Harry se quedo completamente inmóvil, estaba muy confundido, no sabia si ya estaba preparado para regresar…

¡Toc Toc!

-¿Amor? –Ginny abrió la puerta y asomo la cabeza, enseguida noto que algo estaba mal con su esposo -¿Harry? Amor ¿Estas bien?-

Harry salió de sus pensamientos y aunque pensó tratar de disimular eso jamás paso -¡Eh!... si… perdón ¿Qué decías?-

-¿Te encuentras bien? –Ginny entro y se acerco por atrás a su esposo, él sabia que si la miraba a los ojos ella notaria inmediatamente que algo no estaba bien y no quería preocuparla.

-Si… ¿Qué pasa? –Harry trato de sonreír pero lo único que consiguió fue algo parecido a una mueca.

-Es hora de acostar a los niños… ¿Seguro que estas bien? –Ginny lo miraba preocupada, hacia mucho tiempo que no lo veía así, como entre distraído, temeroso y como antes tratando de guardar lo que sentía solo para el, eso ya lo había cambiado después de la caída de Voldemort… pero ahora regresaba ¿Por qué?

-Si amor no te preocupes, ven, vamos a buscar a esos diablillos –Harry se voltio y por fin le salió una sonrisa relativamente creíble, abrazo un momento a Ginny le dio un tierno beso y la tomo de la mano para ir a buscar a sus hijos.

Fueron a buscarlos en sus habitaciones pero ni James ni Albus estaban ahí así que decidieron ir a buscarlos al lugar donde pasaban la mayor parte de el día… la habitación de Walburga Black. Y en efecto ahí estaban…

James estaba sentado enfrente de el cuadro mientras Albus le daba la espalda a la señora Black ya que estaban jugando una partida de ajedrez mágico y la señora hincada dentro de su cuadro y pensativa le ayudaba a Albus.

-Albus, hijo acércate –la señora susurro. Al así lo hizo y ella enseguida le susurro algo al oído que hizo que él enseguida dibujara una gran sonrisa en su rostro –F5 Rey –la figura se levanto, camino lentamente arrastrando su silla y cuando llego enfrente de la reina enemiga le hizo una pequeña reverencia, cuando ella se la respondió el rey la tomo de su cabellera y comenzó a dar vueltas rápidamente y de pronto la suelta y ella se le volando por los aires fuera de el tablero.

-Jaque Mate –

-No es justo siempre me ganas –James lanzo las piezas a un lado.

-Es que yo soy mas listo que tu –Al le sonreía a su hermano con su picardía oculta.

James le regreso la sonrisa, adoraba cuando su hermano sacaba esa parte de él y si fuera de día enseguida lo convencería para que hicieran una travesura y que hasta el la planeara.

-¡James! ¡Albus! –Ginny entro en la habitación seguida de Harry, la señora Black inmediatamente se dio la vuelta.

-Niños es hora de dormir –Harry les sonrió y mas cuando vio los gestos que la señora Black hacia según sin que nadie se diera cuenta.

-¿Ahora? –James puso cara de angelito bueno y triste para ver si sus papas se dejaban convencer.

-Ahora –contestaron al unísono.

-Esta bien –ya contestaron ambos niños desanimados. Harry y Ginny salieron de la habitación para que los niños le dieran las buenas noches a la señora Black.

-Buenas noches señora Black –Al se acerco y dejo que ella le diera un beso para después él darle uno, después salió de la habitación.

-Buenas noches hijo –la señora Black lo despedía con la mano y vio acercándose a James con mala cara -¿Qué te pasa? James-

-Nada-

-Anda dímelo –regalándole una de sus sonrisas mas amables al muchacho.

-¿Por qué Al siempre me gana?- A James al igual que su abuelo odiaba perder.

-Por que Albus a practicado conmigo desde que tu tío Ron le enseño a jugar, simplemente el tiene mas tiempo haciéndolo –

-Yo… -James no sabia que decir pero simplemente bajo la cabeza totalmente avergonzado y desanimado.

-Mira ¿Qué te parece si te doy clases? Y así le darás mas batalla y si llegas a perder sabrás que diste tu mejor intento –la señora lo miraba con muchísima ternura.

-Si, gracias señora Black buenas noches –James se animo mucho le dio un beso y un pequeño abrazo al cuadro, ella siempre le enseñaba a esforzarse al máximo ya que el y ella querían que fuera el mejor. Él salió de la habitación.

Los niños se cambiaron, se lavaron y se fueron a sus respectivos cuartos, Harry y Ginny cada noche repetían la misma rutina…

Iban a cambiar y acostar a Lilly para después Harry contarle un cuento y Ginny cantarle una canción y después, iban con Albus a arroparlo bien y darle las buenas noches, al ultimo pero no menos importante iban con James, él era el ultimo por que era el que daba mas problemas siempre tenia juguetes, historietas o hasta algunas cosas que le traía su tío George escondido y cuando menos se lo esperaban ya estaba rondando la casa "Buscando Tesoros" y en ocasiones hasta Albus lo acompañaba, después de registrar todo le dieron las buenas noches esperando, no, rogando que se durmiera enseguida.

Ginny estaba recostada ya en su cama esperando a que Harry terminara de lavarse y cambiarse -¿Ya vas a decirme que te pasa?-

-Ya te dije que no es nada amor –Harry se asomo desde el baño.

-En serio vas a seguir intentando ocultarme que algo te pasa o ya te das por vencido-

Harry sonrió, ya estaba recorriendo el camino a su cama, desde que eran novios jamás pudo ocultarle nada, ella siempre sabia exactamente lo que sentía o pensaba sin necesidad de que él dijera algo –Esta bien –él le conto todo lo que había pasado.

-¿Y que piensas?-

-Sé que tengo que ir pero no sé si ya estoy listo… yo…-

-Amor, tienes que ir y no por lo que digan Dumbledore y Kingsley sino por que es tu oportunidad de conocerlos… conocerlo un poco-

-Pero…-

-Nada de pero Harry ¿Quieres ir si o no?-

-Yo…-

-¿Si o no?-

-Esta bien pero… ¿irías conmigo?-

-Claro que si, no tenias que pedirlo-

-Y… ¿Qué hacemos con los niños?-

-Hermione y Ron no van mañana a trabajar así que ellos podrían cuidarlos un rato o sino mi mamá, tu sabes que a ella le fascina que le llevan a sus nietos, así que por eso ni te preocupes-

-Te Amo –Harry que se encontraba sentado junto a su esposa, se dio la vuelta y comenzó a besarla tiernamente pero con el calor de la noche los besos y las carisias subieron de intensidad, la ropa les estorbaba y sus bocas y manos no podían dejar de demostrar todo el amor que sentían el uno por el otro. Esa noche Harry y Ginny volvieron a sellar su amor.

A la mañana siguiente Harry y Ginny se levantaron temprano y mas amorosos de lo normal, para todo se susurraban al oído un te amo y cuando pasaban por el mismo lugar alguno de los 2 tocaba al otro. Se bañaron y vistieron para después despertar a los niños y desayunar. Al terminar mientras Ginny metía a bañar a los niños Harry se coloco bajo la chimenea y con polvos flu se fue a casa de Hermione y Ron.

La casa se veía vacía…

-¡HOLA! –Harry estaba saliendo de la chimenea cuando de pronto apareció Rose –¡Tío Hady! –la niña se lanzo a los brazos de su padrino para que el la cargara –Hola tío Hady –

-Hola princesa ¿y tu mami o papi?-

-Están banando a Hugo –

-Pues vamos –Harry cargando todavía a la niña comenzó a caminar hacia las escaleras, la casa le recordaba mucho a la de su tía Petunia ya que era una simple y normal casa muggle sin duda elección de Hermione, subió las escaleras y antes de subir el ultimo peldaño ya escuchaba a Ron y su esposa…

-¡HUGO POR FAVOR QUEDATE QUIETO!-

-RON NO LE GRITES ¡LO ASUSTAS!-

-Pero es que el… -

-ES QUE NADA… mejor ve a ver a Rose-

Ron salió muy molesto del baño jamás había sido bueno bañando a sus hijos y eso no le gustaba, ni siquiera se dio cuenta de la presencia de Harry –Hola Ron –

-¡Harry! –Ron le dio la mano efusivamente pero de pronto lo miro extrañado -¿Qué haces aquí?-

Harry sonrió –Pues veras… necesito un favor –

-Hola Harry –Hermione estaba saliendo de el baño con el pequeño Hugo envuelto en una toalla.

-Hola ¿están muy ocupados?-

-¿Por qué? –Hermione siguió caminando en dirección a la habitación de el pequeño Hugo y con la cabeza les indico que la siguieran y así lo hicieron. Al llegar coloco a Hugo en la cama –Ron ¿podrías vestirlo?-

-S-Si-

Ron se acerco nervioso, ya sabia como hacerlo pero siempre que estaba Hermione en algo se equivocaba.

-Harry ¿Qué necesitas? –Hermione le quito a Rose de sus brazos.

-Pues… - Harry les conto todo lo que había hablado con Dumbledore –Así que ¿podrían quedarse con los niños unas horas?-

Ron le abrochaba la camisa a su hijo –Mira Harry prometimos ir a comer a casa de mamá… ¿Qué ustedes no?-

En ese momento Harry lo recordó -¡Es cierto! ¿Y ahora que hago?-

-Fácil Harry –Hermione le sonrió –Nosotros terminamos de vestir a los niños y salimos a casa de Molly, así que tu ve por tus hijos y nos vemos allá de ahí ustedes se van y nosotros los cuidamos –

-Hermione eres una genio –Harry le dio un beso en la mejilla y después a la pequeña Rose y salió de la habitación para ir a la chimenea y regresar a su casa, tenia el tiempo contado, Molly los mataría se llegaban después de las 5 pm y eran las 10 de la mañana en lo que los niños están listos, van y los dejan y después ellos van a la casa y la recorren apenas les daría tiempo o eso esperaba. Antes de regresar a su casa lo ultimo que escucho fue el grito de Rose -¡MAMÁ JENIO!-