Capitulo 55.

Aclaración: La autora que me dejo adaptar esto, me perdió algunas partes de esta novela. Quiero que sepan que por más que intente en cambiar, no pude. Asi que cualquier falta, por favor traten de ignorarlo. Esto lo hago como hobbie, errores son errores. Otra cosa; Para dejar las confusiones. Rin es hermana de Inuyasha, mientras que Kanna es hermana de Kagome. Es mi primera adaptación y no porque tenga errores dejaré de adaptar, es algo dificil para mí. Pero de ello se aprende ¿Cierto? :) además seré mucho más cuidadosa. Espero que me perdonen. A Continuación el capítulo.

— ¿En el hospital?— pregunto algo impresionado
—Si…— apenas pude responder por el sentimiento de mi llanto —Necesito que vengas, el auto de Sesshomaru no funciona y tenemos que ir ahora mismo al hospital.
—Dame la dirección— me dijo y le cedí el celular a Sesshomaru, este le indico donde era y en menos de cinco minutos ya estaba en la puerta.
Rápido salimos todos y subimos al auto, afortunadamente mis lágrimas se habían mezclado con las gotas de lluvia.
—Vamos a mi casa primero…— le dije y le di un intento de sonrisa. Sin preguntar nada acato mi orden y condujo hacia mi casa.
Rápidamente bajamos Rin y yo.
— ¿Mama?— grite cuando entre y salió de la cocina
— ¿Que sucede?— pregunto al vernos
—Rin por que no subes y buscas a Kanna…— le sonreí, asintió con la cabeza y subió las escaleras
—Inuyasha tuvo un accidente— le susurre —Esta en el hospital y sus hermanos están en el auto junto con Miroku, vamos para el hospital— de nuevo las lágrimas se acercaban. ¿Desde cuándo me había vuelto así? —Ella no debe de saber nada… no aun— me refería a la pequeña.
Sorprendida asintió con la cabeza
—Cualquier cosa que pase o necesiten me llamas…— me abrazo —vas a ver que mi yerno va a estar bien…— me soltó y me di la vuelta para correr a la puerta pero me detuve y volteé a verla – ¿Había dicho 'yerno'?- pero que forma tan más sutil de decirme que ya sabía sobre lo mío con Inuyasha. La mire sorprendida —Kanna…— me respondió, negué con la cabeza y ahora si salí corriendo.
Kanna no había cumplido lo que le había prometido a Inuyasha, pensé en cuanto subí al auto. Había perdido su helado.

Llegamos al hospital, todos bajamos y entramos buscando por todas partes a Izayoi e Inu no
— ¡Haber tranquilos todos!— Miroku detuvo la paranoia de los tres, solo lo miramos atentos, Camino hacia el escritorio donde estaba una mujer, que por su vestimenta nos indicaba que era enfermera, además de que había un gran letrero con letras rojas que decía 'Urgencias'

Regreso y nos informo
—Sigue en urgencias, tenemos que esperar ahí…— señalo hacia la pequeña sala de espera donde efectivamente estaban Inu no e Izayoi

—Una camioneta se pasó un rojo, iba a alta velocidad y no pudo detenerse y embistió el auto de Inuyasha provocando que se volteara— nos explicó Inu no
Miroku me envolvió en sus brazos, acción que me reconfortaba, no del todo, pero ayudaba.

Eran cerca de las diez de la noche y aun no sabíamos nada, los doctores y enfermeras que entraban y salían solo se limitaban a decirnos 'Nosotros les informaremos' esto me estaba matando.

—Chicos tenemos que irnos, si no Rin se preocupara…— nos dijo Izayoi, tenía razón. La pequeña comenzaría a preguntar. —Cualquier cosa nos llaman inmediatamente…— nos dijo a los cuatro. En contra de su voluntad salieron del hospital.

—Iré a la cafetería quiero un café…— se puso de pie Sesshomaru — ¿Quieren algo?— nos preguntó y negué con la cabeza
— ¿Quieres que te internen ahora mismo por principios de anemia?— me pregunto seriamente Miroku, negué con la cabeza —Entonces bajas ahora mismo y comes algo— me ordeno. No quería hacerlo. Si tenía hambre pero quería saber de Inuyasha, tenía que asegurarme de que está bien. —Ve con ellos…— me indico —Yo aquí espero y si me dicen algo les aviso— no muy feliz obedecí.

Llegamos a la cafetería y nos sentamos en una mesa, Sesshomaru ordeno tres cafés y tres sándwiches ya que la verdad nadie tenía humor de comer.
Comimos en silencio, yo apenas y termine la mitad del sándwich.
—No te iras de aquí hasta que te lo termines…— me indico Sesshomaru como si le hablara a una niña pequeña, lo fulmine con la mirada. —Hasta que termine…— le indico a Shippo para después salir de la cafetería.
Permanecimos en silencio por unos momentos hasta que él lo rompió.
—Anoche me dijiste que hablarías conmigo…— me recordó. Era increíble su hermano estaba en urgencias y él quería 'aprovecharse' de la situación.
—Sabes Shippo no creo que…
—Quería disculparme…— me interrumpió
— ¿Eh?— dije bastante sorprendida
—Ayer… quería disculparme— repitió tratando de no reír, seguro mi rostro demostraba lo extrañada que estaba
— ¿Por?
—Por actuar como un idiota…— miro hacia abajo —Normalmente actuar como un idiota funciona, pero esta vez no— no pude evitar reír —Además se nota que lo tuyo con Inuyasha es algo fuerte.
—Si… yo creo que…— ¿pero qué rayos había dicho?
— ¡Ha! ¡Lo sabía!— soltó una carcajada
— ¿Que sa… sabias?— pregunte nerviosa
—Ya me lo imaginaba…— me conto —Nunca paraba de hablar de ti y después Inuyasha en depresión toda una semana, sin hablar de ti y el día que llegas a la casa –ósea anoche- no quita la sonrisa…— ¿Pero qué?.. Ahora resulta que ¡todo mundo sabía!
— ¿Y entonces por qué me seguías tratando así?— pregunte —Incluso anoche, no parecía que querías disculparte.
— ¡Aun esperaba que alguien me lo dijera!— sonrió —Además… es divertido hacer enojar a Inuyasha… — se puso de pie — ¿Vamos ya?— me pregunto y asentí con la cabeza.
Fui a la caja y pedí dos cafés más uno para mí y uno para Miroku. Shippo no me dejo pagar. Sin dudas era un buen chico pero como el mismo había dicho 'Normalmente funciona actuar como un idiota'

—Kag será mejor que te vayas a casa a descansar— me dijo Sesshomaru —Si hay noticias te llamamos— si estaba cansada mas no me iría sin tener noticias de Inuyasha.
—No Sesshomaru… aquí me quedo yo hasta que el salga— le dije firmemente, no quería que insistiera o me molestaría.

Mire el reloj en la muñeca de Miroku quien dormía incómodamente en una de las sillas al igual que Shippo, las dos de la madrugada, y aun sin noticias. Todos los enfermeros nos evadían y eso me ponía aun peor.

—Familiares de — el doctor miro la tabla en la que traía algunas hojas blancas —Inuyasha Taisho…— de inmediato Sesshomaru y yo nos pusimos de pie, moví a Miroku y a Shippo para que despertaran y aun adormilados se pararon fugazmente
—Nosotros— casi caemos todos al querer acercarnos al médico. Todos reímos tontamente y en segundos nuestro rostro volvió a ser serio con una mescla de preocupación. Y finalmente el doctor hablo.
—Lo siento tanto…—