Hola! Feliz año y feliz día de reyes! También para algunos, feliz inicio de un nuevo periodo escolar (Lastimosamente yo me encuentro entre los que empezaron un nuevo periodo escolar .)

Obviando, el hecho de que tengo que volver a asistir diariamente a la cárcel que llaman escuela. Les quiero comentar que escribí un nuevo fic, pero este de un solo capitulo, se llama el día de nuestro encuentro; trata sobre el encuentro de Jace y Jem en CoHF.

Sé que lo están pensando y la respuesta es no. El One-shot no tiene la culpa de que este actualizando el día de hoy. Este año me di dos regalos de mí para mí, es decir me compre dos libros… Ya me los había leído, pero, a medias ya que odio leer por pdf.

Esta navidad me compre los últimos dos libros de los orígenes (Los cuales eran los únicos de los libros de Cassie que no tenía en físico). Al tenerlos en mis manos no pude evitar leerme la trilogía nuevamente, y ya que mis primos no me dejaron leer mucho, al regresar a mi casa me puse fue a leer y pues… Se me olvido escribir.

Pero ya termine de leerme los libros y regreso con nuevas ideas! Este año está lleno de buenas vibras y espero lo mejor, espero escribir más y espero recibir más de sus hermosos comentarios.

Sin más que decir espero que les guste el cap.

o.o.o

Magnus se rodó sobre la cama pensando que se encontraría con el dormido rostro de su prometido… Prometido, le gustaba como sonaba eso. Él había sido el primer amor, novio y beso de Alec, pero, este no había sido el primero en la vida su vida hasta hace poco; Alec el primero en darle la alegría de estar esperando a una personita que fuese solo de los dos, es el primero a quien le ha pedido matrimonio, sería su primer esposo y es la persona por la que renunciaría a su inmortalidad si pensárselo mucho.

Aun sin abrir los ojos, paseó su mano por la cama buscando a Alec. No lo encontró. Abrió los ojos y encontró el lugar de Alec en la cama vacío. Se levantó de la cama un tanto ansioso por saber el paradero de su prometido.

Al salir de la habitación el olor a café recién hecho le llego desde la cocina, frunció el ceño y fue directo a donde provenía el olor a café listo para regañar a Alec. Jem no le había prohibido el café, más les había recomendado que no lo debía beber puesto que era más probable sufrir un aborto si consumía grandes cantidades de cafeína a diario, y ya que Alec se reusaba a dejar de comer chocolate, el brujo le había prohibido que bebiera café.

En la cocina enfrente de la máquina de café se encontraba Alec con sus radiantes 29 semanas de embarazo, llevaba una de las camisetas que había comprado recientemente y una de las que más odiaba Magnus y un pantalón deportivo. Al parecer ya llevaba un buen rato despierto.

— ¿Qué haces tomando café? — pregunto Magnus después de terminar de admirar la belleza matutina de Alec.

Casi se le cae la taza de café del susto, se volteó hacia Magnus y alzo la taza rosa que decía El mejor papá brujo del mundo en la parte delantera con letras doradas y con incrustaciones de diamantes.

—Te estaba sirviendo café — termino de llenar la taza y fue hacia Magnus, el cual en volvió sus brazos alrededor de las caderas del cazador del sombras y beso tiernamente sus labios.

—Hum… Que bello gesto de tu parte, pero, sabes muy bien que yo puedo hacer aparecer café de la nada con solo mover mis dedos. — Alec hizo un puchero.

—Me gusta usar la máquina de café.

Aun después de tanto tiempo Alec adoraba preparar café en su vieja máquina. Magnus había tratado de cambiarla barias veces, pero, el nephilim se negaba rotundamente a deshacerse de la máquina que había comprado Magnus cuando habían empezado a salir. He igual que en aquel entonces, Alec sigue emocionándose mientras prepara café en su máquina.

Magnus tomo la taza de las manos de su prometido y luego de dar un gran sorbo se inclinó para besar el pronunciado vientre de Alec.

—Buenos días princesa — saludo el brujo con una gran sonrisa a su hija a través de Alec.

Después de enterarse que era una niña y no un niño, Magnus se volvió el doble de sobre protector con Alec, ni siquiera dejaba que lo miraran mucho. Las cosas que una vez fueron para Christopher desaparecieron en un abrir y cerrar de ojos, literalmente. Todo se volvió rosa, morado y blanco.

Magnus quería arreglar la habitación de la niña con magia, pero, Alec lo había regañado diciendo que él quería decorar la habitación de su hija. Y es por eso que hoy vendrían Jace, Jem y Simon para ayudar al brujo a pintar la habitación de…

Alec los dejaría solos porque el olor a pintura fresca podría sentarle mal. Magnus abrió un portal en medio de la sala, beso a su prometido y luego este se fue a casa de su hermana, dejando al brujo solo.

—Así que ya tienen el nombre de mi sobrina — dijo desde la cocina Isabelle.

—Sí, pero no lo sabrás hasta el día que nazca.

Alec se encontraba en la sala de su hermana jugando con Junior el cual reía a carcajadas cada vez que Alec acercaba sus dedos a la pancita del niño.

— ¿Seguro que no quieres nada? — Izzy estaba entrando con su almuerzo y el de Junior en una bandeja.

A pesar de los años Isabelle aún no sabía cocinar. Todos se compadecían del pequeño Junior, el cual debía comer si o si, la comida que preparaba su madre sin ningún talento culinario. Muchas veces le había dicho a Simon que era un gran suertudo por no tener que comer la "comida" de su esposa. Alec ya llevaba casi cinco horas en la casa de su hermana, cuando esta le había preguntado si tenía hambre se había negado lo más rápido posible, Alec amaba a su hermana, pero, jamás dejaría que su hija comiera algo que haya tocado Isabelle.

—Seguro, desayune muy bien antes de venir — Obvio, porque si no lo hago me muero me hambre. Lo más posible es que si como la comida del Izzy la bebé se muere de intoxicación, pensó Alec.

Izzy estaba por dar el primer bocado cuando su teléfono celular empezó a vibrar. Miró el número del contacto y con un suspiro de resignación cogió la llamada de su madre. Maryse hablo rápido y claro, le dicto una dirección a Isabelle, la cual a su vez se la dictaba a su hermano. Le pidió que se apresurara y le colgó.

Isabelle rápidamente corrió a ponerse su traje de combate, dejando en la sala a solas a Alec y a Junior. Al regresar se encontró a Alec con un traje de combate adaptado a su ya crecidito vientre. Izzy empezó a negar con la cabeza.

—Jem dice que debo hacer ejercicio. — se excusó mientras le pasaba a Junios a su hermana.

—Ejercicios como caminar por el parque, saltar en esas pelotas gigantes y cosas por el estilo, no pelear con demonios. — Isabelle le devolvió a Junior — No lo sueñes, tú te quedas.

—No creo que se vaya a necesitar la fuerza bruta, después de todo, la dirección es de una zona residencial. Lo más posible es que hayan encontrado a un mundano muerto. — le devolvió a su hijo — Así que no creo que pase nada. Abre el portal y vámonos, conozco el lugar.

Isabelle se mordió el labio nervioso, pero, lo obedeció. Abrió el portal y en pocos minutos ambos estaban de camino a la dirección que les había dictado Maryse.

Ya debería estar acostumbrada a que Alec siempre tenga la razón. A fuera de una casa en uno de los vecindarios cercanos a Brooklyn estaba Maryse esperando a Izzy. La madre de los azabache frunció el ceño al ver a su hijo embarazado salir del portal.

— ¿Qué haces aquí? — pregunto molesta.

—Estaba aburrido en casa de Izzy. — empezó a caminar hacia la entrada — Así que vine. Después de todo supe por la dirección y por tu tono de voz que no era una misión en la que se tuviera que emplear la fuerza bruta.

— ¡No vayas a entrar a la casa! — le advirtió Maryse un poco tarde.

Alec abrió la puerta y se encontró con el cuerpo de una mundana muerto al pie de las escaleras, esta no era la primera vez que veía a un mundano muerto, al parecer la mujer había muerto por una hemorragia. Alec sintió náuseas y empezó a no sentir sus piernas. No muy lejos del cuerpo de la mujer mundana ensangrentada, había un pequeño cuerpecito azul.

Su cuerpo se movió solo y corrió hasta él bebe azul, lo tomo entre sus brazos intentando darle calor. El bebé estaba muy frio y no estaba respirando, Alec estaba a punto de darle respiración boca a boca cuando le quito el bebé azul de sus brazos.

— ¡Dámelo! — grito con una voz quebrada. Fue entonces cuando se dio cuenta que estaba llorando, y además temblando.

—Isabelle, llévatelo de aquí — le grito en una orden Maryse mientras se alejaba con el cuerpo muerto del bebe del campo de visión de Alec.

Isabelle la obedeció, abrió un portal y se llevó a Alec al único lugar donde ella sabía que se calmaría.

Lo que había empezado como una tarea simple y aburrida, término siendo un juego de paintball. Magnus con su magia había cubierto el piso, la puerta y las ventanas con gruesas capas de periódico para que no se mancharan con la pintura de las pistolas con la que estaban jugando. Jem se acababa de ir, pero, solo por unos minutos, ya que Tessa lo necesitaba urgentemente. Los tres hombres estaban llenos de pintura rosa.

Ya estaban pensando en terminar su juego, cuando Jace perdió todo color del rostro y se detuvo en seco.

—Algo le paso a Alec. — estas palabras helaron al brujo.

Con un movimiento de manos, las pistolas, las capas de papel periódico, el exceso de pintura en las paredes y la pintura sobre ellos desapareció. Magnus salió de la habitación de su hija seguido de Jace. Estaba por abrir un portal en la sala cuando uno se abrió ante ellos.

De él salieron Isabelle y Alec. Alec tenía la camiseta llena de sangre y estaba en medio de una crisis nerviosa. Al ver esto la sangre del brujo se heló. Corrió hacia Alec, lo cargo y se lo llevo a la habitación sin preguntar qué había pasado, les grito que llamaran a Jem.

Isabelle le explico rápidamente a Jace lo que había pasado mientras que Simon le marcaba a Jem. Al terminar de explicarle lo que había pasado, Jace corrió a la habitación donde Alec se reusaba a despegarse de Magnus.

— ¡Dibújale una runa para que se calme! — le ordeno Magnus.

Jace saco su estela de sus pantalones de mezclilla. Ambos como pudieron hicieron que Alec se soltara del cuello de Magnus. Alec temblaba y lloraba desesperadamente. Jace tomo el brazo de su parabatai y comenzó a dibujar, las líneas negras empezaban a surgir sobre la pálida piel del embarazado, cuando estaba por terminar la runa, el cuerpo de Alec se tensó.

Entonces todo pareció ir en cámara lenta. Jem entro en la habitación justo cuando Jace estaba por terminar la runa, le grito que se detuviera, pero, ya era demasiado tarde. Alec empezó a gritar de dolor y sus manos volaron hasta su vientre, sus lágrimas que parecían haberse detenido, empezaron a brotar nuevamente. Jem se sacó del cinturón una daga y corrió hacia Alec. Le corto la piel superficialmente justo donde tenía la nueva runa, la cual rápidamente empezó a desaparecer del brazo de Alec.

De un momento a otro Alec perdió el conocimiento, tal vez al ver su sangre empezar a brotar del brazo. Jem le grito algo a Magnus, pero este no le entendió a la primera ya que se acababa de convertir en piedra y no terminaba de analizar lo que estaba pasando. Jem le volvió a gritar, y esta vez sí lo entendió.

Se puso junto a Jem para intentar cerrar la herida con magia. Jem le ordeno a Jace que fuera por el hermano Enoc a la ciudad silenciosa, rápidamente Jace corrió en busca de Izzy para que le abriera un portal.

Cuando Magnus termino de cerrar la herida del brazo de Alec, se dio cuenta que este estaba respirando una forma forzada, esto lo volvió a dejar helado. Jem le pidió que empezara a preparar una poción para la fiebre, al escuchar esto Magnus se apresuró a colocarle una mano en la cabeza la frente a Alec, al tocarlo se dio cuenta que estaba ardiendo en fiebre, y sin tardar más corrió a preparar lo que le había pedido Jem. Saliendo Magnus de la habitación, entró el hermano Enoc a ella. En otras circunstancias, Magnus se hubiese puesto a preguntar ¿Cómo llego tan rápido el hermano silencioso? Pero, en estos momentos no tenía tiempo para eso.

Termino la poción para la fiebre, era una poción muy simple y básica de hacer que hasta incluso él, un brujo que no sabía nada de magia curativa podía hacer. Hizo una anotación mental, debía llamar y agradecerle a Catarina por ser tan obstinada al momento de enseñarle a Magnus algunas opciones que podrían salvarlo de un refriado o una gripe muy fuerte. Regreso a la habitación y encontró a Jem y al hermano silencioso observando a Alec sin hacer nada. Esto no le gusto para nada al brujo.

— ¿Por qué están hay parados sin hacer nada?

—Porque no podemos hacer nada — explico Jem. Magnus palideció y por un momento pensó lo peor, luego vio como el pecho de Alec subía y bajaba y se tranquilizó un poco.

No podemos ponerle runas ya que podrían matar al bebé — Explico el hermano Enoc — El bebé tienen sangre de brujo, lo que hace que las runas sean peligrosas para ella, si la runa hubiese durado más tiempo la hubiese matado. Al parecer soporta las runas permanentes de Alec porque han estado en el cuerpo de Alec desde el momento de su fecundación, por lo que no le hacen daño, pero el poder de una runa extraña, parece que la daña.

—Esto podría deberse a que posiblemente la sangre de brujo sea dominante ante la sangre de ángel. — Jem se encogió de hombros — Tal vez sea su parte nephilim la que haga que ella pueda soportar las runas permanentes de Alec.

— ¿Mi hija está bien? — no veía sangre por ninguna parte, pero, aun así se sentía intranquilo.

—El hermano Enoc ya se aseguró de que no sufriera ningún daño. — Magnus suspiro aliviado y cayó en cuenta de dos cosas.

—Así que ¿Ella no podrá ser una cazadora de sombras? — un pensamiento doloroso lleno rápidamente su cabeza — ¿Sera inmortal?

Es posible que no — El hermano silencioso fue hasta Magnus y tomo la taza con la poción para la fiebre que tenía el brujo en las manos — Solo conocemos otro caso de hijos de un brujo. Los Herondales no parecen ser inmortales, aunque estos actúen como si lo fueran.

—Tessa nunca fue marcada, por lo que, eso puede explicar porque nunca tuvo que pasar por algo similar. — Magnus asintió y sin desviar su mirada del hermano Enoc que estaba empezando a darle la poción a Alec, el cual seguía dormido a pesar de estar ingiriendo la pócima.

—Entonces no pueden hacer nada para ayudarlo. — Jem negó con la cabeza — ¿Hay algo que pueda hacer?

—A menos que sepas una forma de hacer que recupere su fuerza, Esta muy débil y puede tener una recaída…

Rápidamente se le vino la mente el hechizo que había utilizado barias veces con Alec. El hermano Enoc termino y se alejó del cuerpo del embarazado. Magnus fue hasta él, tomo la mano de su prometido y mientras entrelazaba sus dedos, cero los ojos y se concentró en darle su energía a las dos personas que más amaba en el mundo; y al igual que había ocurrido en otras ocasiones sus dedos entrelazados empezaron a brillar, como si entre ellos sostuvieran una estrella.

o.o.o

¿Les gusto?

Es extraño, empecé el cap con una completamente diferente… Pero a la final ambas ideas tienen algo en común, ambas dejaban a Alec en la cama y enfermo.

Si pensaban que podrían saber el nombre de la beba en este cap, estaban equivocados. No sabrán el nombre de la pequeña Bane hasta el día de su nacimiento n.n

Espero que tengan una bella semana… Nos vemos el fin de semana.

Bye bye

Pd: He dejado acumular desde hace un tiempo reviews sin contestar, me disculpo y quiero que sepan que los leo siempre… Los quiero mucho, gracias por dejarme reviews en cada cap.