Todo daba vueltas aunque Harry no se movía ni un milímetro, podía ver perfectamente la carita sonriente de Sirius y la mirada llena de cariño que le dirigía su padrino. Todo dejo de moverse después de unos segundos…

Habían llegado a un callejón un poco escondido en lo que Harry reconocía como el centro de Londres, había muchas plazas llenas de tiendas que a su vez estaban llenas de gente.

-¿Qué hacemos aquí? –Sirius se acomodo o mejor dicho se desacomodo su cabello mientras su padrino lo guiaba para salir del callejón.

-Andy nos a citado aquí –Salieron a una linda y elegante calle que se encontraba un poco concurrida pero no lo demasiado para evitar que Alphard se pusiera a buscar como perro a las lindas chicas.

-¿Aquí? ¿Por qué? –Sirius lo miraba extrañado sin duda no era de lo mas normal que alguien de su familia se citaran en el mundo muggle.

-Pues veras… -En ese momento los ojos de Alphard dejaron de poner atención en su sobrino cuando una rubia de piernas largas y bien torneadas los rebaso. Sirius noto la distracción de su padrino y miro fijamente a la chica que sin duda le pareció hermosa ya que sonrió pícaramente.

-Lastima que venimos a ver a Andy –el tono de voz de Sirius era de desilusión.

-¿Por qué lo dices? –Su padrino por fin regreso su atención a él.

-Pues por que si no viniéramos a ver a Andy ya hubiéramos ido detrás de esa preciosidad –Sirius elevo un poco la voz mientras se encogía de hombros y negaba con la cabeza, enseguida Alphard soltó una gran carcajada para después palmearle cariñosamente el hombro y mirarlo con mucho orgullo.

-Bueno ya que –el tono de voz de Sirius fue desganado algo que hizo que Harry que caminaba a lado de ellos sonriera y negara con la cabeza –Ya dime por que aquí –

-¡Oh! Cierto… pues según parece su novio es… muggle –Alphard sonreía a cuanta chica pasaba a su lado y casi todas se las regresaba.

-¿Muggle? ¿en serio? –Sirius volteo a ver a su padrino.

-Sip… es muggle –

-Wow… -la cara de Sirius era todo un poema Harry no sabia si estaba de acuerdo, molesto o otra cosa hasta que el pequeño dibujo una picara y linda sonrisa en su rostro –Jajajajaja esto va a matar al jajajaja tío Cygnus y a jajajaj la tía Druella jajajajajaja –

Alphard comenzó también a reírse no podía evitar pensar en la cara de él serio de su hermano Cygnus Black –Si tienes mucha razón –

Entraron a una pequeña plaza donde había varias tiendas departamentales alrededor de una gran placita con mesas, bancas y muchas plantas por todos lados. Ellos no dejaban de reírse pero inmediatamente encontraron un mesa y se sentaron. Comenzaron a platicar en lo que llegaba Andy cuando ella apareció…

Andrómeda Black era una hermosa y esbelta chica de 19 años, tenia el cabello de color castaño oscuro, unos amigables ojos azules, de facciones delicadas, tez blanca y una sonrisa hermosa y picara –Hola tío… ¡¡¡¡¡¡¡¡Siri!!!!!!!! –se lanzo enseguida a abrazar fuertemente al pequeño.

-H-Hola Andy… -lo apretaba fuertemente pero después de dar unas cuantas vueltecitas ella lo bajo y le lleno la cara de besos.

-Hola Siri ¿Cómo estas? –su sonrisa era radiante y Harry no podía evitar recordar la foto que se encontraba en su casa de Remus con Nym que sin duda había heredado la sonrisa de su madre al igual que Teddy.

-Bien ¿y tu? Y por cierto… ¿Cuántas veces debo decir te que no me digas Siri? –El niño le sonreía entre molesto y feliz mientras los tres tomaban asiento.

-Bien gracias por preguntar y ¿Por qué no puedo decirte Siri? A mí me gusta –

-Por que se oye medio… -

-Afeminado –Alphard no dejaba de sonreírle a la señorita rubia que por suerte estaba sentada cerca con una amiga.

-Exacto –

-Esta bien entonces te diré… ¡Sirion! ¿te gusta? –ella lo miraba con mucho afecto.

-¡¡¿Qué?!!! ¡¡¡¿Sirion?!!!! –Sirius miro a su prima como si ella fuera un bicho raro mientras Alphard había regresado su atención a sus sobrinos al escuchar el peculiar apodo y se reía de la ocurrencia.

-¡¡¡Si!!! ¿no te gusta? –Al ver la cara de Sirius decidió buscar otro –mmm… ¿Qué te parece Orionsi? O tal vez ¿Siorion? O quizá… -

-¡¡¡Ya basta!!! –Sirius negó con la cabeza y soltó un gran suspiro –Déjalo en Siri –

-¡¡¡Uuuuyyyy!!! ¿Verdad que es lindo? –volvió a tomarlo de los hombros y darle un sonoro beso en la mejilla.

-Si claro… lo que tu digas –Sirius dejo de mirar a Andy para ver a una linda niña de pelo rizado color castaño claro, unos ojos color miel y una linda sonrisa de ángel, Alphard lo noto y al verlo le susurro al oído –Sonríele –

Así lo hizo y la niña le regreso la sonrisa pero para mala suerte su madre ya le decía que se tenían que ir así que Alphard volvió a susurrar –Con tu mano derecha has tu cabello para tras y sonríele con cierta tristeza –Sirius lo hizo y la niña le regreso la sonrisa ruborizada y diciéndole adiós con la mano enseguida él levanto la mano y la movió lentamente diciendo adiós.

-¡¡¡¡TIO ALPHARD!!!! –Andy había visto todo -¡¡¡¡¿Por qué le enseñas eso a Siri?!!!! –

-¡¡¡¿Qué?!!! –el la miro espantado.

-¡¡¡¡Contesta!!!! –ella lo miraba furiosa.

-¿Qué tiene? –

-¡¡¡¿Cómo que que tiene?!!!! –

Sirius decidió interrumpir ya que la gente comenzaba a mirarlos -¡¡¡Oye ¿me podrías explicar eso de que estas COMPROMETIDA?!!!! –Andy enseguida cambio los ojos furiosos por los de amor –Si es genial ¿no crees? –

-No… de hecho es la peor de tus ocurrencias –Sirius se rio de ella en su cara algo que hizo que Andy quitara su sonrisa y se desanimara y para el no paso desapercibido –Así que… ¿En verdad lo quieres hacer? –

-Si –ella lo miro a los ojos mientras el solo le acaricio tiernamente la mejilla –Pues… preséntanoslo –y le sonrió en señal de aprobación, ella le regreso la sonrisa y le dio otro sonoro beso en la mejilla para después levantarse de su asiento y comenzar a indicarle a alguien que se acercara.

Un chico rubio de ojos azules y sonrisa amable caminaba nerviosamente hacia ellos, lo de nervioso se notaba a cuadras algo que hizo sonreír maléficamente a Sirius y Alphard mientras Harry se preguntaba que es lo que tendrían que pasar sus sobrinas y en especial Lilly y Rose llegado el momento. Dejo sus cavilaciones para después ya que Ted Tonks estaba justo a lado de Andy…

-Y-Yo soy Ted Tonks… p-prometido de Andy –y les estiro la mano a Sirius que lo miraba maliciosamente y a Alphard que lo verificaba con la vista hasta que se levanto.

-Es un placer –le tendió la mano –Soy Alphard Black, tío de Andy –

-Si lo reconocí en seguida… es su tío favorito –Alphard, Ted y Andy se sonrieron pero enseguida voltearon a ver a Sirius que seguía sentado mirando a Ted, sin duda si los ojos mataran eso le hubiera pasado.

-H-Hola amiguito –Ted se puso en cuclillas y se acerco a Sirius tratando de ser amable pero se acerco demasiado para su mala suerte y en un rápido movimiento Sirius le pico los ojos.

-Hola amiguito –Alphard se partía de risa mientras Andy miraba de mala manera a su primo y Sirius se levanto orgulloso y elegante de su asiento para por fin extenderle la mano al ciego Ted –Yo soy Sirius Black, el primo y casi hermano de Andy –

El ciego muchacho le tendió la mano y sonrió un poco adolorido –Ya te había reconocido –

-Bueno, bueno tomemos asiento –Alphard aun reía por la ocurrencia de su ahijado.

Alphard y Sirius se sentaron de un lado de la mesa mientras los dos tortolitos del otro…

-Por cierto Andy felicita a Sirius –

-¿Por qué? –enseguida dirigió su mirada a su primo -¿Por fin huiste de tu casa? –todos rieron.

-No… voy a Hogwarts –hablo Sirius orgulloso y sonriente mientras Andy casi se subía en la mesa para abrazar a su primo y Ted y Alphard solo sonreían. Después de demasiados besos y abrazos…

-¿Hogwarts?... Es como sí lo aceptaran en una universidad muggle ¿no? –Ted los miraba sonriente mientras Alphard y Sirius se le quedaban viendo extrañados.

-¿Sabes que es muggle? –miro primero a Ted y después a su sobrina que solo le sonreía.

-Si… Andy me enseño un poco del mundo de la magia –

-Andy ¿Por qué lo hiciste? –Sirius la miro desanimado –Ahora no podre espantarlo… eres mala –he hizo un pequeño puchero.

Ella sonrió –Que esperabas si el patronus de mamá siempre llega cuando estoy con el –

-Con el… Te refieres a juntos en un parque ¿no? –Alphard los miro serio mientras Ted se ponía aun mas nervioso.

-No me refiero a cuando… -Andy no pudo terminar por que Sirius y su padrino se levantaron de golpe y sacaron sus varitas, Ted estaba totalmente pálido mientras Andy se levantaba tranquilamente y se ponía en medio -¡Tío! ¡Siri! ¡¿Están locos?! ¡Estamos en el mundo muggle! –

-Hay sobrina ¿en verdad me crees tan tonto para no haber puesto varias protecciones desde que llegaron? –No quitaba su poco amable vista del pobre Ted.

-Yo… Siri ¿esa es tu varita nueva? ¡Es muy linda!... aunque se me hace conocida –Todos voltearon confundidos a ver a una Andy emocionada.

-Eeeeh… si y es igual a la de mi padre –los tres la voltearon a ver confundidos mientras ella observaba atentamente la varita.

-Emmm… -Ted coloco su mano en la cintura de ella para atraer de nuevo su atención.

-¡Oh si!... este… cálmense ya no tengo 10 años puedo cuidarme perfectamente yo sola –Alphard soltó un pequeño gruñido pero bajo la varita mientras Sirius seguía con su varita en alto y se la enterró levemente en el pecho a Ted -¿Qué te hace pensar que eres digno de casarte con Andy si ni siquiera puedes defenderte de un niño? –le sonrió socarronamente. Andrómeda se iba a interponer pero Alphard la detuvo.

Ted miro serio a Sirius e inflo el pecho –Tal vez yo con una varita solo pueda golpearte la cabeza o picarte un ojo pero aunque me cueste la vida siempre protegeré a Andy… por que yo… la amo con todo mi corazón… y si a ella le llega a pasar algo yo… yo… me muero –respondió con una voz tan segura que hasta provoco el asombro y las lagrimas de Andrómeda.

Sirius lo miro serio y pensativo por un momento hasta que por fin bajo la varita y le extendió la mano mientras le sonreía amablemente –Bienvenido a la familia –

Ted sonrió y le estrecho la mano mientras Andrómeda rompía sonoramente en lagrimas Y Alphard la abrazaba para después el extenderle la mano a Ted –Andy y Sirius son como mis hijos y los conozco perfectamente a ambos… Andy es un poco atolondrada pero es buena… y jamás había decidido tan bien en su vida –Ted le estrecho la mano agradecido.

Sirius sonrió muy divertido y los demás voltearon a verlo confundido -¿Qué pasa? Sirius –Alphard se acerco y le puso su mano en el hombro.

-Ya quiero ver la cara del tío Cygnus y la tía Druella –en ese momento rompió a reír junto a todos los demás.

Andrómeda no aguanto mas y se lanzo a abrazar a Sirius -…G-Gracias… Siri –el le sonrió tiernamente mientras le acariciaba la espalda.

Harry estaba enternecido, conocía esa mirada de Sirius… esa que utilizaba para demostrarle todo el cariño y sentimiento de protección que sentía por él… esa que siempre lo calmaba y lo convencía de que siempre iba a estar todo bien… esa… que le daba fuerzas para luchar por ese hermoso sentimiento… el amor…

Harry comenzó a dar muchas vueltas aun con lagrimas en los ojos…

Cayo en una sala con chimenea, era un lugar muy acogedor pero aun no entendía por que estaba ahí… escucho el timbre y la voz de un niño gritar "YO VOY"

Harry se dirigió a la puerta y llego justo en el momento en que la abrían…

Ahí en el umbral estaba el sonriente y en ese tiempo un poco mas joven profesor Dumbledore con una túnica larga gris casi blanco, su barba un poco mas corta pero con su siempre amable y tranquilizadora mirada. Harry no sabia que hacia en un recuerdo de Dumbledore pero sus dudas se aclararon en un segundo…

-Buenos días… Remus –Dumbledore le sonrió amablemente al niño que había abierto la puerta…

Harry se quedo congelado… así que su padre había conseguido todos los recuerdos de sus amigos…

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Hola como estan espero que les guste y recuerden dejen comentarios o de menos gritos XD

Besitos