Harry sintió un leve jalón y de pronto estaba de nuevo en su estudio, miro a ambos lados confundido sin saber si ya era el final de los recuerdos pero noto la penetrante mirada de su profesor, esa que siempre le hacía sentir que leía su mente y aunque después supuso que si lo hacía estaba seguro que ahorita no podía hacerlo.
-Aun no terminan –la suave voz de Albus Dumbledore lleno el estudio que estaba sumido en el silencio, Harry no sabía a ciencia cierta qué hora era pero suponía que su esposa e hijos ya dormían plácidamente.
-¿Por qué salí? –pregunto, dándose la vuelta a la vez para que sus ojos se encontraran con los de su profesor.
-Tal vez tu padre quería que tuvieras tiempo para absorber todo lo que se te está mostrando –contesto el profesor con su voz tranquila y amable pero mirando fijamente a Harry.
-Mejor dicho… la vida de Peter –susurro para sí mismo dejando que sin duda su cerebro decidiera la forma de ver a Pettigrew, que sin duda gracias a estas imágenes estaba cambiando.
-Peter era un buen chico de corazón puro pero la ambición comenzó a cegarlo conforme pasaba el tiempo pero aun así tu sabes que había un gran cariño para tu padre –dijo el profesor intentando que Harry analizara las cosas con neutralidad y no solo con el rencor que tenia hacia esa persona.
-No hay cariño… si lo hubiera habido jamás lo hubiera traicionado dejando que muriera –respondió Harry fijando su mirada firme en su profesor que solo soltó un suspiro.
-Después me dirás tu veredicto… ahora vuelve que apenas ha comenzado esta aventura –dijo el profesor con un deje de decepción pero no pensaba influir.
Harry asintió y antes de volver a introducir su cabeza en el pensadero miro una última vez al profesor –Si Ginny me busca… -Dumbledore le sonrió y le hizo un leve gesto con la mano para que no se preocupara, Harry respondió a la sonrisa y se dio la vuelta para introducir la cabeza en el pensadero que enseguida lo succiono.
Sintió esa horrible sensación de que todo daba vueltas y era succionado para de golpe caer en la sala común de Gryffindor donde al parecer estaban llegando todos después de las vacaciones navideñas. Entraron platicando amenamente los 5 amigos, podía notar como Peter aun tenia uno que otro golpe pero comenzaban a desaparecer de su rostro aunque sin duda jamás lo harían de su memoria; Sirius abrazaba a Meli por los hombros mientras charlaban y reían ambos con alegría y debes en cuando ella lo pellizcaba o daba un leve golpe en su abdomen; Remus por su parte conversaba con su padre para sorpresa de Harry de un libro que tenía en sus manos pero al fijarse bien en el titulo noto porque su padre hablaba tan animadamente ya que era "Quidditch atravez de los tiempos".
Miro a todos lados para localizar a la pequeña Lilly conversando con Allegra Slone y Alice Ferguson que para sorpresa de Harry era observada por un Frank que conversaba amenamente con 2 chicos pelirrojos que Harry no identificaba.
Los cuatro chicos se sentaron en el único sofá de una sola plaza que estaba libre y aun lado del de 3 plazas donde las chicas conversaban, Meli estaba sentada bien y a sus lados lo que Harry podía definir como sus principales protectores que eran James y Sirius de cada lado, Remus se sentó en la mesa de centro mirándolos de frente y Peter a sus pies recargado en el sofá; de pronto algo llamo demasiado la atención de Remus que miro fijamente hacia el balcón abierto donde atravez de la oscuridad se podía diferenciar una gran lechuza gris volando con todas sus fuerzas ya que llevaba una pasada caja grande.
-James ¿no es tu lechuza? –pregunto Remus, el aludido enseguida miro hacia la misma dirección que su amigo.
-Sí, es Mina la lechuza de mi madre –contesto el chico levantándose de su lugar para recibir a la lechuza que con dificultad poso su cargamento en la mesa de centro siendo observada por todos –Mina debes estar fatigada –el niño ya la acariciaba suavemente –Anda a descansar… gracias –le dio una última caricia en su cabeza y esta le dio un suave picoteo en el dedo sin dañarlo para enseguida salir del lugar.
-James ¿Qué tanto te mandaron? –pregunto Sirius levantándose de su lugar y acercándose a la caja.
James abrió rápidamente la caja mientras algunos lo miraban interesados y enseguida sonrió, saco una gran caja de color blanco con leves toques y decorados en tonos pastel y con lentitud se acerco a una sorprendida Lilly.
-Hola Evans… mi mamá dice que a las mujeres les encanta el chocolate así que toma –dijo James estendiendole la caja a una niña sonrojada y muy sorprendida.
-G-Gracias Potter –respondió la chica tomando con cierta duda la caja e intentando no mirar al niño para que su sonrojo no fuera notorio.
-James ¿y a mí qué? –pregunto Allegra intentando poner un leve tono entre coqueto y de molestia a lo que James enseguida se carcajeo dándose la vuelta acercándose de nuevo a la caja que ahora era protegida por Sirius ya que Remus en cuanto escucho la palabra chocolate se había levantado de golpe e intentaba meter la mano al igual que una Meli que casi tacleaba al ojigris.
James se acerco a la caja y agradeció a Sirius con la mirada para luego sacar dos cajas pero de la mitad de tamaño que de la de Lilly que aun miraba simplemente la caja, acariciando de vez en vez los finos detalles de ella.
-Aquí esta… eso de que serás mi esposa se te está subiendo ¿no? –dijo James entregándole su caja a Allegra que le sonrió para luego sacarle la lengua, la otra caja se la extendió a Alice que sorprendida la acepto pero de golpe se levanto y le dio un gran abrazo a un sorprendido James provocando la mirada levemente molesta de Frank Longbottom. Harry sonreía observando el espectáculo en especial el que Meli y Sirius estaban ofreciendo luchando casi para que esta no asaltara la caja de dulces mientras Remus con disimulo intentaba hacer lo mismo.
Las 3 chicas se levantaron y lo que fue Allegra y Lilly siguieron el ejemplo de Alice respecto al regalo ya que traía una tarjeta deseándoles felices fiestas pero cuando fue el turno de Lilly, James se congelo un momento pero enseguida respondió rodeando su cintura con sus brazos –Espero que te gusten –apenas susurro mientras esta asentía –Y si el vestido no te queda o no te gusto dime y mi mamá lo cambia… aunque eso signifique no verla en un día entero y que regrese con 20 bolsas –ambos niños rieron un poco mientras se reían.
-Gracias… no tenias que molestarte Potter –susurro una sonrojada Lilly tanto por pena como por la risa que aun tenían.
-No fue molestia… bueno la parte donde entre al departamento de niñas y las señoras me miraban raro si pero de ahí en fuera no… de hecho fue muy fácil… -esto último James lo dijo casi en un susurro comenzando a sonrojarse mientras Lilly lo miraba sorprendida.
-¿T-Te gusto Paris? –pregunto la pequeña para sacarlos de ese tema un poco incomodo.
-Pues ya había ido pero si es divertido en especial esos perros de los muggles que tienen peinados esponjados –respondió James riendo contagiando a Lilly.
-Yo jamás he ido pero me gustaría tienen uno de los mejores museos de arte –dijo esta con su voz soñadora imaginando en su cabeza todo lo maravilloso que podría ver y aprender en Paris, el niño la observaba con un tierna sonrisa.
-Pues si quieres… yo te invito… -dijo bastante sonrojado James mirando hacia otro lado mientras Lilly había despertaba de su sueño y lo miraba sorprendida.
-Y-Yo no… -Lilly comenzaba a contestar pero estaba bastante sonrojada y miraba hacia al piso.
-No… podemos ir todos ya sabes cuando seamos más mayores… no solo tú y yo… eso no… yo –James intentaba hablar rápidamente pero las ideas no se unían bien.
-Sí, eso sería genial –contesto apenas la pequeña Lilly que ya tenía las mejillas casi del tono de su cabello. James le sonrió y esta tambien lo intento aunque Harry podía notar el nerviosismo entre ambos provocando una sonrisa tierna.
-¡James! –de pronto el grito de un golpeado Sirius rompió el ambiente, ambos niños voltearon a ver al ojigris que tenia a una Meli subida en su espalda intentando aun alcanzar la caja y aun Remus abrazado fuertemente por Sirius para que el no tomara nada.
-Jimmy… ¡dulces! –grito Meli golpeando a Sirius en la cabeza, James enseguida comenzó a reírse y se dio la vuelta para con una mirada disculparse de Lilly que sonreía viendo la escena pero de pronto este le dio un suave beso en la mejilla y se alejo enseguida sonrojado pero directo a calmar a sus amigos.
Tanto Harry como Lilly se quedaron congelados por lo que acababa de hacer James que ya estaba con sus amigos golpeando a Remus para que retrocediera y a Meli deteniéndola de la túnica con ayuda de Sirius para después soltarse todos simplemente en risas tumbándose en el piso cansados por la larga pelea en especial Sirius.
-Pues es un digno Gryffindor –susurro Harry para sí mientras observaba ahora como su madre subía a su habitación junto a sus amigas que por suerte no habían visto nada pero no dejaban de preguntarle que porque estaba tan roja hasta Alice comenzaba a levantar la voz gritando que tal vez estaba enferma y se empeñaba en jalarla hacia el cuadro para ir a la enfermería pero la pequeña pelirroja se negó corriendo lo más rápido posible lejos de ella.
James al fin se levanto y saco 4 cajas como las de Lilly que las entrego a cada uno de sus amigos, Remus y Meli enseguida la abrieron para comenzar a comer los chocolates que contenía mientras Sirius y Peter los miraban asustados por su voracidad. Harry noto como la sala común comenzaba a vaciarse y de pronto los dos chicos pelirrojos que antes había visto solo de espaldas ahora caminaban hacia su padre, se quedo congelado al verlos ya que eran iguales en ciertos detalles a Fred y George Weasley.
-Potter, mañana jugaremos un poco de quidditch con los grandes ¿quieren venir? –pregunto Frank sentándose a un lado del chico que se despeino y miro a sus amigos.
-Sí, claro –contesto James sonriéndoles y cuando se fijo en los chicos iguales -¿Quiénes son? –les pregunto llamando su atención y la de Sirius que sonrió.
-Yo soy Gideon y el es Fabian –contesto el que era ligeramente más delgado que el otro que sonrió.
-Yo soy Gideon tu eres Fabian –le dijo el otro chico al delgado provocando que comenzaran a pelear entre ellos por ver quién era quién mientras todos reían, Harry enseguida recordó a sus cuñados que eran iguales pero con un poco de tristeza por la muerte de Fred.
-Prewett –dijo Sirius levantándose y extendiéndoles la mano, ambos chicos lo miraron un momento y se lanzaron a abrazarlo y despeinarlo comenzando a pelear de nuevo entre ellos ahora con Sirius.
-Vamos primo… no nos saludes así –dijo Gideon ya sentado en el piso cansado y le dio un leve empujón a Sirius que se lo devolvió.
-Era broma ¿y su hermana? –pregunto Sirius sonriendo mientras James y Frank ya conversaban amenamente sobre las vacaciones.
-Pues ella se fugo con Arthur Weasley –contesto Fabian sonriendo pícaramente –Imagínate el grito que dio nuestra madre –volvieron a romper los 3 en carcajadas mientras Harry escuchaba y enseguida supo quienes eran los chicos, los hermanos Prewett tambien de la orden del fénix y hermanos de Molly Weasley.
La noche se hizo más profunda y de pronto todo comenzó a dar vueltas borrando lentamente la imagen de ya todos hablando juntos y riendo de las tonterías que decían los hermanos Prewett con los que Sirius y James se llevaron de maravilla hasta ya comenzaban a planear una broma juntos.
Muy bien espeor que les haya gustado, como pueden ver comienzo a cambiar mi forma de escribir y aunque aun no me acoplo totalmente a esto espero que no haya quedado tan mal y si es así pues díganme ya saben que acepto tomatazos.
PD- Los que hayan leído y les guste mi historia de El camino de un Ninja (.net/s/4702706/1/EL_Camino_de_un_Ninja) les informo que ya estoy comenzando a escribir la segunda parte xD
