En la casa de los Beilschmidt

"West, anda trabaja duro, la primera impresión es importante" dijo Gilbert, quien no había despegado el trasero del sofá desde que habían llegado de la escuela.

Los hermanos alemanes vivían en una casa cerca de la escuela junto con su abuelo, quien por cierto era el subdirector de la escuela. Habían dejado Alemania desde hace mucho tiempo, apenas y lo recordaban. Un par de años atrás, su madre regreso a su país de origen por una muy buena oportunidad de trabajo.

"Hazlo tú, bruder" se quejó Ludwig. Gil lo miro con ojos suplicantes de perrito haciendo que Ludwig terminara cediendo "Esta bien"

"Kesesese~ Así me gusta" rio el mayor.

"Por lo menos lava los platos" Gilbert se levantó refunfuñando en alemán mientras se iba a la cocina "Pero no uses el lavavajillas porque ya no sirve"

"Y si no sirve porque lo tenemos" se quejó. Puso jabón en una esponja y comenzó a limpiar.

Ludwig comenzó a recoger la ropa de Gilbert y sus amigos que estaban botadas por todo el piso y las metió en la lavadora.

Tomo su teléfono mientras aspiraba la alfombra.

"Feliciano, no podrás venir hoy" dijo por teléfono.

"Eh ¿Por qué?" preguntó el italiano.

"Porque mi hermano invito a alguien"

"Al hermano Francis o Antonio" Ludwig sabía que Feliciano le tenía cariño a ambos.

"No sé a quién, pero no son esos dos"

"Oh, está bien, iré a tu casa en otra ocasión"

Feliciano iba literal casi todos los días por lo que su presencia no era extraña para ninguno.

"Bruder apúrate que la casa no se limpia sola" grito Gilbert desde la cocina.

Ludwig quejándose hace que Feli cuelgue, no sin antes tener esa típica cursi discusión de pareja de quien le cuelga a quien.

"Luddy cuelga tu"

"Feliciano te pido que cuelgues por favor"

"Pero no quiero colgarte Luddy… no lo resistiría"

"Insisto Feliciano, por favor cuelga" él ya estaba más que acostumbrado al romanticismo obsoleto de Feliciano.

"Luddy hay que colgar al mismo tiempo Ve~"

"Eso no funciona, sabes" él no quería colgar puesto a la sensibilidad del italiano que seguramente no lo dejaría tranquilo toda la tarde.

"Entonces yo cuelgo… pero no lo tomes a mal"

Lejos de la línea se escuchaban gritos en alemán provenientes de Gil diciendo que se callaran. Hasta que al fin colgaron.

Ludwig siguió limpiando

"Bruder apúrate, perdiste valioso tiempo" dijo Gilbert.

Dejo salir un suspiro de resignación.

"Kesese~ estoy haciendo un gran trabajo ¿A qué no?"

"Excelente" sarcasmo obviamente pero su hermano no lo detectaba tan fácil.

"Por eso soy asombroso"

Ya Ludwig había trapeado y barrido la sala y había sacado la ropa.

"Solo queda ponerlo todo en la secadora" dijo para sí mismo.

Se escuchó el timbre de la casa.

"Querido bruuuuder"

"Si, ya entendí" dejo la ropa en la secadora y se dirigió a la puerta

Al abrirla se sorprendió al ver a la última persona que esperaba ver en su casa. Le había costado un poco distinguirle de su hermano gemelo pero ya podía notar la diferencia de ambos.

"Hola Ludwig, no sabía que Gilbert era tu hermano" dijo Matthew, quien cargaba a Kumajiro en brazos.

"Así que… tu eres a quien mi hermano invito" el seguía incrédulo ante la presencia de Matthew "Que desafortunado"

"¿Desafortunado?"

"Olvídalo" Matthew solo estaba más confuso.

Y como relámpago Gilbert apareció en la puerta empujando a su hermano hacia un lado.

"¡Matthew! Amigo mío" lo obligo a entrar jalándolo de la sudadera roja que llevaba "Mira ¿Lo ves? Te dije que iba a ordenar"

"Ya veo" arqueo la ceja aún más confundido por la actitud de Gilbert.

"Claro" agrego Ludwig.

Gilbert rio un poco y volvió a tomar a Matthew de la sudadera "Bueno, vamos a la cocina, que limpie"

Matt lo seguía y Ludwig solo suspiro pensando en cómo podía aguatar a su hermano, seguro tenía una paciencia de oro. Sintió una vibración en su bolsillo, era su celular.

Mensaje de: Feliciano Vargas

Luddy ¿Cómo estás?

No era de esperarse que Feliciano llamara a Ludwig, ellos eran inseparables y más por apoyo de Feliciano.

Siempre mientras Ludwig hacia sus deberes, ambos hablaban de cosas triviales, hablaron de su día, de perros, de gatos, comida, pasta, a veces Ludwig lo regañaba y Feliciano se disculpaba y como siempre se despedían con un "Ti amo" y "Ich liebe dich"

Cursi al mil por ciento.

Volviendo con Gilbert y Matthew.

Ambos estaban en la cocina charlando, de pronto se escuchó como el estómago del albino gruño por hambre, al inteligente se le había olvidado pedirle a Ludwig que preparara la comida.

Matthew se percató de aquello y le pregunto "¿Quieres que te prepare algo de comer?"

"¿Qué cosa?"

"Panqueques"

"Eh… suena bien, para serte sincero solo he probado los waffles belgas"

"Pues ahora probaras la delicia para el paladar que son los panqueques" se dirigió a la alacena buscando los ingredientes que usaría.

"Claro" se sonrojo "Si quieres puedo ayudar"

Matthew solo le sonrió "No hay problema, puedo hacerlo yo solo"

Gilbert se sentó en la mesa de la cocina observando al oso que estaba sobre ella mirándole fijamente.

"¿Qué?" dijo el oso agresivamente "Sé que soy guapo pero no es para tanto"

"¡Que grosero!" se quejó Gilbert.

"Umm… tengo hambre" dijo el oso.

"Pero si te acabo de dar de comer" menciono Matthew mientras agregaba los ingredientes.

"Pero tengo hambre" lloriqueo el oso.

Gil se paró y busco en el refrigerador algo de lechuga o alguna verdura para darle.

"Quiero comida de verdad" sentencio "Como la que me dio ricitos de oro ayer"

"Cállate gourmet" Gilbert casi había olvidado que Matthew había pasado toda la tarde con Francis, había de esperarse que lo encantara con sus comidas elegantes y bajas en grasa.

El oso solo rodo los ojos. Matthew preparaba la mezcla de los panqueques y escuchaba divertido la discusión que ambos tenían.

"Hambre" siguió Kuma.

"Bien, tengo aquí" Gilbert busco en sus bolsillos y saco una barra de chocolate.

Kuma miro el dulce fijamente "Ya caduco"

"Oso tonto" Kuma y Gil echaban chispas, tenían un silencioso duelo de miradas con el ceño fruncido.

"Bueno ya no peleen, aquí hay comida" Matthew les llevo los platos con panqueques con miel, esperando calmar el ambiente entre ellos.

Vieron los platos y comenzaron a comer… ambos comían como bestias. Kuma no comía, se atragantaba y Gilbert comía demasiado rápido.

"Tienes que disculpar la conducta de mi hermano" le dijo Ludwig sacándole un susto a Matthew porque no había notado cuando entro.

"No hay problema, es como ver a Alfred" respondió.

"¿Qué?" Gilbert les miro aun con un panqueque en la boca.

"Nada, estaré en mi cuarto haciendo mis deberes" Ludwig salió de la cocina "Tu deberías hacerlos igual"

"Le pediré a Antonio que me los pase" su teléfono comenzó a sonar "Hablando del rey de Roma, espera un momento Matthew ¿Si?"

"Claro no te preocupes" respondió el canadiense.

"Genial" salió de la cocina y contesto la llamada, del otro lado de la línea se escuchaban gritos de ira "Antonio, hola… ¿De casualidad Lovino está contigo?"

"Eh si, tuve que venir a su casa a contarle las noticias" dijo el español.

"¿Qué noticas? ¿Estas embarazado y él es el padre? ¿O de que se trata?"

"Gilbert, los hombres no se embarazan" rio "Mira te explico, estaba yo feliz de la vida comiendo paella en mi casita cuando mi teléfono comenzó a sonar y era un número desconocido, entonces pensé ¿Quién será? ¿Algún maleante o me habré ganado la lotería y me quieren avisar? Bueno el caso es que conteste y adivina quién era"

"Emm ¿Tu madre?"

Antonio volvió a reírse cubriendo el sonido de algo rompiéndose "No, era Alejandro que me aviso que si me habían aceptado en el club de teatro junto a Lovi"

"Hombre vaya, esas son buenas noticias, aun no entiendo porque Lovino está molesto"

"Pues porque… él no quería y no puede salirse… ¡Espera Lovi, baja ese jarrón!" Gilbert decidió no preguntar qué había pasado después de escuchar como el jarrón se rompía "¡Auch!... bueno el caso es que parece que todos ellos tratan de perdonarme y Alejandro me dijo que le costó mucho convencerlos, así que no acabara jodiendo todo o me partiría la madre… aunque no sé qué signifique eso"

"Creo que significa te golpeara horriblemente" explico Gilbert "¿Solo para eso me llamaste?"

"Bueno si ¿Estabas ocupado acaso?"

"Algo, estaba con Matthew"

"Enserio ¿Qué estaban haciendo picaron?" siguió riendo.

"Nada, solo comíamos"

"Bueno ya no te interrumpo, nos vemos mañana"

"Si Lovi no te mata antes" dijo antes de colgar. Guardo su teléfono y volvió a la cocina. Matthew seguía sentado y acariciaba a su perro mientras que el oso estaba sobre sus hombros temblando "¡Ja! Veo que conociste a Aster"

"Vaya que es lindo" dijo Matthew. El perro golden movía su cola alegremente cuando Matthew le rascaba la oreja.

"Si crees que eso es lindo espera a ver a Gilbird" lo tomo del brazo obligándolo a pararse "No te preocupes por los platos, mi hermano los recogerá después"

No le dejo responder y lo arrastro hasta el jardín trasero de su casa, donde tenían algunas macetas con flores que le había regalado Feliciano a Ludwig. Lo llevo hasta un árbol donde había una jaula en la cual había un pajarito amarillo y rechoncho parecido a un canario.

Gilbert soltó a Matthew y saco a Gilbird de su jaula "¿Acaso no es una monada?" dijo acariciando la cabeza del pajarito.

"Esta gordo" menciono Kumajiro.

"No esta gordo, está lleno de amor"

"Perdónalo, es algo imprudente" dijo Matthew "Pero cuando se comporta es lindo"

"¿Quién eres?" preguntó el oso.

"Matthew" respondió casi de inmediato "Bueno, creo que a lo que vine es para hablar sobre cómo cuidarlo entre los dos"

Gilbert puso a Gilbird sobre su cabeza "Ah cierto, lo había olvidado" su estómago empezó a gruñir de nuevo.

"¿Fue lo único que se te olvido?" Matthew arqueo la ceja.

Gilbert solo se rio de sí mismo. Volvieron a entrar y mientras Gilbert comía ambos hablaban de cómo cuidar al oso entre los dos.

"Bueno, yo puedo quedarme con él entre semana y creo que podríamos turnarnos los fines de semana" dijo Matthew.

"Casi como una pareja divorciada" Gilbert dejo el plato vacío a un lado "No creo que ese sea el punto de la actividad pero bueno"

"¿Qué propones entonces?"

"Tal vez reunirnos más seguido" casi se ahoga al escuchar que eso salió de su boca "…Solo si tú quieres o si no, bueno, sino puedo cuidarlo algunos días yo"

"Reunirnos más seguido estaría bien" menciono Matthew haciendo que Gilbert se sorprendiera.

"¿Enserio? Umm… ¿Qué tal reunirnos en los descansos? Claro, solo si tolerarías estar Antonio y Francis casi una hora"

"Antonio es divertido y Francis me agrada mucho"

Gilbert hizo una pequeña mueca de desagrado al escuchar lo último. Se preguntó si Matthew recordaba lo que había pasado en el club de música aun, no podía borrar la imagen de Matthew sintiéndose incomodo por su presencia. Aunque no lo pareciera Gilbert temía no ser aceptado algunas veces.

Los invadió el silencio, Gil hasta deseaba que el oso volviera a decir que tenía hambre para romper la tensión pero no paso, así que tuvo que romperla el.

"Entonces eres nuevo en la escuela" menciono Gilbert "¿A qué se debe eso?"

"Estudiaba en Francia en un internado cuando vivía con mi padre" explico Matthew "Pero pasaron ciertas cosas y tuve que mudarme a América para vivir con mi madre y hermano"

Claro que para Matthew aquel era un tema difícil de tratar con alguien ajeno a su familia. Él era apenas un niño cuando sus padres decidieron separarse, tan dura fue la situación entre ellos que a Alfred le quitaron el apellido de su padre y el solo podía ver a su madre y hermano en Navidad y Año nuevo.

"Perdona si pregunte algo que no debía"

"No te preocupes, no creo ser el único cuyos padres estén divorciados" Matthew acaricio a Kumajiro "Dime loco pero, Francis me recuerda mucho a mi padre tal vez por eso me agrada tanto"

"Si, debe ser por eso; sabes creo que si vamos a trabajar todo el año en cuidar a un oso tal vez deberíamos conocernos mejor el uno al otro" tocio aclarando su garganta "Empiezo, mi nombre el Gilbert, soy de segundo año y soy extremadamente asombroso, me gusta la música y el deporte, ahora te toca a ti"

Matthew rio "Matthew Williams, soy de primer año, bueno… soy algo tímido y callado, me gustan los videojuegos y el hockey"

"No olvides los panqueques"

"Y los panqueques" completo Matthew "Y creo que por el momento no he hecho muchos amigos, solo Kiku, Francis y tal vez un sujeto llamado Carlos que conocí en la cafetería"

"Así que yo no soy tu amigo" dijo Gilbert fingiendo tristeza "Eso duele"

Matthew se froto la frente avergonzado "Bueno tú también eres mi amigo" le sonrió "Perdóname"

"No hay nada que perdonar, Matty" le devolvió la sonrisa "Cualquiera tan asombroso como tu puede ser amigo del gran Gilbert" le revolvió el cabello.

Pasaron un buen rato bromeando hasta que Gilbert lo invito a jugar un videojuego, a lo que el canadiense acepto. Fueron a la habitación de Gilbert, que por alguna razón era el único lugar que el mantenía ordenado. Ambos jugaron desde Mario hasta FIFA mientras que Kumajiro comía entre los dos.

Matthew ya le había ganado tres veces seguidas a Gilbert cuando de pronto su teléfono sonó. Gilbert pauso el juego dándole a Matthew la oportunidad de contestar.

Matthew tomo la llamada al darse cuenta de que era de su madre. Escucho atentamente lo ella decía. Terminada la llamada guardo su teléfono y tomo a Kumajiro.

"Ya me tengo que ir" le dijo a Gilbert al levantarse "Gracias por invitarme"

"¿Por qué tan temprano?" pregunto algo avergonzado.

"Tenemos que pasar por Alfred a su trabajo" explico Matthew.

Alfred trabajaba en un restaurante familiar muy popular entre los alumnos de su escuela al parecer. Varios, como los del equipo de atletismo a veces iban a celebrar sus victorias ahí.

"Comprendo" dijo Gilbert levantándose también "Te acompaño a la puerta"

Caminaron hasta la salida de la casa justo cuando el claxon de un automóvil se escuchó por detrás de la puerta.

"Es ella, te veré mañana en la escuela" Matthew acomodándose su mochila sobre el hombro.

"No dudes en almorzar conmigo" Gilbert le sonrió para después acercarse a él para despedirlo con un abrazo. Pero Matthew solo le extendió la mano.

"Claro, que pases buena noche y despídeme de Ludwig" Matthew le estrecho la mano y después salió de la casa para entrar al auto de su madre.

Gilbert se quedó parado aun con la mano extendida. No fue hasta que la voz de su hermano lo trajo a la realidad.

"¿Debo esperar algo pronto?" Ludwig trato de burlarse.

"Silencio bruder, solo es un amigo" dicho eso, Gilbert regreso a su habitación y continuo jugando en solitario.

"Si mamá, yo iré a buscarlo" Matthew bajo del auto frente al establecimiento junto con Kumajiro. Su madre había ido a buscar un lugar donde estacionarse.

El restaurante ya estaba cerrado y con las luces casi apagadas. Se recargo en una pared esperando a que su hermano saliera. Saco su teléfono y comenzó a mandarle mensajes a Kiku, quien parecía no responderle.

Escucho pasos dirigirse hacia él, vio como una sombra se le acercaba cada vez más y más.

"Hola" dijo un moreno.

Matthew ahogo un grito al ver quien era "Oh… Hola Alejandro" se calmó un poco al reconocerlo "Había olvidado que trabajabas con Alfred"

"Jaja, si trabajar cuenta como lo que tu hermano hace, no le digas que te lo conté pero…" se inclinó un poco y dijo en voz baja "Se la paso tratando de llamar a esa chica que le gusta justo cuando atendíamos una fiesta infantil y Alfred comenzó a gritar porque no le contesto… pobre"

"Ya me lo esperaba" dijo Matthew "No sé porque presiento que no es la primera vez que pasa"

"En el mes si es la primera vez" Alejandro comenzó a reír pero se calmó al ver que otras dos personas se acercaban a ellos.

Era una chica morena y de cabello castaño largo y ligeramente rizado que caminaba junto con otro chico algo bajito y de cabello oscuro "Alejandro ¿Quién es tu amigo?" pregunto mientras un aura algo tenebrosa.

"Es Mateo… digo Matthew, el hermano del soquete con el que trabajo" respondió el mexicano "¿De qué tanto hablaste con el Santiago?"

"De asuntos importantes entre él y yo" respondió la chica con una gran sonrisa y que después apretó la mejilla de Santiago "¿Verdad Santiago?"

"Si, como sea ¡Ya suéltame, Gabriela!" dijo Santiago "Y será mejor que nos vayamos ahora, tengo mucho sueño"

"¡Ah! Pero chilenito, yo quería quedarme a hablar un poco con el Matthew" se quejó Alejandro.

"No importa enserio…" dijo Matthew pero fue ignorado por el trio.

"¡Eh! Pero si son mis latinos favoritos" rio Alfred detrás de ellos "¿Qué tanto hacían?"

"Eh… ya nos íbamos" Alejandro les dio una mirada cómplice a los otros dos como diciendo larguémonos.

"Bueno, adiós" respondieron los hermanos, viendo como entraban a un auto y arrancaban rápidamente.

"A que son simpáticos esos tres" comento Alfred "Creo que solo conocías a Alejandro ¿cierto?" Matthew solo asintió "Bueno, Gabriela es su novia que viene de Guatemala… creo, y el tal Santiago es un amigo suyo, con un carácter algo poco difícil"

"Lo note" dijo Matthew "¿Desde cuándo Alejandro tiene novia?"

"No sé, antes tenía como una aventura con Scott, el hermano mayor de Arthur" explico Alfred tratando de recordar más "Y bueno, creo que lo que había entre ellos se terminó porque Scott no quería nada serio con él y creo que lleva un par de meses con su novia"

"Gracias por la información" replico "Sera mejor que nos vayamos ya; mamá hizo pastel de carne"

"¡Yeih!"

Matthew se había encerrado en su habitación a terminar la tarea para el día siguiente mientras que Alfred y su madre miraban un programa de televisión juntos.

"¡Jajaja! Que divertido" la risa de Alfred no se hizo esperar "¡Matty bro, deberías ver esto!"

"¡Estoy un poco ocupado por el momento!" le respondió desde su habitación "¡Luego me cuentas!"

El ruido del televisor y las risas de Alfred siguieron por un rato hasta que fueron cortados por el sonido insistente del teléfono de la casa.

"¡Yo contesto!" grito Alfred. "Hello?" respondió la llamada con gran ánimo, el cual se convirtió en un semblante serio "¿Papá? ¿Cómo has estado?" dijo en voz baja para que su madre no escuchara "Yo estoy bien gracias, si, lo estoy cuidando ¿Quieres hablar con él? Bien, entonces te lo paso"

Alfred subió las escaleras hasta la habitación de su hermano y entro sin hacer ruido. Raro en él.

"Hay alguien que quiere hablarte" le dijo a su hermano para después dejarle solo con la llamada.

"¿Hola?" contesto Matthew, quedándose helado al escuchar la voz del otro lado de la llamada "Pa… papá, pensaba que no ibas a llamarme" trato de no soltar ninguna lagrima mientras seguía con la conversación "Todo está genial, ya tengo unos cuantos amigos, me llevo muy bien con Alfred y mamá, no tienes nada de qué preocuparte"

Siguieron hablando. Matthew le conto todo lo que había pasado en la escuela hasta ahora y su padre se limitó a decirle que estaba buscando trabajo y que cuando pudiera iría a verlo. Pasó mucho rato, y tuvieron que colgar.

"Tengo que descansar un poco" dijo Matthew no tan convencido "Te llamare yo la próxima vez… te quiero, papá"

*llamada finalizada*

Termino sus deberes y después se acostó en su cama para intentar dormir, pero antes de eso, su teléfono vibro marcando que tenía un nuevo mensaje.

Lo abrió con curiosidad al darse cuenta de que era un número desconocido, por suerte el mensaje estaba firmado por su remitente.

Mensaje de: Desconocido

Duerme bien, Matthew.

~Gilbert.

El solo sonrió, se quitó los lentes y se dispuso a dormir, por primera vez en mucho tiempo, durmió tranquilo.

Gracias por todos los reviews, follows y favoritos, y disculpen la tardanza del capítulo.

Aclaraciones: Alejandro es México. Gabriela es Guatemala. Santiago es Chile. Los nombres les fueron dados por Fanofsaiyanprince.

Nos leemos en el próximo capítulo. Los reviews se agradecen, gracias :3