La música sonaba a todo volumen y los merodeadores hicieron su entrada triunfal saludando como si de estrellas se trataran, las 3 casas se encontraban reunidas y cada persona que no había podido o querido asistir al baile se encontraban ahí comenzando a llenar la sala común roja en la que Harry simplemente no sabía cómo podía dar cabida a tanta gente.

-La comida se ve genial – Peter animado miro hacia la mesa de alimentos donde estos casi se desbordaban pero de pronto James y Sirius soltaron un grito horrorizado.

-¡¿Dónde están?! – grito al borde de las lágrimas el pequeño Potter.

-¿De qué hablas? – Remus lo miro sin entender.

-¿Como que de qué? – Sirius lo miro sorprendido –Hacen falta los emparedaros de bacón con queso –.

-Nuestros favoritos – gruñeron los tres mirando de la peor manera al castaño que suspiro.

-No es para tanto, los elfos deben haberlos olvidado ya saben que también están atendiendo el banquete de abajo – soltó con simpleza pero los ojos casi llorosos de sus amigos le dijeron que no estaba nada bien.

-Tendremos que ir por ellos – gruño Sirius.

-Canuto tu hermano está aquí – soltó con cierta sorpresa Peter mirando a la entrada donde el joven Black caminaba tranquilo mirando a su alrededor.

-Esto es raro – susurro Sirius y sin más se fue hacia él.

-¡Remus ayúdame con este aparato del demonio! – grito Meli desde el tocadiscos que se había quedado en silencio y el aludido casi corrió en su ayuda.

-Tengo que ir por las bebidas – James le guiño el ojo al rubio que enseguida entendió a que se refería.

-¿Y los emparedados? –.

-Tendrás que ir tu a ver que paso – dijo sin más James para luego desaparecer entre la multitud, Peter soltó un suspiro y tomando una bandeja de panecillos desapareció por la puerta.

Regulus miraba todo desde la chimenea donde se encontraba recargado con tranquilidad –No creí que fueras a venir – Sirius se paró a su lado.

-¿Qué tiene de extraordinario? No puedo asistir al baile y era esto o dormir temprano – soltó con tranquilidad Regulus haciendo sonreír a su hermano.

-Tienes razón así que vamos a divertirnos y volvernos locos – el mayor de los Black soltó una carcajada abrazando a su hermano que suspiro.

Allegra y Lilly entraron al lugar que se encontraba decorado con todo tipo de cosas mágicas que bailaban por los aires dando un lindo espectáculo.

-Wow… – susurro la pelirroja.

-Sí, los chicos esta vez se lucieron – agrego Allegra con una sonrisa cuando alguien suavemente palmeo su hombro haciéndola voltear congelándose al ver a su hermana que le sonreía como si nada.

-Hola –.

En cuanto Lilly vio a la niña desapareció del lugar dejando a su amiga que miraba con cierta molestia a su hermana.

-¿Ahora si me hablas? – susurro Allegra.

Alexandra enseguida la abrazo –Lo siento Alle... no sé qué me paso – susurro rompiendo el corazón de su hermana mayor que se aferró a ella con fuerza.

-Pensé que me odiabas –agrego la mayor a punto de llorar.

-Yo jamás haría eso – Alexandra sonrió con malicia entre los brazos de Allegra llamando la atención de Harry que había sido testigo de todo y en silencio se preguntaba que estaba pasando.

Pero su atención fue llamada por Lilly que tomaba tranquilamente un panecillo de una bandeja –Con permiso – James paso frente a ella cargando unas cajas que tintineaban levemente llamando la atención de la pelirroja.

-¿Qué es eso? – pregunto en cuanto se acercó, James la miro de reojo y sonrió abriéndolas.

-Cerveza de mantequilla –. Tomo un par y abrió con su mano una que enseguida le entrego a la niña que miro con dudas el contenido.

-No me digas que no la has probado – soltó James sorprendido y ella negó –Pero ¿cómo? Si ya fuimos a Hogsmeade y en las tres escobas la venden –.

-Cuando fui jamás entre ahí – a James casi le da un infarto al escucharla.

-Por merlín, la pobre de Rosmerta debe estarse revolcando en el piso de dolor al saber que una estudiante no ha pisado su establecimiento – dijo dramáticamente el chico provocando la risa de la pelirroja.

-No exageres –.

-No lo hago, todos van ahí en su primera visita y esto es la bebida de la juventud... anda prueba – James le sonrió con amabilidad.

La pelirroja dudo un momento pero luego suspiro dándole un trago dejando que ese dulce sabor la inundara –Es deliciosa, no se parece en nada a la muggle – soltó con una sonrisa.

-¿Los muggles tienen cerveza de mantequilla? – los ojos de James se llenaron de curiosidad en un segundo.

-No, hay cerveza pero es de una planta así que imagina el sabor – el chico enseguida hizo una mueca de asco.

Por un momento el silencio los rodeo y ambos miraron a su alrededor intentando saber que más decir pero no había nada –Pensé que jamás me volverías a hablar – susurro el chico mirando a otro lado.

-Yo... sé que no fuiste tú y aunque eres un torpe engreído no creo que no puedas ser mi amigo –.

-Vaya forma de iniciar una amistad – Lilly enrojeció enseguida mientras James soltaba una risa –Anda amiga vamos a molestar a Lunático y Meli – la hizo voltearse y caminar hacia donde los chicos al fin habían podido hechizar el toca discos aunque en cuanto la pelirroja se dio la vuelta el pelinegro festejo en silencio dejando una brillante sonrisa en su rostro.

La fiesta continuo con calma, bueno, solo es un decir ya que la música tronaba al máximo por un hechizo de Sirius que tranquilamente bebía y comía junto a su hermano haciendo pequeñas travesuras mientras paseaban por el lugar como hacer que Remus se resbalara y cayera casi sobre Meli o acosar tanto a la pelirroja mientras se encontraba con James que el color de su cabello era pálido junto a su rostro furioso. Todos se divertían bailando y riendo juntos pero Harry miraba con cierta sospecha las pequeñas miradas silenciosas entre Regulus y Alexandra, no creía que nada bueno estuviera en sus mentes pero eso paso a segundo término cuando apareció en el balcón de la sala común junto a su padre y su madre que se recargaba en la baranda de mármol observando las estrellas.

-Comienzo a pensar que te hice adicta a esto – James sonrió entregándole otra botella de cerveza.

-Un poco aunque creo que me estoy mareando –.

-Puede ser, casi no tiene alcohol pero después de tantas ya debes tener bastante en tu sistema – Lilly rio ante sus palabras y levemente se tropezó pero James alcanzo a detenerla abrazándola suavemente para enseguida acomodarla mejor contra el mármol de la estructura del castillo –Creo que ya no más para ti, necesitas algo de comer – James miro hacia la mesa de alimentos y por un segundo su amigo volvió a su mente pero cuando la pelirroja detuvo su movimiento de alejarse de ella todo se borró tan rápido como había llegado.

-Lo lamento… –.

-Oh vamos, no es para tanto – James sonrió.

-No… lamento haberte gritado tantas cosas feas – Lilly clavo sus hermosos ojos esmeraldas en los castaños de James que simplemente se desconectó –Te juzgue sin importarme nada… pensé que lo que decían era cierto y aunque eres un tonto, egocéntrico, algo narcisista y escandaloso… yo no creo que seas malo –.

-No te preocupes… yo entiendo que hayas estado molesta –.

-No estaba molesta… está furiosa era mi primer beso y no había imaginado que se lo daría a mi mejor amigo, yo no… – las quejas de Lilly fueron calladas por los labios de James, un beso tan dulce sin perversión que por un momento hizo gruñir a Harry hasta que recordó que el que besaba a su futura mamá era su padre así que sonrió viendo el respeto y cariño con que este la trataba.

Lentamente se alejaron y James le sonrió pícaramente –Un beso entre mejores amigos no cuenta así que este realmente fue el primero… puedes gritarme sí quieres – Lilly estaba simplemente roja pero no sabía exactamente si golpearlo o no.

Aun se debatía cuando Remus apareció, se congelo un momento al ver la situación de sus mejores amigos abrazados y demasiado cerca –¿Lilly? – susurro.

La pelirroja le dio tremenda bofetada al que la sostenía que hasta Harry sintió su mejilla arder y luego casi lanza a James al otro lado pero del bosque prohibido –No es lo que piensas Remus… la… la cerveza… si la cerveza me a mareado un poco, Potter solo me detenía – Lilly soltó su discurso con tal rapidez que el castaño estuvo a punto de soltar un carcajada por su nerviosismo pero se contuvo.

-Yo entiendo Lis, si quieres te puedo traer algo de comer – el licántropo hablo como si nada aunque ver la brillante mirada de James sobre su amiga lo único que hizo fue aumentar las ganas de carcajearse.

-No, estoy bien creo que iré a sentarme un momento – y casi corriendo Lilly entro de nuevo a la sala común.

-Remus… –.

-¿Qué? Cornamenta – Remus miro su cara estúpida y por un momento se preocupó.

-Creo que he encontrado a mi futura esposa… y tiene un carácter de los mil demonios – James soltó una carcajada sobándose su mejilla seguido por su amigo que solo suspiro imaginando el suplicio que perseguiría a su amiga desde ahora.

Cuando las tonterías de un ciervo enamorado terminaron con profundas carcajadas del licántropo este recordó porque había buscado a su amigo –Prongs ¿has visto a Pet? –.

El aludido borro su sonrisa babosa y miro a su amigo –No lo he visto desde que fue a ver qué pasaba con los emparedaros – susurro intentando buscar al rubio en su memoria.

-James eso fue hace casi 2 horas – Remus miro a su amigo preocupado que enseguida entro a la fiesta seguido del castaño y arrastraron a Sirius lejos de un grupo de chicas de segundo entre las que Alexandra había estado aferrada a su lado.

-Canuto ¿tienes el mapa? – susurro James en un rincón apartado de la fiesta.

-Si Prongs aunque aún no lo he utilizado es muy temprano, no creo que nadie nos haya notado con el escándalo del baile – Sirius le dio un profundo trago a su cerveza.

-Peter no ha regresado de las cocinas – soltó Remus sin más haciendo que la sonrisa encantadora del pelinegro desapareciera en un segundo y solo basto que se miraran un momento para luego salir de la sala común lo más rápido posible con el pergamino en mano.


Hola

Lamento muchísimo la tardanza pero estaba resolviendo que iba a hacer en el cuarto y quinto grado que la verdad ademas de la situación entre la ruptura de Snape y Lilly no encontré nada importante pero ahora que ya se como hacerle pues ya puedo terminar el tercer grado, ya saben, cosas de continuidad.

Espero no me odien y prometo trabajar mas y mas rápido y con la nueva tecnología que ya me permite escribir donde quiera muahahahahahahaha ando imparable solo que hay que limpiar, ya saben como es esto.

Bueno saludos y ya saben que acepto tomatazos pero no amenazas de muerte xD