Hola, sé que no logré llegar antes de que terminara Halloween, así que… ¡Feliz Halloween atrasado 8D! Realmente me demoré mucho con esta historia, aunque no tanto como con la de Erika.
Ahora respondiendo reviews:
Mitsuki Lina Mendoza: El susto de Erika tocó tu kokoro ;w; Eres valiente por leerlo de esa forma D8. Si, la pobre Erika fue víctima de la ociosidad de Halloween :c, originalmente a la que trollearía sería a Celty pero como ya tengo otra cosa pensada con ella, la cambié~. Y dije… ¿Por qué no Erika? Debería ser perfecta para el papel 8D.
Nita Tao: Hasta tu bebé te asustó xDDD, debió ser tenebroso eso. Jajajaja, si somos iguales en eso, soy algo cobarde pero igual leo de estas cosas cuando puedo, aunque son solo mangas de vez en cuando. Todavía no he leído muchas historias así, pero quiero comenzar a hacerlo 8D.
Guest Hardcore - Hikari 8D: Andas de Hardcore leyendo a estas horas XDDD. Es que Izaya es más frío para el horror, o al menos él lo disimula lo más que puede para que no se den cuenta que tiene miedo. Y si, era imposible no reírse de esa parte del exhibicionismo –ella se rió igual- xD.
Si, como yo leía el escrito cuando lo corregía en la madrugada, el frío en la espalda me invadía cada vez que empezaba con los títulos, recuerdo que cuando los escribí al azar en un papel antes de llegar a esa parte daban como miedo. Siempre imaginaba algo detrás de mí mientras escribía aunque solo hubiera un mueble detrás de mí. Fue perturbador 8'D.
La portada ni se diga, era perturbador no saber que había debajo de esa manta que cubría aquello… Menos mal no se cayó nada D8.
PD: No D8, pobre altar… ;w; -se siente culpable-
Advertencia: Pues… ¿Qué puedo decir? Este podría ser perturbador en varias formas…
BANQUETE DE CALABAZAS
ESPECIAL 03: ¿QUIERES SER FELIZ?
I
Shizuo… ¿Qué te pasó? Pareciera que te hubiera atacado un gato. – Comentó Tom al ver a Shizuo llegar a su lugar de trabajo.
Rompí el espejo del baño la semana pasada y bueno… Me tocaba afeitarme hoy. – Contestó Shizuo tocándose la cabeza con pena. Su furia incontrolable lo había dominado aquel día y por ello había terminado rompiendo el espejo sin querer.
Así que te afeitaste a ciegas… Eso es peligroso, aunque no creo que te afecte realmente, aun así pienso que deberías comprar uno nuevo pronto. – Dijo Tom suspirando.
Lo haré después del trabajo. – Dijo Shizuo viendo como todos en la oficina veían sus heridas algo tapadas como dolorosas, ya que se imaginaban como debía sentirse.
¿Puedo hacerles una sugerencia? – Interrumpió la recepcionista. Ella simplemente no podía quedarse callada ante tal falta de cuidado de sí mismo por parte de Shizuo.
¿Sobre qué…? – Preguntó Shizuo dirigiendo su atención a la mujer que rara vez le hablaba en la oficina.
Hay una tienda en el centro que abrió recientemente. Tiene buenas ofertas, deberías ir antes de que se acaben. Si no mal recuerdo son hasta hoy. – Recomendó la recepcionista.
¿De verdad? – Shizuo abrió los ojos con sorpresa por la revelación de ese dato útil.
Sí, te haré un mapa para que puedas llegar. – Contestó ella tomando un papel para escribir la dirección, la cual se la dio después de pasados unos segundos.
Gracias. – Dijo Shizuo tomando el papel que lo llevaría hasta esa tienda de ofertas.
II
Ya acabada la jornada de trabajo, Shizuo se dirigió hasta el lugar que le había señalado la recepcionista, pero no le fue muy fácil encontrarlo a la primera. Antes le había tocado dar cuatro vueltas completas a la manzana para hallar lo que estaba buscando. Lo raro del caso es que le parecía haber pasado ya por el sitio donde estaba el local, pero no lo había visto en ninguna de las ocasiones.
De cualquier forma ya lo había encontrado. Si él se daba prisa, podría estar en su departamento antes de que comenzara a llover. Además ahorraría dinero que podía utilizar para comprar cigarrillos.
Hola. ¿En qué puedo servirle? – Shizuo fue abordado por un vendedor apenas estuvo a unos metros del local. El hombre tenía una sonrisa de oreja a oreja que solo le provocaba a Shizuo querer golpearlo por alguna razón que desconocía. No era como si le recordara a Izaya, pero había algo que le decía que no era de fiar.
Pero estaba de más decir que Shizuo solo venía por un espejo para evitar ir al trabajo con ese mal aspecto que había llevado en la mañana. Por eso, Shizuo omitió el mal presentimiento y se limitó a contestar la pregunta del hombre para ver si hacía más corta la interacción. Los truenos le indicaban a él que no tenía mucho tiempo que perder si no quería llegar empapado a su hogar.
Busco un espejo. Me dijeron que tienen buenas ofertas aquí. – Respondió el rubio.
Ah, un espejo~. Sígame por favor, le mostraré unos cuantos que tenemos disponibles. – Guió el sonriente vendedor al bartender hacia la tienda.
III
¿Aún no le interesa ninguno? – Preguntó el vendedor después de estar mostrándole todos los modelos durante media hora.
Todos son demasiado pomposos… - Shizuo no estaba seguro si esa era la palabra, pero realmente ninguno le agradaba. Nunca imaginó que comprar un espejo podía ser algo tan tedioso como esto, si hubiera sabido esto, mejor hubiera contenido su furia para evitar romper el espejo de su casa.
Pomposos dices… - Tal parecía ser que Shizuo era de ese tipo de clientes simples o así lo veía el vendedor.
Tengo uno en la bodega, déjeme buscarlo. – El vendedor recordó que había un espejo más que su jefe por alguna razón había dejado en ese lugar. Él no entendía el porqué de esto, ya que no le veía ninguna falla al espejo. En fin, era un buen momento para deshacerse de este.
Al cabo de unos minutos, el hombre regresó con el espejo en sus manos y se lo mostró a Shizuo.
Ese me gusta. ¿Cuánto cuesta? – Dijo Shizuo.
500 yenes… - El vendedor le indicó el precio, no estaba seguro porque el espejo tenía ese precio pero imaginaba que podía deberse a que no poseía ningún rasgo peculiar.
IV
Shizuo no tuvo problemas para instalar el espejo en su baño, le parecía que le había quedado perfecto porque no lo había roto en el proceso. Debía admitir que siempre había sido malo para este tipo de trabajos porque si no se medía, terminaba arruinándolo todo. Solo esperaba que este espejo le durara más y que él mismo pudiera controlar su temperamento.
Cuando estaba por botar la caja en donde venía su nuevo espejo, Shizuo se encontró con un manual que podía pensarse que estaba relacionado con la instalación del mismo. El bartender lo tomó de la caja con aburrimiento y lo abrió para cerciorarse de que fuera así para tirarlo a la basura de igual forma. Pero sus ojos se encontraron con otro tipo de manual que parecía algo escrito por niños, por lo absurdo que estaba impreso en el papel.
Gracias por comprar el espejo de la felicidad. Por favor lea el manual detenidamente para poder usarlo de manera correcta. – Leyó Shizuo con incredulidad.
¿Quién demonios se creería esto?
Patrañas… - Shizuo tiró el libro en el cesto de la basura cercana a su cuarto y luego se lanzó sobre su cama para descansar. El día siguiente sería sábado y solo trabajaría hasta el mediodía, aun así tendría que madrugar y estar de "ánimos" para hacer que los deudores pagaran sus cuentas como debían. Entonces el bartender cerró sus ojos y dejó que el mundo de los sueños le diera la bienvenida.
V
Ah… ¿Eh? – Shizuo abrió los ojos al sentir un estruendo desde el exterior de su cuarto, al dirigir su mirada hacia la puerta se dio cuenta que una luz venía desde el pasillo. El rubio se levantó con pereza y caminó hasta el pasillo para averiguar lo que estaba pasando. No recordaba haber dejado ninguna luz encendida cuando se acostó.
Después de varios metros recorridos, él descubrió que la luz venía desde el interior del baño cuya puerta ahora estaba entreabierta. Shizuo se sintió ligeramente perturbado con esto, pero caminó hacia adentro de igual forma. Si algo lo atacaba entonces él solo lo golpearía y lo mandaría a volar por la ventana.
El bartender entonces verificó con la vista que todo estuviera bien mientras caminaba, no había nada fuera de lo normal en el lugar. Hasta que vio las gotas de un líquido celeste sobre el lavamanos. Él bajó la cabeza para observar la viscosidad extraña, tal vez era solo jabón. En eso, Shizuo se topó con un hilo rojo que colgaba desde arriba de su cabeza, el cual al examinar su procedencia se dio cuenta que venía del espejo.
Cuando Shizuo miró directamente el espejo, observó que su reflejo le estaba sonriendo. Y no conforme con eso, se encontraba en una posición muy diferente a la que Shizuo estaba llevando.
¿Qué…? – Shizuo se alejó tratando de no espantarse, pero consiguió todo lo contrario al ver que el reflejo no cambiaba al igual que él.
Acércate. Recuerda que no soy algo malo. Solo quiero que seas feliz. Este es un sueño de cualquier forma. – Dijo su reflejo.
¿Un sueño…? – El rubio todavía no lo creía, pero tenía que serlo porque los reflejos en los espejos no hablaban.
Sí, eso tenía que ser un sueño.
Sí. Para ser feliz necesitas jalar este hilo hacia tu lado. Hazlo y mañana te pasará algo bueno. – Dijo amistosamente el reflejo.
¿Algo bueno…? – Interrogó Shizuo dudoso.
Sí, algo bueno, solo tienes que jalar el hilo y seremos felices. – El Shizuo del espejo señaló el hilo.
No lo sé… - Shizuo se alejó y al hacerlo cayó al suelo, despertando de inmediato con el ruido del despertador. El rubio se tocó la frente un poco aturdido. Ese había sido un sueño raro, pero al menos eso era lo único que era.
Ah, diablos… - Él se levantó de inmediato para ir a darse un baño, no tenía tiempo de pensar en un tonto sueño porque iba a llegar tarde. Como él pensó, el avistamiento del baño no tuvo nada fuera de lo común, estaba todo tal y como lo había dejado la noche anterior, así que no tendría que preocuparse por ello más tiempo.
VI
¿Y cómo te fue con el espejo nuevo, Shizuo? – Preguntó de repente Tom mientras caminaban por la plaza, pero Shizuo no contestó por estar mirando el piso como muerto.
¿Shizuo? Hola… ¡Tierra a Shizuo! – Tom tuvo que pasar su mano delante del rostro de Shizuo para que este le prestara atención.
Lo siento, Tom-san. ¿Qué me estaba diciendo? – Shizuo se disculpó.
No pasa nada. Solo te preguntaba que cómo te había ido con tu nuevo espejo. – Dijo Tom.
Muy bien, lo pude instalar sin romper nada más… - Shizuo sentía un poco de orgullo por eso.
Ya veo, es bueno escuchar eso. Por cierto… ¿Dormiste bien? Te ves un poco ojeroso. – Señaló Tom.
Si dormí bien, pero tuve un extraño sueño… - Comentó Shizuo.
¿Un extraño sueño…? Espero que no augure nada malo jajaja. – Dijo Tom mirando a ambos lados de la calle para cruzar con Shizuo.
Yo tampoco, es solo que-… - Shizuo no había terminado la oración cuando un letrero de menos de un metro golpeó la cabeza de Tom, derrumbándolo en el piso para espanto de este.
¡Tom-san! ¡Tom-san! – Shizuo quitó el letrero de inmediato, notando como la sangre caía a borbotones de la frente de Tom. Las personas que estaban alrededor se encargaron de llamar a una ambulancia para que se apersonara al lugar. Nadie entendía cómo había pasado todo tan rápido, solo podían decir que una violenta brisa había arrancado literalmente el letrero de su lugar.
VII
No estés tan preocupado, Shizuo. El doctor dijo que todo parecía estar en su lugar. Aunque debo quedarme al menos una semana para que me hagan más exámenes. – Dijo Tom con tranquilidad en la cama del hospital.
De todas formas estoy preocupado, realmente había demasiada sangre. Por un momento temí que ese golpe lo hubiera matado. – Shizuo expresó su preocupación.
Siento haberte preocupado, pero ya verás que todo saldrá bien. – Tom trató de tranquilizar a su kouhai que parecía más agotado que otra cosa.
Está bien. – Shizuo intentó calmarse.
Disculpe Tanaka-san, pero la hora de visita ya terminó. – Dijo una enfermera tocando ligeramente la puerta.
Ah, está bien. Shizuo intenta dormir hoy, el jefe te dio unos días mientras me recupero. – Agregó Tom, nadie más podría trabajar con Shizuo si él estaba en ese estado.
Vendré mañana, Tom-san. Usted también descanse. – Shizuo se despidió con respeto antes de irse.
VIII
Shizuo nuevamente escuchó un estruendo en su departamento, él miró hacia el pasillo y vio la misma luz con cansancio. Aun cuando podía ignorarla y seguir durmiendo, había algo que lo obligaba a levantarse e ir al encuentro con el origen de ese ruido. Este era parecido al sonido de cuando golpeas el vidrio con la yema de los dedos, pero con más intensidad.
Luego de varios segundos, él estuvo frente a su propio reflejo en el espejo que le sonreía como bienvenida al igual que el día anterior.
¿Eres feliz? – Preguntó su reflejo.
No. – Respondió Shizuo casi hipnotizado por estar medio dormido.
¿Quieres serlo? – Inquirió el reflejo.
Sí. – Contestó Shizuo con el problema de Tom en su mente.
Jala el hilo. – Sugirió el otro.
Shizuo tomó el hilo rojo y lo jaló sin más, cayendo al suelo en el proceso. Sus ojos se cerraron al no poder con el agotamiento que lo invadía.
IX
Shizuo despertó en el piso del baño sin saber lo que hacía ahí. Entonces miró el espejo espantado de pensar en la posibilidad que su sueño hubiera sido real, pero dudaba que eso pudiera ser posible. Solo era un simple y molesto sueño sin sentido.
Quizás solo se había vuelto sonámbulo.
No.
Eso tampoco podía ser posible.
Tengo que ir a visitar a Tom-san y-… - Shizuo se quedó de piedra al ver su mano. Un hilo rojo estaba en ella junto con un líquido viscoso de color celeste. Ambas cosas eran igual a su sueño y eso le llenaba de un sentimiento que solo podía definir como inseguridad.
Solo tienes que jalar el hilo y seremos felices.
Su instinto le gritaba que algo no estaba bien.
Debía irse rápidamente hacia el hospital que era el primer lugar en donde podía imaginar que ese mal augurio que Tom hablaba el día anterior podía comenzar.
X
Shizuo… ¿Por qué te ves peor que ayer…? ¿Te sientes bien? – Preguntó Tom al verlo llegar corriendo hasta su cuarto.
T-Tom-san… ¿E-Está bien? – Shizuo preguntó agitado.
Si… ¿Por qué no lo estaría? Quiero decir, podría estar peor. – Dijo Tom.
Es que pensé… No, olvídelo. Me alegra demasiado que esté bien. – Dijo Shizuo aliviado de ver que su mal presentimiento podía estar en un gran error.
Jajaja, no exageres, Shizuo. El doctor me dijo que pueden darme de alta mañana. Solo estaré una noche más aquí. – Tom sonrió.
Es bueno saber eso. Mañana lo vendré a buscar entonces. – Declaró Shizuo más calmado.
XI
Ese sueño… - Shizuo murmuraba para sí mismo entre tanto ignoraba los saludos de Simon y sus frases extrañas relacionadas al sushi. No solo era el sueño en sí, se sentía más cansado y pesado como si llevara algo a cuestas. Se miró en el reflejo de una vidriera y no notó nada raro en ese lugar.
Entonces…
¿Qué estaba pasando?
¿Cansancio?
¿Anemia?
Él no lo sabía con exactitud.
Sus pensamientos se vieron interrumpidos al percibir el aroma que detestaba. Los orbes enfurecidos se toparon con la silueta que le podía hacer perder el juicio en cuestión de segundos. Shizuo tomó una señal de tránsito y corrió hasta donde estaba parado aquel ser que solo empañaba su felicidad con sus juegos.
¡Izayaaaaaaaa! ¡¿No te dije que te alejaras de Ikebukuro?! – Shizuo gritó embravecido.
Eh… Shizu-chan… - Izaya no perdió el tiempo en saludos y comenzó a correr, se podía notar que Shizuo estaba más salvaje de lo usual. De cualquier manera, el informante no tenía tiempo para perder, debido a que necesitaba finalizar un encargo en pocos días.
¡Detente! ¡Maldita pulga! – Gritó el rubio.
No hay forma que pare con esa cara que tienes... – Dijo Izaya por lo bajo tomando el camino hacia un callejón que sabía que era algo intrincado y que le daría la oportunidad de perder a Shizuo.
¡N-No te dejaré escap-…! – A diferencia de Izaya, Shizuo tenía una mejor perspectiva de las cosas alrededor del informante al ir más atrás, por eso pudo contemplar como una parte de las escaleras exteriores de un edificio se desprendía de improviso y caía sobre el pelinegro. El rubio abrió los ojos con espanto al entender lo que estaba pasando.
Izaya había sido aplastado por unas escaleras de metal.
El horror de Shizuo fue tan grande que corrió hasta el lugar del derrumbe y comenzó a tirar los barrotes hacia los lados para sacar a Izaya.
Izaya… Izaya… Izaya… - Shizuo repetía con una intensidad insana.
Algo definitivamente estaba mal.
Todas las veces que había ido detrás de Izaya, jamás había pasado algo como esto.
Ah… ¡Ahhh! – Izaya se quejó presa del intenso dolor al Shizuo mover el barrote que había rozado su abdomen. El bartender desgarró la ropa de Izaya para ver el estado en que estaba, desde su punto podía notar heridas muy profundas en donde la sangre no dejaba de salir. Secciones de la cintura habían quedado totalmente sin piel, dándole un aspecto aún más desesperante a todo. El rostro del informante estaba todo manchado de sangre, resaltando esa expresión de angustia en sus ojos.
E-Espera… Ya llamé a una ambulancia. Izaya mantente despierto… - Shizuo no sabía que más decir. Esta situación era más de lo que podía manejar, ni siquiera sabía porque estaba actuando de esta forma. Solo quería que la maldita ambulancia llegara y curara a Izaya rápido.
XII
Shizuo acababa con su vigésimo cigarrillo a pesar de que media hora atrás una enfermera lo había regañado por fumar en el hospital, pero había desistido de volverlo a hacer al darse cuenta con quien estaba hablando. Así que se podía decir que el personal en el hospital había comenzado a ignorarlo desde entonces.
Tch… Demonios… - Shizuo maldecía desde el asiento de la sala de espera.
Eso no había sido normal.
Nada lo era.
Algo estaba muy mal.
¿Acaso tenía que ver con esos sueños?
¿Quizás el espejo?
¿Es usted su familiar? – Preguntó el doctor al salir del quirófano, interrumpiendo el tren de pensamiento de Shizuo.
S-Si… Soy su primo. – Mintió él. No conocía el número de Mairu y Kururi para informarles. Tampoco quería que estuvieran cerca de él, temía que algo malo volviera a suceder. Shinra y Celty quedaban descartados también, si lo que pensaba que estaba pasando estaba relacionado al espejo y él, entonces no era buena idea involucrarlos.
Tiene daños serios en su cuerpo, probablemente no vuelva a caminar y… - El doctor no estaba seguro de querer compartir la siguiente información.
¿Qué más pasa…? – Shizuo tragó saliva.
Tuvimos que amputarle una pierna porque no había forma de salvarla… Por favor, llame a sus otros familiares porque si consigue sobrevivir esta noche, necesitará el apoyo de todos ustedes. – Dijo lamentándose el doctor quien volvió a entrar al quirófano.
Shizuo quedó en shock.
El sujeto que él había odiado tanto por diez años ahora estaba de esa forma en una cama, completamente destrozado por algo que quizás era su culpa.
No.
No era su culpa.
El espejo era el culpable de las desgracias que estaban pasando a las personas que él conocía.
T-Tengo que irme… Tom-san está en este hospital. Debo alejarme… Jajaja… - Shizuo sonaba agotado y demente al decir esto.
XIII
El barman abrió la puerta con desesperación, el objetivo en su mente estaba probablemente en el basurero.
¿D-Dónde está? ¡Maldición! – El agotamiento le ponía de mal humor, quería lanzar una máquina expendedora para tranquilizarse porque ya ni cigarrillos tenía. Para su suerte, él pudo palpar el folleto que antes había lanzado a la basura y lo sacó con exasperación.
El espejo de la felicidad siempre buscará lo mejor para su dueño. Todo lo que le moleste o le incomode, el espejo se encargará de minimizarlo… ¡¿Qué demonios significa eso…?! – Shizuo al leer eso solo se puso más nervioso. Izaya le incomodaba como los mil demonios pero eso significaba que tenía que quedar de esa forma. Nunca hubiera pedido que algo así le sucediera a nadie, ni siquiera a ese ser infeliz que él perjuraba que iba a asesinar cuando lo atrapara.
No.
Esto no se sentía bien.
Izaya había perdido su movilidad y una pierna.
Eso no era algo para alegrarse, él no era ese tipo de persona para sentirse así.
El espejo buscará la felicidad para su dueño y tomará esta de las personas que la amenazan. En esto también entran las personas que cuenten con una mayor felicidad que el propietario. El espejo no descansará hasta sacar la última gota de felicidad. Una vez que estén dormidos, todo comenzará… – Shizuo quedó frío después de leer este párrafo.
¿Una vez estén dormidos?
¿Qué es lo que pasará?
¿Cómo tomará la felicidad de ellos…?
Debo volver… - El rubio guardó el folleto y salió corriendo del departamento sin siquiera cerrar la puerta.
XIV
¿No desea algo más, Tanaka-san? – Preguntó la enfermera con una sonrisa.
No, a menos que quiera hacerme compañía toda la noche~. – Dijo Tom.
Jajaja, no sea bromista. Tengo turno de noche hoy, pero prometo darme una vuelta por aquí~. – La enfermera le guiñó un ojo a Tom. Por primera vez Tom se sintió demasiado feliz de estar un hospital, normalmente las mujeres no le hacían caso. Debían caerle letreros en la cabeza más a menudo.
Estaré esperándola~. – Dijo él recostándose en la almohada.
De repente tenía sueño y no comprendía el por qué. Él había estado durmiendo casi toda la tarde después de que Shizuo se retirara a su departamento. Quizás eran solo los medicamentos que le habían puesto antes. Las luces se apagaron ligeramente en el pasillo y Tom decidió que no tenía caso estar pensando en la razón de su cansancio. Su único deber era dormir para recuperarse rápido y así volver al trabajo.
Y mientras él cerraba los ojos, la figura de un individuo se podía ver desde el oscuro pasillo. Cada vez que Tom pestañaba detectaba al ser más cercano a su habitación. Lo extraño de todo es que aun cuando estaba oscuro, no habían suficientes sombras para que esta persona se viera como si no tuviera ojos ni boca.
Sin embargo, así era como se visualizaba aquel sujeto.
Entre más cerca estaba la persona, más sueño tenía Tanaka Tom. Le era difícil mantenerse despierto en esa situación en que su corazón iba a mil por horas por el raro miedo que sentía. Cuando la criatura estuvo frente a la cama el cuerpo de Tom quedó paralizado por completo, lo único que reflejaba el pánico de Tom eran sus ojos muy abiertos.
Duerme… - Dijo una voz deformada que tenía otras voces que acompañaban a esta.
Tanaka Tom cayó dormido de inmediato obedeciendo la aterradora orden.
XV
Tom-san… - Shizuo se recostó en la puerta al llegar. Él reparó en el detalle de que la habitación estaba completamente oscura y que a duras penas podía ver la cama.
¿Tom-san? ¿Está ahí? – Preguntó Shizuo rogando que le dieran una respuesta pronta, tanto silencio estaba taladrando su razón. Él decidió acercarse no sin antes intentar encender la luz, pero esta no servía. Tomando su celular para iluminar el camino hacia la cama, Shizuo notó un bulto sobre esta.
Él tragó saliva.
Disculpe por despertarlo… - El rubio extendió su mano trémula hacia la frazada con que se cubría el bulto y con movimiento lento la apartó. Podía ver claramente lo que se escondía debajo. Muchos sentimientos recorrieron el interior de Shizuo al procesar lo que estaba viendo.
Horror.
Shock.
Espanto.
Asco…
El barman al no poder contener su repulsión comenzó a vomitar mientras caía de rodillas. Lo que estaba en la cama era más de lo que hubiera querido ver. Su senpai había quedado de una forma grotesca. Más correcto era decir que solo quedaba su piel, ya que era todo lo que podía reconocer entre entrañas esparcidas y huesos. En eso, el ruido de un golpe sordo llamó la atención de Shizuo quien vio un largo brazo jalar la piel de Tanaka Tom para llevársela por la ventana.
Luego de varios segundos en que Shizuo se quedó impactado por el avistamiento de aquella horrible extremidad, que bien parecía sacado de sus peores pesadillas, él corrió hacia la ventana para tratar de encontrar a la cosa que había hecho esto. Una sombra enorme se movía por las paredes de la planta continua del hospital.
Espera… ¿No es dónde está Izaya…? – Él dijo en un hilo de voz hacia sí mismo.
Otra persona terminaría de la misma manera que Tom.
El solo hecho de que todo esto implicaba que era su culpa, lo hacía ver como la peor basura. Si "eso" acababa con Izaya, luego iría por Kasuka y todos sus conocidos uno a uno.
Debía detenerlo…
XVI
El cuerpo de Izaya fue levantado lentamente en el aire por múltiples manos putrefactas y huesudas que buscaban llevarlo hasta la boca principal.
¡Espera! – Gritó Shizuo viendo una amorfa y enorme criatura llena de brazos por todas partes. Toda la valentía que él había reunido para llegar hasta ahí se fue en el instante en que esa cosa monstruosa se volteó.
Amo… ¿Por qué sigues aquí? Aun no puedo llevarte la felicidad. – Dijo una voz horrenda.
¿Q-Qué le hiciste a Tom-san? – Shizuo volvía a sentirse asqueado, ni siquiera sabía de donde exactamente venía esa voz. Una de las manos trajo un frasco que contenía un líquido celeste.
La felicidad de Tom-san es ahora tuya, amo. – Contestó el ser maligno.
¿E-Estás diciéndome que mataste a Tom-san por esto? – Los ojos de Shizuo se abrieron desmesuradamente a punto de perder la razón.
Es por la felicidad del amo. Él tenía más felicidad. – Rió la criatura tomando a Izaya y llevándolo hasta una esfera que empezaba a sobresalir del cuerpo hecho de brazos. La esfera a medida que salía, dejaba ver un cuello enorme que se posicionaba sobre el destruido cuerpo del informante. Los ojos negros remarcados con rojo en los bordes se presentaban ante un espantado Shizuo, notando como una boca llena de numerosos dientes afilados daba paso a una lengua con una aguja al final.
¡N-No! ¡Déjalo! ¡Para! – Shizuo corrió y agarró uno de los brazos para jalar al monstruo, pero las extremidades simplemente lo tiraron contra la pared con facilidad como si se tratara de un simple mueble. El barman aterrizó con violencia sobre el sillón dejando caer entonces el folleto en la última página.
Si quieres detener al espejo de la felicidad, solo debes pedir ser infeliz.
Shizuo leyó esta parte viendo por fin una última esperanza en esa pesadilla, de esa forma podría salvar a su familia y amigos de este monstruo.
¡Quiero ser infeliz! ¡Hazme infeliz, maldición! – Gritó él sin aire en sus pulmones debido al golpe.
¿Quieres ser infeliz? ¿Amo quiere ser así en verdad? – La criatura giró la cabeza exageradamente.
Si… Quiero serlo. – Él esperaba que con eso se detuviera, pero el efecto fue el contrario. El monstruo del espejo clavó aquella inmunda lengua en el pecho de Izaya, absorbiendo todo el interior de este.
¡Noooo! ¡¿Qué haces?! ¡No lo hagas! ¡¿No te dije que quiero ser infeliz?! – Las náuseas volvían con más intensidad en él. Pero el monstruo no paró y cuando hubo terminado su boca segregó un líquido celeste dentro de un frasco, dejando en claro que esta era la felicidad de Izaya.
Lo sé, por eso te haré infeliz. – Respondió el engendro desplazándose hacia Shizuo quien estaba paralizado en su lugar por alguna fuerza extraña.
A-Aléjate… ¡No te acerques! ¡B-Basta! – El pedido de Shizuo fue ahogado por varias manos que se hicieron con su cuerpo.
Lo siguiente solo fue oscuridad…
XVII
Ah, hoy tampoco quiere vernos… - Dijo Shinra suspirando mientras caminaba por el pasillo de aquel psiquiátrico.
[No lo entiendo. ¿Cómo se volvió todo de esta manera?] – Celty expresaba su duda frente al asunto.
No lo sé… Todo fue tan repentino. Sé que a veces él podía parecer que estaba loco, pero nada había llegado a esto. Solo esperemos que deje de ser violento y pueda mantenerse calmado para que el hospital pueda ayudarlo… Son buenos en su trabajo o eso me dijo mi padre. – Respondió Shinra con desgano. Francamente, él no creía que ese lugar pudiera arreglar las cosas. Él ya no veía nada de cordura en los ojos de su amigo, y pensar que todos estos comportamientos habían empezado dos semanas atrás.
Kishitani Shinra no sabía si esto podía estar relacionado a las otras dos desapariciones que se habían dado en ese tiempo.
Su amigo y un conocido se habían perdido del mapa…
[Por favor, Shinra. Procura no desaparecer tú también o al menos no volverte loco.] – Celty aún estaba nerviosa con la situación.
No te preocupes. Solo me permitiré estar loco por ti~. – Aclaró Shinra melosamente llegando hasta el lugar donde había quedado estacionado Shooter.
XVIII
¡Jajajajaja! ¡Créanme lo que les digo! ¡El espejo es el culpable! – Una risotada demente se escuchaba desde adentro de una habitación con puerta de metal.
¡Ya cállate, nadie te va a creer eso! – Gritó uno de los cuidadores ya hastiado del loco que tenían en esa sección.
¡Pero si es verdad! ¡Yo soy Heiwajima Shizuo! ¡No estoy loco jajaja! – Un hombre pelinegro de 25 años de edad aproximadamente se seguía riendo a carcajadas en su habitación mientras una camisa de fuerza lo mantenía contenido.
¡Cierra la boca, Orihara Izaya! Si es así… ¿Cómo diablos quedaste en ese cuerpo? – Preguntó otro de los cuidadores desde afuera, esperando la respuesta usual que le había estado dando el loco desde hace una semana.
El espejo… El espejo… El espejo me cambió de cuerpo, me dijo que me dejaría en este cuerpo que ya no tenía felicidad para que fuera infeliz. Jajajaja… Ya no atacaran a Kasuka. Ya no atacaran a mis padres jajajaja… Soy infeliz y no quiero ser feliz, pero… - La persona que no era nadie más que Heiwajima Shizuo en el cuerpo de Orihara Izaya levantó la mirada hacia el frente, dejando estancada la oración en esa parte.
¿Pero…? – Inquirió el cuidador.
Pero desearía que quitaran ese espejo con mi imagen… ¡ODIO QUE ME SONRÍA! ¡Quítenlo ya! ¡No podré dormir hoy si sigue así…! Por favor… - Rogaba el ex-barman desde adentro.
¡Buahahahahaha! ¡Ahí no hay ningún espejo! ¡Solo hay paredes blancas y tu maldita cama! Ya deja de hacernos perder el tiempo… - Los dos cuidadores se fueron de ahí para ir a tratar a los otros pacientes que eran más inofensivos.
Por favor… No me dejen… Tengo miedo… - El paciente lloraba con desesperación.
El espejo de la felicidad estaba colgado frente a él en la pared. Siempre esperando que Shizuo le pidiera ser feliz de nuevo mientras lo miraba sonriente desde el otro lado, dejando el hilo rojo a su disposición.
-FIN-
Créanme que ni yo había imaginado este final cuando iba por la quinta parte. Creo que es la cosa más perturbadora que he escrito hasta ahora, pero de alguna manera me hace sentir satisfecha por una extraña razón. Y debo decir que esta trama se la contaba a mi mamá y ella me decía que no quería saber de ella –ni leer los demás cuentos- porque le perturbaban y decía que eran muy crueles XDD.
Además ella dice que siempre me gusta tomar a Shizuo para estas cosas –ella le contó otra trama random hace unos meses con Shizuo- y bueno… aquí está el tercer cuento del Banquete de calabazas.
Solo falta el cuarto cuento que es a petición de Ka-Gura Uzumaki, ese será el gran final de estos especiales de terror~.
Buenas madrugadas~83
DEATH GOD RAVEN~
