-¿Qué hago aquí?... –Harry miraba a su alrededor, sin duda, era Grimmauld Place muchísimo antes siquiera de que la Orden del Fenix hubiera estado ahí.
La mansión aunque era maravillosa también era muy lúgubre con muchos detalles aterradores y ese maldito paragüero en forma de pata de troll con el que Tonks tanto se tropezaba, Harry lo miro un rato mientras recordaba a su gran amigo y "casi padre" Lupin y su hermosa y chistosa esposa cuando escucho un grito conocido -¡Baja a desayunar! ¡¡¡AHORA!!! –Harry volteo hacia las escaleras y ahí bajando pesadamente venia un chico un poco mas alto que su padre, con el cabello negro y un poco largo aproximadamente le llegaba a la mitad de sus orejas, con unos ojos color gris intenso, semblante elegante pero a la vez rebelde y una sonrisa picara que sin duda fue la que le consiguió tantas conquistas en Hogwarts.
Traía puesta un simple pantalón azul y una playera blanca, con una mano trataba de acomodarse un poco el cabello revuelto y con la otra venia jugando con un "Yo-Yo", sin duda, para molestar a su madre.
Harry miraba atentamente a su pequeño padrino y lo verifico, inmediatamente pudo ver varios rasgos que le permanecieron hasta la edad adulta y mas esos intensos ojos en los cuales podrías identificar desde cariño (como era su caso cuando lo miraba) hasta un odio tan intenso (como el que sentía por Bellatrix). Comenzó a seguirlo, se dirigía al comedor pero al estar cerca Harry noto que su "Yo-Yo" tenia una hermosa placa de oro donde decía…
"Para mi ahijado Sirius de su gran padrino Alphard"
… y antes de entrar lo guardo en su bolsillo.
Ahí estaba el viejo comedor y sentada a lado derecho de la silla principal estaba Walburga Black que era de facciones hermosas pero se le notaba que tenia mal genio –Ya era tiempo ¡Siéntate! –Harry sabia que la madre de Sirius no era un ángel pero tampoco esperaba tanto.
El pequeño se sentó a la izquierda de la silla principal apenas se acomodaba cuando se escucho un fuerte "crac" Kreacher le puso enfrente un plato lleno de fruta pasada que emanaba un horrible olor
-Kreacher ¿Qué es esto? –Sirius miro al elfo con odio y él le regreso la mirada.
-Oh Kreacher… sin duda fue un error ¡Sirius déjalo en paz recuerda que ya es mayor! –Walburga mira a su elfo con mucho cariño sin duda por eso el elfo le había sido tan fiel durante tantos años.
-Pues si tan viejo es… deberíamos de darle ya su prenda –el niño miro maliciosamente al elfo mientras que a este se le llenaban los ojos de lagrimas
-¡NO MI AMA! ¡NO ME DÉ LA PRENDA!... ¡¡¡SE LO SUPLICO!!! –el elfo lloraba lastimosamente.
Walburga miro severa a su hijo y aunque sin duda no era muy tierna con Kreacher le dirigió la mirada mas amable –No Kreacher… jamás te daría la prenda –el elfo dejo de llorar –tráele su desayuno a Sirius –
-Si… ama –se volvió a escuchar el "crac"
En ese momento por la entrada del comedor apareció un hombre alto de cabello negro un poco canoso, semblante elegante y una mirada gris intenso que congelaría a cualquiera –Buenos días –
-Buenos días amor –Walburga se levanto mientras Sirius miraba un poco temeroso y con cierto respeto al recién llegado.
Harry lo miro el padecido con el Sirius adulto era extraordinario aunque le faltaban los toques amables y picaros de su padrino, sin duda era Orión Black el padre de Sirius.
-Buenos días padre –saludo respetuosamente el pequeño.
-Buenos días hijo –a diferencia de su madre Orión le dirigió en cierta forma una mirada amable a su hijo, se sentó en la silla principal y comenzó a leer el "Profeta".
El "crac" volvió a sonar y Kreacher dejo unos ricos y esplendidos desayunos delante de sus amos.
-Amor hoy… -Walburga dejo de hablar al ver que una lechuza gris entraba al comedor daba unas vueltas alrededor de todos y después aterrizo enfrente de Sirius, este lo miro confundido pero aun así le regalo una linda sonrisa y una caricia.
En cuanto el ave tomo el vuelo Sirius tomo la carta…
"PARA SIRIUS ORIÓN BLACK" –escrito con tinta verde enseguida rompió el sello rojo que tenia detrás…
POR MEDIO DEL PRESENTE ME COMPLACE INFORMARLE QUE HA SIDO ACEPTADO EN EL COLEGIO HOGWARTS DE MAGIA Y HECHICERIA…
Sirius estaba choqueado no sabia si comenzar a brincar como loco o preocuparse mientras que el señor Black lo miraba orgulloso y su madre le arrebataba la carta de las manos.
-Por fin podrás llenar a nuestra familia de un poco de orgullo… claro cuando entres a Slytherin y… -
-Yo no quiero estar en Slytherin –escupió lentamente el pequeño, su padre volteo a verlo pero no le dijo nada mientras que su madre transformaba poco a poco su rostro…
-¡¿Cómo que no quieres estar en Slytherin?! –sumamente molesta Walburga.
-Si… yo no quiero estar en Slytherin… yo quiero ir a Gryffindor –contesto orgullosamente el pequeño Sirius.
-¡¡¡¿COMO QUE A GRIFFINDOR?!!! ¡¡¡TU IRAS A SLYTHERIN Y NO… -
-¡¡¡BASTA!!! –el señor Black se levanto de su silla mientras su esposa e hijo no dejaban de lanzarse miradas llenas de odio –Walburga déjalo –
-Pero… -
-¡He dicho que lo dejes! Si él quiere ir a Gryffindor esta bien ¡¡¡ES SU DECISIÓN!!! ¡ENTENDIDO! –la señora Black solo miro a su esposo extrañada y mas por que el mismo había sido Slytherin, de hecho, toda la familia lo era.
El señor Black le lanzo una mirada severa a su esposa para luego voltear a ver a su hijo un poco mas amable –Felicidades hijo –
-Gracias padre –Sirius lo miraba extrañado su padre no era de esos que se metieran mucho en la vida familiar, bueno, solo cuando tenia que ir a algún evento de ese tipo.
-Hijo… ve a vestirte vamos a salir –Sirius lo mira maravillado, al único que sacaban era a Regulus ya que según su madre era "El Digno Heredero Black".
-Pero amor hoy íbamos a salir con Regi… -
-He dicho que saldré con Sirius ¡y así lo hare! –
-Pero… -
-Pero ¡nada! Mi primogénito a sido aceptado en Hogwarts y se merece que se lo festeje y así lo hare ¡¡Te guste o no!! ¡¿Entendido?! –ya estaba muy molesto.
-Si –Walburga solo bajo la mirada frente a su esposo para después dirigirle una llena de rencor a Sirius.
-Sirius –volteo a ver a su hijo –ve a vestirte tienes 30 minutos ¿entendido? –
-Si padre –y enseguida salió corriendo con Harry detrás de el. No entendía el comportamiento del señor Black aunque ahora que lo pensaba su padrino jamás le había hablado de él solo de lo mal que lo trataba su madre.
Entraron a la habitación de Sirius y él enseguida saco un traje negro con chaleco del tipo que usaba su padre, una camisa gris y dos corbatas una verde oscuro y la otra color vino. Se metió a bañar mientras Harry daba vueltas por la habitación.
A diferencia de James el cuarto de Sirius no era muy alegre ni tampoco tenia muchos juguetes solo un gran y hermoso ajedrez mágico de plata con vivos de esmeraldas y diamantes, unas cuantas barajas de snaps explosivos y una escoba "Nimbus 1500".
Sirius salió del baño y vistió rápidamente aunque no se puso la corbata, se peino todo hacia atrás como su padre aunque se le notaba que a diferencia de él ya necesitaba un pequeño corte, se puso loción y bajo corriendo.
Su padre ya lo esperaba en el vestíbulo y cuando lo vio aparecer le sonrió amable y orgullosamente.
Su hijo se coloco enfrente de el - ¿Cuál debería llevar? –le mostro las dos corbatas.
-mmm… -su padre las miro y enseguida tomo la verde –Creo que esta se te vería muy bien –comenzó a anudarle la corbata cuando un niño mas pequeño que Sirius o que James salió del comedor, aunque tenia los mismo ojos grises y el cabello negro y corto la mayoría de sus facciones eran de Walburga lo que causaba que fuera lindo el niño aunque por su gesto parecía que siempre estaba oliendo mierda.
-Padre ya me voy a cambiar espere un momento por favor –lo mira con una sonrisa en su rostro.
-Lo siento hijo pero solo iremos tu hermano y yo –estaba terminando de acomodarle la corbata a Sirius.
Regulus se quedo congelado mientras su padre le decía adiós y él y su hermano salían por la puerta principal.
-Padre… ¿A dónde vamos? –mientras su padre sacaba la varita de su bolsillo.
-Tengo que ir a ver unas cosas a la oficina y después iremos a almorzar… y de ahí iremos a comprar tu varita ¿Te parece? –
A Sirius se le ilumino la mirada y asintió con la cabeza, lo único que no quería es que fuera su madre la que lo llevara a comprar su primer varita e ir con su padre no le parecía tan mal.
Enseguida el señor Black tomo a Sirius de la mano y se desaparecieron y Harry junto a ellos…
