Harry miro confundido a los lados intentando saber que había pasado, con lentitud se levanto y limpio las lagrimas que tenia en sus mejillas con la manga de su camisa mientras su mente se adaptaba a estar de nuevo en su hogar, en su estudio, en su tiempo. Soltó un suave suspiro y se acercó al pequeño mini bar que tenia escondido bajo su escritorio de donde saco una botella de vino tinto muggle regalo de su ahora amigo Draco Malfoy, descorcho la botella y se sirvió un poco en una copa para después lentamente darle un trago dejando que el suave sabor de la bebida inunde sus papilas –Creo que esta mejorando sus gustos –susurro, con lentitud se levanto y se acercó al pensadero de donde saco con ayuda de su varita los recuerdos para meterlos de nuevo a su botella a la vez que seguía disfrutando su vino; intentaba mantener la mente en blanco aunque era algo difícil.

Saco el tercer frasco y lo vacío en el agua del pensadero viendo enseguida algunas imágenes seguidas sin línea de como deberían ir, le dio el ultimo trago a su copa –Pues allá vamos –susurro y sin mas sumergió su cabeza en el agua dejando así que lo jalara a su interior…

Confundido miro a su alrededor reconociendo enseguida el lugar, era uno de los compartimentos del tren de Hogwarts que según parecía apenas había comenzado su trayecto y mientras observaba por la ventanilla escucho un suspiro que lo hizo sobre saltarse. A su lado pero recargado en el cristal del lado de la puerta estaba Remus simplemente recargado observando de reojo por el espacio que había entre cristal y cortina a sus amigos que platicaban tranquilamente con algunos compañeros. Harry también se asomo o mejor dicho atravesó un poco la puerta notando justo el momento en que Peter miraba con cierto temor al chico de ojos miel, lo recorría un escalofrió y de pronto desaparecía hacia el lado contrario del pasillo, el hombre bufo pero se detuvo al escuchar otro suspiro, Remus lo había visto.

-¿Qué esta pasando? –susurro para sí mismo el pequeño y por un momento Harry pudo notar como si hubiera una especie de remolino solo en su cabeza, seguía viendo el compartimento pero al mismo tiempo podía observar lugares en Hogwarts; de pronto frente el apareció Meli y James, al parecer estaban en el patio de la escuela junto al lago y su padre dolorosamente se recostaba en el césped para después acostar su cabeza en las piernas de su amiga que lo miraba preocupada -¿Cuándo se lastimo? –escucho la pregunta aunque el niño no la dijo; las cosas volvieron a dar vueltas y ahora estaba observando a Sirius que caminaba lentamente tras sus amigos conversando por un pasillo sin dejar de tocarse cada tanto un costado realizando a la vez un leve gesto de dolor -¿Qué tiene? –el remolino se detuvo con Meli acostada sobre el piso de la sala común leyendo tranquilamente un libro pero en cuanto vio al pequeño junto a ella se puso nerviosa, o debería decir temerosa mientras continuaba la platica aunque no duraba demasiado y sin mas se iba a su habitación -¿Por qué huye? –todo se puso levemente claro y estaba frente a Peter que se golpeaba la cabeza mientras intentaba hacer la tarea de lo que parecía ser pociones pero en cuanto el niño se acercaba e intentaba ayudarlo este lo miraba con sus ojitos de ratón asustado y salía corriendo del lugar sin decir nada mas que un "no, gracias" –… M-Me teme… pero ¿Por qué? –Harry sintió como la tristeza lo invadía pero de golpe como entro a los pensamientos del pequeño así salió encontrándose a la vez con James, Sirius y Meli que entraban al compartimento riendo y lo atravesaban sin notar nada.

-Odio que pase eso –susurro el hombre tomando aire y con sus propios ojos verifico lo que Remus pensaba.

James se acomodó con lentitud en el piso junto con Meli para comenzar a jugar una partida de ajedrez mágico mientras Sirius lentamente tocándose el costado derecho se recostaba en el sillón entero del lado contrario que Remus para simplemente observar el juego; Remus por su parte se hacia el que leía un libro aunque de reojo no dejaba de observarlos.

-¿Y Peter? –James al fin noto la ausencia del pequeño regordete.

-Ni idea… debe de estar acosando a la señora de los dulces –susurro Sirius un poco adormilado.

-Remus ¿sabes algo? –Meli le sonrió amable el ojimiel que simplemente negó sin dejar de ver su libro. Las cosas comenzaron a dar vueltas siendo la última imagen que Harry pudo distinguir como a los pequeños en sus cosas y levemente aislado Remus, esto no le gustaba nada.

El tren se detuvo lentamente y en el compartimento todos recogían sus cosas –Remus ¿iras al campamento? –James se acercó a su amigo que sorprendido dejo de guardar su libro en la mochila para mirarlo.

-N-No sé –susurro.

-Vamos será genial –Sirios le sonrió amable mientras se dejaba que Meli le pusiera la corbata en su lugar.

-Sí, el verano pasado nos divertimos –Meli le sonrió de reojo ya que seguía intentando que la corbata terminara de una manera perfecta.

-Pues… -Remus estaba confundido.

-Anda vamos y no olvides empacar bañador –James le sonrió a la vez que le palmeaba el hombro y se volteaba para ayudar con la vestimenta perfecta del ojigris que solo gruñía con molestia.

-No te quedes mirando, Remy…. Ayúdame –

Remus rio al escuchar a su amigo que estaba perfectamente vestido con un traje azul, camisa bien fajada color azul un poco mas claro y Meli seguía batallando con la corbata negra mientras James lo observaba de todos lados sin notar fallas para después tomar el saco y ayudarlo a ponérselo –Espera –el ojigris que ya iba a salir del lugar se detuvo enseguida que el ojimiel se acercó con un peine y saco un bote de goma de su mochila –Tu madre no querrá ver el nido de pájaros que tienes por peinado –Meli y James comenzaron a reír mientras el chico le ponía mucha goma al cabello de su amigo y lo peinaba totalmente hacia atrás aunque aun se notaba que llevaba el cabello un poco mas largo de lo normal.

Harry los observaba y sonreía mirando como las cosas que antes habían preocupado a Remus ahora desaparecían, Meli lo abrazaba del brazo mientras caminaban hacia la salida del vagón mientras James y Sirius peleaban sobre si el nido de pájaros del segundo lo hacia verse mas guapo o feo; antes de salir se detuvieron y se miraron.

-Remus no olvides mandarme lechuzas –Meli le dio un abrazo y un beso en la mejilla mientras el pequeño asentía.

-Sirius no hagas enojar a tu mamá, mi papá aun no le pide permiso –James palmeo el hombro de su amigo.

-Meli por favor ya no pidas chocolates de suiza que no podemos controlarte cuando los comes –la niña se rio por el comentario del ojigris que le dio un suave beso en la mejilla –Nos vemos en casa de Jimmy –los otros chicos asintieron y este sin mas tomo aire y bajo del vagón.

-Vengan a mi casa cuando quieran –James abrazo a los chicos que quedaban y enseguida desapareció tras la puerta al igual que su amigo.

Remus y Meli se sonrieron y sin más bajaron para reunirse con su familia; Harry enseguida se alejó corriendo al ver a Walburga Black en la estación con su semblante serio mirando con cierta aversión a algunos chicos que pasaban a su lado, Sirius se dirigió hacia ella y le hizo una reverencia –Hola madre –susurro para después pararse derecho a su lado sin que la mujer lo saludara.

El siguiente en llegar fue Regulus que iba vestido elegante igual que su hermano pero este enseguida fue abrazado por su madre –Hola mi pequeño ¿te divertiste? –el niño asintió sonriendo –Espero que tu hermano te haya cuidado como es debido –le dirigió de reojo una mirada acusadora a Sirius que ni se inmuto.

-Lo hizo, madre… aunque es Gryffindor las primeras noches se coló hasta las habitaciones Slytherin para verificar que yo fuera a dormir tranquilo y no dejo que nadie me tocara ni un pelo en clases –Regulus le sonrió a su hermano que lo miro confundido pero le agradeció con la cabeza.

-Me alegro parece que al fin comienzas a entender como comportarte –Walburga miro a Sirius que asintió lentamente.

-Hola Walburga –Harry volteo enseguida junto a la aludida que miro con cierta molestia a Elizabeth Potter que se acercaba con su hijo y esposo tras ella.

-Hola querida –ambas mujeres se sonrieron con cierta hipocresía y se besaron en ambas mejillas sin tocarse.

-Buenas tardes –Gregory Potter le hizo una reverencia a la mujer al igual que su hijo.

-¿Un buen año? Niños –Elizabeth le sonrió a los dos pequeños Black que asintieron sonriendo amables –Me alegra… querida quería darte esto –le extendió un pergamino a la sorprendida señora Black que lo tomo –Es una cena privada… -susurro al oído de la mujer sin que nadie lo notara -… ya sabes para conversar un poco y que nuestros hijos se conozcan mejor con sus prometidas, los Slone también están invitados –le guiño un ojo a Walburga que asintió lentamente.

-Pero… -

-Walburga por favor asiste –Gregory dio un paso adelante –Sera algo informal pero sobre todo queremos estrechar los lazos, eso seria muy benéfico para las tres familias –el hombre sonrió.

-Por favor no lo digas que Druella, no me perdonaría el no haberla invitado, bueno los esperamos querida –sin mas la familia Potter se despidió para desaparecer enseguida. Harry a espalda de la señora Black pudo leer que el evento era el domingo por la tarde y con miedo noto como la mujer sonreía; las cosas comenzaron a desaparecer mientras daba vueltas todo.

Conocía ese vestíbulo a la perfección, era la mansión Black –Bienvenidos amos –Kreacher ya los esperaba junto a la chimenea con su usual reverencia casi hasta el piso.

-Hola Kreacher –Regulus le sonrió al elfo mientras salía de la chimenea.

-Hola –Sirius simplemente siguió a su hermano –Madre sino te molesta me iré a dar un baño –Harry lo miro serio, estaba con la cabeza baja e intentaba mantenerse lo mas serio posible algo que era totalmente fuera de lugar en su padrino.

-Esta bien, ambos vayan y se visten de la mejor manera… -los niños miraron a su madre que ya iba hacia la cocina -… vendrá la familia a cenar… ¡Sirius!... –el chico se volteo totalmente hacia ella tenso -… quiero que te comportes ¿entendido? –solo pudo asentir para después retirarse en silencio; las cosas dieron unas cuantas vueltas y Harry no se había movido de lugar pero ahora el panorama era totalmente diferente, la familia Malfoy, Lestrange, Dolovoh y Rookwood se encontraban en la casa al igual que sus primas Narcissa y Bellatrix con sus padres.

Todos vestían elegantes y reían hipócritamente mientras charlaban con copas de whisky u otros alcoholes, Harry observo a Sirius que serio simplemente se encontraba sentado junto a la chimenea –Ve a charlar con la familia –Walburga susurro en tono amenazante y enseguida el chico se levanto de la silla para acercarse sonriente a donde se encontraba su hermano.

-Pero si es Sirius… ¿Cómo estas? Pequeño –Abraxas Malfoy le extendía la mano amigablemente aunque Harry notaba la misma sonrisa falsa a cuando Draco lo molestaba.

-Muy bien, señor Malfoy –Sirius acepto su saludo.

-No me digas señor a fin ya pronto seremos familia ¿cierto? Hijo –

Lucios Malfoy de 14 años le sonrió sorna –Por supuesto, serás mi primo cuñado en cuanto salgamos de Hogwarts –le extendió la mano saludando.

-¿Disculpa? –Sirius se quedo congelado.

-Sí, creo que aun no sabes la feliz noticia… Narcissa y yo nos casamos en cuanto salgamos de Hogwarts –el rubio sonrió triunfante.

-Creí que mi padre había prohibido ese matrimonio… -susurro Sirius preguntándoselo mas así mismo.

-Lo hizo –Abrazas sonreía igual que su hijo.

-Pero ahora manda mi padre… -Sirius se dio la vuelta encontrándose con Bellatrix del brazo de Rodolphus Lestrange que también sonreía -… y decidió aceptar nuestros matrimonios, hasta ya entrego los dotes de ambas –Sirius se tenso enseguida –Y tu primito serás quien entregue a Cissy en el altar, no te ofendas pero yo prefiero que en mi caso sea Regulus –la chica de solo 15 años río burlonamente mientras el chico solo asentía sonriendo fingidamente y se alejaba con rapidez de ahí.

Respiraba agitadamente y por un segundo quería con todas sus fuerzas desaparecer, así que se escondió tras la gran cortina de uno de los ventanales –Maldito Orión… hasta muerto sigue dando problemas –el niño se tenso aun mas apretando los puños.

-Tienes razón… -conocía esa voz y con todas las fuerzas forzaba a su mente a identificarla -… lo bueno es que su mujer no sabe nada y el torpe de Cygnus acepta nuestras indicaciones sin objetar nada –el chico apretó la mandíbula con toda su fuerza.

-Me e salvado de la ruina y con el préstamo que me a dado ahora sin duda podre estar a flote un buen tiempo… -era una voz diferente pero también la conocía -… bueno, hasta que mi hijo se case y tome lo que por derecho le corresponde –comenzaron a reír ambos hombres.

-Salud… -una tercera voz -… por Orión Black… que murió en el momento justo para nosotros –se escucho un choque de copas.

-¿Murió?... querrás decir que lo matamos ¿cierto? –Harry se congelo al igual que Sirius, se escucharon unas cuantas carcajadas mas y después como se alejaban lentamente así que el chico se apresuró a salir encontrándose con las espaldas de Abraxas Malfoy, Reider Lestrange, Carter Dolovoh y Alfred Rookwood que siguieron caminando tranquilamente.

Harry noto como de pronto el fuego en la chimenea comenzaba a crecer y chisporrotear un poco -¡Sirius! –el chico enseguida dejo de concentrarse en los 4 hombres y miro a su madre que amenazante se acercaba junto a su cuñada Druella –Compórtate niño o juro que te dejo sin comer un mes –Sirius asintió mientras observaba a su tía que ya le extendía la mano.

-Hola tía –susurro el niño haciendo una reverencia y besando suavemente su mano.

-Hola sobrino –saludo esta sin emoción.

-Me permite hacerle una pregunta –el niño miro amablemente a la mujer que hizo una leve mueca para después dar un simple movimiento con su mano aceptando -¿Y Andy? –

-No se de quien me hablas –contesto enseguida la mujer volteándose.

-¿Andy?... Andrómeda, tu hija –replico el niño intentando que lo mirada.

-Yo no tengo ninguna hija con ese nombre y te prohíbo que la vuelvas a mencionar –la mujer de golpe había volteado mirándolo furiosa.

El pequeño quedo congelado hasta que paso su hermano a su lado y lo tomo del brazo en silencio junto con Narcissa guiándolo hasta el estudio de su padre, donde se encontraba el árbol genealógico que ahora tenia una gran mancha negra, Sirius la miro sin entender que pasaba y con duda volteo a ver a su hermano y prima.

Narcissa lentamente se acercó y acaricio la mancha –La borraron –susurro mientras una lagrima silenciosa resbalaba por su mejilla.

Sirius al fin entendió y noto que justamente bajo la mancha citaba "Andrómeda Black –Ted Tonks" enseguida miro a su hermano –Anunció su compromiso oficialmente frente a toda la familia, según me conto mi madre… se atrevió hasta traer al chico, enseguida tía Druella los corrió, bueno no sin antes intentar matarlo pero Andy lo defendió y sin mas se fue mientras su madre ya la borraba del árbol –Regulus también estaba desanimado.

-Me manda cartas a la escuela aunque no dejo que Bella las vea… ella dice que la odia –la niña lloro silenciosamente y Sirius simplemente reacciono a abrazarla con suavidad.


¿Que tal el comienzo del tercer año? ¿les gusto? jejejejeje bueno espero idear muchas travesuras aunque no presionen que ya saben que tengo varias historias en circulación x) saludos a todos