Remus estaba confundido, observaba como James y Sirius conversaban a la orilla del lago con algo muy raro entre sus manos, por primera vez en su vida los veía con un libro que sujetaban firmemente entre sus manos a la vez que leían al mismo tiempo bastante concentrados; se acercó a ellos en total lentitud para intentar ver de que se trataba –¡Remus! –Meli apareció tras el y lo abrazo casi tacleándolo pero lo que mas le molesto fue que gracias al grito de advertencia James ya estaba guardando el libro en su mochila.

Harry se rio al escuchar el gruñido de frustración del castaño que vencido se dejo guiar por la sonriente chica a un lado de sus amigos –Remy creo que este año esta siendo muy aburrido –Sirius observo de reojo a unas cuantas chicas de 4 grado que lo miraban y reían nerviosamente mientras este se acomodaba su cabello hacia atrás con una sonrisa encantadora en su rostro aunque Meli se la borro con un fuerte manotazo en la frente –Auch –se quejo mientras James y Remus reían observándolo.

-No le hagas caso a las tontas –gruño Meli.

-No te pongas celosa preciosa… sabes que mi cuerpo puede ser de todas pero mi corazón solo tuyo –Sirius se lanzo a abrazarla mientras esta se ponía roja de furia y de vergüenza con la risa de sus amigos de fondo mientras el pelinegro intentaba robarle un besito a lo que esta tuvo que usar plan de escape… le pateo las baterías; hasta Harry puso cara de dolor al ver la rodilla de la chica estrellándose en la entrepierna de su pequeño padrino que casi de golpe se puso pálido, los otros dos chicos guardaron silencio con miedo.

-Jimmy dile que no me vuelva a molestar –Meli enfurruñada se acomodó en los brazos del pelinegro recostándose levemente sobre de el que la rodeo con sus brazos.

-Ya oíste, Sirius –James miro a su amigo que parecía una oruga en el piso arrastrándose con sus manos en la entrepierna.

-No… la-la verdad no puedo escuchar nada… solo sentir –Sirius tenia unas pequeñas lágrimas deslizándose por sus mejillas mientras James y Remus no podían evitar mirarlo con pena pero aun riendo.

-Por cierto ¿han visto a Peter? –la pregunta de Remus hizo que Meli y James dejaran de observar a la oruga Black que también se había detenido en cierta forma.

-Pues… no la verdad, con los entrenamientos a veces no sabemos ni donde estas tu –James intento sonreír convincentemente mientras el castaño suspira.

-Tienes razón… es raro que ustedes entrenen y mas aun que lleguen puntuales a esa labor –todos soltaron una carcajada incluyendo a Harry aunque notaba como Remus aun sospechaba algo, las risas de varias personas los hicieron voltear y paseando por la orilla del lago se encontraba Lilly y sus amigas incluyendo a Allegra que soltó una carcajada al ver a Sirius.

-Pero… –risa –… mi amor que… –risa –… te paso… –todas las chicas reían observándolo en el piso; Sirius sonrió maléficamente y de golpe se aferro a la mano de la rubia a la que jalo haciéndola caer sobre del para luego darle la vuelta en el piso dejándola bajo del con sus rostros demasiado cerca, las risas pararon atentos a lo que pasaba.

-Una desgracia mi vida… –Sirius se acercó peligrosamente con una sonrisa de galán en su rostro –… casi nos dejan sin hijos –susurro rozando los labios de la rubia que se sonrojo pero no se dejaría vencer.

Zafo su mano y acaricio suavemente la mejilla del pelinegro que se sorprendió un poco pero no se movió –Es una completa pena mi amor… lastima que yo estoy destinada a tener hijos con James y no contigo –Sirius se congelo mientras esta se lo quitaba de encima con un empujón y se ponía de pie con sus amigas riendo al igual que Remus, James y Meli por el rostro del pelinegro que se quedo acostado de espaldas en el césped.

-Jimmy ¿te molesta que observe el paisaje? –James miro desconcertado al pelinegro que sonrió pícaramente mirando a Allegra que lo noto.

-Nop –contesto James notando al fin de lo que hablaba su amigo y no pudo evitar sonreír negando a la vez con su cabeza.

-A bueno… preciosas piernas mi vida –Allegra enseguida dio un brinco hacia atrás con su rostro totalmente rojo mientras Sirius se carcajeaba y se ponía de pie, se acercó y suavemente acaricio la mejilla de la chica que estaba a punto de golpearlo –Estamos a mano –susurro en el oído de la rubia que solo termino suspirando lentamente y silenciosamente –Nos vemos en el entrenamiento –Sirius le dio un beso en la mejilla y se alejó guiñándole un ojo, esto había comenzado a ser así desde que pasaban todos los días al menos dos horas juntos.

Harry suspiro mientras sonreía, debía aceptar que su padrino desde pequeño era todo un maestro en el acoso o seducción de niñas aunque lo que mas le había llamado la atención era ver a su madre mirando de reojo cada tanto a James que estaba en su mundo riendo abrazando a Meli que era como un escudo protector y que también había atrapado varias veces la mirada esmeralda de la pelirroja pero simplemente no dijo nada solo se acomodaba mejor sobre el chico.

La imagen comenzó a girar y Harry observo como su padre entrenaba intensamente junto con Sirius, Meli y Allegra sin duda porque ya faltaba poco para su primer partido y al ser tan pequeños aun la lucha seria fuerte, todos intentarían aplastarlos literalmente hablando pero lo que mas llamo su atención fue a Remus leyendo tranquilamente en la gradas mientras Peter estaba del otro lado en una de las entradas observando a sus amigos con tristeza pero sobre todo al castaño con miedo y antes de que este volteara se fue corriendo, bueno, al menos intento correr.

Cuando las cosas se detuvieron James y Sirius tragaban o mejor dicho absorbían todo lo que estuviera en la mesa con un hambre voraz –Ron –susurro Harry riendo recordando cuando su amigo y el iban a comer después de entrenar en la academia de aurores.

-Potter… Black… coman como gente, por favor –Lilly los miraba con cierto asco.

-Jelirroja engo ambe… -Sirius se pasó el bocado enorme -… aparte diles también a Meli y Allegra –ambas chicas frente a ellos estaban con sus uniformes aun llenos de tierra pero comían casi a la misma velocidad que los chicos que sonrieron derramando silenciosas lágrimas imaginarias.

-Estoy tan orgulloso –susurro James limpiándose una lagrima imaginaria con su servilleta.

-Lo sé… como han crecido nuestras nenas –Sirius se abrazó a él llorando haciendo reír a varios en especial porque las aludidas seguían devorando todo sin escuchar nada, Remus solo suspiro sonriendo levemente pero siguiendo con lo suyo aunque Harry observaba como este cada tanto miraba la mochila de su padre que entretenido seguía comiendo –Ey mas lento que me dejan sin comida –se quejo el pelinegro asustado para luego volver a comer junto con James que no notaba lo que pasaba con su amigo a un lado de él.

Peter estaba sentado un poco lejos de él leyendo frustrado un libro de transformaciones, varios lo miraban desconcertados por su alejamiento de los chicos pero sobre todo los Slytherin que sonreían maliciosamente algo que no paso desapercibido ni para Harry ni Remus que cada vez estaba mas curioso por saber que había pasado.

La imagen volvió a cambiar y ahora estaban todos en la habitación de los chicos incluyendo a Meli, Peter en cuanto había entrado se había cambiado a toda velocidad y ahora estaba recostado en su cama simulando dormir –Se acerca una fecha importante –Sirius hablo solemnemente haciendo que los demás le pusieran atención.

-¿Cuál? –James lanzo su camisa al piso y se puso su playera de dormir.

Meli sonrió –El cumpleaños de Allegra –contesto a su pregunta recostada en la cama del despeinado que asintió abriendo la boca.

-Lo olvide –susurro un poco avergonzado haciendo reír a los demás.

-¿Qué debemos hacer? –se pregunto en voz alta el pelinegro desde el interior del baño.

-Pues ella esta demasiado ocupada estudiando para los exámenes –Remus ya estaba totalmente cambiado y recostado en su cama.

-Por eso debe ser algo divertido –James sonrió maléficamente y Sirius también al salir del baño con su pijama lista.

-Debemos preparar algo genial –Meli sonrió pensando.

-Necesitamos saber que le gusta… Mel eres la escogida –Sirius le lanzo su pantalón a lo que ella gruño.

-¿Qué le regalamos? –James se sentó en su cama mirando a todos cada tanto.

-Pues… -Sirius se quedo un momento pensando hasta que sonrió -… tiene una horrible escoba que no sirve para nada –Meli entendió de que hablaba y asintió.

-¡Ey! Es mía –se quejo James entendiendo al fin –Necesita una escoba genial –sonrió y los demás asintieron.

-Yo le ayudare a estudiar junto a Lilly a fin con ustedes entrenando tengo mucho tiempo libre –Remus sonrió.

-¿Solo eso? Tacaño –Meli lo miro de mala manera.

-Nos dará tiempo para prepararle una sorpresa sin que lo note –todos asintieron con una sonrisa.

-Mel solo necesitamos la información para un cumpleaños exitoso –James abrazo a su amiga que asintió contra su pecho.

-Entiendo –sin mas se puso de pie –Buenas noches –salió de la habitación con una sonrisa traviesa que todos observaron orgullosos.

Sirius comenzó a hacerle de nuevo como si llorada –Nuestra nena a crecido tanto –sus amigos soltaron una carcajada al escucharlo.

-Con esa sonrisa Alle notara que algo pasa –agrego Remus congelando a sus amigos que se miraron un momento y sin más salieron disparados por la puerta.

Remus se puso de pie y acerco a Peter lentamente –Oye Pett ¿estás bien? –susurro sabiendo perfectamente que el regordete aun no dormía como intentaba que los demás pensaran.

El pequeño dio un leve brinco pero se destapo mirando al castaño que lo miraba con sincera preocupación –Si… solo… solo tengo mucho que estudiar –susurro sin saber bien como escapar.

-Tranquilo, si quieres yo te ayudo a estudiar –Remus le sonrió con cariño, Harry podía ver como el castaño lo observaba como si fuera su hermano menor aunque no notaba que el otro lo miraba con cierto miedo.

-Gr-Gracias –susurro Peter y sin mas le dio la espalda para hacerse de nuevo el que dormía.

Remus suspiro y lo dejo, camino lentamente hacia su cama cuando noto que ahí estaba sola y sin protección la mochila de James a la que observo por un largo rato hasta que decidió comenzar a acercarse con volteando cada tanto hacia la puerta; Harry se carcajeo al verlo caminando de lado volteando paranoicamente hacia la puerta a la vez que veía cuando le faltaba para estar a un lado de la maleta, cuando al fin se agacho para agarrarla la puerta se abrió de golpe y él se lanzo hacia el piso.

James y Sirius lo miraron desconcertados –Remy ¿Qué haces? –pregunto el segundo.

-Eeeee… yo… este… o sí, buscando un chocolate que se me cayo –sonrió nerviosamente.

James soltó una carcajada –Ya los pobres te tienen miedo –y siguió riendo caminando a su cama junto l pelinegro que también reía.

-Si… pobres –susurro Remus gruñendo levemente por haber fallado su misión.

Harry se rio mientras las imágenes daban vueltas, ahora apareció en el gran comedor con solo su padre sentado ya en mesa mirando de reojo cada tanto a Lilly que ya desayunaba junto a Alice que se hacia la que no notaba las miradas pero sonreía levemente mientras seguía llamando la atención de la pelirroja con preguntas tontas hasta que la calma fue rota con Sirius y Meli entrando al lugar con Remus caminando tranquilamente unos pasos tras ellos riendo con sus tonterías, se sentaron junto a James que los miro.

-Bueno ¿Qué te dijo? –todos miraron ansiosamente a la chica que sonrió.

-Le encanta el invierno y patinar, es lo que mas le gusta –Meli hablo orgullosa por haber cumplido su misión mientras los tres chicos se miraban unos a otros desconcertados.

James y Sirius miraron fijamente a Remus que levanto los hombros entendiendo su pregunta –No tengo idea –ambos gruñeron cuando vieron entrar a la profesora McGonagall al gran comedor con total calma.

Sirius se levanto de golpe y se acercó corriendo a ella con las miradas de sus amigos fijas en el –Buenos días, hermosa Minnie –sonrió encantadoramente el pelinegro.

-Buenos días, señor Black y ya le he dicho que no me llame así –McGonagall seguía su camino con el chico siguiéndola de cerca.

-¿Por qué? Es lindo y me gusta mas –el chico sonrió haciendo suspirar cansinamente a la pobre mujer.

-Dije que no y punto, señor Black –casi estaban llegando a la mesa de profesores cuando esta se detuvo para voltearlo a ver de golpe seriamente haciéndolo dar un brinco dé la impresión –¿Qué sucede? –lo miro fijamente.

-Minnie puedo preguntarte algo y me contestas sinceramente –Sirius saco su mejor sonrisa mientras McGonagall soltaba un gruñido por el apodo.

-Ya le dije que no me llame así pero bueno ¿Qué es? –la mujer comenzaba a tener miedo al ver la mirada brillante del chico.

-¿Cómo puedo provocar el invierno? –pregunto Sirius con simpleza mientras en la mesa roja James, Meli y Remus se golpeaban la frente con la mano al mismo tiempo.

-¡Como sí se lo fuera a decir! –contesto McGonagall firmemente dándose la vuelta y comenzó su camino.

El pelinegro apenas la dejo dar unos pasos cuando se lanzo al piso y abrazo con firmeza la pierna de la mujer que dio un brinco, el gran comedor que comenzaba a llenarse lentamente estallo en risas –¿Porque?... Anda Minnie dime –lloriqueaba el chico sin soltarla aunque esta sacudía su pierna como sí este fuera un perro que se aferraba a ella.

-Dije que no y suélteme señor Black –Sirius puso ojos de cachorro cuando la profesora lo miro severamente, de pronto, la puerta del gran comedor se abrió dejando ver a Allegra junto a su hermana caminando aunque ambas lo miraron desconcertadas.

-Te salvaste, Minnie –Sirius sonrió y la soltó para regresar con paso calmado a su mesa mientras la profesora lo observaba suspirando cansinamente.

El pelinegro le sonrió a ambas rubias que aun lo miraban buscando una explicación –Hola hermosas –sin decir mas se fue a sentar junto a sus amigos que reían por el rostro de la profesora que los miraba fijamente desde su mesa.

-Eres idiota –James le palmeo la espalda.

Sirius lo miro orgulloso –No es cierto –sonrió de lado pícaramente.

-¿En serio pensaste que te iba a decir? –Meli lo miro aunque James ya había notado la brillante sonrisa de su compañero al igual que Harry que suspiro entendiendo.

-No… pero notaron que jamás negó que se pudiera hacer –Sirius bebió un poco de leche orgulloso mientras sus amigos entendían su plan y también sonreían.

-Déjenmelo a mí –Remus hablo seguro y los demás asintieron mirándolo aunque aun todos tenían una enorme sonrisa en sus rostros, el cumpleaños perfecto para la rubia estaba en vías de preparación.


Hola, lamento la tardanza pero como ya he mencionado en mis otros fics estaba de luto y la verdad este fue uno de donde todas las ideas se me borraron aparte no tenia animos de escribir pero bueno, al fin, aqui esta!

Bueno espero que les haya gustado y sino ya saben que se pueden quejar en comentarios oki xD

Saludos y nos vemos pronto, prometo ya no tardarme tanto en actualizar x)