¡Espero que os guste! Realmente me ha costado dos dias de descripción, y se me torció un tornillo en la descripción delos aviadores ¡Añadí a Portugal!
Disclaimer: Blablabla lo de siempre
''Día 13 de Febrero de 2015, diario de grabado porque el asombroso yo no tiene su móvil de vuelta. Son las cinco de la mañana. Hoy a las siete nos van a enviar a Viena a hacer un ataque aéreo, o algo así. No sé, me distraje mirando mi reflejo en un espejo. Francis dice que no debería ser tan narcisista y que debería adorarle a él. Tonterías. La operación va a salir de fruta madre. Sí, he dicho fruta, porque mi padre está en la habitación contigua y me podría escuchar decir tacos. No me arriesgaré. Deséame suerte. O simplemente deséame. Cualquier opción me vale. Auf Wiedersehen. ''
Un cielo no nublado. Más o menos, no sé describirlo con detenimiento, hay poca luz. Unos cinco pilotos esperaban pacientemente (y uno ya estaba estresado),iluminados por una especie de luz de unas farolas, a que les dieran las órdenes precisas, con las coordenadas. Un estadounidense estaba leyendo un comic de DC, una japonesa dibujando en un cuadernillo, un alemán ya se estaba arrancando los pelos, un clon del estadounidense…un canadiense, sí, estaba hablando con un osito y una versión masculina de Isabel se hacia una coleta. Gilbert estaba desorientado ¿Qué hacer? ¿Qué hacer? Bueno, el que resultaba ser el hermano mellizo de Isabel, Paulo, era bastante amigable. El tío sabía un motón de historias embarazosas sobre ella.
Quizá relajarse es la mejor opción. Miró hacia atrás. Su avión sigue impoluto. No como el de el 'come-hamburguesas', que tenía manchas de… ¿kétchup? Dios, qué asco… Sí, él quería hacer esta misión con todas sus ganas, pero había algo que le decía que no con todas sus fuerzas, que no era seguro, que no saldría con… vida. Lo escuchó tantas veces, millones, pero que hacer. 'Ignora a tu mente y escucha al corazón'… ¿A esto se aplicaba? Con el miedo, el temor. Haciendo tripas de corazón, le dirigió una especie de mirada fría a su padre, que llegaba, pero más bien, en vez de una mirada fría era una mirada suplicante. El mencionado ni siquiera se dio cuenta de los ojos rubíes del albino, y continuó su marcha. Una que si lo pensamos un poco, parece fúnebre. Gilbert dirigió de nuevo su mirada a su caza. Pronto estaría ahí, en el control, sin tener que preocuparse de lo que pasa o no. Quizá nunca llegaría a ser un gran aviador como lo fue el Varón Rojo, pero a lo mejor conseguía igualarle. De repente, todos los aviadores se irguieron. Él no iba a ser menos, por supuesto. Escondió una cara burlona ¡Oh, después de todo, si te ganas el respeto de alguien, ya te puedes considerar alguien! Bien, juguemos al teatro, si es lo que le parece.
-¡Soldaten, saluden! Recordad que hay que decir nombres y apellidos ¡Eso va por ti, hamburguesa!
-HELLO, MY GENERAL. HERO'S HERE! ALFRED. F. JONES
-Moshi, moshi general. Honda Sakura
-GUTEN MORGEN, VATER. Gilbert Beilschmidt
-¿A qué vienen esos gritos? Well, good morning general…¿eh? Matthew Williams Jones
-Bom dia, mi general… Paulo Da Silva .C.
-HAHAHAHAHAHA ¿¡Pero tú no eras hermano of the spanish lady!?
- Me cambié los apellidos porque no me gustaban. De todos modos conservo el Carriedo…
-¡CORTAD EL ROLLO, IMBÉCILES!
-Gomen-ne, general, ¿pero no va a dar la órdenes?
- Es que a eso voy si no dejarais de hacer el chorlito…
-¿Y qué coño esperas que hagamos si son las cinco de la mañana? ¡Al menos yo tengo sueño, scheisse!
-¡GILBERT, ESA BOCA!
Total, que después de unas cuantas hostias, un Gilbert magullado y la mano de German ya roja, el general continuó el discurso. Aunque , quizá el viejo Beilschmidt tenga mal arranque, nervios a flor de piel, un energúmeno, el pie izquierdo…ya me entendéis. Todos estaban haciendo oídos sordos a las riñas entre padre e hijo, porque, ¿Quién cojones tiene ganas de aguantar eso a altas horas de la madrugada? Volviendo al caso. German les dio un mapa con las coordenadas exactas, la hora, y el día del ataque, las circunstancias, la presión atmosférica…Todo medido a regla.
A ritmo sincronizado, los cinco pilotos se pusieron sus cascos y subieron a los cazas (Cierta nipona necesitó ayuda). Francis daba las órdenes por radio que tenían que acatar desde una mesa que estaba al lado del descampado por el que despegarían. De repente vino un chiquillo con unas varas luminiscentes a iluminar lo poco que había de pista a los cazas. Gilbert lo agradecía, veía menos que pepe leches. El cielo se despejó, y el ojirojo por fin pudo apreciar lo que este escondía: Se veía a la perfección el cinturón de orión, y según la perspectiva, a unos pocos decímetros la base espacial internacional, ya abandonada. Él sabía que lo que parecía poco, serían, por ejemplo, muchísimos kilómetros. No podía esperar a despegar, quería distraerse, quería contemplar aquel maravilloso firmamento, que a los días de guerra, era lo más ignorado. Apostaba toda su paga a que se vería mejor desde el Littorio.
El viento iba muy rápido, a 7 o 10km/h, o algo así… Recordaba poco de la astronomía, como que hace poco se descubrió una nueva constelación: El león de Anglímero. Quizá todo lo que estaba viendo representaba lo que quería volver a tener. Quería volver a chinchar a su hermano, a ver a sus primos anglocejones de Inglaperra que tanto orgullo derrochaban de su patria, quería al menos no morir virgen, con alguien, preferiblemente mujer, porque venga, Gilbert es el creador del término No homo y su difusión por toda la red. Quería volver a esos tiempos, quería que la jodida guerra acabase, quería que su hermano volviese con la chica Vargas y el mini romano a casa… Quería… una vida normal, asombrosa, pero normal. No se dio cuenta, pero ya le tocaba despegar. Con las manos firmemente sujetas a los controles, empezó a añadir aceleración con una palanca que tenia a la izquierda. Toda esta adrenalina, ¿Sólo la guerra se la podría dar? No, porque el albino quiere vivir.
xxxxxxxxXxxxxxxxx
El cielo. El cielo parecía más azul que nunca ¿O era cosa de Gilbert? Quizá era la agitación del cristal lo que hacía parecer que había viento, pero él sabía que había brisa, y que solo era la velocidad de impacto del caza contra esta. Sabía que si bajaba, habría un precioso día azul, con brisa y un prado lleno de rosas blancas, claveles, rosas tudor, tulipanes, muguetes, margaritas, lavandas, amapolas, caléndulas, azaleas, tréboles morados, rododendros, callunas, tilos, centaureas, laureles, estrellas alpinas, etc…
Y él, quizá sobrevolando aquello, armado con misiles de oxígeno. Más mala suerte, imposible. Se estaban acercando a las coordenadas. Unos cuantos kilómetros y llegarían.
-Meiden-Bi, ¿Coordenadas exactas?
-48°12′30″N 16°22′23″E, Weiss Reichsadler.
-Hey, You!? ¿Qué haces hablando con mi novia?
-¡A-Alfred!
-Fick dich, Magician ¡Sólo le pregunte la localización!
-¿Qué está pasando aquí, eh?
-Sí mi irmã estuviera aquí, os hubiera pegado de hostias con la alabarda.
-Alfred, please, control yourself, eh.
-Como sea ''Maple Leaf''
-¡No te rías de mi pseudónimo!
-Sí, é certo. Digamos que el hechicero es otro pseudónimo más raro aún.
-十分なみんな! Weiss Reichsadler, Magician, Maple Leaf y Espelho Pérola. Ya estamos llegando no os preocupéis…
-Sich Kümmern!
El grito de alerta les hizo mirar al unísono delante de ellos. Decenas de Pilatus PC-7 se amontonaban, disparando contra los motores principales de los cazas. El F-15E Strike Eagle volteaba en el aire, esquivando las ráfagas enemigas como podía. Con una estratégica maniobra digna de… el viejo Beilschmidt, Alfred empezó a disparar contra los cazas enemigos, pero no parecían ceder ante la ofensiva. Y tampoco disminuir. Sakura se interpuso entre la disputa y voló hacia el noroeste, seguida de unos siete aviones. Mientras Paulo se deshacía de unos cazas, observó con atención la maniobra de la japonesa, y supuso que sería la más difícil y costosa: El salto de la Luna.
La nipona empezó a guiar a su caza hacía arriba, hiendo alto y más alto. En un punto ya estaba suficientemente separada de los perseguidores, hizo una locura. Apagó el motor, y se sujeto con fuerza a los mandos. La inercia la atrapaba en el asiento, sintiendo como la sangre se le amontonaba en ciertas zonas del cuerpo, como el peco, la cabeza, mejillas y manos. El avión caía más deprisa, aceleraba. A quince metros del suelo, la chica encendió el motor, y tiro de los mandos hacia arriba para evitar el impacto de su nave. Pero no de las enemigas. Solo dos predijeron la táctica, e imitaron a la nipona. Esta farfullo cosas en lengua con desagrado. Dando un giro de ciento ochenta grados, e imitando a una montaña rusa, disparo descaradamente a los dos restantes. Ninguno sobrevivió.
¿Y el canadiense? Imaginando que esto es hockey. Y repartiendo leches a saco. Porque él es el eje de la furia canadiense. Y no iba a dejarlos irse sin quedarse unos dientes. Su cabina tenía dos asientos. Nadie sabe por qué eligió ese avión, quizá para poner a Kumajirou detrás. Con su caza imitando un ravioli, disparaba a cosaco, ¿Algo se movía? Le disparaba. Del escuadrón, obviamente, era el mejor con puntería. Y nadie se atrevía a discutir.
Paulo era más… directo, que digamos. Y su pecho palomo es visible a kilómetros de distancia. Sus maniobras eran más directas, e simples, pero siempre infalibles. Volaba bajo, pero a una velocidad considerable, cercana a la aceleración. Cuando el enemigo se acercaba, este subía y daba una vuelta de ciento ochenta grados y disparaba a los motores principales ¿No tenía motores? No hay problema, a las hélices. Muchos os preguntareis cómo llegó el lusitano al ejército. Yo también.
Gilbert era el más reciente del escuadrón, por supuesto. No tenía tanto control como los demás, y seguramente nunca lo tendría. El teutón intentaba evitar a los austrohúngaros a toda costa, pero parecían rodearle a él por mayoría, por ser un blanco fácil. Apenas consiguió darle a los globos en los entrenamientos, esto era más difícil, puesto que aunque los aviones eran más grandes, también eran más rápidos. Y no digamos que fuera un veloz nato. Francis podía alcanzarle corriendo, pero claro, Francis corría como la hostia. Genes latinos, supongo…
Sonó un ruido. Otro sonido. Empezó un juego de luces donde predominaba el rojo. Alarmas de impacto, de daños colaterales, no había protocolos suficientes para mantenerle en el aire. Lo único que podía hacer era un aterrizaje de emergencia, pero le pillarían… ¿Qué hacer? ¿Qué hacer? Nada estaba claro, todo dejó de estar claro el día que empezó la guerra ¿Por qué tuvo que unirse a la puta milicia? ¿Por qué su orgullo hacia mella en su alma? Si alguien tuviera piedad, si alguien escuchara sus plegarias… Quizá, y solo digo quizá… Una espada, un cúter, un cuchillo, algo afilado, para terminar con lo que el ojirojo consideraba un desperdicio de vida. Una mierda de vida, no se había ni confesado en los últimos años… Y ya había llegado al infierno. Los ruidos y las luces empezaron a pasar desapercibidos por el alemán. Ya no le importaba nada ¿Por qué debería? Solo eran unos ingratos que no sabían ni comportarse delante de una persona, fuera el emperador de Japón, o un simple colega del curro.
''Gilbert''
Las palabras resonaban en su cabeza ¿Quién era Gilbert? ¿Una persona, un nombre, una calificación del sistema? ¿Por qué luchaba? ¿Quién era el enemigo en realidad? Gilbert se estaba volviendo loco por momentos, no sabía ni como había empezado esto, como empezó esta espiral en su mente '¿De veras importo a la gente? Qué dios me envíe una señal del cielo pues. Esperaré todo lo necesario.'
Polvo alrededor de la cabina ¿Qué ha pasado? El ojirojo sentía algo en la boca. Con temor, dirige uno de sus dedos y lo toca. Está pringoso. Lo mira. Sangraba. Consiguió mirar su reflejo en el cristal de la cabina. Tenía el labio partido y una brecha en la frente. Nada asombroso. Empezó a rebuscar en sus bolsillos, le sonaba haber visto un pañuelo o algo por el estilo, pero solo encontró un lápiz de memoria. Los pulmones se le colapsaban, no podía respirar bien, ni ver nada. Oyó unos picoteos en el cristal ¿Qué hacía Gilbird allí?
Abrió bruscamente el cristal de la cabina para respirar, y poder ver la luz del sol. Intentó salir del caza, pero un dolor agudo le atravesó el costado. Cayó al suelo de manera bruta, sujetándose la herida. Se arrastró dejando un rastro de sangre, hasta estar unos decámetros lejos del accidentado caza. Su preciado Eurofighter. Destruido. La vista era desoladora, su único consuelo, el pollito que descansaba en su cabeza preocupado.
Sintió un golpe en la nuca, literalmente, de un fusil, porque sí, porque él lo vale, y porque no es la primera vez que le dan ostiones en la nuca con un arma por estar distraído. Miró detrás de él y lo que vio fue algo… Raro y sorprendente. Pensó que serían austriacos los que protegerían el perímetro, pero supuso que habían enviado a militares de la unión de Br'ansk. Un hombre pequeño, con el flequillo echado a mayoritariamente a su izquierda, con un coleta de caballo, ojos ámbar, y portaba una duangua roja con pantalones de guerra grises. Iba acompañado de otros dos jóvenes, uno más alto, con el pelo hasta la mandíbula, cejudo, mismo uniforme, y flequillo a lo emo; y una joven equipada con un quipao rojo, y una minifalda también gris, con dos flores rosas en el pelo y una especie de tirabuzón que le salía del pelo, pelo largo.
-¡Identifícate, aru!
-Oh, ¿Por qué debería?
-Tú no quieres más problemas, o algo así…
-Meimei, ¡golpéale otra vez con la pistola-aru!
-Vale, vale, scheisse…Bruh… Nombre: Gilbert Beilschmidt; Rango: ni me acuerdo; Posición: Aviador Militar
-Por fin cooperas, alemán, digo, Gilbert. Ahora te llevaremos a las rejas del palacio, o algo así… Mei, déjale en blanco…
-Sí, hermano
Parece increíble con qué facilidad las cosas se tornaban negras, o como lo dejaban K.O. con un solo golpe en la nuca. Dolía.
Los últimos soldados eran China, Hong Kong y Taiwán, para los duros de mollera. Aparte, disculpadme de antemano, porque a veces se me olvidan que paises estan en tal bando, en el otro bando y neutrales.
Reviews:
NuevoMundo: No, no eres el unico. Y si ya le odias tanto, espera a que salga Rusia, porque ya tengo preparados a los malos. De todos modos, lo que me describes parece una crueldad y una momificación de una civilización de heladeros... Mmm rico...
Supongo que subiré el próximo episodio dentro de poco ¿Cuándo? No sé... Pronto, esa es la palabra mágica, y tengo que irme a dormir, porque dentro de poco van a ser la una y tengo que darme mi siesta reparadora para luego estar de mal humor todo el día por no haber dormido más. Reivews, favs y follows
Tschüss!
