Después de eso, tuvieron que esperar a que Buford despertara para poder aclarar las cosas, el bravucón se veía mareado y algo desorientado, él y Baljeet estaban sentados en la cama Phineas mientras que ambos hermanastros estaban sentados en la otra cama.
El ambiente era algo tenso, principalmente por que los hermanos estaban nerviosos por la reacción de sus amigos pero eran eso, amigos, ellos entenderían.
-Chicos, permítanos explicarles… Verán, desde hace tiempo, Ferb y yo iniciamos con una relación – Tomo la mano del británico mientras seguía hablando – Lo nuestro inicio hace… dos años, cuando yo me fui a Londres para ver a Ferb… me di cuenta que no podía estar sin él y… ambos entendimos que nuestra relación de amigos había cambiando a algo más fuerte – Phineas se sonrojo un poco por sus propias palabras.
Buford suspiro profundamente, con sus dedos se acaricio las sienes, luego entre cerró los ojos y miro a ambos chicos.
-Sonaste igual que una niña amigo – Dijo en un tono un poco seco pero no parecía molesto o asqueado por la situación – Así que fue por el por qué recuperaste tu bien humor – Apunto a Ferb cuando dijo eso ultimo – Vaya, ustedes dos sí que están locos.
-¿Estas… molesto por todo esto? – Pregunto Phineas al grandulón.
-No, ustedes dos siempre han hecho cosas que admito que me han impresionado, esta es una de tantas – Su voz sonaba tranquila, ahora que había superado la impresión de antes, parecía que esto no le molestaba o preocupara, o algo así.
-Gracias Buford – La voz del británico se escucho en la habitación para luego dirigirse al hindú - ¿Qué hay de ti Baljeet?
El aludido se ruborizo suavemente pero mostro una sonrisa amable.
-Por mi está bien, dicen que el amor no tiene fronteras y además, somos sus amigos, los hemos apoyado con cada invento que se les han ocurrido y ahora les apoyaremos con esto.
Las palabras de Baljeet llenaron de calma y alegría a Phineas, recargo su cabeza en el hombro de su novio y suspiro suavemente, se sentía como si un peso se le hubiera quitado de encima, Ferb se veía igual de relajado.
-Pero quiero decir una cosa más –Dijo tajantemente el bravucón a la parejita, noto como ellos se tensaban por la dura voz de Buford, el hindú a su lado estaba igual –No quiero nada de cursilerías, que ustedes sean pareja no significa que tengas nos convirtamos en un montón de chicas – Cuando termino de hablar, todos se tranquilizaron al ver que no era una objeción por lo que pasaba pero tenían unas gotas de sudor en sus nucas y Baljeet y Phineas sonreirán nerviosamente.
-Descuida, no haremos nada así – El menor de los hermanos, movió su manos como si fuera un abanico, diciéndole así que no harían nada de eso.
-Muy bien, ya tenemos suficiente con que Isabella este así como para soportar niñerías – El comentario del musculoso del grupo provoco una mueca de preocupación de parte de Phineas, Isabella… se había olvidado de ella.
-Ella me ha estado preocupando – Phineas agacho la cabeza, recargó un poco más de su peso en el cuerpo de su pareja, todos tenían la mirada sobre él, respiro algo de aire antes de seguir hablando – No entiendo que pasa… no importa cuántas veces las amigas de Isabella intentaron hablar con ella, no responde a las llamadas… e ir a su casa no da mejores resultados – No podía verlos pero todos los presentes tenían miradas preocupadas, ellos compartían esa preocupación – No entiendo porque se puso así… Ha estado así desde que hable con ella, cuando le dije sobre Ferb y yo ella se puso…
-¡ ¿QUE?! – Los tres chicos que le acompañaban, gritaron hasta lo más profundo de su garganta cuando escucharon eso.
Phineas dio un salto de susto cuando todos gritaron al mismo tiempo.
-¿Qué? ¿Dije algo malo? – Vio como los tres se golpeaban sus frentes con las palmas de sus manos, el peli rojo veía a los demás sin estar seguros de que pasaba.
-Chicos, ¿Nunca le dijeron sobre…?
-Quería hacerlo pero Jeet me lo impidió, dijo que era mejor hacerlo cuando tú regresaras – El bravucón vio reprobablemente a su amigo y Ferb dio un suspiro algo pesado, llevo su mano derecha a la cabeza de su novio y le acaricio.
-Phineas, también nosotros tres tenemos que hablar contigo – La mirada de su "hermano menor" se notaba confundida por sus palabras y probablemente aquello seria mayor una vez que le explicaran – Escucha Phineas, la razón por la que ella esta tan molesta es por nosotros.
-¿Nosotros? ¿A qué te refieres? – Era obvio que para Phineas, esto era difícil de entender.
Su hermano suspiro, será mejor ir directamente al grano para que lo entendiera.
-Phineas…. Lo que pasa es que Isabella está celosa y es que ella está enamorada de ti – Estas últimas palabras dejaron completamente perplejo al peli rojo… ¿Enamorada? ¿Isabella estaba enamorada de el?
-Pe…. Pero no lo entiendo, ¿desde cuándo…?
-Es increíble que puedas ser un chico genio pero a la vez eres tan despistado – Se quejo Buford, se recargo en sus propias rodillas con sus brazos – Ella ha estado locamente enamorada de ti desde que éramos unos niños – Noto como el chico al frente de él se sobresaltaba un poco al recibir esa información, era increíble que no se diese cuenta hasta este momento pero supuso que era algo predecible, después de todo, tardo mucho en darse cuenta de sus sentimientos por Ferb – Esto explica porque ella esta así, ahora sabe que el amor de su vida ya tiene dueño y es su mejor amigo – Le causaba cierta gracia la situación, era bastante irónica la situación.
El rostro de Phineas se notaba muy confundido y pensativo, el intentaba entender, entonces esa era la causa por la que ella había estado distante con todos, no solo con él, con todos… se sujeto la cabeza con una de sus manos, no podía creerlo, Isabella era su mejor amiga desde hace años, pensar que ella lo quería… por alguna razón su mente no podía procesar eso, para él, le parecía una idea imposible, al menos para él lo era
-Bien… Ahora que sabes la razón por la que ella esta así, ¿Qué vamos hacer? – Pregunto angustiado Baljeet a todos.
Nadie contesto a esa pregunta, esto era un asunto demasiado delicado y complicado pero todos decidieron volver abajo, esta fiesta era para Ferb, este era un día de alegría para todos, mas tarde se preocuparían por Isabella, el resto de la fiesta siguió normal, todos bailaron, comieron, entre muchas cosas más, como por la tarde fue acabando la fiesta, las personas se retiraban de la casa Flynn-Fletcher, Ferb estaba en la puerta despidiendo a todos y agradeciéndoles por la fiesta que ayudaron a preparar, la casa fue vaciándose poco a poco, por último se fueron las amigas de Isabella y Buford y Baljeet, después de ellos, la casa estaba casi vacía, los únicos que estaban en ella eran sus padres que estaban limpiando las cosas del patio y su hermanastro, decidió ir a verlo antes de salir y ayudar a sus padres.
-Phineas ¿Estás bien? – Toco la puerta unas cuantas veces pero nadie le contesto, le pareció algo raro y sin permiso alguno, abrió la puerta pero al hacerlo, se dio cuenta que la habitación estaba completamente vacía - ¿Phineas?
A unas cuantas cuadras de distancia, aquella joven chica estaba sentada en un balancín viejo de su patio, se mecía suavemente, sus ojos se mantenían clavados en el suelo, en el piso, a su lado, tenía un bolso pequeño donde tenía un poco de maquillaje, un cepillo y unas cosas de su escuela. Jamás se había sentido tan miserable ¿Cómo pudo ser tan idiota? Todo este tiempo buscando desesperadamente a esa chica que amaba Phineas y… Resultaba que el amaba a su hermanastro, cuando Phineas le declaro su relación, se sintió morir, el corazón se le hizo pedazos en menos de un segundo, ella siempre lo amo, siempre lo apoyo con cada uno de sus proyectos, todo lo que hizo fue por él, jamás vio a nadie más que no fuera él y aun así, el jamás se molesto en verla, solo era una chica mas para él, una compañera, una amiga, solamente una persona que vivía en el mismo vecindario que el… Jamás la amara, ahora entiende que todos sus sueños se quedarían así, sueños, simples pensamientos que jamás se materializarían en la vida real.
-¿Isabella?
Abrió los ojos lo más que pudo, su boca se secó y enderezó lo más que pudo la espalda, detrás de ella estaba el objeto de todo su dolor… Phineas Flynn
No se volteo a verlo, mantuvo la mirada al frente y no se movió de su lugar, su mirada sorprendida había sido sustituida por una triste pero dura, miraba la cerca al frente de ella, el sol se estaba poniendo, no tardaría en hacerse de noche, algunas aves volaban por el cielo y se perdían entre las nubes, el chico detrás de ella, no se movía tampoco, solo la miraba fijamente, sus ojos azules mostraban confusión y algo de nerviosismo.
-Isabella… Ferb regreso hoy, pero supongo que ya lo sabías, ¿no? – No recibió respuesta, el silencio solo era perturbada por su voz y el sonido del viento – He intentado verte en estos días… estaba muy preocupado por ti – Aun que no fuera su intención, sus palabras estaban haciendo que el enojo y el dolor del corazón de Isabella creciera – Isabella, tengo que saber algo… ¿Es verdad?
-¿Qué….?- Hablo en un tono muy bajo, casi inaudible pero el muchacho a sus espaldas le oyó
- Es que…. Los chicos me dijeron que tú estabas… enamorada de mí- Le dijo el joven pelirrojo en un tonto un tanto inseguro.
En ese preciso momento, el adolorido corazón de Isabella se lleno de ira y furia, apretó las manos lo más fuerte que pudo en las cadenas que sostenían el balancín, su cuerpo tembló visiblemente y se fue encogiendo entre sus hombros.
-Isabella, ¿Qué su-? – Se acerco a la chica al notar que su cuerpo temblaba tanto, iba a poner una mano en su hombro pero al siguiente momento, recibió un poderoso golpe en su mejilla, Isabella se había levantado velozmente de la silla y le planto ese golpe en el rostro, ella le miraba con rencor en sus ojos.
-Tonto- Le contestó la joven entre dientes
Phineas, aun un tanto distraído por aquel sorpresivo primer golpe no pudo hacer más que preguntar- ¿Qué?
-¡ERES UN TONTO!- Le gritó Isabella casi como un grito de guerra al instante en que esta se lanzó contra el joven Flynn tratando de asestarle más golpes que el confundido de Phineas se esforzaba por bloquear- Todos estos años te eh amado, eh estado a tu lado, tratando de hacer que te fijes en mí, pero tu…. ¡Nunca supiste que yo existía!
Para este punto Phineas trataba de huir, mientras Isabella lo perseguía, tratando de golpearlo con su bolso y una vez que el estuvo fuera de su alcance, comenzó a arrojarle cualquier objeto que sacaba de este.
-¡Corre! ¡Lárgate! No te quiero volver a ver, te odio ¡Te odio! ¡TE ODIOOOOOOOOOOOOO!- Fueron las últimas palabras que la morena pudo decir antes de caer de rodillas y romper en llanto.
La noche callo al fin… No había luna esta noche pero de todas formas no importaba, por que las noves taparon por completo el cielo nocturno, todo el vecindario estaba quieto, no se veían personas caminando por la calle, uno que otro auto pasaba ocasionalmente por la calle, todo parecía estar paz pero… en una casa, esa paz no excita.
-¡ESA MOCOSA! – Grito enfurecido Ferb, cuando su hermano volvió a casa, se altero cuando vio todos esos golpes, él le conto que fue a ver a Isabella para oír de primera mano si era verdad lo de su enamoramiento por él, el mayor no tardo en entender que esa niña había golpeado a su pareja, enfurecido, quiso salir de la casa e ir tras ella pero Phineas lo detuvo.
-¡Espera! No es su culpa
-¡¿Cómo no puede serlo?!
-No lo es, es la mía – Se puso al frente de su hermano pero sin soltar el abrazo que impedía que él se fuera tan iracundo – Yo fui quien nunca entendió, era normal que Isabella se enfureciera conmigo, yo…. Ella tenía razón, soy un tonto – Agacho la cabeza y poso su frente contra el pecho de su hermano, ¿Cómo pudo estar tan ciego? Ahora era cuando se daba cuenta de todo, las insinuaciones, las veces que ella quería tener una cita con él, ella siempre estuvo aquí todos los días, no solo por querer ayudarles, sino por él, jamás se había sentido tan torpe, estaba delante de él y… termino lastimando el corazón de su mejor amiga.
-No lo eres, ella jamás tuvo el valor de decirte sus sentimientos – Consoló al menor devolviéndole el abrazo y acariciándole la espalda, de un día increíble, había pasado a una tarde desastrosa pero…. Esto aun no acababa – Hermano, tenemos que decirle también a nuestros padres – Los dos habían acordado no mantener su relación en secreto, les dirían a las personas más cercanas a ellos sobre lo suyo y eso incluía a sus padres.
- Lo sé… supongo que tenemos que ir – Con lo que paso con Isabella, ahora Phineas se siente triste y preocupado, no se sentía listo para hablar con sus padres y Ferb pareció entenderlo, ambos se abrazaron con fuerza, una de las manos de Ferb fue acariciando la espalda y la nuca de Phineas para tranquilizarlo, los dos estuvieron en su habitación hasta que Phineas estuviera más tranquilo, la hora de la cena se aproximaba y pensaron en decirles a sus padres antes de comer.
Bajaron por las escaleras tomados de las manos, Phineas se notaba algo nervioso por esto, algo de su confianza se había ido por la mala reacción de Isabella pero su hermanastro le daba ánimos, el peli verde también estaba algo nervioso pero no podían tener su relación en secreto para siempre tarde o temprano se sabría la verdad aun que ellos no lo dijeran en esos momentos, o lo decían ahora o esperaban que sus padres lo descubrieran por si solos pero eso sería peor aún, no había alternativa.
Caminaron hacia la cocina, allí estaba su madre parada al frente del horno esperando que la comida que estaba dentro estuviera lista, a su lado estaba el padre de los chicos, estaba sentado en una silla al lado de la mesa, estaba ocupado con un crucigrama, Ferb tosió un poco para llamar la atención de sus padres.
-Hola niños, que bueno que están aquí, estaba a punto de llamarlos para decirles que la cena esta casi lista – Dice Linda Flynn sentándose al lado de su marido.
- Su hermana dijo que vendría a cenar con nosotros, ¿No es maravilloso niños? – Ahora era el padre quien hablaba, el tono de su voz alegre no tranquilizo mucho a los hermanos – ¿Sucede algo? – Pregunto al notar el nerviosismo en los rostros de sus hijos, también estaba un poco extrañado por que ellos estaban tomados de la mano.
Ellos se acercaron más a la mesa, se dirigieron una rápida mirada y apretaron sus manos para darse coraje, esto no sería sencillo y tampoco tenían idea de cómo se lo tomarían sus padres pero dijeran lo que dijeran, ambos tenían que ser fuertes.
-Papa… mama… Ferb y yo tenemos algo importante que decirles – La voz de Phineas sonaba muy baja delatando su nerviosismo – Verán…. Es que…. Desde hace un tiempo… Nosotros nos dimos cuenta que nuestra… amistad había cambiado pero eso no quiere decir que ya no nos agradamos es solo… - Dio una pausa para pensar un poco – No sé cómo explicarlo… nosotros…
Ambos padres miraban confundido al menos de sus hijos, Phineas tartamudeaba mucho y no iba a ninguna parte, ellos no comprendían que ocurría pero en ese momento Ferb soltó la mano de su hermanastro para posarla en su hombro, fue como una manera silenciosa de decirle que se detuviera y funciono, Phineas guardo silencio.
El miro a los adultos por unos segundos, tomo un poco de aire y suspiro tranquilamente.
-Papa, mama…. Phineas y yo nos gustamos y queremos iniciar con una relación.
