¡Siento tanto la demora! Empecé el sábado por la tarde y no me dio tiempo, aparte de que esta mañana he tenido un horrible, horrible, bloqueo de escritora ¡No me salían las palabras! ¿¡Sabéis lo que es eso!? De todos modos aquí está el nuevo capitulo, con más fluff, según yo...

Disclaimer : Se me olvidó hacer el disclaimer durante unos capítulos, creo, así que, por mi y por todos mis compañeros, hetalia no me pertenece, solo la historia, que es miembro del fanfiction de hetalia, y que constituye uno de los pilares del fandom, aparte de los doujinshis, los cosplays y el porno.


Luces de colores, mucha gente bailando, ocultando sus identidades, mientras suena la música, riendo a través de la máscara. Los trajes del renacimiento, de distintos colores, que incitaban a festejar. Los más pequeños vestían de diferente manera, unos al igual que sus padres, pareciendo un juglar y otros llevaban trajes de sus personajes favoritos. Risas, encantadoras risas que hipnotizaban, más de uno figuraba que iría a la cama con dolor de cabeza, pero feliz. Los pequeñines correteaban por la plaza de San Marcos. Los matasuegras, el confeti y los globos llenaban el aire ¿Quién se atrevería a defraudar estas fechas?

Apenas era mediodía y ya lo tenían todo preparado. Marcello había comprendido bastante bien y había ayudado en las maletas. Ludwig no lo tenía muy claro cómo iban a ir a Leverkusen, no podían usar la misma manera de la que habían venido, porque mucho dinero una persona, demasiado caro tres personas. Debía haber otra manera, seguro. Ya lo pensará. De momento, o ni siquiera lo pensó ¿Por qué no le dio el regalo en su momento? No puede ir con una cajita a todos lados siguiéndola como un perrito faldero. De todos modos Felicia estuvo encerrada, no literalmente, en su cuarto preparando trajes. Los chicos subsistieron de los dulces que ella hizo (Marcello no sabe cocinar y Ludwig no tiene los suficientes ingredientes para hacer Wurst). Tenías que ver la cantidad de telas que guardaba en el armario, levantándose cada rato para coger otro rollo de tela, con brillantitos, purpurina, costuras y encajes. Dentro del armario se encontraban miles de trajes y cajas con accesorios, tanto bolsos como sombreros. Ludwig miraba atentamente como trabajaba la ojidorada.

-Vee! ¡LUDWIG! ¡LUDWIG VOY A MORIR! ¡V-VOY A MORIR! ¡LUDWIG!
-¿Qué es lo que te pasa?
-¡Mi dedito! ¡Mi dedito sea cortado! ¡Mi dedito que lleva conmigo desde el día que nací!
-Tampoco puede ser tan malo…
-V-Vee…
-Felicia, esto se puede tapar con una tirita y sobraría espacio
-Seguramente voy a manchar el traje con sangre, con muchísima sangre… No puedo salir así…Ve…
-Deja que te ponga la tirita…Ya
-Ve~
-¿A que no es nada?
-L-La gente verá mi tirita y dirá que soy torpe…
-No lo harán porque llevarás guantes

Ambos siguieron a lo suyo, solo que Felicia empezó a coser con más cuidado. Ludwig había dejado de comer y llevo el plato a la cocina. Vio que encima de la mesa de café, Felicia había olvidado unos cuantos bocetos, aparte de un libro de moda antigua. Los bocetos eran preciosos. Uno era de un vestido con escote cuadrado, con las mangas negras y holgadas hasta el codo, y a partir de ahí la manga era más estrecha. El faldón combinaba colores como negro marfil pasando al azul pérsico y acabando en azul cielo, con encajes de color plateado. Otro tenía un cuello bastante alto, de color champán, con unas gemas, una grande en el centro y dos pequeñas en los lados, de color rubí. Las mangas estaban cortadas por la mitad de arriba, color albaricoque, y sujetadas por una gema de mismo color rubí. La falda tenía dos capas: la de abajo era de color melocotón y la de arriba estaba cortada en tres partes, dejando ver la capa anterior. Tenía color champan.

''Será mejor que le entregue estos dibujos a Felicia''

Cuando llegó a su cuarto, Felicia estaba en la mesa trabajando con cartón y unas plantillas, mientras ya había terminado tres trajes. El primero de todos era de un color ocre oscuro, de estilo militar antiguo. Llevaba un cuello y hombreras color dorado. De estos colgaba una capa color morado hiendo a lavanda. Tenía un cinturón, que más bien era una tira, que se ataba los cabos en forma de lazo, con dos vueltas y dos puntas; con franjas naranja claro y vainilla. Era el más grande así que sería para Ludwig. El segundo traje tenía una camisa blanca con detalles en bronce, una chaqueta que llegaba hasta las rodillas, de color menta haciéndose esmeralda y acabando en jade; con encajes dorados y las mangas le salían de la chaqueta, haciendo dobladillos. Tenía un pañuelo en el cuello, sujeto por una gema de color carmín. Los pantalones eran lisos y gris pardo, y las costuras hacían vueltas y vueltas, un diseño divertido para niños. Seguramente seria para Marcello. El tercero y el más espectacular: el de Felicia. Tenía escote palabra de honor, bígaro, con detalles en plateado. El faldón tenía tres capas, la más superficial estaba cortada en un ángulo de noventa grados, haciendo dobladillos hasta llegar a la zona de atrás, de color glicina. La segunda capa era en un ángulo más pequeño, de cincuenta grados, caía lisamente, de color lavanda, con encajes plateados. Y la última capa era de color Bizancio. Lisa también. Tenía dos líneas, la de abajo, frambuesa, más grande que la de arriba, amaranto. Precioso.

-¿Te gustan Ludwig? Ve~~
-J-Ja, están muy bien… Te traigo unos bocetos que te has dejado en el salón.
-Grazie~ Nee, Ludwig, necesito que vengas con Marcello para probaros la ropa, no se sabe si hay que hacer cambios~
-No hace falta que mandes a Ludwig, estoy, aquí…
-¡Bien! Andiamo ad iniziare!
-Haft Ausreichend Befriedigend…

Y empezaron a probarse la ropa, y unos cuantos trajes del armario que Felicia tenía. Ella no contaba con los (enormes) músculos de Ludwig, así que tuvo que arreglar las mangas. De todos modos, esto era algo nuevo para el ojiazul ¡Él era un soldado! ¿Por qué hacia esto? ¿Por qué la amaba? ¿Y sí seguía las órdenes y la llevaba directamente a Leverkusen? Pero claro, tendría que llevar a Marcello por extensión ¿Cómo iba a dejar a un niño sólo en una ciudad que se inunda cada dos por cuatro en medio de la guerra?

Ah, la guerra…Las ultimas noticias que había tenido es que habían terminado las revueltas en los países centroeuropeos, que Rumanía dejo de ser neutral, que está en el bando de Zúrich, y en los frentes moldavos se están disputando batallas horribles. El vaticano estaba por dejar de existir, y Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Serbia, Montenegro y Albania se han fusionado para traer de vuelta a Yugoslavia. El trozo ruso entre Polonia y Lituania se había independizado, conservando el nombre de su región, Kaliningrado. La unión africana había expulsado a las Seychelles, Etiopia, Argelia y Kenia por ayudar al tratado de Zúrich, dándoles el título de 'traidores'. Pero de todos modos, ¿a quién le gustaba la guerra? Un conflicto social, político y bélico, que más tarde repercutiría también en un conflicto económico. Las guerras no fueron buenas, no son buenas, ni serán buenas. No es bueno repetir la historia, en un carrusel, las mismas tragedias, los mismos gastos en armamento…

''Ludwig''

No estaba atento, empezó pensando en ella y terminó pensando en la guerra ¿Qué es lo que tiene ella tiene que le hacer olvidar sus alrededores? Lo descubriría. Centró su mirada en ella, iba preciosa. Su pelo cobrizo caía en los hombros en forma de dos preciosas trenzas, con lirios enredados entre ellas. Marcello estaba detrás de ella, llevando su traje y sujetando algo raro, de colores extravagantes… La máscara.

-¿Te vas a poner la máscara?
-Ja…uhm… ¿Cuál es la mía?
-Questa
-Danke…
-Sorellone, Riusciremo mangiare la pasta?
-Sí…Dime, Ludwig ¿Alguna vez has estado en un carnaval tan grande?
-Que yo sepa ninguna vez he celebrado el carnaval, menos de esta manera…así que, nein
-¿Tu primera vez, huh? Ve~, ¡Haremos que sea especial! ¿Verdad, Marcello?
-¡Sí!
-Ve~
-Además, tienes suerte, , mi sorellone es una de las mejores fabricantes de máscaras. La suya es muy buena, una máscara que cubre los ojos pero que también cubre las patillas hasta la mandíbula, dejando la boca al aire. Se ven muy pocas de este tipo. Aparte, los detalles son muy bellos. La mía solo cubre los ojos.
-Marcello, si te cubriera solo los ojos, ¿no crees que sería una venda? De todos modos, fratellino, aprendes rápido. De hecho, son las ocho, así que van a empezar pronto los desfiles, y después las carrozas.

Ludwig asintió. Debería llamar a Gilbert para saber que ha estado haciendo el albino, porque, siendo honestos, que puedes esperar de él. Se sentía como un príncipe, vestido de galas para pasar la noche con gente de su mismo rango. Vio que Felicia se ponía su máscara. Parecía una deidad. Su máscara le cubría los ojos, la frente y parte de la nariz. Era cerúleo, con manchas de purpura de perkín, amatista y zafiro. Llevaba purpurina plateada y plumas de azul Columbia. La máscara de Marcello era de color esmeralda cambiando a verde primavera. Encima de los ojos tenia círculos de color turquesa, haciéndose más pequeños al acercarse al entrecejo, aparte con purpurina bronce. Y su máscara se notaba más trabajada. De un color wengué, cambiando al marrón sepia si ibas arriba y al ocre pardo si ibas abajo. Toques de purpurina dorada haciendo una especie de ojera y pequeñas plumas simulando pestañas. Lentamente, se puso la máscara en la cara. Las facciones encajaban bastante bien. Iba a ser una noche larga. Y agradable. Cogió la cajita que había estado todo el rato esperando a poder enseñarle para sacar de ahí dos colgares idénticos, brillantes, con un aura de conexión increíble. Puso uno de los colgantes en sus manos, y delicadamente se lo puso alrededor del cuello de la italiana, para después, atarlo por detrás. El pequeño ojiverde miraba extrañado esta especie de ritual, pero decidió no decir nada. Felicia vio la nota, la leyó sin que el teutón se diera cuenta, y comprendió rápidamente.
-Prometí darte algo de gran valor, ¿cierto?
-Sí… Ve~ ''¿He cautivado a Ludwig…? ¿Y él me corresponde? ¡Encontré a mi príncipe de ojos azules!''

Día 8 Mes Febrero Año 20XX Hora 20:15 AM

Las calles se encontraban llenas de gente, entre todo el bullicio, consiguieron abrirse paso. La gente se apartaba, unos por respeto, otros por admiración por los trajes, algunos por que el alemán imponía y el resto porque estaban siendo empujados asimismo. Había confeti por todas partes, de todos los colores, algunos fluorescentes, brillando junto la luz de la luna, otros se confundían con las sombras. Los niños correteaban entre las grandes masas, llevando caramelos, tirándolos sin querer, abrazando sus juguetes, y riendo. Bellas risas, olvidaban, o más bien, ignoraban lo que ocurría fuera de sus fronteras. Cantaban canciones de guerras anteriores, aquellos que no se encontraban tan ajenos a la situación. Canciones olvidadas, canciones famosas, todas ellas de las tragedias que sucedieron en la bella Italia en las guerras anteriores

Una mattina mi son svegliato,o bella, ciao! bella, ciao! bella, ciao, ciao, ciao!Una mattina mi son svegliatoe ho encontratto l'invasor.
O partigiano, portami via,o bella, ciao! bella, ciao! bella, ciao, ciao, ciao!O partigiano, portami via,che mi sento di morir.
E se io muoio da partigiano,o bella, ciao! bella, ciao! bella, ciao, ciao, ciao!E se io muoio da partigiano,tu mi devi seppellir.
E seppellire lassù in montagna,o bella, ciao! bella, ciao! bella, ciao, ciao, ciao!E seppellire lassù in montagnasotto l'ombra di un bel fior.
E le genti che passerannoo bella, ciao! bella, ciao! bella, ciao, ciao, ciao!E le genti che passerannoMi diranno «Che bel fior!»
«E questo è il fiore del partigiano»,o bella, ciao! bella, ciao! bella, ciao, ciao, ciao!«E questo é il fiore del partigianomorto per la libertà!»
«E questo é il fiore del partigianomorto per la libertà!»

Esta bella canción se repetía en todos los lados, algunos lo decían con alegría, por las fiestas, otros lo cantaban con tristeza al tener que volver a la guerra. Ludwig seguía sin entender las tradiciones italianas. Marcello estaba comiendo helado de stracciatella (¿¡En invierno!?) mientras Felicia lo miraba con ojos nostálgicos, y, a la misma vez, alegres. El ojiazul la comprendía. Tener que irte sin tener la certeza de que volverás es algo que quema por dentro, nadie debería vivir esta suerte. Notó algo en la mejilla de susodicha. Algo brillante, como granizo. Era un lagrima, una cristalina lagrima que se deslizaba sobre la mejilla que parecía de porcelana, su preciada mejilla de porcelana.

-Felicia, ¿Estás bien?
-Eh? Ve~~
-Hice una pregunta, Felicia, y por tu bien, por favor, responde…
-Verás Ludwig… Es difícil de explicar, y no tenemos suficiente tiempo, hay que disfrutar el carnaval ¿Recuerdas?
-Felicia, tenemos mañana también para disfrutar de las fiestas, aparte, tengo bastante tiempo ¿Por qué lloras?
-Ve~ D-De acuerdo… Y-Yo no sé si esta guerra irá a peor, ¿Y si mi familia muere? ¿Y si yo soy la que muere? No quiero que lloren por mí y no quiero llorar por ellos. H-Hay tanta gente…Tanta gente que merece ser salvada antes q-que yo… ¿He de cargar con su peso en la conciencia? L-Luddy…
- Felicia, he visto a más gente morir de la que creerías, no es…agradable, pero alguien tiene que cargar con su peso, además, mientras su recuerdo siga vivo, ellos también lo estarán. También hay una teoría de que si te portas bien en una vida, en la siguiente serás recompensado. Piensa que… que habrán miles de niños felices, y que aquellos que se portaron mal en la guerra serán castigados… Habrá tiempos de bonanza, te lo aseguro…
-G-Grazie Ludwig…

'De nada' musitó Ludwig. Él no sabía que podía reconfortar a las personas de tal manera, hasta a el mismo le había sorprendido ver salir eso de sus labios. Ella es especial, definitivamente. Tiene por seguro de que mañana estarían hablando de otras cosas, aparte de qe el tiene que pensar en una manera de llegar a Leverkusen, ¿Y si pregunta a su padre por dinero? No, tardaría mucho en llegar, aparte de que el general Beilschmidt es tan cabrón que te lo puede mandar por sobre en vez de transferencia. Ya se le ocurrirá algo, siempre se le ocurre algo. Proteger a los Vargas (Excepto a Lovino) era la primera prioridad.


¿Pero cuantas veces e de preguntar por reviews? Es que siento como si no echarais un vistazo, y me hace sentir triste... Las descripciones de los trajes y las máscaras son de mi total ingenio, ya que estuve dibujando un buen rato y me salio tal obra de arte. Tendria que dejar el link de algunos bocetos. Y encontrar los colores era dificil, pero me alegro del resultado. Aparte de que no he podido ver como son los carnavales de venecia en todo su esplendor, asi que me lo invente todito todo

¡DADME REVIEWS!

Tschüss