Remus camino sin rumbo aparente hasta llegar al jardín y se sentó bajo la sombra de un pino mientras que el profesor lo siguió y se sentó a su lado.

Harry seguía pensando y entendiendo el porqué su amigo Remus había sido así, su infancia no era muy buena como la de su padre y todavía la de Sirius era algo mala pero la suya era completamente todo lo contrario.

-¿Estás bien? –el profesor de nuevo puso su mano en el hombro del niño, Remus abrazaba fuertemente a sus piernas y escondía su rostro entre ellas pero su cuerpo delataba sus sollozos y lagrimas silenciosas que el intentaba ocultar –S-Si –Dumbledore comenzó a jugar con su varita entre sus largos dedos y Remus la miro maravillado, el profesor lo miro de reojo al ver que tenía su atención y tomo bien su varita e hizo un leve movimiento apareciendo un costal.

Remus lo miro maravillado -¿Qué hay ahí?- el profesor sonrío –Porque no lo averiguas –el pequeño enseguida se levanto y se acerco temeroso y no se atrevía a abrirlo –Anda hazlo- el profesor lo animo y este enseguida comenzó a abrir el nudo.

Harry observaba todo con una sonrisa y sentado desde un árbol cercano –Así que a todos apoyaba sin importarle nada –miraba con cariño y absoluto respeto a su maestro, a el hombre que le enseño todo lo bueno que había en este mundo, todo lo que el valía aunque él no lo creyera, el valor para defender a los que amaba y por supuesto lo más parecido que tenia a un abuelo.

Remus primero saco una cajita del tamaño de una libreta, desato el nudo que la mantenía cerrada se encontró con muchos dulces de distintos sabores –Esos son para mí, si gustas toma los que quieras –al profesor se le había iluminado la mirada al ver los caramelos mientras el niño solo sonreía tomaba unos cuantos y se los entregaba a su dueño –Gracias –enseguida se metía uno de limón a la boca –Anda… sigue –el pequeño regreso a lo suyo y saco ahora un libro de primer grado de defensa contra las artes oscuras y emocionado se sentó a lado del profesor –Wow muchas gracias –comenzó a leerlo.

No es nada, disfrútalo mientras voy a hablar con tu madre –el pequeño solo asintió sin retirar su vista del libro. Harry no sabía a dónde ir pero algo hizo que se fuera con el profesor y lentamente camino tras él hasta llegar a la cocina donde se encontraba la señora Lupin llorando.

-Escucho todo ¿verdad? –Dumbledore tomo asiento –Lo lamento pero si… al igual que Remus –al escuchar eso la señora soltó un gran sollozo y lloro aun mas –J-John es un buen hombre, esposo y padre pero su único problema… es el que dirán… le preocupa demasiado por eso y más desde consiguió ese trabajo con el ministro… –la señora tratando de calmar su llanto y tomo un pañuelo que estaba guardado en el pequeño bolsillo que tenía su vestido –… por culpa de ese trabajo nuestro hijo esta así… -sin duda el profesor no sabía cómo había sido transformado Remus y Harry miraba expectante, no podía ni imaginarse que en verdad la culpa de la licantropía de su amigo hubiera sido su padre.

El profesor espero a que la mujer se calmara un poco más para hacer la pregunta forzosa -¿Qué paso? –la señora lo miro y sonrío con una gran sombra triste –Mi esposo tenía apenas una año de trabajar con el ministro y enseguida este le había tomado cierto respeto a su criterio, en ese tiempo Remus tenía apenas 6 años y era un niño normal y vivaz pero se comenzaron a hacer problemas en el ministerio por culpa de ciertos extranjeros que venían del norte de Alemania a hacer sus tratos sucios acá. John enseguida le aconsejo al ministro que no los dejara permanecer en el país y el estuvo de acuerdo, el wizengamont comenzaron a hacer juntas para decidir qué pasaba y votar sobre de eso, y en esas juntas algunos que sin duda habían sido sobornados notaron que mi esposo era principalmente por lo que el ministro decía fuera… -el profesor estaba totalmente atento a lo que le decían al igual que Harry que no recordaba haber leído registros sobre esos asuntos por ningún lugar.

-… Así que comenzaron a amenazarlo y el simplemente se negaba a hacer caso, nos hicieron varias cosas pero la gota que derramo el vaso fue cuando dejaron todo para que nosotros notáramos que habían entrado en la casa así que decidimos enseguida irnos a la casa de mis padres que por ser muggles pues nadie conocía su paradero y para que nadie lo notara mi esposo para ir al trabajo se aparecía en la casa y ya de ahí se iba en la red flu… -la señora de nuevo comenzó a sollozar -… a Remus le fascinaba ver la luna así que salía a la entrada de la casa a mirarla hasta que lo llamaba a dormir pero una noche lo llame y no entro…- el llanto comenzó a correr -… enseguida me asome pensando que tal vez no me había escuchado pero no estaba ahí, John salió y con varita en mano comenzó a buscarlo mientras yo ingenuamente comencé a buscarlo por la casa por si se estaba escondiendo cuando ambos escuchamos un atronador grito… no espere y salí corriendo al igual que John… terminamos juntos sin encontrar de donde provenía el llanto que escuchábamos y sabíamos perfectamente que era el de Remus… corrimos… corrimos… hasta que llegamos al lago que marcaba el final de la propiedad y ahí… -la señora volvió a llorar intensamente y el profesor solo atino a mirarla amablemente y entregarle otro pañuelo -… a-ahí estaba Remus… tirado… muy golpeado y… mordido –la señora ya no pudo seguir.

Harry se quedo como piedra al saber lo que le había pasado a su amigo y ahora entendí su gran coraje por Greeyback. Apretó los puños fuertemente mientras su cabeza volaba al recuerdo de la cara de ese maldito cuando los atrapo, palideció de golpea cuando a su cabeza llegaron los gritos de dolor de Hermione que ese monstruo había ayudado a producir.

El señor Lupin entro en la cocina y beso lentamente a su esposa para luego susurrar contra sus labios –Perdóname aunque sé que es imposible –ella le sonrío levemente entre lagrimas –Te amo y hace mucho que ya te perdone aunque tu no tuviste la culpa –el ya iba a replicar pero ella coloco su dedo en su boca para callarlo.

El señor volteo a ver a Dumbledore –Lo siento… ¿está seguro de esto? –el profesor le sonrío amable –No se preocupe sé que esto es difícil y si estoy completamente seguro –el señor lo miro detenidamente notando totalmente la seguridad del profesor y le extendió la mano a lo que el profesor reacciono a meter su mano dentro de su túnica y saco la carta de aceptación de Remus y se la dio –Los espero el primero de septiembre… no vayan a llegar tarde el primer día –le sonrío y los padres a él pero en ese preciso momento entro Remus y los miro sonriente y enseguida se lanzo a los brazos de su padre que lo cargo mientras su madre los abrazaba y el pequeño solo decía gracias emocionado y feliz.

Dumbledore los miro con una sonrisa feliz –Bueno debo irme, hay que tener todo listo para el primer día –ellos le sonrieron, Remus bajo de los brazos de su padre y se acerco a Dumbledore y lo abrazo –Gracias –el profesor lo abrazo.

A Harry se le inundaron los ojos de lagrimas al ver tan tierna escena y enseguida por su cabeza paso –Soy tan rebelde como mi padre… tan amable como mi madre… pero en verdad espero tener algún día la bondad de Dumbledore –enseguida todo comenzó a girar y el no sabía a dónde iba cuando de golpe estaba fuera de una casa vieja, sucia que parecía abandonada -¿Qué hago aquí?... ¿De quién será este recuerdo?

Y en ese momento la respuesta paso a lado suyo, un niño pequeño, regordete, ojos pequeños y algo hundidos y cabello rubio casi pegado a su cuero cabelluro paso caminando a su lado con la ropa algo gastada y se notaba que antes había pertenecido a otra persona de talla mayor, Harry camino junto a el mirándolo con resentimiento pero a la vez con pena y recordando en el tiempo en que el tenia las mismas fachas, llegaron a la puerta de la casa y suspiro –Así que voy a entrar al recuerdo de Peter Pettigrew –y entro a la casa.