Una casa muy poco acogedora y sumida en la oscuridad, los muebles estaban a punto de caerse hechos polvo. La soledad y la poca felicidad que ahí había y esta se tanteaba a cada paso que se daba. El escuchar los rasguños sobre las paredes era la música de ambiente y lo raro de ahí era escuchar el suave canto de las aves que volaban afuera. El reloj viejo algo roído por algún animal marcaba las 11 en punto.

Harry estaba sorprendido de tal pobreza y ahora entendía el hambre de fortuna de cola gusano pero no por eso lo justificaba.

El pequeño entro callado, sin ningún tipo de felicidad por regresar a su hogar y en cuanto un madero crujió al ser pisado -¡Peter!- el pequeño dio un brinco y se puso pálido como si fuera a vomitar en cualquier momento, Harry lo miro detenidamente y enseguida recordó el pavor que cola gusano reflejaba en la mirada al ser llamado por Voldemort y esta cara era muy parecida aunque con un poco menos de miedo –Ven acá muchacho del demonio –Peter enseguida corrió a donde provenían los gritos y Harry lo siguió acelerando el paso.

Entraron a una cocina que sin duda estaba mejor que el resto de la casa y ahí sentado y bebiendo whisky de fuego estaba un hombre gordo de cabello rubio algo ebrio vestido solo con un pantalón ya viejo y una camiseta que presumía haber sido blanca alguna vez, el hombre se levanto al ver al pequeño y con mucha fuerza lo sostuvo de la nuca y lo zarandeó un poco –Demonios niño ¿donde andabas? –el pobre pequeño no se podía ni mover y sudaba frio cuando la puerta se abrió lentamente y entro una señora de estatura y complexión media y al ver la escena miro algo molesta al señor e hizo que soltara al pequeño –Ben deja en paz al pequeño –el señor bufo molesto y volvió a sentarse sirviéndose un poco de whisky en su vaso que ya estaba algo sucio –Flora ¿Dónde estabas? –la señora acariciaba la nuca del pequeño y lo guiaba a una silla frente al comedor –Sabes que me tocaba ir por provisiones al pueblo –regreso a la puerta de donde había entrado y metió un bolsa llena de cosas.

La señora le dio un pequeño beso a Peter en la mejilla y lo despeino para luego sacar un poco de pan viejo y ponerle una leve embarrada de mermelada de calabaza y dárselo a su pequeño que la miro desanimado –Anda bebe desayuna –el señor bufo molesto al ver tanto apapacho para el niño y le arrebato el plato –Si el no quiere tragar me lo trago yo –pero antes de que se metiera un bocado a la boca la señora lo golpeo y el enseguida se levanto y la agarro de la muñeca fuertemente, Harry enseguida se quedo con la boca abierta y no pudo evitar mirar al pequeño Peter que ya se había escondido bajo la mesa y temblaba como rata, el señor aventó a la mujer contra el piso mugroso y ella lo miro con ojos llorosos pero llenos de furia así que comenzó a levantarse lentamente apretando los puños y pero cuando por fin le iba a lanzar un golpe el señor reacciono y le dio una bofetada tirándola de nuevo al piso con el labio sangrando.

El señor tomo lo que le quedaba de whisky y miro a donde se suponía debería estar el niño y al no verlo enseguida le dio la vuelta a la mesa y al verlo abajo lo agarra del cabello y lo jalo para que saliera -¡Mira que has hecho de el!- lo jalaba hacia arriba causando que el pequeño Peter lloraba desesperado, Harry podía ver como ya estaba de puntitas intentando desesperado con sus manos hacer que su padre lo soltara la madre como pudo se puso en pie y comenzó a golpear a su marido fuerte en el pecho cuando una lechuza entro volando y se detuvo sobre la mesa y todo se detuvo.

La familia la miraban sin entender que pasaba hasta que el señor empujo a su esposa de nuevo al piso y después a Peter sobre ella para acercarse a la ave que lo miraba con cierto temor pero el tranquilo le quito la carta de la pata y la lechuza ni siquiera espero su premio y de nuevo emprendió el vuelo muy rápido.

El señor leyó con dificultad el destinatario de la carta y al entender que era se la lanzo a la cara a la esposa –Yo no voy a pagar para que este vaya a una escuela de tontos que le enseñaran a sacar conejos de un sombrero – la señora lo miro con furia y se levanto –No es escuela de tontos y no enseñan eso, a mi padre jamás le enseñaron eso –el señor la miro burlón -¿Y tu como sabes?... si jamás fuiste – se le llenaron los de lagrimas a la señora mientras el señor sacaba otra botella de whisky de fuego que era lo único que conocía del mundo mágico o mejor dicho lo único que le había gustado tanto –Flora es mi última palabra y no quiero tonterías de tu parte –ella no dijo nada solo sollozo y el salió de la habitación.

Peter se acerco lentamente a ella y la abrazo –Mami ¿que es eso? –se limpio las lagrimas de la cara con la sucia manga de su viejo vestido y lo miro sonriéndole lo mas que podía –Es tu carta de aceptación para Hogwarts –al niño se le ilumino la mirada -¿Es la gran escuela donde iba el abuelo? –ella sonrió un poco mas y lo abrazo –Exacto mi pequeño y mañana mismo iremos a comprar lo que necesitas –el niño se alejo un poco de su madre y la miro triste –Pero papá a dicho que no voy a ir –ella lo jalo de nuevo a sus brazos –Olvida lo que el dijo –y en ese momento y sin mas todo comenzó a dar vueltas y Harry sintió como se alejaba de la escena mirando al pequeño Peter y a su madre Flora tirados en el piso mugroso abrazados y llorando.

Cayo de golpe en el frio piso de su casa y noto que apenas eran las 10:30 de la noche, enseguida volteo a ver al profesor -¿Cómo pudo cola gusano ir a Hogwarts sin que su padre lo permitiera? –Dumbledore le sonrío –Flora Pettigrew e a gran amiga de la infancia de Ruth Lupin así que le pidió de favor que le ayudara ella así lo hizo –Harry comenzó a caminar de lado a lado de su estudio pensando cuando Dumbledore hizo que lo mirada –Sé muy bien que piensas en todo lo que vistes y me imagino que mas en la vida tan miserable que tenia Peter –el solo asintió –Su padre muere a finales de su primer año y el y su madre se van a vivir cerca de los Lupin ya que John decide contratar a Flora como su secretaria personal –

Harry ya no sabía si seguir odiando a cola gusano o tenerle lastima pero Dumbledore de nuevo llamo su atención –Parece que no vaciaste todo los recuerdos del frasco –Harry enseguida noto que en efecto había quedado como una cubierta azul platinada por todo el frasco –Deberías usar tu varita para sacarlo –le recomendó Dumbledore y este así lo hizo para luego echarlo en el pensadero y de nuevo sumergir su cara en el.

Todo comenzó a dar vueltas y de golpe cayó en un lugar muy conocido para el… la estación King Cross