En la oscuridad de la enfermería Harry observaba en silencio a su padre que descansaba con tranquilidad en la cama aunque acababa de ser regañado por la profesora McGonagall a la que tuve que inventarle que estaba practicando su vuelo cuando se desmayó, por supuesto, madame Pomfrey no se lo creyó totalmente así que lo hizo quedarse por esa noche para tenerlo en observación. Sus amigos que se habían asustado mucho al enterarse fueron sacados a gritos por la profesora aunque por varios medios habían intentado quedarse a su lado incluyendo intentar romperse la pierna los unos a los otros, bueno, solo Sirius persiguió a Remus pero al final no funciono y ahora estaba ahí dormido, soñando con un mundo mejor o al menos más divertido o eso es lo que imaginaba su hijo.
Como siempre, sin que lo pidiera o sin que pudiera evitarlo las cosas dieron vueltas obligándolo abandonar a aquel niño para de pronto verse junto al lago; con confusión miro a todos lados intentando saber el porqué de su presencia ahí pero simplemente no lo veía. Una rama rota, un pequeño gruñido, una exclamación de sorpresa y una risa seguida de un golpe fueron las pistas suficientes que lo guio hasta un árbol cercano al que le dio la vuelta para encontrarse sentada en el césped a Allegra acompañada de Sirius que la cubría con su capa para que el frio no la atacara.
-Deberíamos buscar un lugar mejor para esto – gruño Sirius acomodándose casi a la fuerza contra el tronco del árbol que los ocultaba.
-Hay que delicado me saliste – Allegra espero hasta que este se acomodó para luego ella recargarse casi por completo sobre el costado del pelinegro que en ningún momento se quejó mientras la observaba de reojo intentando quitarle importancia al momento.
El tiempo comenzó a pasar con lentitud pero ellos simplemente lo ignoraban sintiéndose cómodos con el otro, dejando que las preocupaciones que habían acumulado desaparecieran dejando solo la sombra de lo que alguna vez fueron. Confianza, era lo que había entre ellos, era lo que los unía y lo más importante que compartían; no sabían cómo había comenzado ni en qué momento lo había hecho pero eso no era lo importante, lo que lo era es que la mantenían con todas sus fuerzas.
-Hermosa vi que te peleaste con Evans… ¿quieres que esconda gusanos de fuego en su baúl? – Allegra sonrió en cuanto escucho la propuesta.
-Eso sería divertido pero primero… Lilly te mataría y segundo no fue una pelea así que no es necesario – Sirius acaricio suavemente el antebrazo de la rubia.
-Entonces ¿Qué paso? –.
-No es nada – Allegra miro a otro lado intentando que la dureza en sus palabras y su rostro no la delatara pero Sirius era de las pocas personas que podían leerla por completo.
-Si no fuera nada ya me lo hubieras contado –.
La rubia suspiro sonriendo levemente aceptando su derrota –Alexandra y yo estamos distanciadas – susurro intentando sonar lo más natural posible pero el dolor en su voz era simplemente demasiado grande para esconderlo.
-¿Qué paso? –.
-Realmente no tengo idea… un día simplemente comenzó a huirme o mirarme llena de… de… – los ojos de Allegra se llenaron de lágrimas y en su cambio de respiración Sirius fue consiente que venía aquello que tanto odiaba o mejor dicho, que no tenía ni idea de cómo manejar y como respuesta lo único que llego a su mente fue hacer lo que ella tantas veces había hecho con él. La abrazo con todas sus fuerzas intentando decir sin decirlo que el jamás la dejaría y sol esa caricia basto para que las lágrimas comenzaran a resbalar con lentitud por el rostro de la rubia que se aferró con más fuerza a los brazos que la rodeaban –… llena de odio… ¡ella me odia y no sé porque! – Sirius no pregunto más, no era necesario aunque mientras buscaba las palabras de consuelo exactas su mente pudo recordar a Regulus, su distanciamiento en los últimos meses y el cambio en su relación que al igual que las Slone no tenía explicación alguna.
A su alrededor todo desapareció y aunque realmente deseaba saber que pasaba con esa relación Harry fue obligado a dejarla para ahora encontrarse en la sala común; iba a quejarse y sin duda maldecir pero todo eso se quedó guardado en su interior cuando al dar la vuelta se encontró a Remus sentado en el sofá junto a Lilly, discutían libros y parecía una especie de juego de cartas donde cada uno tenía su mano que comenzaban a intercambiar aunque con cada portada la describían. El tiempo paso y los nuevos libros fueron dejados atrás para comenzar las discusiones de los libros ya leídos por ambos, en verdad, era ver a dos buenos amigos nerds casi como Hermione y Audrey la esposa de Percy con la que siempre se había llevado muy bien y hacían estas cosas al igual que las tareas de madres que comentaban sin descanso al igual que los nuevos libros de psicología infantil que el pobre de su buen amigo estaba harto de leer obligadamente. Para cuando su atención volvió a los niños estos ya comenzaban a guardar su cargamento intelectual mientras reían, se entendían de una manera única y poder ver al fin esa relación tan blanca era algo que Harry recordaría por toda su vida.
-Lilly ¿puedo preguntarte algo? – Remus miro fijamente a la pelirroja dejándole ver que era un tema importante, por llamarlo de alguna manera.
-Claro dime –.
-Tú ya sabes que Sirius fue el autor de la broma del beso… ¿Por qué aun no hablas con Jimmy? – el semblante relajado que había tenido la pelirroja desapareció tan de golpe que hasta Harry se sorprendió.
-Yo… yo no sé… puede que esta vez no haya sido el pero no es un santo –.
-¿Y quién si lo es?... James es un gran chico, no es malo solo busca la diversión –.
-¡A costa de otros! Y por eso ya no es un gran chico – se quejó Lilly mirándolo con firmeza convencida de sus palabras.
-Lilly ¿Qué piensas de mí? –.
-Eres un gran amigo Remus, eres amable y estudioso… eres una buena persona, eres un gran chico – Lilly le sonrió con sinceridad provocando una punzada de culpa en el castaño al igual que sorpresa por el concepto en que se referían a él.
-Yo no soy todo eso… – Remus se puso de pie mirando a otro lado, sabiendo perfectamente que si miraba a esos ojos verdes que lo miraban con tanta bondad terminaría confesando el monstruo que era y así como no hubiera soportado que sus amigos se alejaran, la pelirroja era igual de importante para el –… pero aunque lo fuera ¿te das cuenta que te contradices?... yo también busco la diversión a costa de otros, Lilly – la pelirroja se quedó simplemente congelada ante sus palabras y bajo su mirada –Buenas noches –sin más el castaño desapareció escaleras arriba dejándola ahí sentada junto al fuego con sus pensamientos fluyendo a gran velocidad. Y Harry se sentó a su lado intentando poder leer los pensamientos de aquella a la quemas ansiaba conocer y simplemente no podía, aún tenía dudas, aun quería saber realmente quien era Lilly Evans de la que desconocía casi todo y sin que la que no podía terminar de hacer la imagen de Lilly Potter, su madre.
Pero como siempre el tiempo parecía negárselo y así como apareció fue su desaparición dejando como fantasma en su mente el rostro confuso de la pequeña pelirroja; su entorno cambio radicalmente y por el alboroto de todos los mayores solo podía deducir que el gran evento se encontraba a la vuelta de la esquina, con paso altanero y casi gritando al mundo que nadie los merecía James y Sirius caminaban por los pasillos buscando con la mirada algo que nadie podía siquiera imaginar.
-¿Tu hermano ira a la fiesta? – James miro de reojo a Sirius que le sonreía coquetamente a unas niñas de primero que solo rieron tontamente para luego salir corriendo.
-No tengo idea – fue su respuesta seca.
-Pues pregúntale, bueno, no es como si fuera necesaria la invitación además no creo que muchas serpientes quieran meterse al nido león – James buscaba en el techo aquello que tanto necesitaban.
-No lo harían y nosotros no lo permitiríamos… bueno… mi hermano es aparte… escuche que Evans quiere llevar a Quejicus – James se detuvo enseguida y Sirius solo levanto los hombros –Conmigo no te desquites – siguió caminando dejando a su amigo apretando los puños.
-Pues eso lo veremos – James avanzo decididamente hacia donde unas estudiantes salían corriendo cubriéndose de una especie de lodo con muy mal olor que era lanzado por los aires.
-¡Ey Pee! – Sirius saludo con la mano al poltergeist que dejo su juego acercándose sonriente.
-Orión y Charlie ¿Cómo están? – Peeves les sonrió con familiaridad y casi como si fueran sus mejores amigos.
-La fiesta es mañana – James le guiño el ojo con una sonrisa gamberra brillante en su rostro.
-Ooooohhhh que emoción –.
-¡Peeves! ¡Fantasma del demonio, deja que te atrape! – Filch corrió a toda velocidad contra el fantasma que justo a tiempo se volvió invisible provocando que el pobre conserje se estampara de golpe contra el muro quedando unos momentos en el piso atontado.
-Jajajajajajaja los veo luego –y sin más desapareció dejando a los chicos con una sonrisa de emoción en su rostro.
Y de pronto el gran día llego. Harry apareció en la habitación de los chicos que relajadamente se vestían, nada elegante ya que era la fiesta contraria así que todos estaban sacando sus peores ropas aunque en el caso de Sirius solo usaba la ropa despedazada con la que había estado haciendo juegos junto a los demás en el bosque prohibido, ósea, en resumen todos parecían ropavejeros muggles aunque unos más guapos que el otro.
-¿Ya habrá llegado la comida? – pregunto ilusionado Peter.
-No lo sé… ¿Por qué no vas a ver? – Sirius no dejaba de verse en el espejo enamorándose cada vez más de ese look desalineado que sin duda podría matar a su madre de un infarto.
-Meli ya puso la música así que debemos bajar – James alboroto su cabello.
-Bueno, solo espero que no sea demasiado – Remus preocupado.
Sirius lo abrazo arrastrándolo hacia la puerta junto a James y Peter que sonrieron –No te preocupes Lunático… hoy será una noche inolvidable – los cuatro cerraron la puerta de la habitación riendo imaginando ya varias cosas.
Jo jo jo Feliz navidad!
Hola, no crean que e olvidado esta historia solo que estoy ideando todo muahahaha ok ya tomen esto como su regalo de navidad... si son buenos puede que les de regalo de año nuevo y día de reyes (festejo mexicano donde se le dejan juguetes a los niños, osea, son los santas mexicanos solo que son 3 y tienes super animales que se transforman en autos ultimo modelo para mayor comodidad de traslado xD)
Dejen un review quien quiera regalo, lo tomare como su cartita de peticiones y claro que pueden hacer peticiones xD
