se abrieron mucho con sus palabras
-Vine aquí para…. Estar contigo… no quiero estar apartado de ti- Abrazo con más fuerza al peli verde, sus lagrimas manchaban la piyama de su hermano
Las mejillas de Ferb se ruborizaron por esas palabras, su cuerpo se movió por sí solo, sus brazos rodearon el cuerpo de Phineas atrayéndolo hacia el
-Phineas… yo tampoco quiero apartarme de ti, jamás lo quise pero… pensé que quizás me apartaba de ti…. Creí… que hacia lo correcto… tendrías más libertad…- Ahora eran sus ojos lo que se humedecían, lo abraza con todas sus fuerzas, sin querer soltarlo ni por ni un segundo
No entendía que quería decir Ferb con "Libertad" pero si eso significaba que él se tuviera que ir, preferiría estar encerrado para siempre
-Pero… fue un error… lo siento… lo siento tanto- Los dos se quedaron sentados en el piso de madera, abrasados, queriendo estar juntos para siempre
La luz de la luna entraba por la ventana de Phineas, esa bella luz plateada iluminaba la habitación lo suficiente para distinguir las cosas de cuarto, los niños estaban cómodos en los brazos del otro, la calidez de ese abrazo eliminaba el dolor que habían sentido ya hace mucho tiempo
Finalmente las lagrimas de los dos se secaron, sintieron un agradable calor en su pecho, era un sentimiento que los hacía sentir muy felices, los dos tenían una tierna sonrisa en sus labios, disfrutando del momento que vivían juntos
El peli rojo se removió un poco para ver el rostro de su hermanastro, sus ojos tenían un hermoso brillo y sus labios tenían una suave sonrisa, se veía tan…
Pronto sintió la suave mano de Ferb acariciándole la mejilla, los dos se dejaron guiar por lo que sentían, se acercaron lentamente, sintieron el aliento del otro golpeando su rostro… hasta que sus labios se tocaron suavemente
Compartieron un dulce beso, lleno de inocencia y cariño, el corazón de los dos latía con fuerza, sus corazones… cuando los dos se separaron sintieron como si se hubieran esfumado en el aire, era como si no podían sentir sus propios latidos pero ahora, que volvían a estar juntos volvían sentir su palpitar y el sentimiento que reina en el
Se separaron del beso muy lentamente, no se apartaron casi nada, se miraron fijamente a los ojos, las mejillas de Phineas estaban muy sonrojadas y estaban algo húmedas por las lágrimas, era tan lindo
-Phineas…. Me gustas… me gustas mucho- Le abría su corazón, declarándole sus sentimientos, ese beso que compartieron fue maravilloso, sin duda jamás lo olvidaría
-También yo… me gustas mucho Ferb –Volvió a abrasarlo, se sentía tan feliz que por un momento pensó que iba a morir, finalmente entendía lo que sentía por Ferb, lo quería con todo el corazón y el alma, quizás sus padres lo llevarían de vuelta a casa y volverían a separarse pero ahora no importaba la distancia, los sentimientos de los dos eran comprendidos, y cuando Ferb termine con sus estudios volverían estar juntos, por siempre.