¡Feliz navidad a todos, feliz navidad a todos, feliz navidad a todos y año nuevo también!
¡Hola gente bella! ¿Cómo pasaron su navidad? Espero que bien…
Les tengo un chiste que leí en una página: ¿Qué donde quedo mi espíritu navideño? Pues en la librería con los libros que no me regalaron.
El cap de hoy es un especial de navidad, espero que les guste :3
O.O.O
La alegría estaba en el aire, todo el mudo parecía más alegre, más cordial, más caritativo y sobre todo más estresado por escoger los mejores regalos de navidad y hacer la mejor fiesta o decoración, una que nadie pueda olvidar. En las calles de Londres se sentía el espíritu de la navidad, las calles estaban perfectamente decoradas, había niños cantando villancicos y personas disfrazadas de Santa Claus pidiendo dinero para alguna obra de caridad.
Tessa caminaba por las calles de Londres de camino hacia el London Eye. Con cada paso que daba su sonrisa se hacía más grande y su corazón aumentaba su ritmo. Cundo llego, su mano se cerró con más fuerza ante el agarre de la bolsa.
Eran cerca de las 12 del mediodía, y como era de esperarse no había muchas personas alrededor, era veinticuatro de diciembre, por lo que todos debían de estar preparando la cena de navidad, envolviendo regalos o que se yo… Este año iría a cenar con Jem a algún restaurante que él había escogido.
Miro su reloj; bufo, ante la similitud de esos dos. Will no era impuntual, pero, era muy raro que el llegara antes que ella. Jace era su nieto, y obviando el hecho de que nunca se llegaron a conocer; ellos dos se parecían mucho. Recuerda que la primera vez que se encontró con Jace lloro toda la noche, no se parecían físicamente en casi nada, tal vez en la altura, pero, su personalidad arrogante, su sarcasmo, su… Personalidad en general y sus gestos eran los de Will.
Jace llego al London Eye, le grito a Tessa para llamar su atención, la saludo con la mano y al llegar a su lado le dio un beso en cada mejilla.
—Hola Tessa — el llevaba un abrigo largo de color beige, lo cual, hizo reír a Tessa, ya que iban vestidos a juego. Seguramente si alguien los viera pensaría que eran una pareja, pero, la verdad es que Tessa era la tatarabuela de Jace.
—Hola Jace ¿Listo para nuestra cita? — la chito; Tessa soltó una carcajada.
—No digas esas cosas, que da pena.
— ¿Te da pena tener una cita con tu abuela?
—Eso sonó fatal, no lo vuelvas a decir.
—Cita con tu abuela. — Jace se tapó los oídos y empezó a alejarse de Tessa. Ella corrió y cogió la mano de su nieto. — Vamos a montarnos en la cabina.
Lo halo guiándolo hacia la cabina de embarque hacia las cabinas del London Eye.
Esto ya era una tradición. Desde que se conocieron hace siete años, todas las navidades se encontraban en el London Eye, se montaban en una de las cabinas para intercambiar regalos, ver Londres, Tessa le contaba algo de Will a Jace y este le contaba a Tessa alguno de sus gustos, deseos o habilidades privadas. Después se bajaban y se iban a festejar sus respectivas navidades por separados.
Se montaron en la cabina, apenas empezó a andar empezaron su privada tradición. Tessa le regalo a Jace un nuevo libro y una nueva daga con empuñadura de madera, ambos regalos eran antiguos. Jace le regalo a Tessa una pulsera de plata con corazones de rubí.
—Ambos eran de Will — aclaro Tessa. Aunque no se lo dijera a nadie, aparte de Tessa, a él le encantaba conocer algo nuevo sobre los Herondale. — Es su ejemplar del Castillo de Otranto y esa era es una de sus dagas. — Jace sorio y clavo la mirada en sus regalos — La noche en la que él me recomendó ese libro estaba molesta con él, incluso de la cólera lo llame señor Herondale. Él se puso muy triste cuando lo llame así. —Sonrió, no a Jace, sino a la nada.
—Escogí ese brazalete porque quería, que tu tuvieras uno en cada mano… Un brazalete de los dos Herondale más importantes en tu vida.
—El segundo Herondale más importante en mi vida es mi hijo.
—El segundo Herondale más importante en tu vida soy yo y punto. —Tessa sonrió con una gran felicidad a pesar del nudo en su garganta. — Tessa, no es la primera vez que te lo digo, pero, es bueno recordártelo, ya sabes por lo del alzhéimer y todo eso. Yo no me considero un Herondale, incluso pido que me llamen Jace Lightwood, pero, a pesar de eso sigo siendo tu tataranieto; eres mi abuela y te amo, eres muy importante, eres el único recordatorio de que soy el último Herondale vivo. Así que por favor, acepta ese brazalete, y utilízalo todos los días de la mano opuesta a la del brazalete de Will, para que así cuando veas tus manos todos los días recuerdes lo mucho que te aman tus Herondale. — Tessa a pesar de tener una gran sonrisa en su rostro tenía el rostro empapado en lágrimas de alegría.
—Gracias — dijo entre lágrimas.
—Todas las noches leo una de las cartas que le escribió mi padre a Amatis, siento que de cierta forma lo conozco gracias a esas cartas; e incluso puedo llegar a decir que de cierta forma lo quiero.
Durante el resto de la vuelta en el London Eye ninguno de los dos hablo, Tessa trataba de parar sus lágrimas y Jace dejo que su mirada se perdiera en el paisaje de la hermosa y nevada ciudad de London. Al bajar se despidieron en silencio con dos besos en cada mejilla; Tessa ya había dado unos cinco pasos cuando Jace la llamo para decirle:
—Clary está embarazada otra vez.
—Felicidades.
—Si es niño llevara su verdadero apellido… Y se llamara William. William Herondale. — no pudo aguantar más esta vez no intento parar las lágrimas de alegría.
…
Ya era la enésima vez que sonaba en el centro comercial esa estúpida canción de navidad. En definitiva, odiaba los villancicos ¡Todos los años eran los mismos! Le gustaron los primeros tres siglos, dos siglos los aguanto, pero desde 1800 lo que más odiaba en el mundo eran los villancicos. En estos momentos Magnus se encontraba en el centro comercial comprando los regalos de navidad, faltaban dos horas para la fiesta de navidad en el instituto y como siempre había dejado los regalos para las últimas dos horas antes de todas las fiestas a las que asiste con Alec.
Ya había comprado todos los regalos de Christopher, ahora le tocaba buscar el regalo de Alec. En otra circunstancia le habría regalado un suéter, una cena lujosa, un par de armas, sexo, un carro y más sexo. Pero Alec estaba embarazado y en realidad no sabía que regalarle a un cazador de sombras que no es oficialmente su prometido y además está esperando un hijo suyo.
Todos, y cuando dice todos se refiere a la familia y amigos de Alec, le habían sugerido que le propusiera matrimonio oficialmente; ósea, con anillo de compromiso, el arrodillado y Alec sin palabras (Lo cual era un poco difícil). Pensó en arrodillársele a Alec en el mismo instante en el que Jia les dijo que serían la primera pareja homosexual en casarse en el salón de los Acuerdos, pero ¿Qué debía proponerle matrimonio al amor de su vida?
Paso enfrente de una joyería. Se quedó dubitativo en la entrada, se mordió el labio; iba a seguir de largo, suspiro y entro en la joyería con la esperanza de encontrar un anillo perfecto para su Nephilim.
…
Llevaba a junior en brazos, se había quedado dormido antes de la cena de noche buena, por lo que, ni en sueños lo despertaría por el absurdo motivo de abrir los regalos esa misma noche. Le paso a Junior a su esposo, el cual fue a meterlo a la cuna mientras Isabelle iba a la cocina a guardar en el refrigerador la comida que se habían traído de la fiesta en el instituto; ya era ley que el 25 de diciembre era el día de la comida precalentada.
Ya con Alec Jr. Durmiendo en su cuna y la comida guardada, la pareja se sentó en el sofá a hacer su privado intercambio de regalos. Isabelle le regalo a su vampírico esposo un rolex de oro, un portarretrato con una foto familiar y una playera muy al estilo de Simon; este le regalo un vestido muy sensual, zapatos, ropa, ropa y ropa.
— ¡Ok! A dormir — se puso de pie apenas terminaron de intercambiar regalos.
—Izzy espera — agarro una de sus manos y la atrajo hacia él, la había tomado desprevenida, por lo que al momento en que el la halo termino sentada en sus piernas. — Quiero hablar de un tema serio contigo. — la azabache levanto una de sus perfectas cejas divertida.
— ¿A si?
—Si — tomo aire y continuo — Quiero otro hijo.
Con una gran sonrisa su mano voló hasta su látigo.
— ¿Quieres que te mate con o sin mucho dolor? ¡¿Estás loco?! ¡¿Otro hijo?!
— ¡Clary va a tener otro hijo!
—A Clary y a Jace le gusta tener una guardería en su casa, a mí no.
—Pero Iz…
—Vamos a ponértelo más fácil. Hoy creo que engorde como unos cinco kilos, el 31 engordare otros cinco y durante un embarazo engordare otros 15 kilos, en pocas palabras… Terminare siendo una pelota de playa de lo gorda que me pondré.
—Pero gordita y embarazada te vez sexy.
—Amor no nos mintamos, que a ninguno de los dos nos gusta verme gorda.
…
Apenas abrió sus ojos se encontró con los dorados y felinos ojos de su amado brujo. Magnus le dedicó una cálida y dulce sonrisa al padre de su hijo, lo envolvió en sus brazos y luego de darle un tierno beso en la frente, le dijo:
—Buenos días Alec — una de sus manos bajaron hasta el vientre de Alec para posarse en el — Buenos días Christopher.
—Buenos días Magnus — lo saludo con cariño — Buenos días papi — volvió a saludarlo, pero está vez haciendo una voz graciosa e infantil. Magnus se rió por lo bajo por el saludo de su novio.
—Feliz navidad — le dio un casto beso en los labios.
Se levantó, fue rápidamente a su armario y empezó a sacar regalos; los cuales fue colocando al pie de la cama. Al ver que Magnus no dejaba de sacar regalos, Alec se mordió el labio con algo de pena al pensar en su único e insignificante regalo escondido en su mesita de noche. Cuando ya había 25 regalos sobre la cama, el brujo cerró la puerta del armario y se sentó junto a su novio.
—Magnus yo... — sentía que su cara iba a explotar de lo roja que estaba.
— ¡Ábrelos! — canturreo el brujo mientras esbozaba una amplia sonrisa.
Alec vio una cajita con enorme lazo rojo, pensó que sería el regalo más insignificante de toda la montaña de regalos. Tomo la caja, le dio un par de vueltas en sus manos para luego romper el envoltorio con el corazón latiendo a mil por hora y carcomiéndose de curiosidad.
Sin darse cuenta estaba sonriendo y sus ojos brillaban al igual que los de un niño pequeño al ver todos los regalos que le había traído santa. Su sonrisa se desvaneció cuando se encontró con un chupón azul con incrustaciones de diamantes "¡Ah! Es un regalo para Christopher".
Tomo otra caja, está vez un poco más grande; rompió el papel sin pensárselo mucho. Una sonajera a juego con el chupón. Otro regaló, un suéter de bebe de diseñador. Otro más, un pijama. Dos más, tres, cinco, diez. Llegó al último regaló, rompió el envoltorio y se encontró con una pista de carreras.
— Todos estos regalos eran para Christopher — dijo con obvia decepción en su tono de voz.
— ¡Claro que son para Christopher! ¿A quién más le compraría regalos? Solo tengo un hijo…
— ¿Seguro que no compraste otro regalo?
—Seguro.
— ¿Nadie más? — negó con la cabeza.
Abrió su mesita de noche, saco un regaló y se lo lanzó a Magnus en la cara.
—Pues te has olvidado de mi ¡Idiota!— se puso de pie, estaba dispuesto a salir corriendo de la habitación, pero, Magnus lo tomo por la cintura y lo atrajo hacia su cuerpo, sentándolo en sus piernas. — ¡Suéltame! — ordeno de mal humor.
—No.
—Olvidaste mi regaló. — se notaba la tristeza en su tono de voz.
— No lo olvide — Alec dejó de intentar soltarse de Magnus; volteó su cabeza para verlo a los ojos intentando encontrar algo que le dijera que sus palabras eran falsas. — Extiende tú mano derecha — pidió. Alec lo obedeció, Magnus empezó a hacer unos movimientos de muñeca por encima de la mano del embarazado, unas chispas plateadas salían de los dedos del brujo. Alec estaba tan absorto ante los movimientos de la mano de Magnus, que cuando terminaron tuvo que pestañear un par de veces antes de darse cuenta de lo que había hecho.
En su mano, justo en el dedo anular había un hermoso anillo de oro con un gran diamante en forma de corazón. Alec se quedó unos minutos contemplando el anillo, sin entender todavía.
— ¿Me estas pidiendo matrimonio? — pregunto sin aliento. Magnus se encogió de hombros.
— Sé que lo debí haber hecho antes, ya que estamos esperando un hijo y la Cónsul nos pidió que fuéramos los primeros homosexuales en casarse en el salón de los Acuerdos, pero, no sabía cómo pedirlo y mucho menos sabía que decir cuando te lo propusiera. Así que decidí dejarlo aplazar. Mientras buscaba tú regaló, me topé con una joyería y al ver este anillo pensé que se vería muy lindo en tú dedo angular...
—Está en la mano incorrecta— lo interrumpió con su queja.
— ¿Qué?
—Es en la mano izquierda en la que se coloca el anillo de compromiso, no en la derecha.
—Es en la derecha.
—Izquierda.
—En España se coloca el anillo de compromiso en la mano derecha.
—En New York se coloca el anillo de compromiso en la mano izquierda.
— ¿Quieres casarte conmigo sí o no?
—Claro que quiero casarme contigo, pero, el anillo está en la mano... — Magnus lo cayó con un beso.
—Te amo.
…
Ya habían pasado las festividades y ya Alec se encontraba de 23 semanas de embarazo. Hoy Jem había ido con su máquina para realizar otro ultrasonido; todos estaban esperanzados de que por fin pudieran ver el sexo del bebe.
—Creo que hoy es su día de suerte — dijo Jem después de hacer le resto de los chequeos al Christopher, es decir, ver el tamaño del cuerpo, de la cabeza y cosas por el estilo. — Hoy él bebe se está dejando ver su sexo.
—Creo que no va a ser necesario Jem; ya sabemos que va a ser un niño… Se llamara Christopher.
—Yo soy ustedes y le consigo otro nombre. — dijo divertido Jem. A Magnus le molesto el comentario.
—Christopher es un nombre precioso así se llaman…
—Nina. — susurro Alec sin despegar su vista de la pantalla
— ¿Qué?
—Vas a tener una niña — aclaro el ex hermano silencioso.
—Una niña — Alec estaba fascinado ante la imagen de su hija. En la pantalla.
— ¿¡Una niña!? — el rostro de Magnus era una mezcla de muchas emociones juntas.
—Una niña — le certificaron.
—Voy por un arma. — refunfuño el brujo.
— ¿Para qué quieres un arma? — pregunto Jem un tanto angustiado.
—Para matar a todo idiota que se quiera acercar a mi princesa.
O.O.O
¿Les gusto?
MeLlamanSigyn adivinaste lo que quería hacer; los que no saben de qué hablo… Ella en el último cap me dejo un review diciendo: "como luego sea una niña me reiré". No sé si alguno de ustedes también lo sospecho xD …. ¿Les gusto el cambio? Osea, que no sea niño sino niña. ¡Ya le tengo el nombre y todo! Pero deberán esperar al próximo cap….
Hablando del cap… Lo publicare entre el 7 y el 10 de Enero.
Ya que no les volveré a escribir por el resto del año quiero agradecerles por leer mi fic, se que no soy muy buena, pero, todo su apoyo me hace muy feliz y sus comentarios son como la gasolina que me anima a seguir escribiendo. Amo el fic, los amo a ustedes, amo a Malec, pero sobre todo amo a Magnus xD….
Espero que pasen un feliz año nuevo también espero que el año que viene sigan leyendo mi fic y que me sigan teniendo paciencia…
Los amo, Feliz año nuevo.
Pd: mi 2da editora ama muchoo a Jaceee! XD
Bye bye 3
