Todo se giraba y Harry simplemente captaba ciertas imágenes de sus padres hablando, James observando a Lilly en las clases, los merodeadores juntos corriendo y riendo siendo perseguidos por Filch y debes en cuanto conversando animadamente con Fabian y Gideon Prewett, hasta que al fin todo dejo de girar encontrándose en la habitación de su padre y amigos.

Sirius y Peter estaban recostados en el piso haciendo una sana competencia de comer papas muggles que la madre de Pettigrew le había mandado junto al surtido de chocolates que Remus recibió de su madre, aunque ninguno entendía porque pero no importaba.

James estaba acostado en el piso de lado observando el tablero de ajedrez mágico y sobre el estaba Meli recargando su barbilla en el costado del chico mientras pensaba detenidamente su siguiente movimiento.

-Remus ¿subimos la apuesta a 3 chocolates? –pregunto la niña confiada sonriendo mientras James mostraba las 3 ranas de chocolates para apuesta.

Remus que estaba del otro lado del tablero sentado con las piernas dobladas hacia el sonrió levemente –Emmeline ¿te atreves? –pregunto como respuesta mientras sonreía lobunamente y sacaba 3 ranas del bolsillo de su pantalón retando a la chica con la mirada miel fija en ella.

James dibujo una gran "O" con su boca al escuchar el nombre de su amiga, esta ya estaba mirando furiosa al pequeño licántropo –Grave erros Lupin… grave error –dijo rechinando los dientes mientras Remus ya reía un poco –Jimmy tira los dulces que nos quedan –grito molesta la pequeña mientras se sentaba seriamente con las rodillas sobre el piso y ella sentada sobre sus piernas, James al escucharla la miro sorprendido y se sentó lentamente.

-Mel ¿estás segura? –le pregunto susurrando observando con cierto temor como su amiga estaba a punto de comerse a Remus con la mirada.

-Hazlo… ¡Ya! –grito molesta sorprendiendo a sus 2 amigos, James suspiro y sin más se levanto para llegar a su mesa de noche de donde saco 10 ranas mas de chocolate, se volvió a acercar y las adentro al saco de ganadores para luego mirar a su amigo que tampoco quitaba su vista de la chica.

Remus sonrió de lado y se levanto caminando hasta su cama donde se agacho para sacar una caja de madera, la abrió lentamente y saco las 10 ranas más que necesitaba para enseguida volver a su lugar y entregárselas a James que las conto en cuanto estuvieron en sus manos. Tomo fuertemente la bolsa entre sus manos y se sentó en medio de ambos chicos pudiendo ver perfectamente la perspectiva de ambos –Pues terminen esto –dijo sonriendo de ver a sus amigos tan competitivos, en especial a Remus que usualmente era muy tranquilo a excepción de cuando había chocolate de por medio.

Ambos chicos se concentraron y ahora pensaban más los movimientos que antes así que James simplemente se acostó esperando a que terminaran, vio como de reojo Sirius estaba tumbado igual que él pero con una gran panza pareciendo como noqueado mientras Peter reía aun comiendo papas.

Paso otro rato y el juego aun seguía pero lo que era James, Sirius y Peter ya estaban recostados aunque los 2 últimos sin dejar de sobar sus estómagos demasiado llenos cuando una lechuza entro por el gran ventanal de la habitación y se paro sobre la panza inflada de Sirius, este la miro un momento de reojo apenas levantando la cabeza y después la volvió a depositar en el frio piso cuando su mente reacciono reconociendo el ave.

-Wal ¿Qué me mando mi padrino? –le pregunto animado al ave que le daba un suave picotazo en la barriga con cariño, el chico sonrió y se sentó lentamente con dificultad pero dio el tiempo suficiente para que la hermosa lechuza negra se posara sobre su baúl que estaba a un lado y dejara el paquete sobre el piso –Gracias Wal… ve a descansar un rato –le dijo acariciando suavemente su cabeza, el ave ululo para enseguida salir por la ventana.

Sirius se abrió la carta de su padrino que venía atorada en los cordones que amarraban al paquete…

"Sirius

Espero que la escuela marche de maravilla y estés haciéndome sentir orgulloso con algunas travesuras geniales.

Yo estoy en Estados Unidos, he venido a conocer la empresa de motocicletas donde invertí y por supuesto a conocer americanas… cuando llegue el momento te traeré a que las conozcas, bueno encontré este maravilloso en una tienda de seudo magia muggle así que disfrútala espero que le encuentres una función divertida, tambien hay dulces para ti y tus amigos.

Te ama tu padrino… pórtate mal"

… en cuanto Sirius leyó la parte de dulces estuvo a punto de vomitar pero aguanto con todas las fuerzas.

La puerta se abrió de golpe dejando entrar a unos sonrientes Fabian y Gideon junto con Frank.

-¿Qué hacen?- pregunto Frank observando a los concentrados Remus y Meli que aun jugaban a muerte y ya hasta se podía ver sudor en sus frentes.

-Juegan por chocolates –respondió James sonriendo y levantándose del piso.

-Ouuuu –dijeron los 3 recién llegados haciendo unos pasos hacia atrás por precaución, ya conocían el amor de ambos por los dulces.

-Siéntense –agrego James riendo por la cara de terror de sus amigos, estos así lo hicieron pero enseguida el paquete de Sirius llamo la atención de los gemelos Prewett.

-Sirius ¿Qué te mandaron? –pregunto curioso Fabian mientras ya se acercaba al paquete lentamente mirándolo con detenimiento.

-La verdad… -Sirius los miro y sonrió -… no tengo idea –soltó riendo y sus amigos no pudieron evitar seguirlo.

-Pues ábrelo ya –dijo Gideon colocándose en primera fila mientras Frank menos interesado se iba a observar el gran juego, James se acomodo sobre su cama boca abajo observando todo desde arriba.

Sirius no hizo esperar a los gemelos y comenzó a atacar los cordones que mantenían el paquete cerrado, cuando al fin los venció quito rápido los papeles y encontró 2 cajas. La primera era un gran surtido de dulces que enseguida lanzo sobre su cama aunque todos la miraron ilusionados pero por el momento la sensación de regresar cada papa que se comió podía mas, la segunda era una rara caja negra que estaba boca abajo y al darle la vuelta decía en grandes letras blancas "Hipnotizador" abajo traía la cara de un hombre con los ojos dándole vueltas y semblante de bobo, esto por supuesto provoco la risa de todos.

Después de un rato de risas imaginando a McGonagall, Dumbledore, Slughorn y Filch con esos ojos, estas al fin pararon pero en el rostro de Sirius fue cambiada por una sonrisa malévola –¿Se imaginan que podríamos hacer con esto? –pregunto generalmente y cada uno de los pequeños comenzó a pesar con diablura en sus ojos, Harry enseguida reconoció con pánico esas miradas ya que sus sobrinos y sus mismos hijos a veces la hacían.

Los Prewett y Sirius ya estaban ilusionados armando un brillante plan en su cabeza hasta que James los miro ya sin sonrisa –Vamos Sirius… ¿no pensaras que esa cosa sirve? –pregunto como si la respuesta más obvia fuera el no.

-Claro que si, James… imagínate –respondió muy entusiasmado Sirius con los Prewett respaldándolo.

-Eres un tonto… la seudo magia muggle no funciona jamás y lo sabes –respondió James con cierta molestia en su voz.

-¡NO! –grito fuertemente Meli, tanto que sin duda toda la escuela la escucho y espanto a James que la miro sorprendido. Frank por su parte se había hecho lo suficiente hacia atrás por si esta quería desquitar su furia.

Remus había dado un brinco y comenzado a bailar mientras su alfil aun destruía cada pedazo posible de lo que Harry podía ver alguna vez había sido una reina, James se acerco lentamente a ellos dejando a Sirius con sus ideas locas que ya comenzaban a tomar forma y mientras Meli destruía al alfil de Remus a pisotones pero este ya no le importaba solo podía mirar la bolsa que James traía en mano con suma fiereza en sus ojos lobunos.

Las imágenes volvieron a dar vueltas y antes de que Harry se preguntara que pasaba estaba en un oscuro pasillo escondido tras una armadura junto con Sirius y los hermanos Prewett, los 3 sonreían con demasiada felicidad y ansiedad algo que no le gusto mucho a Harry pero de pronto unos pausados pasos llamaron su atención para fijar su mirada en el pasillo por donde ya se acercaba lentamente una sombra.

Harry contuvo el aliento, no sabía porque pero esto no le gustaba para nada en especial conociendo el alcance de este pero no podía hacer nada, Fabian le apunto a alguien con su varita y lo petrifico. Soltó un suspiro mirando cómo caía de cara esa persona contra el piso dejando caer sus libros pero como estaba tan oscuro no lo pudo identificar, enseguida Sirius y los gemelos cargaron como pudieron al pequeño junto a sus cosas para meterlo a un aula vacía que estaba cerca.

Las imágenes se movieron justo cuando Sirius reía cerrando la puerta del aula, Harry ni siquiera puso atención en las imágenes que pasaban, lo único que hacía era mirar el piso sintiéndose mal por todas las porquerías que su padrino había hecho durante sus tiempos de estudiante y lo que más le preocupaba ver era a su propio padre haciéndolo.

Cuando las imágenes se detuvieron salió de sus pensamientos notando que ahora estaba en el gran comedor, parecía la hora de la cena y Harry podía ver a su padre sentado a un lado de Sirius, Lilly y James se encontraban solo separados por Meli que estaba en medio de ambos pero conversaban animadamente los 3 aunque a veces el niño ponía un poco de atención en lo que conversaban Sirius y los gemelos.

Sirius miro a su alrededor y Harry pudo ver como les guiñaba un ojo a los gemelos, eso sin duda era señal de que venía algo malo –Ey ¿alguien conoce el ¡Mambo! –pregunto diciendo la última palabra lo suficientemente alto y de pronto se escucho como alguien soltaba sus cubiertos de golpe sobre el plato, por el ruido los alumnos enseguida guardaron silencio mirando al causante del ruido al igual que los profesores y ahí de pie como estatua estaba Severus Snape...

Espero que les haya gustado y no me peguen por lo corto que es pero prometo que la continuación estará máximo el próximo viernes sino es que mañana mismo. Ya saben dejen dudas, quejas o tomatazos

Besitos