¡He vuelto! *música de john cena se escucha de fondo* Siento haber tardado tanto, pero me ha entrado la flojera ¿Cojo el portátil o me pongo a dibujar mi cómic? Al final mi cómic ganó...¡Pero! Si os habéis dado cuenta este capítulo es de los últimos. Tengo planeado subir dos capítulos más (que serán como 1º y 2º parte) y un epilogo. También tenia planeado hacer un capítulo extra, que significaría que me releería mi fanfic en busca de situaciones no explicadas o que resultarían interesantes, como los "extras", pero eso me daría más trabajo y no estoy segura de poder hacerlo ya que soy una vaga redomada y no estoy mucho por la labor... ¡Disfrutad de este nuevo capitulo!
¿Cómo describirías una celda rusa? La mayoría te dirían que no tienen celdas, porque si tenían prisioneros de guerra simplemente les hacían preguntas, y si veían que no se iba a ningún sitio, los fulminaban en medio de la nieve en un bosque. Gilbert pensaba otra cosa. Que lo más probable es que usaran búnkeres de la segunda guerra mundial, viejos, deteriorados, con olor a pis, llenos de ratas, cucarachas, infecciones, esas cosas. Al final resultaba una especie de mezcla. Sí, era un bunker, y sí, también era viejo, pero estaba en mejores condiciones de las predichas. Y aunque les hayan vendado los ojos, Gilbert recordaba el camino que habían hecho. Y si no recordaba mal, también le enseñaron el mapa del kremlin en su estructura anterior. No había cambiado mucho, solamente el simple hecho de que se añadió un muro alrededor y cuatro torres más. Y por lo que suponía, debían de estar en el centro.
La única iluminación que había eran unas lámparas de pared con rejas, que sinceramente, parpadeaban, y demasiado. Era enervante. Las paredes eran grises y el suelo frío y húmedo. Probablemente habría moquetas. También había unas dos literas con colchones duros, aunque los cojines eran mullidos. Por alguna razón, los pasos de los guardias resonaban desde fuera, con fuerza y eco, en una habitación tan …pequeña. No hacía mucho sentido, ya que se supone que el eco se produce en lugares amplios, ¿No?
El mismo Yao se decidió llevarles el mismo hacia la celda. Sus miradas inspiraban desasosiego y odio. Se notaba en sus movimientos todo el resentimiento que sentía hacia ellos. Era odio, puro odio. Gilbert sentía pena por su hermano y Felicia, probablemente hayan desperdiciado parte de su juventud en esta guerra, ¿Pero quién les culpa si se han involucrado sin querer o simplemente querían ayudar? Nadie, supongo. El asiático se escondió detrás de los guardias que les acompañaban mientras estos cerraban la puerta de la celda. Tenía el ceño fruncido. Una vez cerrada la puerta del todo, decide explorar la sala, en busca de objetos útiles. Y bueno, simplemente encuentra una cámara de vigilancia escondida al lado del retrete, una silla, y un destornillador. La cámara le venía bien, podría destrozarla para evitar que se enteraran con sus conversaciones con su hermano, pero ¿y el destornillador? ¿Qué iba a hacer con ello, apuñalar a un guardia o algo? Bueno, ahora pensándolo, es una buena idea…
- Pues bien, a dormir.
-Bruder, nein , ahora no es momento para eso
-Bruder, ja, necesito pensar un plan.
-¿Y durmiendo vas a encontrar un plan que nos saque de aquí sanos y salvos?
-No, voy a encontrar un plan que nos permita encontrar a Braginsky
-¡G-Gilbert, estás loco, ve~!
-Bruder, ya lo ha dicho Felicia, estás loco. Ya saben que estamos aquí, como si nos dejaran escapar. Además, es de Braginsky de quien estamos hablando, ¿quieres morir o algo?
-Vamos a ver, Lud, si nos quedamos, vendrán aquí, nos preguntaran cosas, y luego nos mataran. Pero si nos enfrentamos al jefe primero, hay pequeñas posibilidades de salir con vida. Un tercio, siendo exactos.
- Exacto, "Un tercio" ¡UN TERCIO APENAS NOS SIRVE! Mira, no sé lo que te has fumado, pero piénsalo bien, piensa que YO quiero ir a ver si puedo ingresar en la universidad y, yo que sé, quizás graduarme e irme a vivir con Felicia, y a la vez conservando a mi hermano. Sin que ninguno de nosotros tenga heridas graves o secuelas, ¿entiendes? ¿Tan difícil es hacer eso?
-¡Probablemente! ¡Si hace falta me sacrifico yo para que podáis salir vosotros dos con vida, pero piensa por el momento que voy a enfrentarme a Braginsky!
-Gilbert, per favore, ¡no lo hagas!
-Haremos esto, pero primero dejad que me encargue de la cámara…
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Tres guardias se dirigían hacia la celda. Habían escuchado parte de la conversación, pero no podían continuar. No se sabe cómo, pero la imagen desapareció, y con ella, el sonido. Decir que sentían presión era poco. Estaban acongojados. Querían hacer como sus bisabuelos, matarlos en la nieve, pero nooo, ahora la diplomacia lo jode todo. Aparte de que tenían órdenes estrictas. Quitarle el colgante a la chica, sacar toda la información posible y meterles miedo. Hablándolo entre ellos, pensaron que una buena opción era frustrar a la chica… sexualmente hablando. Seguro que eso enfadaría a sus acompañantes ¿A los tres a la vez? Nah, no serviría de mucho ¿Quejarse de su jefe Iván? Eso serviría. Acabarían diciendo la verdad de los sucesos que han pasado en el kremlin y se asustarían. Buena idea de hecho.
Ya estaban delante de la puerta. Discutiendo los planes de hoy no era mucha dificultad, pero ponerlos en práctica es otra. Susurrando en un corralillo, decidieron que (por el momento vamos a llamarles así) guardia A entraría mientras guardia B y guardia C custodiaban la puerta.
Mientras Ludwig había aprovechado (siendo muy poco probable que cambiara su hermano de opinión) para usar el destornillador y desmontar la silla en varias partes, para luego noquearles con ellas y terminar con el destornillador. Un plan absurdo sí, pero merecía la pena intentarlo. Al parecer, nadie nunca les dijo "más vale prevenir que curar".
Guardia A se acerco titubeante a la puerta, pero la abrió con fuerza y entro como un tornado dentro. Un tornado que no duró mucho. Se llevó un golpe sordo, dejándole con la frente sangrando. Desafortunadamente, el sonido al caer hizo más ruido, lo que alertó a sus compañeros. Sus compañeros entraron con la misma fuerza repentina, pero cometiendo el mismo error de no examinar el entorno. Mientras Gilbert sujetaba a guardia A, Ludwig y Felicia repitieron la misma maniobra del albino y dejaron K.O. a los guardias restantes en el suelo. El albino temía que su pequeña "escaramuza" haya atraído más guardias, así que dio las órdenes claras y fijas. Empezaron a desnudar a los guardias, y a sí mismos (venga, no se van a dejar la ropa puesta para acabar manchados de sangre, eso sería muy incomodo) escondieron la ropa en un lugar seguro, donde fuera imposible mancharlos de sangre.
Empezó la carrera por la libertad. El ojirojo en calzoncillos levanto el destornillador encima de su cabeza, como cuando alguien va a hacer un sacrificio satánico en un altar. Pero esto es mucho, muchísimo más patético. Sería aun más patético si estuviera en el salón de su abuela con un perrito ladrándole. Pero no es el caso, tampoco. Dejó a la gravedad actuar por sus brazos, y clavó el destornillador en el pecho del guardia A. Por alguna razón, los guardias restantes, desnudos y atados empezaron a despertar lentamente.
Error. Abrieron los ojos como platos al ver lo que le había pasado a su compañero. Intentaron gritar y pedir ayuda, ¿pero de que serviría si eran los únicos allí, y los guardias más cercanos estaban dos plantas arriba? A parte de que sus gargantas no respondían. Una vez se hubieran asegurado de que guardia A estaba muerto, Gilbert hizo una seña con el dedo indicándole a su hermano que le trajera otro guardia. Realmente toda esa mierda que estaba pasando era jodidamente macabra. Pero cualquier cosa por la salir
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"Buenos días caballeros"
"Vaya, pues Flavio no iba en broma, ¡Al final sí que se tiñó el pelo a rubio cobrizo!"
"¿Y esos dos guardias tan raritos? ¿No son los que se esconden en la biblioteca a jugar con un libro de kamasutra?"
"Supongo. Pero es extraño que muestren sus caras…"
"Uno de ellos es… ¿Una mujer?"
"Entonces el rumor de que eran amariconaos es falso, ¿no?"
Ludwig se sentía incómodo. Apenas quería saber nada de los hombres a los que habían matado, menos saber lo que hacían en su tiempo libre. Pero suponía de que su hermano le agrada saber el nombre de a quien robó sus ropas y deshonró el pecho, al menos eso creía. Pero no podía ignorar el hecho de que básicamente todo el mundo estaba hablando de ellos, asi que, adiós maniobra de "disculpa, soy nuevos, ¿Sabes donde esta ****?". Una pena
El trío se agrupó en una esquina alejada del resto de personas. Necesitaban argumentar mejor su plan, ya que no tenia ni zorra de que hacer, parecía ser el momento adecuado.
-Gracia, Feli, por mantener los ojos abiertos en todo momento. Y Luddy, no pongas esa cara de cabreado, me recuerdas a vati.
-D-De nada… (Pobre feli, lo que ha tenido que ver…)
-Vale, hemos salido ¿Y ahora que, bereit?
-Quiero explorar el kremlin, pero preferiría que no hubiera gente de por medio…
-Bist du ein Idiot oder was? ¿Tú crees que podemos salir en medio y gritar que los presos se han escapado? ¡Primero sospecharían de nosotros ya que es la primera vez que nos han visto!
-¡YO NO HARIA ESO! ¡NO LO GRITARIA A LOS CUATRO VIENTOS!
-¿Gritar el qué si puede saberse?
De repente, una funcionaria que estaba reunida con otros funcionarios en la sala de descanso (Sí, hay una sala de descanso encima de los cinco pisos de calabozos que nadie usa y que probablemente servirán para torneos de ping pong) La muchacha tenía una sonrisa dulce, y ojos de gato. Gilbert comprendía por qué la habrían contratado, o algo. Y también le vino a la menta una respuesta basada en los rumores que acababa de escuchar.
-Pues que este caballero, el muy gilipollas, se le olvidó cerrar el pestillo del baño ¿Y adivina qué? ¡Me lo encontré metiéndole mano a ella! ¡Y encima tiene cojones de decir que la culpa es mía por no llamar!
-¡Y-Yo no-!
-Ahh… Comprendo ¿Sabes? Es un alivio que lo confirmarais. Toda la cuadrilla ha estado haciendo apuestas, y resulta que yo voy a poder comprarme ese fin de semana en el spa que tanto he ansiado ¡Imagina cuando se lo cuente a los demás!
-¡E-Espera un momento!
-¡Ya no vale la pena desmentirlo !
Y así como vino se fue. El ojiazul estaba con los colores en los mofletes que parecían incandescentes; digamos que Felicia estaba igual o peor… Pero con las manos tapándole la boca y los ojos más abiertos que los del alemán. Y el teutón se estaba descojonando internamente, pero esa es otra historia. Bueno, no, técnicamente es la misma historia, así que lo que acabo de decir no tiene mucho sentido, siendo honestos.
-¿¡B-Bruder, a q-que ha venido eso!?
-Nos he salvado el culo, obviamente
-¡V-Ve! ¡Pero eso ha sido muy vergonzoso!
-Feli ¿Qué es eso detrás tuya?
-¿…Una alarma de incendios?
-¡Exacto!
La palanca tenía cuatro fases. Y si se fijaba bien, podías distinguir que era uno de esos aparatos que activaban el resto en su modalidad, y eso significaba que trasladaría la alerta a todo el edificio. Perfecto para que nadie esté, pero probablemente Iván se quedaría haya problemas o no. Ahora estaba en nada, la siguiente era terremoto, el tercero incendio, el cuarto ataque terrorista y el quinto, encerrados por la nieve. El terremoto no, sería una tontería ¿Un terremoto en Moscú? Sería más fácil prevenir un alud de nieve. El ataque terrorista solo enviaría más refuerzos. Encerrados por la nieve no cambiaría nada, de hecho, la gente no se atrevería a salir. El incendio era el único que les daba posibilidades, de mientras huye la gente, tener que actuar rápido por los bomberos. Quizás bloquearían la puerta con cóctel molotov o algo.
La mano del ojirojo voló a un velocidad alarmante hacia la alarma de incendios, casi tirando al suelo a la italiana. Y arrastró la palanca hacía la tercera sección. Los tres miraron al techo en cuanto oyeron pitidos. Eran cortos, agudos y pausados. Nada comparado como en Venecia. Decidieron salir de su escondite, ara encontrarse con un montón de personas corriendo hacia las escaleras como cabras locas (eh, mira, eso soy yo)
Ya tenía que ser un lugar poco eficiente y deprimido para que la gente no sepa las caras de sus compañeros, o si tienen visita inesperada. El ojo avizor de Felicia pudo captar, o al menos creer haber visto, al chino que los había capturado. Pero eso importaba poco ahora mismo, tenían que ir subiendo, y por eliminación encontrar el despacho del eslavo ¿Pero por que ir mirando de habitación en habitación? A lo mejor encontraba algún mapa turístico, yo que sé ¡Es el kremlin! ¡Es famoso en el mundo entero! Por cojones tiene que haber un mapa…
"¡Todos a la salida de emergencia! ¡Que nadie se quede atrás!"
"¿Qué vas a hacer tu, maestro?"
"Tengo que ir a ver a Iván, aru"
… O quizá un guía…
¿Recordáis cuando dije de hacer los episodios más largos y terminarlos enseguida; o más cortos y detallados para que nunca terminase? ¡Pues un cojón! No va a pasar, ya lo tengo claro. A los que no sepan muy bien, como coño se ata a un guardia con un destornillador, diré que lo hice en yandere simulator.
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