Todos los chicos del vecindario estaban reunidos al frente de la casa de los Flyn Fletcher. Cuando los chicos se enteraron que Phineas se fue a Londres se creó toda una conmoción, varios estaban asustados pensando que Phineas también iba a ir a esa prestigiosa academia, entre todos ellos Isabella era la más angustiada, no entendía que le pasaba a Phineas, cuando hablo con el por última vez…... No lo entendía, ¿Qué había pasado? Parecía que el peli rojo al fin estaba abriendo su corazón y ¿se fue así sin más? Por más que lo meditaba menos lo entendía
-¿Qué le pasa a ese inútil? ¿Se fugo de casa o qué?- Dijo fastidiado Buford, ya bastante malo fue cuando Ferb se fue como para que Phineas desapareciera
-Buford cálmate, debe de ver una razón de por qué Phineas se halla ido- El hindú trato de calmar a Buford con sus palabras
Todos estaban intentando entender las razones por las cuales el peli-rojo se fue tan de repente, pero por más que lo razonaban no se les ocurría alguna razón, quizás fue a ver a Ferb pero la última vez que vieron a esos dos juntos ellos habían sufrido una terrible pélela así que no había razón para que fuera a verlo, y aun que quisiera pedirle disculpas, no se creyeron que en serio se tomaría tantas molestias para decir "Lo siento"
Cuando quisieron preguntarles a sus padres que estaba pasando se enteraron que ellos mismos se habían ido a buscar a su hijo, no había nadie que les explicara que ocurría, todos estaban confundidos, pensando en cientos de posibilidades de que podía estar pasando con su amigo
-¡Hey! ¡Chicos!- De pronto vieron a Jango corriendo por la acera lo más rápido que podía, algunas gotas de sudor corrían por su frente demostrando que llevaba un buen rato corriendo de esa manera, cuando los demás lo vieron se dirigieron hacia él para ver que le ocurría al chico
Cuando estuvieron todos reunidos Jango finalmente se detuvo de su carrera, respiraba hondamente por el cansancio que tenia
-¿Qué te pasa Jango?- Pregunto Isabella poniendo una mano en el hombro de su amigo, el chico dio una última bocanada de aire antes de contarle a los demás de lo que se acaba de enterar gracias a su padre
-Papa…. Me dijo que Phineas y su familia regresaran aquí mañana temprano- Al terminar esa última frase los presentes se quedaron impresionados y pronto estallaron en un sin fin de preguntas que Jango no podía contestar; ¿Qué había pasado? ¿Phineas se fue a esa academia o no? ¿Vio a Ferb? ¿Sus padres lo castigaron? Pero el chico no sabía nada de eso, su padre solo se había comunicado con ellos para saber si todo estaba bien, los Flyn Fletcher solo le dijeron que estaban bien y que regresaran pronto a casa pero nada más dijeron ellos o el padre de Jango
El pobre niño se sentía abrumado por tantas preguntas a la vez, todos hablaban al mismo tiempo, ni podía oír bien una pregunta con tantas voces hablando a la vez
-¡Oigan! Suficiente, lo están atosigando- Exclamo Isabella poniéndose al frente de Jango, todos se callaron al escuchar la voz de la morena, algunos tenían la mirada baja sintiéndose un poco avergonzados por todo el alboroto que hicieron pero otros como Buford seguían molestos pero no dijeron nada
-Gracias Isabella- Dijo Jango suspirando de alivio, la chica se volteo a verlo y le dio una pequeña sonrisa como agradecimiento por la información que acababa de darles
-De nada- Eso es todo lo que dijo Isabella antes de sumirse en sus pensamientos mientras los demás hablaban entre ellos aun con dudas y muchas preguntas
La mente de la joven chica estaba tratando de saber que iba a hacer cuando viese a Phineas frente a frente, la última vez que le vio Phineas le dijo que le faltaba algo, un sentimiento en su corazón que era tan fuerte que no podía ignorarlo, la chica pensó que finalmente el chico de sus sueños se había dado cuenta de que era el amor, que al fin los dos pudieran estar juntos pero…. Estaba confundida…. Ya no podía esperar más, tenía que decirle a Phineas Flyn sus sentimientos o el jamás lo sabrá
Estuvieron al frente de esa casa un largo tiempo llenándose la cabeza de preguntas pero sin una sola respuesta pero al final todos tuvieron que regresar a casa, mañana temprano tenían pensado ir a ver a su amigo para saber de una vez que fue lo que paso
En su habitación Isabella Garcia-Shapiro se llenaba de nervios con solo pensar que mañana hablaría con Phineas de sus sentimientos, pensaba en cuales serian las palabras correctas pero sus nervios no le ayudaban pensar claramente
¿Desde cuanto que ella estaba enamorada de el? De seguro desde hace mucho, soñaba siempre en que él le confesara palabras de amor y que ambos estuvieran unidos por siempre, ese había sido su sueño desde siempre y mañana se cumpliría o al menos eso es lo que piensa Isabella
La noche en Danville paso lenta, a varios chicos les costaba mucho trabajo dormir, sus mentes llenas de curiosidad no les permitían descansar, estaban demasiado ansiosos para cerrar los ojos, ¿Cómo culparlos? Todo lo que había ocurrido no era normal, Phineas y Ferb separados y peleados era algo impensable para todos, jamás imaginaron que llegaría el día en el que ellos ya no estuvieran juntos
La mejor amiga de los chicos estaba sentada en su cama viendo al vacio sin lograr conciliar el sueño, igual que todos los demás, cerca de su cama estaba su fiel perro, su chihuahua dormía calmadamente sin saber que su ama estaba tan preocupada por el día de mañana, para ella la noche fue eterna, esperaba en su cama a que el sol apareciera para que pudiera ver a su querido Phineas, su corazón latía fuerte con pensar en el nuevo día de mañana y lo que ocurriría
Fue así toda la noche para la mitad del vecindario
Las horas pasaron, la luz del sol aparecía lentamente haciendo que la oscuridad de la noche desapareciera junto a las estrellas, los adultos salían de sus casas para ir a trabajar, las aves cantaban animosamente como siempre
La luz entro en el cuarto de Isabella iluminando primero la cama de Pinky despertando al pequeño animal que descansaba allí, Pinky se dirigió a la cama de su dueña para ver si ya despertó, la encontró sentada en la cama con una mirada muy pensativa, cuando la niña se dio cuenta que su pequeña mascota había despertado se levanto para acariciarle suavemente la cabeza
-Buenos días, Pinky- Se notaba que la pobre no había dormido casi nada anoche, el chihuahua estaba seguro que era porque Phineas regresaría a casa hoy mismo, los sentimientos de su dueña por el joven Flyn eran profundos, de eso Pinky estaba muy seguro, sabia lo preocupada que estaba Isabella y esperaba que el día de hoy ella tuviese el valor de hablar de ello con el dueño de su amigo Perry
Después de vestirse y desayunar Isabella salió de su casa, corrió rápidamente hacia el hogar de los Flyn-Fletcher, donde se encontró con un gran grupo de sus amigos, Buford, Baljeet, Jango, Irvine y sus compañeras exploradoras, con ellos vio el auto rojo de la familia estacionada en la entrada de la cochera, eso solo significaba que Phineas y su familia ya habían vuelto a casa
-Ya era hora Isabella- Dijo el brabucón con algo de molestia al ver a la morena correr hacia ellos, todos estaban esperando a que saliera alguien de la familia, incluso allí estaban Stacy y Jeremy sentados en la acera esperando que Candace apareciera para explicarles que estaba pasando
-A pasado algo- Pregunto la joven García-Shapiro a sus amigos, ellos solo le dijeron que cuando llegaron ya estaba el auto allí, antes del alba, eso quiere decir que llegaron en un punto de la noche, nadie estaba seguro de tocar el timbre, la curiosidad les decía que si pero estaban preocupados de que tal vez interrumpirían algo importante, decidieron esperar a que alguien saliera de la casa, a pesar de que varios chicos estuvieron en contra como Buford, optaron por tener paciencia
Eran las 9:00 AM, todos guardaban silencio esperando que algo sucediera, sus mentes repasaban las mismas preguntas que el día anterior, muchos esperaban que Phineas estuviera allí dentro y no en la academia, Isabella estaba muy preocupada por ello, ¿Y si es así?, ¿Si Phineas se fue allá junto con Ferb?, ¿O si encuentra una chica allá que el enamore?, cada pregunta que se hacía provocaba, que su curiosidad y preocupación aumentaran, estaba parada del otro lado de la calle mirando fijamente la puerta de entrada esperando a que el saliera de allí
Finalmente después de 30 minutos alguien salió, era Linda Flyn, en el instante que la puerta se abrió los niños corrieron hacia allá explotando en preguntas, la madre de los chicos se vio muy sorprendida por la aparición de los amigos de sus hijos, con tantas preguntas se sintió bastante abrumada hasta que con un poderoso silbido hizo que guardaran silencio un momento
-Niños, por favor, uno a la vez- Todos se callaron, entre ellos salió Baljeet para preguntar lo que todos querían saber
-Phineas… ¿Está en casa señora?- Pregunto el niño hindú
-Sí, está en su habitación- Todos sintieron un gran alivio al escuchar esas palabras, en especial Isabella al ver que su amado Phineas estaría aquí con ella
-¿Podemos entrar para visitarlo?- Pregunto nuevamente Baljeet, Linda Flyn estuvo pensando un momento, habían castigado a Phineas por ese viaje que hizo sin autorización pero entendía que ellos estaban muy preocupados por su hijo así que decidió dejarlos pasar
Uno por uno entraron en la casa, las niñas exploradoras se quedaron en la sala por ordenes de su líder, Isabella, ella les dijo que era mejor hablar con Phineas con un grupo pequeño de personas para no abrumarlo, por suerte eso también incluyo a Irvine que estuvo con las demás en la sala, ese chico estaba tan obsesionado con ese par de hermanastros que acosaría a Phineas con cientos de preguntas, con Stacy y Jeremy se fueron al cuarto de Candace
Por esa razón, Isabella, Jango, Buford y Baljeet fueron al segundo piso para ver a su amigo, cuando llegaron a su puerta, Jango la golpeo suavemente para anunciar su llegada
-Pase- Después de escuchar la voz del joven Flyn entraron en su cuarto, encontraron al peli rojo sentado en su cama, el les recibió con una cálida sonrisa, algo que no habían visto en el rostro de su amigo desde que Ferb se fue
-Hola chicos- Se levanto de la cama y camino hacia sus amigos, antes de que él se detuviera los chicos lo abrasaron felices de que él estuviera aquí, Buford estuvo a punto de hacer lo mismo que los demás pero se sobrepuso antes de eso
Phineas trato de corresponder a ese gran abraso que sus amigos le daban, el también se sentía muy feliz de verlos, cuando se separaron del peli rojo la primera en hablar fue Isabella
-Phineas, me alegra tanto que estés aquí, pensamos que también te ibas a esa academia-
-Lamento mucho a verlos preocupado pero tenía que ir allá, habían cosas que aclarar- Explico Phineas manteniendo su sonrisa, los demás no entendían que había pasado, de pronto su amigo había vuelto a ser el mismo niño de siempre, ya no veían esa soledad que estaba en su mirada
-¿Por qué te fuiste allá tan de la nada?- Pregunto Baljeet
-Ya se los dije, fui para aclarar unas cosas, descuiden, ya todo está en su lugar- Ninguno de los presentes entendían de que estaba hablando pero por alguna razón parecía que Phineas ya estaba mejor, su rostro brillaba, sus ojos mostraban algo que no entendían, algo muy bueno le había pasado allá en Londres
-Entonces, ¿Todo está bien?-Pregunto Jango
-Bueno, más o menos, mama me castigo por el viaje que hice- Dio una pequeña mueca al decir eso pero que lo castigaran era algo predecible
Estuvieron hablando con él durante un largo rato, le preguntaban cómo estaba Ferb, si ya todo está bien entre los dos, si la pelea que tuvieron había sido perdonada, con una alegre sonrisa Phineas les respondió que ahora Ferb y él estaban mejor que nunca, la pelea quedo en el pasado y todo fue olvidado
Fue una gran alegría saber eso para los chicos, incluso para Buford lo era, esos dos chicos eran demasiado unidos como para dejar que una discusión los separada, una vez que les contaran a los demás seguramente se pondrán igual que felices que ellos
En otra parte de la casa Stacy y Jeremy estaban igual de felices, ya que Candace les explico que Phineas y Ferb habían hecho las paces y todo había vuelto a la normalidad, ella no sabía por qué su hermano se había tomado tantas molestias para hacer las paces con Ferb pero lo importante es que esos dos han vuelto a estar bien
Phineas y sus amigos bajaron para hablar con los demás, todos estuvieron felices y aliviados con estas noticias acerca de su amigo y su hermanastro, de supone que volverían a ver a Ferb una vez que terminara la academia, era una pena que no podrían verlo aun pero el regresaría algún día
-Vengan- Dijo Phineas dirigiéndose a la puerta corrediza que llevaba al patio de atrás
-¿Para qué?- Pregunto Buford confundido
- Es que… Ya sé que voy a hacer hoy- Cuando escucharon esa frase característica del peli-rojo todos sonrieron y se dirigieron hacia el patio, finalmente esa creatividad y alegría de Phineas parecía que había regresado después de todo este tiempo; En poco tiempo todos estaban trabajando, hacían planos de juegos mecánicos, Phineas se veía entusiasta como siempre, aun se sentía un ambiente raro y muy diferente al no estar aquí Ferb pero Phineas le había prometido que seguiría disfrutando cada día del verano y eso mismo iba hacer
Isabella miraba a su amado, ella estaba con sus amigas hablando de cómo construir una de esas maquinas pero ella apenas y ponía atención, ella siempre quería ayudar a Phineas con estas maquinas para estar cerca de él y divertirse con él pero… admitía que a veces le enfadaba un poco que él se sumergiera tanto en estos proyectos que apenas y notaba lo que ocurría a su alrededor, siempre fantaseaba con que el dejara eso a un lado por solo un momento y la mirada a ella, quizás era un pensamiento algo egoísta pero Isabella había esperado por tanto tiempo que el peli-rojo la viera que se estaba desesperando un poco, deseaba con cada fibra de su alma que Phineas se fijara en ella, ya no podía esperar más, solo necesitaba un momento a solas para compartir sus sentimientos por él y esperar que sean correspondidos
Tenía miedo y nervios, mismos sentimientos que estuvieron en su mente toda la noche pero estaba decidida en seguir adelante, aun que le asustaba confesarse quería sacar esto de su pecho
Por suerte Candace estaba muy ocupada con sus amigos como para notar que su hermano menor y sus amigos estaban planeando algo en el patio, además, pensó en dejar a su hermano menor jugara con sus amigos por esta tarde, después de lo ocurrido en Inglaterra le vendría bien divertirse con ellos
Phineas se adentro en una de esas maquinas para instalar unos programas, las chicas exploradoras prácticamente empujaron a Isabella para que acompañase a Phineas ahí dentro, era la oportunidad perfecta, no podía desperdiciarla por esos nervios que tenia
Era un juego bastante grande, era como un laberinto, en la sala de controles estaba la computadora principal donde tenía que subir el programa, la chica miraba al chico genio desde un lado de la habitación, miraba el suelo, divagaba de cuáles serían las palabras correctas para empezar la conversación
-Eh…. Phi… Phineas- Trato de llamar su atención llamándolo por su nombre, el oji-azul volteo para ver a su vieja amiga, observaba confundido por el sonrojo que tenía en su rostro, ella levanto la vista, tenía que tener valor para esto
-Yo… Tengo que decirte algo…- Los dos se miraban a los ojos, la mirada de Isabella mostraba nervios pero también determinación, mientras que los ojos de Phineas mostraban confusión por el comportamiento de la chica –Yo…. Quiero… decirte que…. ¿Recuerdas… cuando me dijiste que te sentías incompleto?...-
-Lo recuerdo-
-Es que…. Creo… que se porque te sientes así… por que también me siento así…- Hablaba en un tono algo bajo pero el chico podía entenderle perfectamente, Phineas dio una sonrisa suave y tierna, algo que provoco que el rubor del rostro de Isabella se hiciera más fuerte
- Y es porque…. Yo te…-
-Lo sé Isabella- Las palabras de la morena fueron interrumpidas por Phineas, los ojos de la niña brillaron con intensidad al escucharle, ¿Es verdad?, ¿Sabe el de sus sentimientos?... Entonces…. ¡¿TAMBIEN LA AMA?
-Cuando me sentía así no sabía qué hacer o que pensar…. me sentía muy solo- Cerro los ojos al recordar esos sentimientos –Pero ahora… ya jamás me volveré a sentir así… por que ahora me siento completo- coloco su mano en su corazón, misma mano que en la muñeca estaba el brazalete que le dio Ferb
Isabella miraba a Phineas sorprendida y confundida, si lo que decía era cierto… entonces…. el ya había encontrado a alguien especial….
Escucharon un extraño sonido que provino de la computadora que significaba que el programa ya estaba listo
-Muy bien, está todo listo, vámonos- El chico camino hacia la salida sonriendo, sentía una gran felicidad emanando de su corazón
-Phineas…. Tu…. ¿Te has enamorado?- Pregunto Isabella sin poder moverse de su lugar
El peli-rojo se quedo parado al umbral de la puerta al escuchar esa pregunta, mantenía esa sonrisa en sus labios, ya que esas palabras eran verdaderas
-Si… me he enamorado- Salió de allí dejando a Isabella impactada, el no se había dado cuenta de la expresión de su amiga, pensó que solo estaba mirando la computadora o el laberinto desde la ventana y que le alcanzaría pronto
Con ella…. Su mente estaba en blanco, sus ojos estaban fijos y entre abierto estaban sus labios mientras que el alma se le caía a los pies, no podía ser…. ¿Quién era?... ¿Quién era la chica de que se había enamorado? Nuevas y abrumadoras preguntas que invadían su confundida y mareada mente… pronto… lo sabrá
