D. Gray-man, así como sus personajes, le pertenecen a Katsura Hoshino. Esto es sólo para entretenerme un rato.

Acto 5: Nace un nuevo General.

Todos los exorcistas y el personal científico se encontraban reunidos, Allen estaba junto al desagradable inspector Lvellie mientras él hablaba al resto de la Orden

- Tenemos pruebas suficientes para pensar que Allen Walker es la reencarnación del Decimocuarto Noé, conocido como el músico. Esa es la razón por la cual puede controlar el arca

Los murmullos se expandieron por el salón

- Walker ya no puede ser considerado como un exorcista, pero lo conservaremos mientras nos sea útil para el uso e investigación del arca

Los cuervos, hombres que siempre acompañaba al enviado del vaticano, rodearon a Allen Walker y pusieron nuevamente sus extraños trozos de papel al rededor del brazo izquierdo del chico británico, todo para que no pudiera usar su inocencia

- Walker estará recluido y en aislamiento, sólo el inspector Link podrá tener contacto con él

Allen bajó la cabeza después de ver la mirada de sus compañeros; asombro e incredulidad en la mayoría de ellos, tristeza en la de sus amigos más cercanos. Lenalee, quién temblaba por el sólo hecho de estar cerca del inspector Lvellie, se puso a llorar en el hombro de Lavi, el pelirrojo apretaba sus puños con enfado ante la mirada reprobatoria de Bookman. Miranda miraba nerviosa de un lado a otro y Krory derramaba un par de lágrimas por su joven amigo.

- Si eso llega a suceder - dijo Allen - por favor mátenme, si en verdad el Decimocuarto se encuentra dentro de mí y despierta, en ese momento, por favor mátenme. Pero eso no sucederá - miró Allen nuevamente al frente con una de sus acostumbradas sonrisas - porque yo no dejaré que el Decimocuarto ataque la Orden

El inspector Lvellie dio la orden y los cuervos salieron del lugar llevándose a Allen, quien lucía tranquilo pero que en realidad no lo estaba "Mana, no entiendo lo que pasa... ¿Acaso me adoptaste porque sabías quien estaba dentro de mí? ¿No era a Allen a quien te referías cuando decías que me amabas?" pensaba el chico mientras era conducido a su celda "Ahora me tratan como a un traidor, y yo... yo sólo quiero seguir siendo exorcista, vivo para rescatar las almas encerradas en los Akumas... no soy un Noé, no, no... yo soy un exorcista, lo soy" se repetía entre lágrimas "¡No soy un traidor!"

- ¡No soy un traidor!

- Moyashi, despierta - decía Kanda mientras movía a su compañero

Allen abrió los ojos llenos de lágrimas, enfocó su mirada en Kanda y lo abrazó, le dijo:

- Volví a soñar con ese momento, cuando me acusaron de ser un traidor

- Eso ya pasó estúpido Moyashi

- Pero aún hay quienes piensan que lo soy

- Nadie que te conozca realmente lo cree

- Pero Chaoji si me conoce, estuvimos juntos dentro del arca, le salvé la vida más de una vez... y aún así me trata como si fuera su enemigo

- Sólo está utilizando lo del Decimocuarto como una excusa porque está enfadado por lo que pasó dentro del arca, pero no te preocupes por él, sólo es un imbécil llorica que no sirve para nada

- ¡Kanda!

- Me exasperas Moyashi, siempre tan correcto incluso con quienes te tratan mal

- No contigo, BaKanda

- Imbécil

- Cretino

- ¡Vaya! Ahora hasta en privado me insultas... creo que tendré que tomar medidas, estúpido Brote de Habas

- Me gusta más en japonés

- Moyashi

- Aunque sería preferible que usaras mi nombre ¿sabes?

- Nadie, excepto tú, me escuchará llamarte Allen

- Pues ya esparcí el rumor de que tu cerebro es demasiado pequeño como para recordar algo tan simple como mi nombre, estúpido Kanda

- Creo que tendré que castigarte por eso Moyashi

- Ja! Cometiste un error al permitirme tomar el control una vez, ahora no te daré el gusto de dominarme tan fácilmente de nuevo BaKanda

- ¿Seguro? Porque anoche me pareciste bastante sumiso idiota. ¿O no recuerdas todo lo que te hice?

- Deja de decir cosas vergonzosas

- Pues yo creo que te gustan mucho esas "cosas vergonzosas" después de todos gritabas más que...

- ¡Callate, Kanda! ¿Por qué tienes que ser tan grosero?

- Por qué finges escandalizarte, si sé que así te gusto

Kanda se acercó a Allen y lo besó mientras lo empujaba con su mano, lo tumbó en la cama y se subió sobre él

- Estúpido Kanda

Decía Allen mientras Kanda lo besaba y acariciaba sin que pudiera oponerse, porque era cierto, disfrutaba de todas esas "cosas vergonzosas" que hacía con su molesto y grosero compañero japonés.

...

Unas horas más tarde, Allen y Kanda ya estaban listos para iniciar el día, Allen estaba a punto de abrir la puerta para ir a desayunar cuándo alguien tocó, miró a Kanda con algo de inquietud, después de todo nadie debía saber de su relación y encontrar al japonés en el cuarto del británico sería bastante extraño. Sin abrir dijo:

- ¿Quién es?

- Allen, soy Johnny, Komui necesita hablar contigo, está con el inspector Lvellie

- Todavía no termino de vestirme, pero diles que en unos minutos estoy con ellos, por favor

- ¡Claro!... ah... ¿sabes dónde está Kanda?

- ¿Kanda? ¿Por qué tendría que saber yo dónde está ese imbécil?

- Es que como últimamente parece que se están llevando mejor

- Ja! sería imposible que me llevara bien con ese grosero, insensible y antisocial... pero ahora que lo dices, creo que debe estar entrenando, como pelear es para lo único que sirve

- Iré al salón de entrenamientos entonces, Komui también quiere hablar con él

- En ese caso no te preocupes Johnny, yo pasaré a avisarle cuando vaya con Komui

- Gracias Allen, siempre tan servicial

- No es nada

En cuanto Allen escucho los pasos de Johnny alejándose dijo:

- Ver a ese enviado del vaticano es lo último que quisiera hacer, sobre todo después de la pesadilla de anoche

- Mientras antes vayamos, antes nos libramos de él - dijo Kanda con un gesto de irritación, pero luego dirigió una mirada maliciosa a Allen y le dijo - Quien diría que sabes perfectamente que no sólo pelear es algo que se me da bien

- Kanda, no me mires así... tenemos que apresurarnos

- Pero después te recordaré cuan bien hago otras cosas Moyashi

- Tonto

...

Komui estaba en su despacho tomando café mientras Lvellie, esperaba mirando a través de la ventana

- Me alegra que haya decidido permitirle a Allen Walker regresar, es uno de nuestros mejores exorcista, tanto él como Yu Kanda lograron sobrepasar el límite crítico de sincronización con la inocencia... eso quiere decir que ambos podrían considerarse generales

- Jamás permitiré que ese niñato sea convertido en General de la Orden, aún no puedo creer que la inocencia haya decidido sincronizarse con eso, un asqueroso Noé

- Si la inocencia sincroniza con él es porque esa es la voluntad de Dios... pensé que ya lo había comprendido inspector Lvellie, después de todo, le permitió regresar

- Esa fue una orden directa de los Comandantes, si por mi fuera seguiría estando catalogado como un Noé fugitivo

En ese momento tocaron a la puerta, Kumui sonrió

- Ya están aquí - dijo mientras Kanda y Allen entraban al despacho - tomen asiento por favor, el inspector Lvellie tiene noticias para ustedes

- El general Tiedoll habló con los Comandantes para recomendar a Yu Kanda como nuevo General de la Orden - comenzó diciendo Lvellie - no es algo con lo que yo esté de acuerdo - prosiguió - ya que ha sido probada la indisciplina del exorcista; tanto en el hecho de haber escapado con Alma Karma con la ayuda de Walker, como en el de haber ayudado a ese ridículo científico a huir para encontrarse con Walker cuando era catalogado como fugitivo. No obstante, los Comandantes, tomando en consideración todos los años de servicio y la perfección de su trabajo en cada misión encomendada, así como su sincronización con la inocencia que ha superado el punto crítico, han decidido otorgarle el grado de General de la Orden Oscura. Felicidades General Kanda.

- Se demoraron menos tiempo del presupuestado en decidirse - dijo Kanda con una sonrisa cínica

- Supongo que es porque logró asesinar a un segundó Noe en el rescate del exorcista Lavi, aunque el Bookman no haya logrado sobrevivir fue un trabajo meritorio. Además - dijo mirando a Allen - se ofreció a matar a un tercer Noé

- Yo no soy un Noé - dijo Allen en voz baja, pero perfectamente audible - soy un exorcista

- Por el momento Walker - dijo sonriendo Lvellie, luego miró a Kanda y dijo - el, por ahora, exorcista Walker estará bajo su responsabilidad General Kanda, Walker será usado para que podamos utilizar el arca, después de todo no podemos desperdiciar un arma como esa, pero en caso de que el Decimocuarto decida despertar por completo será su responsabilidad eliminarlo. Los comandantes confían en que podrá hacerlo Kanda Yu, después de todo es el único exorcista que ha logrado acabar con la vida de un Noé... dos Noés para ser exactos. Aunque claro, no hay que restarle méritos a otros compañeros, el exorcista Krory dejó muy malherido a otro Noé, y el mismo Walker estuvo a punto de matar al Noé que se hace llamar Tyki Mikk... aunque sea sospechoso que lo que finalmente consiguiera fuera despertar por completo la consciencia de ese Noé y lo volviera más poderoso aún - dijo Lvellie con una sonrisa

Allen tembló de irá al escuchar las palabras del inspector Lvellie, pero entendía perfectamente lo delicado de su situación, estaba consciente que el interés de la Orden por el arca era la principal razón por la que le permitían vestir su uniforme de exorcista nuevamente, pero no debía tentar su suerte, por mucho que quisiera golpear a ese inspector que le hacía la vida tan desagradable.

- Bueno, si eso era todo creo que podemos retirarnos - dijo Kanda

- Claro, pero nos volveremos a ver exorcistas, muy pronto - sonrió Lvellie

Kanda y Allen salieron del despacho de Komui

...

Kanda se encontraba meditando en el salón de entrenamientos, pero no estaba solo, lo cual era extraño ya que las personas acostumbraban huir de su presencia. Era realmente atemorizante incluso para muchos de sus compañeros exorcistas, pero había una joven que siempre se sintió segura a su lado. Lenalee estaba sentada cerca de Kanda, fingía meditar también, pero se notaba inquieta, movía sus dedos, a veces abría uno de sus ojos y miraba insistentemente a Kanda. De pronto él la miró y dijo:

- ¿Qué es lo que quieres, Lenalee?

- ¿Yo? Nada... sólo vine a meditar

- Eso no es algo que tú acostumbres hacer

- Nunca es tarde para empezar

- No soy idiota, ya sé que es porque está ese desgraciado de Lvellie

- ¿Eh?

- Desde que eras una niña corres a mi lado cada vez que ese sujeto se aparece por la Orden

- ¿Te has dado cuenta? Nunca pensé que te fijarías en eso, no pareces muy preocupado por el resto de la gente

- Es inevitable que me de cuenta, llevas años haciéndolo

- Ese sujeto es el responsable de todos los horribles experimentos a los que nos sometieron cuando niños, además de los otros más terribles que vi con otras personas; lo aborrezco, pero soy una cobarde y por eso corro a tu lado... siempre pensé que nadie sería capaz de meterse contigo, por eso siempre que tengo miedo me refugio a tu lado

- No eres una cobarde Lenalee, eres una mujer muy fuerte, en estos momentos una de las mejores exorcistas de la Orden

- ¿En serio lo crees?

- Sí, pero ya cállate que quiero meditar y me distraes

- Esta bien, intentaré hacerlo también

...

- ¡Moyashi-chan! - gritó Lavi al ver a Allen acercarse a la cafetería

- ¡No me llames así Lavi! Maldito apodo que me puso ese estúpido Kanda

- Llámalo Yu y lo harás enfadar también - dijo Lavi riendo

- No sé como te has salvado tantas veces de que te rebane el cuello cada vez que lo llamas así

- En el fondo me quiere

- Yo creo que sólo has tenido suerte, pero eres un suicida

- Vamos Moyashi-chan, si de los dos quien más lo altera eres tú.. varias veces he pensado que terminarán matándose... aunque la última vez hasta te defendió de Chaoji... estaba tan molesto que no me di cuenta, pero... eso si que fue extraño ¿no crees?

- Yo... este

- Ese estúpido Moyashi no necesita que nadie lo defienda - dijo Kanda quien se acercaba caminando con Lenalee - sólo aproveche para darle un susto a ese molesto llorica que se hizo alumno de mi maestro... para que no piense que le tendré consideración sólo por ser discípulo de Tiedoll

- Bueno es verdad - dijo Lavi - el Moyashi-chan puede defenderse por si mismo, no necesita de nadie, menos de Yu-chan

- No me llames así conejo idiota - dijo Kanda poniendo su espada, mugen, en el cuello de Lavi

- Dejen de comportarse como unos niños - dijo Lenalee separando a sus compañeros

- Mejor vamos a comer, muero de hambre - dijo Allen entrando a la cafetería, seguido por sus amigos, esos que lo aceptaban y le querían a pesar de lo que los altos mandos opinaran de él.

Estoy contenta porque creo (y espero que así sea) que este capítulo me ha quedado mejor que los anteriores. Espero que les guste y me dejen algún comentario, estoy muy agradecida de los que me han dejado; espero no defraudarlas Yagami Batusay, Sumireko, Pajarito Azul, Nikona y Satii.