Un Abrazo
Takeru se encontraba sentado bajo un árbol cualquiera, en una banca cualquiera. No sabía como se llamaba el árbol, pero tenía la leve impresión de que no importaba, así que decidió que quería que le importase. Lo llamó Hotaru y sonrió. Ya contento con estar sentado bajo un árbol importante (todo lo que tenga nombre es importante) se sintió mejor y se dedicó a mirar las pequeñas luces que se colaban por entre las hojas de Hotaru. Bailaban en el suelo y creaban constelaciones que duraban un segundo y medio para formar un big bang y entonces volvían a formar una nueva constelación. Jugaba a descifrar la historia que le contaba ese montón de lucecitas cuándo unas manos le taparon los ojos. Todo fue sombras por un instante, pero sonrió al tacto de las manos suaves de Hikari. Ambos rieron y se saludaron con la mirada, casi sin decir nada. Takeru se levantó y ella le abrazó, tomándole por sorpresa.
—¡Feliz Cumpleaños, Takeru!
Y Takeru recuerda así su cumpleaños número dieciséis.
Con los ojos muy abiertos.
Con Hikari abrazándole por sorpresa.
Con la historia de la luz contada en el suelo, colada entre las hojas traviesas.
Con un árbol llamado Hotaru riéndose al compás del viento de sus mejillas encendidas y sus brazos torpes que se demoraron en corresponder el abrazo.
Aunque ya tenía esto escrito (y quedó muy muy cortito), debo decir que Takeru está de cumpleaños un 13 -saludos al topic Takari-
Hotaru significa luciérnaga.
