N/A: Muchas gracias a todas las personas que leyeron y comentaron. Lo prometido es deuda, aquí está el nuevo capítulo. Y solo déjenme decirles una cosa: ¡HINATA EBRIA ES MI HINATA FAVORITA! Creo que por el resto del fic, se mantendrá así. Y no, este fic no es NaruSaku, tal vez ponga una escena o dos pero no más. Este fic es NaruHina, así que no teman fans del NaruHina, porque es la única pareja fija que tengo hasta ahora. Muy bien ahora, sí, prosigan (:
Disclaimer: Naruto le pertenece a Masashi Kishimoto, yo solo me divierto con sus personajes.
.
.
I want to show me how mad is your love
Come and attack me it's not gonna hurt
Fight me deny me if I fear when your close
Let's make love and listen death from above
.
.
-¡ESTOY HARTA!-exclamó Ino, con voz escandalosa, Sakura la miró ceñuda por el espejo retrovisor, pero la rubia ignoró la mirada de la pelirrosa y volvió a gritar. Llevaban más de 4 horas en la carretera sin detenerse y de verdad necesitaba estirar las piernas.
-Ino, cuando dices lo mismo cada cinco segundos, pierde su impacto-le informó Tenten con una sonrisa irónica, pero Ino no tenía ni tiempo ni ganas de soportar el sarcasmo de su amiga, así que hizo un puchero-el que normalmente la sacaba de problemas-y miró a Sakura.
-¿Te callaras si nos detenemos?-le preguntó Sakura, sonaba molesta, pero Ino conocía muy bien a su mejor amiga y sabía que realmente no lo estaba.
-No, pero prometo dejar de quejarme cada dos minutos-respondió Ino-Lo haré cada cinco.
-Una oferta irresistible-declaró la pelirrosa, con una carcajada-Muy bien, nos detendremos en la próxima gasolinera, pueblo o restaurante que veamos.
-¡AL FIN!-grito Ino, recostándose en el asiento con una sonrisa satisfecha.
Tras criarse como la hija única de un importante empresario, Ino estaba acostumbrada a recibir todo lo que quería y que todos cedieran a su voluntad. Tal vez eso no era algo muy bueno, pero así había sido criado y todo era culpa de Inoichi Yamanaka. Y ahora sus amigas tenían que pagar el precio y soportarla.
Y las amaba por eso.
-Y Hinata-la llamó la rubia-Lo siento mucho cariño, pero debo cambiar tu música porque me deprime más que la vida amorosa de Tenten.
-¡Hey!-se quejó la castaña.
-¿Es cierto o no?
-Es cierto, pero aún así no es agradable ir por allí señalándomelo-exclamó Tenten con voz dolida, pero Ino la ignoró y conectó su iPod al equipo de sonido de Sakura. Si bien su auto, un Chevrolet Impala idéntico al de los hermanos Winchester, era del año de la pera, tenía un equipo de sonido alucinante. Sakura se había pasado más de medio año trabajando en Starbucks para comprarlo y había valido cada centavo.
La música electrónica lleno el auto y Sakura e Ino intercambiaron una sonrisa.
-¡Esto ya empieza a parecer un viaje de carretera!-exclamó Sakura, Ino le tuvo que dar la razón a su amiga. Era increíble como la música correcta podía hacer los momentos diez veces mejores.
A la vida realmente le hacía falta música de fondo.
Con las gafas puestas y disfrutando la brisa que le despeinaba el cabello, Ino se sintió libre por primera vez en meses. Desde que habían acabado la escuela, hacía casi un mes, se la había pasado revoloteando por Konoha buscando algo divertido que hacer, pero ya habían hecho todo lo que había por hacer en ese pequeño pueblo del mal y era hora de expandir los horizontes.
Por eso estaba allí, iba a disfrutar todo lo que el mundo tenía para ofrecer. Y lo haría con sus mejores amigas. Nada podía ser mejor que esto.
. . . .
-¿Han pensado que es lo primero que debemos hacer?
-Creí que íbamos a ir a Suna-respondió Hinata, mientras intentaba decidir si comprar una botella de vodka o ron. O al menos Sakura intentaba hacerlo, porque ella si se tomaba en serio esa clase de decisiones. A Ino no le importaba que compraran, porque al final todos tenían el mismo propósito: Emborracharlas.
-Me refiero a que es lo primero de la lista que van a hacer-le explicó Ino a su amiga.
-Yo sé lo que haré primero-exclamó Tenten, sus tres amigas la observaron con curiosidad y ella levantó un boleto de lotería.
-¿La lotería? ¿Piensas ganar eso?
-Porque no. Si gano la lotería ya no necesitaría ir a la universidad y en estos momentos estoy ideando todos los métodos para evitar pasar los siguientes cinco años encerrada en un aula de clases, quemándome las pestañas.
-Te entiendo-dijo Ino-Con un poco de suerte para el final de este viaje habré conseguido a un marido rico y no tendré que ir a la universidad. Y hablo en serio-agregó, al encontrarse con la mirada escéptica de la pelirrosa.
-Yo no las entiendo-agregó Sakura. Se había decidido por la botella de vodka, pero estaba observando la botella de ron con una expresión de tristeza, como si quisiera llevarse ambas. Cosa que probablemente quería-A mí tampoco me vuelve loca la idea de la universidad, pero sinceramente hay cosas peores que estudiar...como trabajar-Pronunció la palabra como si se tratara de una blasfemia y Tenten sonrió levemente-Al menos con la universidad pospones esa porquería.
-Lo dice la chica que tuvo un trabajo desde los 14-espetó la rubia.
-Ino, no vas a comparar organizar los papeles de Tsunade cada sábado por la mañana con operar cerebros.
-Un trabajo es un trabajo, Sakura.
-Yo estoy de acuerdo con Sakura-intervino Hinata suavemente. A pesar de ser amigas desde el jardín de infancia, Hinata no había perdido ese aire de timidez que tanto la caracterizaba-Estudiar y obtener un título no es lo más difícil, lo que viene después si lo es.
-Lo sé-declaró Tenten-A partir de ahora lo único que haremos con el resto de nuestras vidas será estudiar y trabajar; hasta que nos casemos y nos convirtamos en maquinas productoras de bebés; luego volveremos al trabajo o en caso contrario viviremos esclavizadas a nuestros hogares y a nuestros maridos; finalmente nos retiremos y solo nos quedará esperar el dulce alivio de la muerte. O en el caso contario trabajaremos por el resto de nuestras vidas, hasta morir solas y ser comidas por nuestros ocho gatos ya que nadie nos busco antes.
Su declaración recibió una mirada de confusión por parte de sus amigas.
-Eso fue lo más deprimente que he oído en mi vida, Tenten-exclamó Sakura-Y yo tengo que oír la vida de Shizune todos los sábados.
-Tú, mi virgen amiga, necesitas un trago-declaró Ino-Y uno muy fuerte, porque tenemos que sacarte de este ánimo si queremos pasarla bien.
-No sé porque sigues trayendo mi virginidad a colación en cada ocasión que tienes.
-Porque nada como un buen revolcón para levantar el espíritu-intervino Sakura, mientras le pegaba un codazo a Hinata, la cual se sonrojo-Y lo mismo va para ti, Hinabanina.
-¡BIEN DICHO, FRENTE!-exclamó Ino, sonriéndole a su mejor amiga.
-En realidad creo que debo cambiar alguno de los ítems de mi lista y poner: Hacer que Hinata y Tenten pierdan su virginidad-agrego Ino con una sonrisa pícara. Sakura estalló en carcajadas y muy pronto las otras tres se unieron a sus risas.
Ino era consciente que nunca obligarías sus amigas a acostarse con alguien, pero eso no evitaba que las fastidiara un poco con ese tema. O un montón, dependiendo de su ánimo.
-Muy bien creo que nos llevamos esto-declaró Sakura, levantando las dos botellas en sus manos. Ino asintió y empezó a sacar cuentas mentalmente. Sakura tenía el dinero que había ganado en los últimos años como asistenta de Tsunade y sirviendo café en Starbucks; más el dinero que sus padres le habían dado para no sentirse culpable por no haberla visitado por su cumpleaños. Hinata había conseguido una significativa cantidad de su padre, más su tarjeta de crédito para emergencias que usaban para todo menos emergencias. Su padre pensaba que estaba con Neji después de todo y él habría sido capaz de comprarle una isla con tal de mantenerla alejada de sus amigas endemoniadas. Tenten también contaba con el dinero que había ganado tras haber pasado más de un año haciendo de niñera e Ino le había sacado una jugosa cantidad a su padre con la excusa de que utilizaría el viaje de carreteras para chequear otras universidades. Lo cual era una mentira, pero él no tenía porque saberlo.
Así que dinero no les hacía falta, pero tampoco podían ir derrochándolo. Iban a tener que encontrar una forma de emborracharse sin gastar una fortuna. Y estaba bastante segura de que ninguna de sus amigas estaba dispuesta a vender un órgano. O robar un banco.
-¿Lista para irnos?-preguntó Sakura, una vez que salieron de la pequeña tienda.
-¡VAMOS!-grito Ino alegremente.
-Es tu turno de conducir, Tenten-Sakura le entregó las llaves, pero todas se percataron de lo mucho que le costaba decir esto. Sakura tenía una conexión espiritual muy poderosa con su carro-¡POR FAVOR NO LE HAGAS NADA!-agregó, con voz de pánico.
Tenten se limitó a sonreírle y sentarse en el asiento del conductor. Sakura parecía al borde de las lágrimas, así que Hinata le entregó la botella de vodka y la chica le dio un enorme sorbo.
-¿Mejor?-le preguntó tímidamente y Sakura le sonrió más tranquila.
Las tres se subieron al auto. Ino y Sakura en el asiento de atrás y Hinata en el asiento del copiloto.
-Pásame la botella, Hinata-exclamó Ino-¡ES HORA DE EMPEZAR ESTA FIESTA, PERRAS!
-¡HINATA TU TAMBIÉN!-agregó Sakura, devolviéndole la botella, una vez que Ino había tomado. La morena las contempló dudosa, pero finalmente asintió y le dio un sorbo a la botella.
-Tenten vas a tener que esperar hasta que lleguemos al hotel-agregó Ino.
-¡Pero eso no es justo!-se quejó la castaña, con un puchero.
-Lo siento linda, pero te toca ser el chofer designado-dijo Ino-Pero no te preocupes, no falta mucho. Según Sakura no podemos manejar de noche porque es muy peligroso y según mis cálculos solo faltan tres horas para llegar al hotel.
-¡TRES HORAS!-grito Tenten escandalizada.
-¡HEY YO MANEJE POR MÁS DE CUATRO HORAS SIN QUEJARME, ASI QUE NO HABLES!-grito Sakura alegremente, Tenten le dirigió una mirada asesina, pero encendió el carro sabiendo que no tenía caso discutir.
-Además, la última vez que salimos decidimos que tú ibas a ser el chofer designado, Tenten, y te emborrachaste de todas formas-agregó Hinata.
Había sido para la última fiesta que Karin había dado antes de irse a Otogakure con su familia a pasar el verano. Tenten había terminado vomitando en los floreros y por alguna razón había amanecido con un sombrero de vaquero en medio de la piscina de Karin.
Sakura tenía las fotos de recuerdo y estaba planeando enseñárselas a los hijos de Tenten.
-¡EXACTO!-exclamó Sakura-Hinata y yo tuvimos que arrastrar el culo de Ino hasta su casa, porque tú estabas como una cuba. Y como las dos estábamos borrachas la dejamos en la casa de Kiba, porque olvidamos en donde estaba su casa-narró Sakura, mientras ella y la morena intercambiaban una sonrisa secreta. Ninguna de las dos había contado todo lo que había pasado esa noche. Eso era algo entre ella, Hinata y Kiba. Y la hermana de Kiba y sus sexys amigos universitarios. Había sido una noche épica para ambas.
-Por cierto-agregó Ino, quien había estado ocupada bebiendo como para intervenir-¿Alguien ha hablado con Karin?
-Nos espera en Otogakure-dijo Hinata-Aparentemente se la está pasando horrible y quiere que pasemos un fin de semana por allá.
-Perfecto, lo pondré en el itinerario.
-¿Tenemos un itinerario?
-Estamos viajando con Sakura-maniática-controladora-a-tiempo-completo-Haruno, por supuesto que tenemos un itinerario-respondió Ino.
-Nunca he escuchado que se quejen de mis itinerarios y mis asombrosas habilidades como planeadora. Además, si no fuera por mí nuestros planes nunca tendrían éxito.
-Para tu información, YOsoy la mente maestra de este grupo-interrumpió Ino, con una sonrisa arrogante.
-Puede que a ti se te ocurren las ideas, pero soy yo las que nos mantiene alejadas de la cárcel. Y de la prensa nacional-agregó la pelirrosa.
-…En realidad-dijo Hinata, quien jugueteaba con la botella de vodka y sus mejillas se habían empezado a sonrojar, muestra de que estaba empezando a marearse-Yo soy la más sensata del grupo. Sobre todo cuando ustedes están ebrias.
-Eso te lo puedo aceptar, Hinabanina-dijo Sakura con una carcajada-Si no fuera por ti, probablemente estaríamos en la cárcel. Y ni siquiera con mis súper habilidades de chantaje nos habrían sacado de allí.
Las risas de Hinata, Sakura y Tenten llenaron el auto.
Ino se llevó la botella de vodka a la boca y le dio un sorbo. Se moría por llegar a Suna e ir a la playa. Su cuerpo le estaba pidiendo a gritos un poco de luz solar y no había mejores playas que las de Suna. Eso era un hecho.
Pero por ahora, solo quería reír hasta que su estómago le doliera y tuviera ganas de orinar.
Quería disfrutar que estaba viva y en la compañía de sus personas favoritas del mundo.
. . . .
La habitación del hostal no tenía nada de espectacular. Para empezar solo tenía una cama, pero era lo suficientemente limpio y tenía baño propio, así que con eso bastaba. Sakura las había convencido de que no necesitaban cuatro camas si podían dormir en los sleepings. Estaba intentando ahorrar por todos los medios.
Ino, por supuesto, se había apropiado de la cama y tras una larguísima-e inútil-discusión con Tenten habían acordado que la rubia iba a tener que comprar todo lo que necesitaran cuando llegaran a Suna.
Ino había aceptado, aunque a regañadientes porque si había algo que la rubia odiaba-aunque nunca tanto como dormir en un sleeping-era hacer las compras.
En esos momentos, Tenten estaba en la ducha y Hinata había salido al pasillo a buscar alguna máquina expendedora. Según ella había visto una cuando habían llegado.
Sakura había preparado distintos tragos y el alcohol había disminuido significativamente; Ino sabía que su amiga tenía una fantasía en donde ella era bartender y dueña de su propio bar. ¿Y quién era ella para negarle sus fantasías a su mejor amiga?
Las dos ya estaban bastante mareadas, pero si había algo mejor que embriagarte, era hacerlo con tu mejor amiga. (Y con hacerlo se refería a embriagarse, no a otra cosa)
Ino y Sakura eran una sola. Una sola alma en dos cuerpos distintos. Si bien consideraba a Tenten y Hinata como sus mejores amigas, Ino tenía una conexión con la pelirrosa que iba más allá de todo lo racional. Ellas eran más que amigas, eran hermanas. Sakura era su persona. Y sabía que el sentimiento era mutuo. Y era por eso que a pesar de los litros de alcohol en sus venas, Sakura era capaz de leer a Ino mejor que a nadie.
-¿Me vas a decir porque propusiste este viaje de carretera?-le preguntó con voz suave. Las dos estaban echadas sobre la cama, observando el techo de la habitación dar vueltas-Y me refiero a la verdad, no a un excusa estúpida que le darías a alguien más.
-Sinceramente…-Ino hizo una pausa mientras lo consideraba. ¿Por qué rayos había propuesto el viaje de carreteras? Ir a Suna le habría bastado. O ir a cualquier otro lugar lejos de Konoha, en realidad-No lo sé.
Sakura la observó largamente. Observó a su mejor amiga, con su cara perfecta, su cabello rubio perfecto y sus ojos celestes perfectos; y no pudo evitar sentir una pizca de pena por ella. Porque Ino era perfecta físicamente y eran pocas las personas capaces de ver el cascarón vacío que realmente era. Eran pocos los que veían el desastre que realmente era; pero Sakura lo veía. Al principio no lo había hecho, al principio había envidiado su perfección; pero con el paso del tiempo había logrado profundizar en las capas con las que Ino se ocultaba.
E Ino la amaba por eso.
-Muy bien-dijo Sakura, se sentó y se sirvió un nuevo vaso de trago, Ino la imitó-Lo descubriremos. Descubriremos porque estas escapando. O de quien.
O a quien estoy buscando.
Ino no pudo evitar pensar, mientras sentía como el alcohol le quemaba la garganta.
Sakura le sonrió dulcemente, con las mejillas sonrojadas y los ojos brillantes, señal de que ya estaba hecha e Ino se rió de su mejor amiga.
-Iré a buscar a Hinata, se está demorando mucho-le dijo a la pelirrosa, la cual asintió lentamente, con una sonrisa tonta en sus labios
-¡TENTEN ESTOY YENDO A BUSCAR A HINATA, ASEGURATE QUE SAKURA NO SE SALGA DEL CUARTO!
-¡NO SOY UN MALDITO PERRO, CERDA!
-¡PUES PARACES UNO, FRENTE!
Las carcajadas de Ino se escucharon por todo el pasillo y Tenten se limitó a suspirar.
¿Por qué sus amigas eran tan extrañas?
. . . .
Hinata se tambaleo hasta la máquina expendedora.
Se moría por unas gomitas. O gomitas con vodka. Ummm, cualquiera de las dos sonaba bien.
Observó los dulces expuestos con una sonrisa tonta. Todo se sentía tan bien. Sentía un entumecimiento en sus piernas y brazos y la cabeza le daba vueltas, pero en el buen sentido. No había razones para estar triste cuando tomaba con sus amigas, especialmente porque todos los dulces se veían tan deliciosos.
-¡Rayos!-exclamó, cuando las monedas rodaron por el suelo. A Hinata le costaba enfocar la vista, pero estaba bastante segura que la mano que recogía las monedas no eran la suyas.
(OH POR DIOS LA ESTABAN ASALTANDO. Y LA IBAN A VIOLAR. IBA A PEDER SU VIRGINIDAD POR UN DESCONOCIDO EN MEDIO DE UN HOSTAL HORRIBLE. SU VIRGINIDAD QUE TANTO HABIA PROTEGIDO LA IBA A PERDER A MANOS DE UN HOMBRE ASQUEROSO)
-Ten se te cayó esto-le indicó el desconocido. Hinata intentó enfocar su vista. Tal vez era el alcohol y su vista borrosa, pero estaba bastante segura de que se trataba del chico más lindo que había visto en su vida.
Ahora perder su virginidad ya no le parecía tan malo.
¿Sería de mala educación preguntarle si podían hacerlo contra la máquina expendedora? ¿O su habitación estaba bien? Estaba bastante segura que Ino nunca cedería su cama, ni siquiera para que su amiga se acostara con el lindo, lindo rubio ante ella.
-¿Estás bien?
-Tienes ojos muy bonitos-fue todo lo que Hinata respondió.
Oh, mierda.
-¿Gracias?-el rubio la observó confundido por unos segundos. No era muy usual encontrar lindas chicas en hostales como este, mucho menos chicas lindas con la cara pegada contra el vidrio de las maquinas expendedoras.
Eso era un poco extraño.
-Tus ojos se parecen a los de mi amiga Ino. Pero los tuyos son más lindos.
-¿Eh?
Hinata se limitó a sonreírle y el muchacho la observó en silencio. Estaba ebria, esa era la única explicación. O drogada. O ambas. Pero por ahora se inclinaba por la primera opción.
-¿Cuál es tu habitación?-le pregunto.
-¡WOW! Eso es un poco apresurado pero es la 403-respondió ella, y el chico se sonrojó.
-¡HEY, ALEJA TUS GARRAS DE HINABANINA!-se escucho un grito que resonó por todo el pasillo y el chico se dio media vuelta. Parada frente a él, otra linda chica rubia lo observaba con ojos furiosos-¡MALDITO SEAS, APROVECHANDOTE DE UNA CHICA EBRIA!
Entonces había estado en lo cierto, la chica estaba ebria.
Por otro lado…
-¿Ehhh? Yo no le he hecho nada, solo le estaba preguntando cual era su habitación para llevarla.
-¡NO ME VENGAS! CONOZCO A LOS DE TU TIPO, SON UNOS APROVECHADOS, VEN A UNA CHICA LINDA Y LO PRIMERO QUE PIENSAN: ¡BIEN, LLEVARMELA A LA CAMA SERA MUCHO MÁS FACIL AHORA!-le espetó la chica rubia-¡SI TE VUELVO A VER TE JURO QUE TE ARRACARÉ LOS TESTICULOS Y ME HARÉ UN COLLAR CON ELLOS!
El chico rubio, demasiado asustado porque algo en su interior le advirtió que la chica hablaba en serio, se apartó de la morena.
-Vamos Hinabanina, las demás están preocupadas por ti.
-…Pero no compre mis gomitas-exclamó la morena con voz triste.
-Mañana compramos-dijo la rubia-Ahora ven conmigo.
-Adiós lindo-Hinata le sonrió, mientras se despedía de él. E Ino puso los ojos en blanco, porque sobria, Hinata penas podía hablar con un chico sin hiperventilar o desmayarse; pero ebria flirteaba más que ella. O al menos más que Tenten, porque nunca llegaría su nivel.
Ino arrastró a su amiga, pero al acercarse al chico rubio o pudo evitar detenerse. Había algo familiar en su rostro. Cabello rubio, ojos azules, piel bronceada, sonrisa tonta.
-¿Naruto Uzumaki?
El chico pegó un respingo al escuchar su nombre Ino se llevó una mano a la boca al ver la reacción del muchacho. No había duda, ese era Naruto, él era…
-… ¿Cómo sabes mi nombre?
El ex novio de Sakura.
… Oh, iba a ser un verano muy interesante.
. . . .
N/A 2: ¡Y NARUTO APARECE! Ya aparecerán los demás personajes poco a poco, no teman mis queridos lectores.
Espero que les haya gustado, espero sus comentarios, críticas o quejas. Muchos, muchos besos.
