N/A: ¿He mencionado lo mucho que lamento no haber escrito últimamente? Si no lo he hecho, entonces lo digo ahora. Este capítulo me ha dado unos dolores de cabeza increíbles, pero estoy bastante feliz con el resultado. No tengo mucho que decir salvo agradecer a las personas que han leído y agradecer los comentarios, no tienen idea de lo feliz que me hacen.
. . . .
howl like a wolf
. . . .
-MALDITA SEA TENTEN, ¿DONDE ESTÁS? ¿Y DONDE ESTA MI ALCOHOLLLLL?
El grito de Sakura retumbó por todas los rincones del hostal y Tenten se detuvo para comprobar que el pasillo seguía desierto.
No había rastro de Sakura. Estaba a salvo, por ahora. Por otro lado el grito de Sakura era realmente impresionante, Tenten estaba bastante segura que se había escuchado en todo el hostal.
Estaba bastante segura que de haber otros huéspedes allí, las habrían botado de inmediato. (Aunque el dueño no había parecido particularmente interesado en ellas a la hora de darles las llaves de la habitación. Es más, Hinata se había demorado más de 10 minutos en despertarlo y por varios angustiosos minutos-en los que Ino no había dejado de gritar-habían pensado que el pobre hombre estaba muerto).
(¡OH POR DIOS, ESTABAN SOLAS EN ESE HOTEL, ASI ES COMO LAS PELICULAS DE TERROR COMIENZAN! ¡ES MÁS, LA QUE SE ALEJA DEL GRUPO SIEMPRE ES LA PRIMERA EN MORIR A MANOS DE UN ASESINO EN SERIE CON HACHA!)
Haciendo de lado su miedo irracional, Tenten continuó caminando.
Había sido tal su apuro al salir del cuarto que sus zapatos se habían quedado en el cuarto y ahora cada vez que daba un paso, un escalofrió le recorría la espalda. Afortunadamente Sakura ebria se distraía fácilmente, había bastado con mencionar casualmente que el hostal tenía jabones con forma de mariposa para que su mejor amiga corriera al baño a buscar dichos jabones. Ese par de minutos había bastado para que Tenten tomara la botella de ron que descansaba sobre la cama y echara a correr.
Ino y Hinata aún no habían vuelto y tenía que aprovechar su desaparición, una vez que ellas volvieran, robar el alcohol se convertiría en tarea imposible.
Normalmente no llegaba a esta clase de extremos para embriagarse, pero esta era una situación especial.
En primer lugar porque el trago se estaba acabando y recién iban en su primer día de viaje. ¡¿Qué carajos pasaba con sus amigas, alguien tenía que llevarlas a Alcohólicos Anónimos?! Y segundo porque: ¡Maldita sea, yo también quiero embriagarme, no quiero seguir siendo la mamá osa del grupo!
Porque ese siempre había sido su lugar en el grupo: mamá osa. Puede que Hinata fuera la más cuerda y Sakura la más inteligente; pero Tenten era la mayor y en ella recaía la salud de sus otras tres amigas. O al menos ella se sentía así, responsable de las estupideces que esas tres hicieran. Sabía que a veces las acciones de Ino estaban fuera de su control y ella no podía decirle con quien irse o no a la cama. Tampoco podía evitar que Sakura se embriagara tanto que perdiera el conocimiento, pero al menos Era consciente que no siempre era la más responsable, pero cuando podía intentarlo. Y cuando no lo lograba, estaba allí para sostenerles el cabello mientras vomitaban sus tripas a la mañana siguiente. O para recogerlas si habían quedado varadas en algún lugar desconocido, sin dinero en el bolsillo porque lo habían gastado todo en alcohol.
Cuando sus amigas realmente la necesitaban, ella estaba allí. O intentaba estar allí, a veces la intención es lo que cuenta.
Por eso había robado la última botella de alcohol, quería tomar y olvidarse del peso en su consciencia que la obligaba a mantenerse sobria para poder proteger a las demás.
Además mientras más alcohol tomara ella, menos tomaban las demás. Les estaba haciendo un favor.
Bah, ya están mayorcitas-pensó, sentándose en medio del pasillo y abriendo la botella.
-Un brindis por mí-canturreó, mientras disfrutaba del silencio.
Un momento… ¿silencio?
Unos segundos atrás los gritos de Sakura le habían estado perforando los tímpanos y repentinamente el hotel había quedado en un silencio súbito.
(OH POR DIOS UN ASESINO EN SERIE CON HACHA HABÍA MATADO A SAKURA. MIERDA, ¿AHORA QUE LE IBA DECIR A TSUNADE? MIERDA, MIERDA, MIERDA).
Tenten echó a correr por el pasillo, trastabillando un par de veces porque no podía ver gracias a la oscuridad del pasillo.
-¡SUELTA A SAKURA, HIJO DE PUTA, TENGO UNA BOTELLA DE RON Y NO DUDARE EN USARLA!-chilló a todo pulmón. Le dio una patada a la puerta y entró blandiendo su botella como si fuera una espada.
Sin embargo en la habitación no había un asesino con hacha, o al menos no tenía un hacha, lo de asesino aún no había sido comprobado.
En realidad el asesino era un lindo muchacho rubio, que la observaba con enormes ojos azules llenos de incredulidad y un poquito de miedo. Sakura estaba sentada en la cama, con las piernas cruzadas y una sonrisa extremadamente tierna en sus labios.
Tenten mantuvo el arma en el aire, interponiéndose entre su adorable amiga y el chico rubio.
-SI QUIERES MATAR A SAKURA DEBERÁS PASAR POR ENCIMA DE MI CADÁVER EN PRIMER LUGAR-le gritó, el chico rubio retrocedió asustado y Tenten esbozó una sonrisa de satisfacción.
Esas clases de karate habían valido hasta el último centavo.
-¡TENTEN TRAJISTE DE VUELTA EL RON!- la interrumpió el chillido de la pelirrosa, cuyos ojos brillaban amorosos-¡ERES MI PERSONA FAVORITA EN EL MUNDO OTRA VEZ!
Tenten la observó confundida, mientras que Sakura solo extendía sus manos hacía la botella con una expresión ansiosa.
-Eh, ¿Sakura te encuentras bien?
Tenten se acercó a su amiga y la examinó exhaustivamente. Ojos verdes, cabello rosa desordenado y dulce sonrisa. Estaba tal y como la había dejado. Cuatro extremidades, 5 dedos en cada mano y no había rastro de sangre en su ropa. Estaba intacta, por ahora.
El chico rubio por otro lado se movía por la habitación, llamando la atención de la castaña. Nuevamente la chica levantó su botella de ron y la blandió en su dirección.
-¿QUIÉN ERES Y QUE INTENTABAS HACERLE A SAKURA-CHAN, PERVERTIDO?
-Ne, ne-Sakura le tomó la mano a Tenten haciendo que bajara la botella y ésta se volvió para mirarla-¿Tú también lo ves?
-¿EH?-Olas de confusión se apoderaron de su mente. ¿Qué?
¿Cuánto había tomado exactamente? ¿Qué estaba pasando?
-A Naruto-explicó la pelirrosa-¿Tú también lo ves?
-…Sí, yo también lo veo Sakura-respondió, tras un par de segundos. Sakura asintió solemnemente, mientras fruncía su frente en señal de concentración. Sus ojos verdes estaban fijos en el chico, analizándolo atentamente.
-Genial-susurró la chica, mientras una pequeña sonrisa maliciosa iluminaba su rostro. La mente de Sakura era un verdadero misterio y en algunos momentos Tenten estaba dispuesta a vender uno de sus riñones para saber lo que pasaba por la cabeza de su amiga-…En ese caso, Ten-chan te presento a Naruto, él fue el que me quitó mi virginidad y luego me botó cuando el verano terminó-No había una inflexión en su voz. Sakura lo decía como quien menciona el clima o en qué mes estaban-… ¿Te acuerdas que te conté de él?-prosiguió, mientras la castaña fruncía el ceño, desconcertada-Naruto ella es mi mejor amiga, Tenten.
El rostro del rubio era la envidia de cualquier tomate y Tenten sintió como su cuerpo se iba calentando. Tal vez producto del alcohol, la rabia o ambos. Sabía muy bien quien era, Sakura les había hablado bastante de él y todas sabían lo que ese pequeño bastardo le había hecho.
Ella había jurado romperle las bolas si alguna vez se lo encontraba.
(NADIE LASTIMABA A SAKURA HARUNO Y VIVÍA PARA CONTARLO. SAKURA ERA SU MEJOR AMIGA Y SI ALGUIEN LE ROMPÍA EL CORAZÓN MERECÍA SER DESMEMBRADO).
Así que por un lado estaba sumida en la rabia, pero una pequeña parte de su cerebro no podía evitar preguntarse: ¿Qué rayos hacía el ex novio de Sakura en este lugar? ¿Y cómo rayos había llegado a su habitación?
Entonces lo comprendió, solo existía una retorcida mente capaz de maquinar una situación como esta.
-¡BARBIE!-chilló la castaña imperiosamente, llamando a Ino con el apodo que le había dado desde que habían entrado a la secundaria y la rubia se había ido asemejando a la muñeca cada día más-¡BARBIE, TRAE TU RUBIO TRASERO PARA ACÁ!
Solo Ino Yamanaka y su mente diabólica podían estar detrás de un plan como éste. Estaba tan claro como el agua.
-¡MIERDA YO NO VOY A SER PARTE DE UN MALDITO RITUAL DE CASTRACIÓN! ¡ESO NO ESTA EN LA LISTA!-chilló y un par de segundos después, la rubia entró a la habitación con una expresión enfurruñada. Hinata la seguía de cerca, con una sonrisa boba.
-¡CARAJO TENTEN, LO ARRUINAS TODO!-espetó la rubia y nuevamente Naruto se estremeció. Tenten estaba segura que el pobre chico estaba ideando una forma de escapar sin perder sus genitales esa noche. Ja, si realmente creía que lo iba a lograr estaba muy equivocado-TENEMOS QUE HACER PAGAR A ESTE BASTARDO. NADIE DEJA A MI MEJOR AMIGA Y MUCHO MENOS UN IMBECIL COMO ESTE. ES HORA DE QUE APRENDA SU LECCIÓN.
-¡INO, TE HE DICHO EN REPETIDAS OCASIONES QUE NO PUEDES IR CASTRANDO A LOS HOMBRES PORQUE SE TE DA LA REVERANDA GANA!-Ino soltó un bufido, no habían tenido esta conversación un millón de veces. Solo cuatro… o cinco como máximo.
-¡PERO ESTA VEZ TENGO UNA RAZON!-se quejó la rubia e hizo un puchero que normalmente la ayudaba a salirse con la suya, pero con Tenten no surtía efecto. Las dos se sumieron en un duelo de miradas, mientras Sakura levantaba la botella de ron y se servía un nuevo trago. Hinata se apresuró a imitar a su amiga y las dos se sentaron en la cama para observar la pelea entre la rubia y la castaña.
-¡POR AL AMOR DE DIOS, TENTEN DEJA DE ARRUINAR TODOS MIS PLANES!
-¡LO HARE CUANDO DEJES DE PENSAR EN FORMAS DE HACERNOS ACABAR EN LA CARCEL, CARAJO! ¡NO PIENSO PASAR MI VERANO EN LA CARCEL, ZORRA DEMENTE!
-¡OH, VAS A CAER, PUTA BARATA!
Iba a ser una larga noche.
. . . .
Sasuke Uchiha era el peor amigo del mundo, eso era un hecho y Naruto siempre lo había sabido. Es más, cuando llegara a Suna iba a mandar a hacer volantes y placas diciéndolo.
Sin embargo, esa tarde se había superado a sí mismo. ¿Qué clase de maniático te bota de su auto por cambiar la estación de radio? Ok, tal vez no era la primera advertencia que recibía. Y tal vez llenar de ramen el asiento trasero a pesar de la regla que decía Nada de comida en el auto había sido una ofensa directa a ésta, pero aun así, Sasuke estaba exagerando tal y como siempre hacia.
Más tarde le dejaría un mensaje diciéndoselo.
(ESPERO QUE ESTÉS FELIZ, BASTARDO, ESTOY EN EL PEOR HOSTAL DEL MUNDO Y MIS COMPAÑEROS DE CUARTO SON UNAS RATAS. ¡¿Y TU SABES LO MUCHO QUE ODIO LAS RATAS?! ¡HAS VOLVIDADO EL INCIDENTE DE 4TO GRADO! ¡Y SAKURA-CHAN Y SUS AMIGAS ESTÁN AQUÍ Y QUIEREN CASTRARME! ¡ME GUSTAN MIS PELOTAS DONDE ESTÁN, SASUKE! ¡MAS TE VALE QUE ESTÉS VINIENDO A RECOGERME AHORA MISMO O PUEDES OLVIDARTE DE MI AMISTAD!)
Pero ahora su atención estaba centrada en su exnovia.
Sakura-chan estaba ebria. No era la primera vez que la veía en ese estado, pero no por eso era menos divertido.
Sus amigas se estaban escondiendo en el baño en un patético intento de darles privacidad. A pesar del hecho que el cuarto era del tamaño de un armario y podía escucharlas perfectamente cuchichear a través de la puerta.
Su relación con Sakura había terminado 2 años atrás y estaba bastante seguro que cualquier sentimiento hacia ella había desaparecido, así que no sabía lo que sus amigas esperaban con este encuentro. ¿Una disculpa? ¿Una proclamación de amor eterno? ¿Una noche de sexo desenfrenado?
Esa última sonaba particularmente atrayente.
-Deja de pensar en cochinadas, pervertido-le espetó Sakura, con un golpe en el estómago y Naruto sonrió. A pesar del tiempo, la chica seguía conociéndolo tan bien como siempre-Si piensas que voy a abrir mis piernas para ti, estás muy equivocado. Yo no tropiezo con la misma piedra dos veces… Y sí, en este caso la piedra es una metáfora de tu pene.
Naruto tuvo que hacer grandes esfuerzos para no ahogarse con su propia saliva mientras estallaba en carcajadas.
Oh, como la había echado de menos.
-¡MUY BIEN, HE ESCUCHADO LA PALABRA PENE Y SI CREES QUE TE PUEDES TIRAR A MI MEJOR AMIGA PORQUE ESTÁ EBRIA, ESTÁS MUY EQUIVOCADO!
-¡INO CIERRA LA BOCA!-le grito Tenten desde la puerta del baño.
-¡NO ME VOY A CALLAR, ESTE DESGRACIADO CREE QUE PUEDE APROVECHARSE DE MI MEJOR AMIGA!
-¡MALDITA SEA INO, DEJA DE GRITAR COMO UNA PERRA PSICOPATA!
-¡A QUIEN LLAMAS PERRA PSICOPATA, ZORRA REPRIMIDA!
-¡¿POR QUÉ TODAS ESTÁN GRITANDO?!-Hinata salió del baño, completamente confundida. Sus ojos grises se dirigieron a sus escandalosas amigas, luego a la pelirrosa sobre la cama y finalmente a Naruto, quien observaba el intercambio entre las dos chicas divertido.
-Por sus sentimientos lésbicos reprimidos, Hinata-le explicó la pelirrosa-Un día de estos la tensión sexual entre ellas va a explotar y dejaran de negar que están enamoradas. Y finalmente el mundo estará en paz y el equilibrio en el universo volverá.
Sakura se ganó las miradas furiosas de Tenten e Ino y la morena se rio.
-¿Podemos seguir tomando?-agregó inocentemente la pelirrosa al ver que sus amigas se habían calmado.
Hinata asintió fervientemente y se lanzó sobre la cama, cayendo al lado de la pelirrosa. Tenten e Ino intercambiaron una mirada, las dos sonrieron al mismo tiempo y se sentaron sobre la alfombra. Naruto las observó desde el escritorio, con curiosidad.
Cuando él y Sakura salían, había escuchado todo sobre estas tres. Ino era tal y como Sakura la había descrito. Una Barbie tamaño real, dramática, ruidosa y fieramente protectora de sus amigas. Una parte-muy, muy pequeña-había estado celoso de lo mucho que Sakura parecía querer a la rubia y por lo que había visto el sentimiento era mutuo. Tenten también se asemejaba mucho a la imagen mental que tenía de ella. La mamá oso del grupo, la más sensata. Sakura había pasado más de 20 minutos hablando de lo genial que era Tenten.
Hinata parecía ser la única que difería de la descripción que Sakura le había dado. Físicamente parecía una princesa de cuento de hadas, con su cabello oscuro y sus grandes y profundos ojos grises. Era extremadamente bonita, de eso no había duda, pero había algo más en ella. Algo especial que la diferenciaba de todas las chicas que él había conocido.
Hinata no era como Tenten, Ino o la misma Sakura, era mucho más tímida, más inocente. La pelirrosa le había mencionado que Hinata era la cosa más linda del planeta y que rara vez era capaz de pronunciar más de una palabra sin tartamudear. La descripción era bastante acertada, excepto la parte del tartamudeo aunque una parte de su cerebro sabía que se debía a la cantidad de alcohol ingerido. Pero aun así, sentía que la descripción que Sakura le había dado quedada corta en comparación a la chica.
Por supuesto jamás intentaría algo con ella. Era la mejor amiga de Sakura por al amor de Dios.
-¡NARUTO, VEN A TOMAR CON NOSOTRAS!-el grito de Ino, lo sacó de sus cavilaciones y levantó la vista de inmediato. Las cuatro se habían sentado sobre la alfombra y se pasaban la botella de ron.
El chico hizo lo que le ordenaban e inmediatamente recibió la botella. Sus ojos azules recorrieron el círculo de chicas y sonrió. El universo tenía una forma curiosa de actuar.
¿Quién habría imaginado que su noche iba a terminar así?
Un par de horas atrás había llegado a ese hostal de mala muerte tras haber caminado por casi tres horas, maldiciendo a su mejor amigo y deseándole una muerte lenta y dolorosa. Ahora estaba en la habitación de su ex novia y sus mejores amigas, bebiendo ron y riéndose a carcajadas. Todo gracias a que Sasuke era un maldito maniático.
Pero eso no significaba que ya no estaba molesto con él. ¡SEGUÍA MUY MOLESTO!
-¿Shot?-Tenten le entregó la botella de ron, con ojos marrones rebosantes de curiosidad.
-SHOT, SHOT, SHOT, SHOT-chillaron ellas al unísono y el chico las obedeció.
Muy pronto el ron empezó a circular y su odio hacía Sasuke se fue desvaneciendo poco a poco.
-…Y entonces Sasuke le dijo: Chúpame la pinga y este chico le dice: Está bien, pero solo porque eres bonito. ¡Y ESTE CHICO RANDOM LE BAJO EL CIERRE DEL PANTALÓN! No creo haber escuchado gritar a Sasuke tan fuerte como ese día.
Ok, tal vez aún estaba un poco resentido.
Las chicas se echaron a reír a carcajadas y el rubio sonrió satisfecho.
El aura homicida que había percibido cuando había llegado a la habitación había desaparecido casi por completo.
-…Y Naruto, ¿Cómo terminaste aquí?-preguntó Sakura genuinamente curiosa una vez que la risa se hubo extinguido. Porque… ¿Cómo rayos habían terminado en el mismo hostal?
-Oh, estaba en camino a Suna cuando mi mejor amigo decidió ser un maniático y botarme de su carro por ensuciar su asiento con ramen…-Naruto se detuvo y miró a su alrededor-¿Chicas, porque sonríen así?
. . . .
-¿Necesitas ayuda con eso?-Sakura levantó la vista y se encontró con los preciosos ojos azules de Naruto.
Oh, como había echado de menos esa mirada inocente.
-No gracias-dijo, mientras cerraba la maletera y se aseguraba que su auto mantuviera sus perfectas condiciones. Sammy era su bebé y era capaz de prostituirse con tal de mantenerlo exactamente como estaba.
Había estado en contra de usar su auto para hacer el viaje de carreteras, pero su otra opción era dejarlo al cuidado de Tsunade y sinceramente era más seguro llevarlo con ella a que se quedara con su tía alcohólica.
-Eh, Sakura-El chico la llamó indeciso. Naruto siempre se ruborizaba y adquiría la apariencia de un tomate particularmente maduro. Siempre le había parecido adorable, pero ella sabía lo mucho que el chico detestaba esta característica suya. Por eso tuvo que hacer muchos esfuerzos para contener su sonrisa al ver el color de las mejillas del rubio-¿Estás segura de esto?
Sabía muy bien a que se refería. Por un lado temía que las cosas fueran incomodas dada la historia entre ambos. Además, quería evitar que ella fuera a desarrollar algún sentimiento hacia él o que la atracción-ya olvidada-reapareciera gracias al tiempo que iban a pasar juntos.
Por favor…había más posibilidades de que ella vendiera a Sammy antes que volver a enamorarse de Naruto Uzumaki.
Si es que lo que ella había sentido había sido amor en primer lugar.
Naruto Uzumaki era un Ken tamaño real. Tenía ese cabello rubio dorado, ojos azul turquesa, y la piel bronceada por las largas horas que pasaba bajo el sol (SIEMPRE HABÍA ENVIDIADO SU PIEL, ¿POR QUE ELLA NO PODIA TENER UN BRONCEADO TAN PERFECTO?). Era perfecto, sexy y mayor que ella. Por eso se había sentido tan fascinada al conocerlo.
Por supuesto su fascinación había terminado allí, había bastado con que el chico abriera la boca y toda la ilusión había desaparecido.
Sin embargo Naruto seguía siendo bastante sexy y divertido y amable. Había sido la distracción perfecta para un verano lejos de casa. La historia perfecta para contarle a sus amigas y hacerlas llorar de la envidia.
Sakura tenía serias dudas acerca de la profundidad de sus sentimientos hacia Naruto. Por un lado había actuado dolida porque le había dolido separarse de él. LE HABÍA DADO SU VIRGINIDAD POR EL AMOR DEL CIELO. Pero el dolor que había sentido al verlo irse era el mismo que había sentido cuando Ino se iba de campamento con su padre o cuando Tsunade debía marcharse de viaje. Y estaba bastante segura que no estaba enamorada de Ino o de Tsunade.
Una parte de ella sabía que nunca había estado enamorada de Naruto. O al menos eso esperaba, porque si era así como al amor se sentía entonces los libros le habían mentido descaradamente.
Sin embargo una parte de ella le aterrorizaba pensar que ni siquiera teniendo sexo con un chico y habiéndole dado una parte tan importante de sí misma, había logrado sentir una verdadera conexión con él. Nunca se había atrevido a expresar estos miedos en voz alta, salvo a Ino, quien había intentado animarla, pero no podía evitar pensar que había algo malo en ella.
Tenía 18 años y nunca se había enamorado.
Tal vez parecía una estupidez preocuparse por algo tan insignificante como eso, pero, ¿qué pasaba si nunca se enamoraba de nadie?
-¿Sakura?-La voz de Naruto la devolvió a la realidad y la chica le sonrió brillantemente-¿Está todo bien?
-Claro que sí, tonto-le dijo, sin perder la sonrisa. Obviamente no lo había convencido, pero el chico parecía entender que no importaba lo mucho que insistiera, ella no pensaba decirle lo que pasaba por su mente.
-…Entonces, ¿está bien que vaya con ustedes?-preguntó.
-Por supuesto que está bien, idiota-le dijo-Pero si piensas que te voy a dejar comer en mi auto estás muy equivocado. Si veo una sola mancha en mi asiento de cuero Naruto, te juro que dejaré que Ino te castre y yo la ayudaré.
Naruto le sonrió y se subió al auto. Muy pronto, Ino, Hinata y Tenten también estaban listas y se habían subido al auto.
Era cuestión de horas para llegar a Suna y sinceramente ya quería llegar y empezar a tachar ítems de su lista.
-Sakura, piensas manejar o no-le espetó Tenten y la chica hizo un puchero. Tenten con resaca era su versión menos favorita de Tenten. Ella era la única de sus amigas que realmente sabía lo que era una resaca. Tanto Sakura como Ino, poseían un rápido metabolismo y a parte del ocasional dolor de cabeza o la sed, sus noches de borrachera no les traían ninguna consecuencia. Tal vez por eso las dos eran unas bebedoras compulsivas.
Hinata era un caso totalmente distinto; había pasado las últimas dos horas vomitando sus tripas, por eso se habían demorado tanto en partir. Pero ahora estaba fresca como una lechuga, sentada al lado de Naruto, observando la carretera con una expresión de calma.
Su frente se frunció al darse cuenta que Naruto tenía sus ojos clavados en el miembro más inocente del grupo. Tal vez eran imaginaciones suyas o estaba siendo paranoica, pero había visto esa mirada antes. Naruto solía mirarla de esa misma forma. Lo último que quería era ver a Hinata salir lastimada, si había alguien que no lo merecía, era su mejor amiga.
(ESO SI QUE NO. SI ESE RUBIO IDIOTA PENSABA QUE ELLA LE IBA A PERMITIR PONER SUS GARRAS SOBRE HINATA ESTABA MUY EQUIVOCADO. HINABANINA ERA EL ÚNICO MIEMBRO DEL GRUPO CON VERDADERAS OPORTUNIDADES DE SALIR SIN MAYORES TRAUMAS EMOCIONALES Y NO IBA A PERMITIR QUE UN RUBIO TEÑIDO LO ARRUINARA TODO. TENDRÍA QUE PASAR SOBRE SU CADÁVER).
-¡SAKURA!-le grito Tenten, dándole un codazo en el estomago para llamar su atención. Sakura le echó una mirada cargada de veneno, pero encendió el carro. Ya tendría tiempo de pensar en formas de hacerle entender a Naruto que Hinata estaba muy, muy, muyyyyyy por encima de su liga.
-¡AGARRENSE ZORRAS!-grito Sakura, mientras arrancaba el auto y pisaba el acelerador. Ino y Naruto chillaron emocionados, o asustados, o una combinación de ambos. Tenten los observó con odio, mientras se masajeaba las sienes y Hinata se mantenía silenciosa a un costado-¡NOS VAMOS A SUNA!
. . .
N/A: Realmente quería llegar a las 4000 palabras, pero preferí dejar la llegada a Suna en el próximo capítulo, al igual que la aparición de Sasuke y algunos otros personajes. ¿Qué les parece el SasuSaku como pareja o el Gaasaku? Aún no lo tengo muy claro, pero espero que alguien me diga lo que piensa de estas parejas en su review.
