Una Despedida
— Te vas a ir.
Se lo dice como un hecho. Le suena a reproche. Le deja un gusto amargo en la boca. A quemado.
No puede decirle que no es cierto, por que se va a acabar sus estudios a Francia. Y la deja.
La deja a ella con sus galaxias en vecindarios de Odaiba, a ella con su árbol llamado Hotaru. A ella con sus besos de canario.
Le duele el corazón pero más le duelen los ojos por que no puede verla, mirarla a la cara y decirle que es cierto. Que la deja.
Ella le abraza y lo sorprende. Él es torpe por un momento. Piensa en Hotaru. La abraza y le besa la coronilla, torpe todavía. Se vuelve un beso de kiwi y se le mezcla con el regusto amargo que ya tenía en la boca. Sonríe y la invita a caminar. Ella acepta y van tan lento que en vez de avanzar ellos, avanza el mundo y ellos se quedan ahí. Estáticos. Ven las luces de las farolas cuándo se hace tarde y juegan a esconderse, a confundirse con la noche bajo un árbol que no conocen, pero que se llama Hotaru.
— Vas a volver.
Se lo dice como un hecho. Le suena a Esperanza. Le deja un sabor a vainilla en la boca. Y el sonríe por que Hikari es más esperanza que luz en ese momento y las farolas sólo quieren alumbrarla a ella.
— Voy a volver.
Los dos sonríen, libres del tiempo, y recorren la galaxia de nuevo, en un vecindario de Odiaba. Creyendo en la promesa de recorrer juntos más universos. De más historias perdidas en luces de colores. De más besos de canario.
Gracias por leer y a todos los que han dejado review. Los responderé durante la semana, cuándo se me pase lo zombie (hoy me dormí en clases, en el sofá, en la escalera y de pie en el marco de la puerta, para dar una idea x'D)
