Hola! Aqui va la tercera parte de este fic, muchas gracias por sus reviews, es grato compartir las ocurrencias de una imaginación muy activa.

Dejen más comentarios. :D


-Saint Seiya y sus personajes son propiedad de Masami Kurumada-

UN RALLY EN LOS VIEJOS TIEMPOS.

PARTE II.

Aioria y Alde habían llevado a Aioros a la enfermería, ahí Ptolomeo el viejo médico que atendía el santuario le tomó la presión al arquero y terminó poniéndole un algodón pegado con cinta bajo la nariz a modo de bigote para contener la hemorragia.

-¿Cómo fue que te pasó esto? le preguntó el viejo a Aioros.

-Me caí, se limitó a decir él castaño. Mientras pensaba muy molesto en Saga.

-Qué curioso, le contesto el médico, -Tenías el pulso muy acelerado y no tienes ningún golpe en la nariz como para que te hubiera sangrado...

-Eh..., se sobresaltó Aioros, -bueno ya mejor nos vamos, agregó poniéndose de pie. -Tenemos mucho que hacer, gracias Ptolomeo, y salió corriendo de la enfermería.

Aioria y Alde lo siguieron.

Una vez afuera Aioros se detuvo un momento y suspiró con alivio.

-Esta es la segunda pista, le dijo Aioria dándole la piedra a su hermano mayor.

-Mmm, dijo Aioros pensativo tomando la piedra y observándola detenidamente.

-¿Sabes que quiere decir? Preguntó Alde.

-Parece una piedra de la cantera...contestó el arquero.

-¿De la cantera de las amazonas? Preguntó angustiado Aioria.

-Oh no, se quejó Alde, -no me gustan las amazonas, siempre van por ahí queriendo matar a todos. Agregó el pequeño.

Aioros miró a los dos niños y les dijo:-Será mejor que vayamos a buscar a Shura para terminar esta segunda misión.

Por otro lado, los gemelos seguían forcejeando hasta que Kanon pudo librarse de una llave que le estaba aplicando su hermano.

-Ja ja!, Se burló el menor, -Nunca podrás quitármelo, dijo mientras le sacaba la lengua.

-Ya veremos, le contesto Saga poniendo cara seria, -no podrás estar siempre en guardia y cuándo duermas te lo quitaré, le dijo con aire triunfal.

-si es lo que quieres veamos si te atreves a buscarlo, dijo Kanon mientras tomaba el pasamontañas y lo metía en la parte delantera de sus pantalones por dentro de sus calzoncillos.

-Giackk! Dijo Saga poniendo cara de asco. -Eres tan infantil.

-Si anciano te sientes un adulto cuando sólo eres un mocoso, le contestó Kanon.

Saga lo ignoró volteándose hacia otro lado, conocía muy bien a su hermano y sabía que odiaba que lo ignorasen o no ser el centro de atención.

En eso, se acercaron Milo, Camus, Shaka y Mu.

-¿Y ustedes que hacen todos juntos? Los regaño el menor de los gemelos. -¿Qué parte de esto es una competencia no les quedó claro? Agregó.

-¿Quién ha ganado? Preguntó rápido Saga.

-Los dos hemos llegado al mismo tiempo, dijo Mu.

-Excelente! Dijo Kanon sonriendo y volteando a ver a su hermano ya que sabía que este odiaba perder o empatar.

Saga frunció el ceño y dijo: -No importa, tan sólo es la primera prueba, tenemos más oportunidades.

Milo se acercó a él y le entregó la piedra.

-Esta es la segunda pista, dijo el escorpión.

-Pero no sabemos que significa, agregó Shaka.

Saga la miró detenidamente y después tomó a sus compañeros del brazo y los separó un poco del equipo verde.

-¿No reconocen de qué parte del santuario proviene esta roca?, los cuestionó.

Los dos pequeños observaron la piedra que sostenía su capitán entre las manos.

-Yo ni vivo aquí, dijo Shaka, -hay algunos lugares del santuario que no conozco muy bien, agregó en su defensa el rubio.

Saga dirigió su mirada a Milo y este contestó:
-¿Del piso?, mientras levantaba una ceja y ponía cara de interrogación.

Saga lo miro serio como diciendo ¿Es en serio? Y Shaka se golpeó la frente queriendo decir ¡no puede ser!

-Voy a hacer como que no escuché eso, dijo Saga.

Por su parte Mu le entregaba la piedra a Kanon, que en cuanto la vio abrió ampliamente los ojos para después cerrarlos y esbozar una sonrisa.

-Esto es demasiado fácil, busquemos a Vito Corleone, les dijo a Camus y Mu.

-Vayamos por Afrodita, dijo Saga.

Cuando los dos equipos llegaron donde habían dejado a DM y Afrodita se encontraron con que el equipo rojo también iba llegando y vieron al italiano y al sueco en el piso mientras el español estaba sentado sobre sus espaldas con los brazos cruzados y con una mueca triunfal.

-Bájate pedazo de... Se quejaba DM mientras daba manotazos en el piso.

-¡pesas una tonelada! Replicó Afro dando patadas haciendo berrinche.

-Vámonos Shura ya déjalos ir, le decía Aioros, en eso el arquero vio a Saga y rápidamente le volteó la cara.

En tanto, el mayor de los gemelos no pudo evitar esbozar una sonrisa al ver el parche que traía su amigo.

-Bonito mostacho, le dijo Kanon riéndose.

Aioros lo ignoro y se cruzó de brazos, mientras Saga se acercaba a él y le decía:
-Lo siento mucho, tratando de contener la risa.

-Y te dices mi amigo, le reclamó Aioros.

-ya, ya, creo que si se me pasó un poquito la mano, dijo el peli azul encogiéndose de hombros, -pero¿ apoco no te gustó? Le preguntó dándole un ligero codazo.

Al recordar a qué se refería Aioros sintió que volvía la hemorragia y se llevó las manos a la nariz.

-No sé de qué hablan pero por la reacción del inútil parece que es algo sucio, dijo Kanon arqueando una ceja y mostrando su sonrisa. -Tienes que contarme hermanito, agregó pasando un brazo por el hombro de Saga y apartándolo un poco de Aioros.

-Eh...después, le dijo el mayor soltándose del agarre de su hermano.

-¿Estás loco? Le reclamó Aioros interponiéndose entre los gemelos, -No puedes decirle, jamás me dejará en paz, agregó el castaño viendo a Saga con ojos de súplica.

-Oigan! Tenemos un rally que terminar, Se quejó Milo mientras ponía las manos en la cintura.

-El bicho tiene razón, dijo Kanon, -Nosotros nos vamos, y tomó a DM de un brazo y se lo llevó volando como cometa, Mu y Camus lo siguieron.

Cuando estuvieron en un lugar apartado de los demás Kanon le dio la piedra a DM y le preguntó: -¿Sabes qué es?

DM parpadeó un par de veces mientras veía la roca y dijo: - ¿Una piedra de la cantera?

-Exacto! Contestó el Gemelo, -Vayamos lo antes posible.

-No sé porque tengo un mal presentimiento de esto, comentó por lo bajo Camus.

Mu puso una cara de preocupación y siguió al resto de su equipo.

El equipo verde llegó a un acantilado donde se escondieron entre las piedras y miraron hacia abajo en dirección a la cantera para ver a las enemigas, en eso alguien les susurró:

-pssst! Muchachos.

El equipo verde volteó a ver de dónde venía la voz y vieron un guardia escondido entre las piedras.

-¿Qué demonios quieres? Preguntó DM.

-Me han pedido que les informe que su segunda misión es obtener una máscara de amazona.

-¿Qué?! Dijeron con asombro Mu y Camus al mismo tiempo.

-Sí, bueno yo ya me voy, dijo el guardia y en cuanto terminó de hablar salió corriendo lo más rápido que pudo.

-Que fastidio, dijo Kanon mientras hacia una mueca de disgusto.

-Sabía que el hecho de que esa piedra fuera de la cantera no era buena señal, se quejó Mu.

Todos se le quedaron viendo. En eso Kanon dijo:
-Si ya terminaste de llorar opino que vayamos a la laguna, ahí las amazonas toman su baño por lo que deben quitarse la máscara. Así podremos robar alguna sin necesidad de tener que cumplir la estúpida ley. Síganme y traten de que no los descubran.
Y el menor de los gemelos se escabulló entre los montículos de piedra seguido por el resto de su equipo.

Por su parte el equipo rojo se había acercado un poco más a la cantera que el equipo verde y se escondieron detrás de una choza.

-Creo que ya no necesito más esto, comentó Aioros quitándose el parche que el médico le había puesto.

-Ahh, mucho mejor agregó el castaño.

-Bien y ahora ¿qué haremos aquí? preguntó Shura.

El equipo rojo se quedó pensativo unos momentos reflexionando en qué era lo que tendrían que hacer en ese lugar cuando...

-Niños, les susurró un guardia que se asomó de entre unos arbustos, pero en cuanto terminó de hablar se volvió a esconder.

El equipo rojo se acercó a los arbustos. El hombre volvió a asomar la cabeza y rapidísimo dijo:
-Susiguientemisionesconseguirunamáscaradeamazona, el guardia estaba temblando y en cuanto terminó salió corriendo.

-¿Qué dijo? Preguntaron Shura y Alde, que aunque si sabían griego no entendieron nada de lo que dijo el hombre.

-Creo que dijo que ¿nuestra siguiente misión es conseguir una máscara de amazona? Contestó en tono de pregunta Aioros buscando la aprobación de Aioria.

-Eso entendí yo también, asintió el pequeño.

-Y de dónde vamos a sacar una máscara, se quejó Shura.

-Ayy no, no quiero que me maten...se quejó Alde.

-O peor aún, que te besen, dijo Aioria.

-No van a matar a nadie, comentó en tono de enfado Aioros.

-No dijiste nada sobre que nos puedan besar, renegó el pequeño León.

-Pensemos bien que vamos a hacer, opinó el arquero tratando de cambiar el tema para calmarlos.

En cuanto al equipo azul, estos se posicionaron cerca del lugar de entrenamiento de las amazonas y se escondieron detrás de unas rocas. Estaban estudiando el terreno, cuando Afrodita sintió que alguien le tocaba el hombro. Cuando iba a gritar del susto Saga y Shaka le taparon la boca y voltearon a sus espaldas. Era un guardia que temblaba de miedo.

-Su..Su..su.. Dijo el guardia.

Saga, Shaka y Afrodita lo miraron con cara de fastidio.
-Habla de una vez, le ordenó Saga.

-Su...su...su... Mi...mi...misión es..es...con...con...conseguir u..u..una ma..má...

-¿Una mamá? Preguntó Shaka arqueando una ceja.

-ma...má...máscara, dijo finalmente el guardia que no podía dejar de temblar.

-¿una máscara? Dijo Afrodita.

En eso se escuchó una voz a sus espaldas que dijo:-Buuu!

-Ahhh! Gritó el guardia y se desmayó.

-Milo! Lo reprendió Saga.

-jajajaja, lo siento, dijo el pequeño escorpión. -No pude evitarlo.

-¿Qué fue eso?, dijeron dos amazonas que estaban relativamente cerca de ahí.

Saga frunció el ceño y volteó a ver a Milo como asesinándolo con la mirada.

-Vámonos rápido de aquí, ordenó el capitán del equipo azul.

Y los aprendices salieron corriendo lo más rápido que pudieron y se escondieron en la copa de unos árboles.

Las amazonas que habían escuchado los gritos se acercaron al lugar que acaba de dejar el equipo azul y encontraron al guardia desmayado.

-¡Un guardia! ¡Acabemos con él! Dijeron las dos sorprendidas e inmediatamente empezaron a patearlo sin piedad.

Los chicos observaban atónitos desde su escondite, mientras Shaka susurró:
-Pero que sanguinarias...

-y podríamos ser nosotros, dijo Afrodita.

-Shhh... Les dijo Saga, poniendo su dedo índice sobre sus labios en señal de silencio. -¡Genial!, Pensó, -Ahora tendremos que esperar a que se cansen de aporrear al pobre hombre.

Mientras en la laguna, el equipo verde se escondió detrás de unos arbustos.
-¿Y cómo es que sabias que las amazonas se bañan aquí y se quitan la máscara?, preguntó DM con mirada pícara a Kanon.

-Bueno, dijo el gemelo cruzándose de brazos y sonriendo, -Después de vivir toda mi vida en el santuario uno aprende a ir de aquí para allá y así...

-Shhh... Dijo susurrando Camus, parece que viene alguien.

-Abajo, les ordenó Kanon.

Todos se tumbaron al suelo como soldados en trincheras y guardaron silencio.

En eso apareció un grupo de jovencitas de unos 15-16 años ataviadas con máscaras de plata y envueltas en toallas. Algunas de ellas llevaban una pequeña canasta con jabón, esponja y frascos de shampoo.

-Ah, por fin podremos relajarnos un momento, dijo una de ellas.

-¿Han oído del escándalo que ha estado armando el ladrón encapuchado en el pueblo?, preguntó otra.

-Sí, contestaron varias.

-Es un sin vergüenza, comentó molesta la primera.

-A mí me parece sexy, dijo otra y agregó: tanto misterio es simplemente irresistible...

-Deja de decir tonterías, le contesto una de sus compañeras pegándole un codazo.

Camus y Mu miraron a Kanon para ver su reacción a cerca de los comentarios. Este último se sintió orgulloso como pavo real.

Las guerreras se acercaron a la orilla, DM esbozó una sonrisa malvada y se arrastró con cuidado para poder espiar mejor a las amazonas.

-Este idiota...pensó molesto Kanon, -hará que nos descubran...

En eso las chicas se despojaron primero de sus toallas y después de sus máscaras, las cuales dejaron cada una sobre sus toallas y después se adentraron en el agua. Mu se cubrió los ojos de la vergüenza, mientras los otros tres observaban con la boca abierta y los ojos grandes como platos.

-Vamos a morir, vamos a morir, vamos a morir...susurró Mu todavía cubriéndose los ojos.

El primero en reaccionar fue Kanon que sacudió su cabeza de un lado a otro tratando de liberar su imaginación de la imagen que había cruzado por su cabeza. Le dio un codazo a Mu, que descubrió sus ojos y volteó a ver al gemelo. Este le hizo señas apuntando a donde estaban las máscaras.

-Haz tu magia enano, le ordenó susurrando Kanon.
Entonces Mu se concentró y miró fijamente a una de las máscaras, la cual empezó a vibrar y a moverse, pero sin levantarse. Mientras DM empezó arrastrarse sigilosamente para acercarse más al lago y poder seguir viendo a las amazonas. Entre tanto Mu por fin pudo levantar la máscara con su telequinesis y empezó a guiar el objeto hacia donde ellos estaban.

De pronto, Kanon que mantenía la mirada fija en el objeto flotante y no se atrevía ni a respirar, sintió que tiraban de una de sus mangas.

-Uhm?, Volteó el peli azul y vio a Camus que le hacía señas apuntando a DM
El menor de los gemelos se llevó una mano a la frente en señal de lamento ya que no podía creer que eso estuviera pasando y frunció el ceño muy molesto.

En eso sin querer DM aplastó una rama de un árbol que crujió fuertemente y asustado volteó para atrás a ver a sus compañeros y se topó con las miradas asesinas de Camus y Kanon.

Las amazonas voltearon asustadas hacia los arbustos y cubrieron sus partes expuestas mientras se mantenían dentro del agua.

-¿Quien anda ahí? Preguntó una furiosa.

-¡Miren! Dijo otra apuntando a la máscara que aun flotaba a la mitad de su camino.

-¿Qué está pasando? Preguntó una de las amazonas volteando a ver a todos lados.

Al sentiste descubierto Mu perdió concentración y la máscara cayó al piso.

-¡Idiota! Susurró Kanon para DM e hizo la seña del dedo medio para el italiano, y en eso salió saltando de los arbustos tomó la máscara del suelo, se la lanzó a Camus y dijo:
-¡Vámonos de aquí!

-¡Un intruso! Gritaron todas asustadas.

Algunas se sumergieron por completo en el agua y otras se dirigían a la orilla cuando Kanon giró, tomó las toallas que estaban acomodadas sobre un viejo tronco y salió corriendo. En eso DM salía de su escondite y las amazonas de nueva cuenta gritaron.

-¡Espérame! Dijo DM.

-Intrusos, gritó fuertemente una, -¡Se han llevado una máscara y nuestras toallas!

Por otra parte, cerca de las residencias el equipo rojo esperaba escondido entre la maleza mientras mantenían la mirada fija en un pozo con la esperanza de que alguna sedienta amazona acudiera y se quitara la máscara para poder beber del vital líquido.

No pasó mucho cuando una pequeña de unos 7 años, cabello largo negro, abundante fleco y con máscara adornada con un antifaz rojo y largos colmillos se acercó y dándole la espalda a donde se encontraban los aprendices se quitó la máscara.

-Es nuestra oportunidad, susurró Aioros.

-Yo lo haré, dijo Shura mostrando una cuerda. - En los Pirineos a veces entreno lazando borregos.

-Bien, asintieron sus compañeros.

Y Shura salió sigilosamente de su escondite y lanzó la cuerda que cayó directo en la máscara.

-¡Si!, Susurraron Aioria y Alde.

Pero justo cuando Shura se disponía a jalar la cuerda para atraer a sí la máscara, la Amazona tiró del otro extremo tomando desprevenido al español y haciendo que cayera al piso.

-¿Qué tenemos aquí?, dijo la niña poniéndose de nuevo la máscara y mirando al pobre Shura tendido: -¿Sabes lo que le pasa a los intrusos como tú? Agregó.

-Dame tu máscara, respondió Shura poniéndose de pie de un salto.

-¿Qué? ¿Acaso estás loco? ¿Por qué habría de hacerlo? Le contestó ella.

-Porque o si no te derrotaré, contestó el peli negro.

-Hermano, se quejó Aioria volteando a ver al castaño.

Aioros detuvo a Alde y a su hermano menor diciendo:
-Si salimos se armará un alboroto y vendrán más amazonas, esperemos un poco más aquí, estoy seguro que Shura puede con ella.

-Pero si no lo matan...dijo el pequeño Tauro.

-No lo mataran, contestó Aioros.

-entonces ¿Lo besarán? Agregó Aioria poniendo cara de asco.

-Creo que Shura podría vivir con eso, respondió sonriendo el arquero.

Entonces Shura y la amazona se enfrascaron en un combate cuerpo a cuerpo.

-Eres rápida, dijo el español.

-Y tú no eres tan lento, respondió ella.

De pronto aparecieron corriendo Mu y Camus pasando justo por un lado de los contendientes.

-¿Qué está ocurriendo? Preguntó la niña deteniéndose.

En eso Shura también se detuvo y miró extrañado a donde se dirigía el par de prófugos, pero después apareció Kanon que traía en los brazos un montón de toallas y corría a toda velocidad.

-¡Quítate de mi camino cabra! Le gritó al español, mientras este último daba un ligero paso hacia atrás y el gemelo pasaba por enfrente de él dejándolo inmediatamente atrás.

De pronto alguien chocó con la pequeña amazona y tanto ella como su agresor cayeron hacia el frente aplastando por completo a Shura, era DM.

El italiano más tardo en caer que en levantarse y seguir el camino de Kanon.

En tanto Shura volvía en sí y al empujar a la niña, que seguía inconsciente, para quitársela de encima se percató de que no tenía puesta su máscara.

-Valga al final de cuentas no estás fea, dijo Shura.

-¿Qu..Qué? Preguntó ella volviendo en sí y abriendo los ojos -¡oh no! Mi máscara dijo tocándose el rostro y tratando de taparlo.

-Con esa máscara tan horrible que usas cualquiera pensaría que tu estas igual, agregó el peli negro.

-Vámonos, dijo Aioria saliendo de su escondite y tomando la máscara que había caído cerca de donde estaban ocultos.

Aioros y Alde también salieron y le hicieron señas a Shura de emprender la retirada y empezaron a correr para salir de la cantera.

El español se acercó a la niña y poniendo una mano en su hombro le preguntó:
-¿Cómo te llamas?

-Geist, contestó ella con voz llorosa y tratando de evitar la mirada del niño.

-No eres fea Geist, le dijo buscándole la cara y le dio un beso en la mejilla para después salir corriendo en la misma dirección que sus amigos.

Ella se quedó paralizada viendo como el pequeño se alejaba mientras ponía una mano sobre la mejilla en que recibió el beso.

De repente una turba embravecida de guerreras arribó al pozo.

-¿Has visto a los intrusos? Le preguntaron.

Geist no respondió y solo apuntó hacia donde habían corrido los aprendices, sin dejar de tocarse la mejilla.

-¡Tras ellos! Gritó una Amazona y todas corrieron hacia donde les indicó Geist.

En cuanto al equipo azul, apenas iban a empezar a bajar los árboles en los que se habían escondido. Afrodita fue el primero, pero en cuánto tocó el piso alguien le preguntó:

-¿Estas bien amiga?

Afrodita se paralizó y no supo que responder. Saga que aún se encontraba oculto alcanzó a detener a los pequeños Shaka y Milo para que no bajaran.

-Oh no, dijo la amazona mientras lo veía, - a ti también te han quitado tu máscara.

-¿Eh?...el pequeño se quedó paralizado mirándola con los ojos muy abiertos del asombro.

-Cree que es una niña... Susurró Shaka.

-Jijiji, murmuró Milo tratando de contener la risa.

El mayor frunció el ceño y les hizo señas para que guardaran silencio.

-¿Te han visto? Le preguntó de nuevo la amazona a Afrodita.

-Este...cof, cof, tosió y tratando de fingir su voz haciéndola más aguda contestó: -sí, me han robado mi máscara y me han visto, y haciendo un puchero le dijo, -¿Podrías prestarme un momento la tuya? para poder ir tras ellos y hacer valer la ley liquidándolos.

-Claro, contestó la guerrera dándole su máscara, -nada me dará más gusto que termines con esos infelices.

-Gracias Amiga, le contestó Afro poniéndose el trozo de metal sobre el rostro.

-Te esperaré en el comedor de amazonas agregó la otra retirándose.

-Esto es demasiado bueno dijo Saga, y una vez que se había ido la guerrera bajo de un salto del árbol, seguido de los otros dos pequeños.

-Han creído que eres una niña jajajaja, le dijo Milo en tono burlón.

En eso ven correr a Camus y Mu seguidos por Kanon. Éste último al ver a su hermano mayor le dijo:

-¡Piensa rápido Saga! Y le lanzó las toallas que llevaba.

-¿Que? Dijo el gemelo quedando sepultado en una montaña de telas.

DM lo siguió y rápidamente detrás de él apareció el equipo rojo.

-¡Nos van a ganar! Gritó preocupado Milo.

-Rápido vámonos, dijo Afrodita.

Los integrantes de equipo azul se lanzaron tras sus oponentes, mientras Saga luchaba por quitarse las toallas de encima, pero la turba de furiosas guerreras llegó y al verlo gritaron:

-Es él, deténganlo, él se robó una máscara y las toallas!

-Kanon...pensó molesto Saga.

Y antes de que pudiera irse ya tenía encima golpeándolo alrededor de quince amazonas.
-Esperen esto ha sido un error, les decía el peli azul tratando de esquivar los golpes de todas y cubriéndose la cabeza con las manos.

-Saga! Gritó Milo deteniéndose y viendo a lo lejos como lo atacaban.

-Si perdemos nos va a querer matar, le dijo Shaka.

-Vámonos después nos alcanzará, esas amazonas no son rival para un aprendiz de santo dorado, agregó Afro.

Esas últimas palabras convencieron a Milo y los tres continuaron su viaje al templo del patriarca.

Las amazonas seguían golpeando al peli azul cuando de pronto se detuvieron, formaron un circulo alrededor del acusado y abrieron paso a una guerrera, era alta, más alta que el mismo Saga, un poco robusta, de cabello lila oscuro y ondulado y su máscara de plata estaba adornada con un antifaz negro. Esta se acercó al gemelo y con una lanza lo apuntó en la garganta, justo en la yugular.

-Además de intruso, eres ladrón y libidinoso, pagarás muy caro tus crímenes! Dijo furiosa.

-Espera, ¿qué?, preguntó Saga molesto cuando escucho que lo acusaban de depravado.

-Todo ha sido un error, yo no me he movido de este lugar, agregó.

-¡Friga! Gritó la mujer llamando a una de sus compañeras.
Entonces apareció una joven de unos 15 años, cabello corto hasta el mentón de color magenta y todo remojado e iba ataviada con una túnica negra. No llevaba máscara y se notaba molesta.

Al percatarse de que no había trozo de metal que cubriera su rostro Saga rápidamente cerró los ojos, pues no quería verla para que no quisieran aplicarle la ley.

-Este es el intruso que se robó tu máscara en la laguna?, preguntó la guerrera robusta.

-¿La laguna? oh no, con razón están tan furiosas y me llaman libidinoso, pensó Saga mientras mantenía sus ojos cerrados.

Friga, se acercó al acusado lo vio de arriba a abajo y finalmente dijo:
-No tengo dudas, es él.

En cuanto la mujer contestó todas las guerreras presentes empezaron a renegar, queriendo volver a golpear al gemelo mientras tiraban de su ropa y de sus brazos.

-¡Oh, por favor! Contestó Saga molesto ante la declaración de que la amazona estaba tan segura de que había sido él.

-¡Atrás todas!, le corresponde a Friga matarlo o amarlo!, dijo la amazona robusta mientras retiraba la lanza del cuello del gemelo.

-¡Están locas! Contestó el peli azul y aprovechó el hecho de que ya no tenía el objeto apuntando en su cuello, abrió los ojos y brincó hacía un risco cercano para tratar de escapar de sus agresoras.

-Tontas soy más rápido que ustedes, les dijo.

Pero en cuanto puso un pie en la piedra esta se resquebrajó y se cayó por un precipicio.

-¡Ahhhhhhhh! Gritó Saga y mientras caía al vacío una piedra le golpeó en la cabeza dejándolo inconsciente.

-¡Ja! Merecido final, gritó una amazona.

-¡Si! Contestaron las demás e inmediatamente después empezaron a dispersarse.

Al volver en sí, Saga se percató que cayó entre medio de dos riscos, en una especie de cueva, se tocó la frente y vio que su mano se manchaba de sangre.

-No te muevas, escuchó una voz.

Saga intentó enfocar su confundida vista y cuando lo logró vio una niña de unos 12 años, largo cabello lacio y rubio amarrado en una coleta alta y grandes ojos azules, poniéndole una venda en la cabeza.

-¡Listo! Dijo la niña sonriéndole.

Ambos guardaron silencio, se miraron fijamente y al percatarse de lo cerca que estaban uno del otro los dos se sonrojaron.

-¿Puedes levantarte? Preguntó la niña rompiendo con el silencio y poniendo un poco de espacio entre los dos.

-Eso creó, contestó el peli azul tratando de ponerse de pie, pero perdió el equilibrio y casi caía de nuevo al piso si no hubiera sido por la niña que alcanzó a agarrarlo.

-Cuidado hazlo despacio, le dijo.

-Gracias, contestó el gemelo y sin pensarlo puso una sonrisa coqueta como la que había puesto para la hija del frutero.

La niña se sonrojó un poco y evito mirarlo más.

-¿Eres una amazona? Le preguntó Saga al ver su ropa de entrenamiento.

-Sí, contestó ella.

-Pero... ¿Y tú máscara? La interrogó el geminiano.

-Este...tuve que quitármela dijo la niña poniendo un semblante serio y apuntando a su máscara que yacía a un lado.

-¿Y no vas a intentar asesinarme como las demás? Preguntó el gemelo.

-claro que no, yo no creo en esa beba ley, contestó nerviosa la amazona.

-ohh, contestó Saga dándose cuenta de la boba excusa y sintiéndose que aumentaba su ego, pues se notaba que le gustaba a la pequeña.

-Mi nombre es Danielle, pero puedes decirme Dani, le dijo mientras le tendía la mano.

-Mucho gusto, yo soy Saga, y estrechó su mano.

-¿Qué estabas haciendo aquí? Y ¿por qué todas las amazonas del santuario querían asesinarte?

Mientras en el templo del patriarca, Gigas se encontraba en el salón principal, solo sentado en el trono mientras decía fingiendo la voz:

-Oh, gran maestro Gigas, es usted tan guapo y poderoso.

-pero que cosas dicen jovencitas, se contestó el mismo con su verdadera voz.
En eso se abrían las puertas de golpe y entraban los pequeños Mu y Camus corriendo.

-¡Aquí está!, ¡aquí está!, ¡aquí está! Gritaron los pequeños.

Gigas los volteó a ver sorprendido y los niños se detuvieron en seco viéndolo fijamente.

-¿Qué es lo que hace? Preguntó Mu ladeando un poco su cabeza tratando de comprender la situación.

-ehh, nada, dijo el viejo poniéndose de pie de un salto.
E inmediatamente después entro corriendo al salón Kanon mientras gritaba: -¡Siiiiiiiii! ¡Yo gané, yo gané!

Ahora Camus, Mu y Gigas lo observaban sorprendidos.

-oh, perdón, digo... Ganamos, ¡yei! ¡Si!, dijo mientras tomaba de los brazos a los pequeños y los movía como títeres en señal de victoria.

De pronto DM llegó corriendo y se estrelló con Kanon, tirando a todos sus compañeros.

-Eres un... Dijo furioso Kanon dando una mirada asesina al italiano.

Cuando el equipo rojo hizo su aparición.

-¡aquí está la máscara!, gritó Aioria.

-No grites ya puedo verlo, renegó el viejo, tratando de quitarse de encima a Camus.

-La tercera pista! Exigió Aioros.

-ya voy, ya voy, contestó Gigas dirigiéndose a un cofre que estaba colocado en una mesa a espaldas del trono.

En eso llegó el equipo azul.

-Aquí está la máscara, gritó Milo y la lanzó hacia Gigas pegándole en la nuca y haciendo que este se desmayase.

-¡Milo! ¡Mira lo que hiciste! Le reclamó Afrodita.

-Ups, dijo este encogiéndose de hombros.

-Jajajaja, rieron burlonamente Kanon y DM.

Aioros y Shura corrieron hasta el viejo. Él arquero le tomó una muñeca queriendo verificar el pulso, mientras el español le abría un párpado para verle el ojo.

-Maestro Gigas, ¿está bien? Le preguntó Aioros,

De vuelta en el precipicio, Saga terminaba de contarle a Danielle todo lo ocurrido.

-Y todo eso fue por el rally. ¡El rally! Exclamó el gemelo, que con lo entretenido que estaba ya había olvidado la competencia.

-Lo siento, tengo que irme... Dijo el peli azul.

-Descuida, te ayudaré a salir de aquí, le dijo ella.

En tanto, en el gran templo Gigas volvía en sí y muy molesto le dijo a Milo:

-¿Por qué siempre vas por ahí lanzando todo?

-lo siento señor, dijo Milo haciendo un puchero.

-Erescasiigualdeodiosoquelosgemelos, murmuró entre dientes y molesto el viejo.

-¿Cómo?, preguntaron Shura y Aioros que eran los que estaban más cerca.

-será mejor que les dé su siguiente pista, dijo Gigas tratando de hacer cómo si no hubiera dicho nada, -¡entre más rápido desaparezcan de mi vista mejor! Agregó, y le entregó unos pañuelos blancos a cada uno de los capitanes.

-Un momento, dijo el viejo, -¿dónde está Saga?

-Ehhh, tuvo un contratiempo, contestó Afrodita.

-Pero no debe tardar en venir, agregó Shaka.

-Seguro jajajaja, se rió sarcásticamente Kanon.

Finalmente Saga llegó a la salida del precipicio ayudado por la amazona.

-Gracias, le dijo el mayor de los gemelos y le sonrió coquetamente.

Ella se paralizó ante esa sonrisa y entonces él le dijo:

-Mucho gusto en conocerte Dani, espero verte de nuevo, y se alejó corriendo de ahí.


1Twin: Espero les haya gustado. Sólo queria aclarar al final de este capitulo que me hubiera gustado incluir a las otras amazonas como Shaina y Marín, sin embargo después de analizar la edad que ellas tendrían creo que serían tan sólo unas bebés y no podrían estar en el santuario, sobre todo Marín que estaría en Japón, por lo que decidí en su lugar incluir a Geist, que si bien no se conoce su edad me imaginé que era mayor que las otras dos y tendría una edad cercana a Shura,DM y Afro.

Bueno por el momento es todo, hasta el próximo capitulo...