¡Hola! ¿Qué tal su semana?
Antes que nada quiero agradecerles! Ya son mas de 100 reviews TwT , se que no los respondo todos, PERO los leo todos. Quiero darles las gracias a todas las bellas personas que me dejan un review todas las semanas, los amo!
Ejem! cambiando de tema...
Cuando empece a escribir el cap me dio un ataque de melancolía y no pude evitar llorar mientras lo escribía :'c
Antes de que lean el cap quiero aclarar algo. Tengo 16 años, no soy madre y no quiero estudiar medicina, lo poco que se sobre partos y esas cosas son por páginas web, así que si ven algún error al momento del nacimiento de Megan recuerden que no se nada sobre nacimientos y mi información puede estar errada.
Sin más que decir espero que les guste.
o.o.o
— ¿Qué te parece este? — le pregunto Magnus a Jem mientras levantaba un vestido del color de los ojos de Alec — Seguramente combina con los ojos de Megan.
— ¿Y si nace con los ojos dorados verdoso? — le pregunto Jem mientras buscaba un conjunto para la pequeña Megan, la cual posiblemente jamás repita un conjunto en su vida.
—Ella heredara los ojos de Alec. Lo sé porque soy su padre y mi instinto paterno me lo dice.
—No es por ofender, pero tu instinto paterno apesta. Pensabas que Megan era un niño durante los primeros cuatro meses.
Magnus rodo sus ojos y se sonrojo ligeramente.
—Fue un ligero error.
Jem asintió y continúo en busca de un conjunto que aún no tuviera la hija de Alec. Habían salido muy temprano a terminar de comprar las cosas que le faltaban, las cuales eran pocas, ya que Magnus prácticamente ya le ha comprado a su hija todos los artículos para bebés de todas las tiendas infantiles de nueva York. Principalmente habían salido para comprar las cosas que necesitarían para el nacimiento. Alec quería un parto natural, aunque, por los vientos que soplan lo más seguro es que termine trayendo a Megan al mundo por medio de una cesaría. De todas formas Jem había comprado los implementos necesarios para ambos casos.
Jem había atendido muchos partes durante su vida como un hermano silencioso, incluso había ayudado a Tessa, a traer a sus hijos al mundo, con tanta experiencia él no debería estar nervioso, pero, lo estaba, estaba sumamente nervioso por el nacimiento de Megan.
Desde hace mucho les había venido advirtiendo a todos que las probabilidades de que Megan sobreviviera eran escasas; por un tiempo pensó que la niña llegaría a vivir, que la vería crecer, la vería estudiando sobre demonología, obtener su primera runa, entrenar y vivir una vida como una cazadora de sombras al igual que su padre. Pero, luego del incidente con la runa la imagen de la niña de cabellera azabache con un parecido descomunal con Alec se había esfumado de su mente, y temía tener que enterrar a una bebé fallecida antes de poder abrir por primera vez sus ojos.
Magnus no lo decía en voz alta, pero, Jem lo conocía desde hace un siglo y unos años más, lo conocía lo suficiente para saber que su mirada perdida al momento de ver a Alec mientras duerme, su falta de sueño y las lágrimas que derrama mientras piensa que nadie lo ve, son porque él también sabe que la vida de su hija cuelga de un pequeño y fino hilo.
Estaban en la caja cuando el teléfono de Jem empezó a sonar, este sonrió al escuchar el tono de llamada que le había colocado a su prometida.
—Tessa… Hola amor — la saludo Jem con un suspiro de adoración.
— ¡Oh Jem! Amor mío me muero por tenerte entre mis piernas — contesto con un tono burlón Jace. Jem sonrió ante la broma de la viva imagen (versión rubia) de su parabatai — Pero nuestra noche de sexo salvaje tendrá que esperar ya que Alec ha entrado en trabajo de parto y ha roto la fuente.
Estas palabras helaron su sangre.
— ¿Qué quieres decir con "romper la fuente"? Jace deja las bromas por un momento y explícame que ha pasado.
Al escuchar las palabras, Magnus se tensó a su lado y abrió los ojos como platos. Le dio una rápida ojeada al rostro del brujo y lo encontró totalmente pálido.
—Desde antes de que se fueran Alec se estaba quejando de dolor. Luego de que se fueron estas quejas fueron en aumento y hace unos segundos rompió fuente. — explico él.
—Apenas tiene 35 semanas, aún es muy pronto para que entre en trabajo de parto.
—Dile eso a Megan.
— ¿Qué pasa? ¿Alec entro en trabajo de parto? — pregunto Magnus exasperado y con los nervio de punta.
—Se lo diré si sobrevive. Ya vamos para allá, dile a Tessa que prepare a Alec para una cesaría, ella ya sabe dónde deje la anestesia preparada para un caso como este. Dile que lo anestesie completamente. — le indico Jem a Jace para luego colgar la llamada y voltearse hacia un pálido Magnus. — Magnus creo que hoy podrás sostener a Megan en tus brazos.
…
Acababa de pasar otra contracción, Alec jadeaba intentando recuperar el aliento, con cada contracción sentía cada vez más dolor. Busco a Jace con la mirada, este parecía tenso y un tanto adolorido; no pudo evitar sonreír ante la perspectiva de que Jace estuviese sufriendo al igual que él los dolores del parto.
Vio entrar a Tessa a la habitación y no pudo evitar sonreír y acariciar su pronunciado vientre. Tessa le susurro algo a Jace, el cual asintió a las órdenes de su abuela.
— ¿Qué dijo Jem? ¿Magnus está asustado? ¿Cuándo poder empezar a pujar?— Alec estaba radiante y extremadamente feliz, tanto que podría decirse que la alegría, brotaba de su cuerpo de una forma palpable.
—Alec — Jace se mordió el labio inferior.
—Te seré franca — Tessa que había tenido sus manos escondidas en su espalda, las dejo visibles. El corazón del embarazado se detuvo al ver la inyectadora en las manos de ella. — Jem me mando a anestesiarte. Tiene que hacerte una cesaría de emergencia.
Él empezó a negar con la cabeza.
—No quiero…
—No es lo que tú quieras. Es lo que sea mejor para la bebé; ella tiene más posibilidades de sobrevivir si la sacamos por medio de una cesaría. ¿Es que se te ha olvidado que tu hija puede estar muerta en este instante?
Fue entonces cuando las palabras que una vez Magnus le había dicho resonaron en su cabeza… "Creo que ahora entiendo la frase "No hay futuro para un cazador de sombras que coquetea con un brujo"… Por mi culpa nuestro bebe… Nuestro bebe… Nuestro bebe morirá"
Estas últimas semanas habían sido un infierno, pero, durante el resto de su embarazo se había sentido tan perfecto, que ya se había olvidado de que su hija podría nacer muerta. Sintió que su corazón se oprimía en su pecho. El terror invadió su cuerpo y sus ojos empezaron a arderle.
Extendió su brazo y cerró los ojos.
—Duérmeme y saca a mi bebe lo más rápido posible.
Tessa sonrió tristemente antes de inyectarle la anestesia. Antes de perder la conciencia pudo escuchar a Magnus llamándolo a lo lejos.
…
Para poder abrir un portal (la manera más rápida de llegar a su casa) tuvieron que encerrarse en una casilla del baño público del centro comercial en el que se encontraban. Después de cruzar el portal su corazón empezó a aumentar su ritmo, sus manos le sudaban y su mente estaba inundada de Alec y Megan, sentía que el aire le susurraba al oído "Bebé muerta", aquellas sombrías palabras eran las que hacían que su pulso se acelerara.
— ¡Tessa! — Gritó Jem apenas salió del portal — ¿Ya lo dormiste? — fue lo que le pregunto mientras corría a su habitación, supuso Magnus que era para cambiarse y buscar los instrumentos que no había comprado el día de hoy.
Magnus entro a la habitación gritando el nombre de su prometido, el cual ya estaba bajo los efectos de la anestesia. No se dio cuenta en que momento Jem entro en la habitación, sino hasta que le poso una mano en su hombro derecho. Magnus se volteó y vio que Jem le ofrecía un par de guantes y una gorra para el cabello.
—Si quieres quedarte, tendrás que ponértelos. — Le explico. Con un leve asentimiento cogió el gorro y los guantes.
Mientras que se ponía lo que le acababan de dar, Jem y Tessa preparaban en una mesa junto a la cama, los instrumentos que iban a necesitar. Al terminar se dio cuenta, de que en la mesa se encontraban dos instrumentos que le helaron la sangre, bueno, más de la que ya estaba, "Mi sangre debe ser un helado en estos momentos" pensó Magnus. Jem le siguió la mirada y le respondió su pregunta aun no formulada.
—Es por si lo llegamos a necesitar — aclaro. — ¡Ok! Empecemos.
El brujo tomo la mano de su prometido, y siguiendo las órdenes de Jem empezó a transferirle energía, Jem unto un líquido negruzco por todo el vientre y parte del estómago de Alec. Le pidió a Tessa un bisturí, al tenerlo en sus manos; bajo su mano con la que no sostenía el bisturí hasta situarla sobre el vientre de Alec. Hizo un poco de presión antes de practicarle una incisión de forma horizontal en la piel.
Tuvo que desviar la mirada al momento en que Jem metía las manos dentro de la abertura que acababa de realizarle a Alec. Miro el rostro de su amado, suspiro y luego volvió su mirada hacia Jem, el cual estaba sacando a su hija. Sintió que su corazón se detuvo por unos segundos al ver la carita de su hija salir del cuerpo de su amor; sentía que podía morir de amor en ese instante, un impulso de correr hasta Jem, quitarle a Megan de las manos y terminar de sacarla recorrió todo su cuerpo.
— ¡Tessa! — Llamó — ¡Necesito el CPAP, ella no está respirando!
Estas palabras destruyeron la felicidad del brujo. Jem termino de sacar el cuerpo de la bebé y se lo dio a Tessa, la cual le coloco a la niña la respiradora mientras que Jem empezaba a cerrarle la abertura que había abierto en el cuerpo de Alec.
—Tessa trata de sacarle en líquido amniótico de los plumones de la manera en la que te enseñe. — Le ordenó Jem sin levantar la vista del cuerpo de Alec. Tessa asintió, paso a Megan a los brazos de Magnus.
—Magnus cálmate — le dijo ella mientras le pasaba a su hija; fue entonces cuando se dio cuenta de que estaba temblando y que sus lágrimas estaban corriendo por sus mejillas. También se dio cuenta de lo calientita que estaba su hija. — Si continuas así no podremos salvar a Meg— Magnus se sorbió la nariz y asintió. — Ponla boca abajo — le ordenó.
Luego de que Magnus colocara a su hija en sus brazos boca abajo, Tessa le retiro la respiradora a la bebé, con sus manos abrió su boca y le introdujo un tubo en ella. Al sacarlo Megan tocio y expulso algo de líquido amniótico. Magnus sonrió al pensar que todo había terminado, "Ya con el líquido fuera de sus pulmones Megan podría respirar" pensó.
Tessa coloco una mano sobre la nariz de Megan.
—Aun nada — anunció.
—Pero acaba de…
—Ponle nuevamente el CPAP. — Ordeno Jem mientras terminaba de coser a Alec.
Tessa lo obedeció, volvió a colocarle la respiradora a Megan. Magnus empezó a sentir como el calor dejaba el cuerpo de su hija, en un intento de mantenerla caliente la apretó contra su pecho.
—Megan… Esta fría — anuncio el brujo entre hipidos. — Jem… mi hija…
Jem se mordió el labio mientras pensaba que hacer.
—Magnus no sé qué hacer…. — confesó. Jem también temblaba y a pesar de que no se podía ver, sabía que Jem estaba casi tan pálido como él. — Yo… Es la primera vez que…
— Megan es una traga energía — la voz de Jace resonó en la habitación.
Jace venia entrando con la bañera rosa de Megan llena de agua caliente. Este también estaba pálido y tenía los ojos rojos.
—Tal vez no tenga la suficiente energía para respirar.
Los tres miraron a Jace y luego se miraron entre ellos. Las palabras de Jace sonaban lógicas.
Sin pensárselo mucho Magnus empezó a transferirle energía a su hija con la esperanza de poderla salvar.
…
Al abrir los ojos no se encontró con nadie. Su cuerpo lo sentía pesado y adolorido, supuso que aún no había terminado de salir de los efectos de la anestesia, ya que tuvo que hacer el doble de esfuerzo para poder sentarse con la espalda apoyada en el respaldo de la cama. Paseo su mirada por la habitación y se encontró con los instrumentos que él supuso, Jem había utilizado durante su cesaría. Al ver la máquina de electroshock un escalofrió le recorrió todo su cuerpo.
— ¡Magnus! — Gritó — ¡Jace! ¡Jem! ¡Tessa!
Su mente empezó a crear maquinaciones e imágenes de Magnus sosteniendo a una bebé muerta, de un pequeño ataúd y de su hija enterrada al lado de su difunto hermano menor. Su corazón con cada segundo que pasaba solo y sin una respuesta aumentaba su ritmo, sentía que si abría la boca nuevamente su corazón podría salírsele. Magnus entro en la habitación y su corazón se detuvo.
—Megan, dile hola a papá — le dijo Magnus con ternura a la bebé vestida de rosa que llevaba en brazos.
Sus ojos le empezaron a arder al ver a su pequeña, aquella que lo había hecho vomitar todas las mañanas durante los primeros dos meses de su embarazo, la que lo hizo engordar, la que lo había hecho llorar y temer, porque algo malo le pasara a la bebita que había estado creciendo dentro de el, aquella persona que amaba tanto como amaba a Magnus. Alec extendió sus manos hacia su hija. Con una gran sonrisa Magnus lo obedeció y le entrego a la pequeña de cabellera azabache.
Por instinto, no pudo evitar que al tenerla entre sus brazos la empezara a desvestir para así poderla revisar de pies a cabeza. Magnus soltó una risita mientras se sentaba a su lado en el borde de la cama, levanto la vista de su bebita y miro al brujo.
— ¿Qué haces?
—Reviso que Megan este completa. — le contesto mientras le contaba los deditos de los pies. Magnus sonrió ante las dulces locuras que se le ocurrían a Alec — ¡Tiene un ombligo! — le comentó a su prometido mientras pasaba las yemas de los dedos por la barriguita de Megan, la cual tenía una ligera curvatura en sus labios, Alec pensó que esto se debía a que le estaba sonriendo porque aquel acto le gustaba.
—Claro que tiene un ombligo ¿Por qué no lo tendría?
—Tú no tienes uno. — Se encogió de hombros. Termino de contarle los deditos de las manos y empezó a vestirla nuevamente — Al parecer todo está en orden.
—No tiene ninguna marca de brujo. Los hermanos silenciosos creen que es una nephilim al igual que tú — Alec sabía que esto hacia a Magnus extremadamente feliz. — Tal vez pueda recibir runas y…
—Puede ser como Tessa y ser una bruja sin tener una marca de brujo.
—Pensemos positivamente. Megan es una…
— ¿A abierto los ojos? — cambio de tema. La pequeña Megan que tenía la piel rosadita y los ojitos cerrados, parecía estar dormida, pero el movimiento continuo de sus manitas la delataba.
—No, por ahora no ha abierto los ojos. Pero algo dentro de mí dice que serán azules al igual que los tuyos. Megan es idéntica a ti.
Analizo el rostro de su hija con una mueca y el entre cejo fruncido.
— ¿Por qué frunces el ceño?
— Porque se parece a mí — ante la respuesta de Alec no pudo evitar soltar una risotada — No es… — fue cayado por los labios de Magnus, le dedico un beso dulce que desbordaba la felicidad que ambos sentían en ese instante.
—El simple hecho de que se parezca a ti la hace la niña más bella del mundo. — le dijo con una gran sonrisa cuando sus labios se alejaron de los de Alec, el cual frunció el ceño he iba a empezar a hablar cuando Megan hizo un ruidito y volvió a recuperar la atención de sus padres.
— ¿Nació sin problemas? — le preguntó sin quitarle la vista a su niña.
—Pues…
— ¿Pues? — Magnus suspiro y sin muchas ganas le resumió lo ocurrido durante y después de la cesaría. Cuando llego a la parte de que casi pierden a Megan se dio cuenta de que Alec la presiono contra su pecho. Al terminar le conto que los hermanos silenciosos habían venido a revisar a Megan y le habían programado su ceremonia para recibir los hechizos de protección de los cazadores de sombras — ¿¡Cuánto estuve dormido!? — se quejó Alec de muy mal humor y alzando su voz con cada palabra.
—Casi cinco horas amor.
— ¿¡Por que no me despertaste!? — lo regaño.
—Porque estabas bajo anestesia. — Magnus también empezó a alzar la voz.
—Esa no es excusa para no despertar… — se detuvo cuando Megan empezó a llorar — ¡Viste lo que haces! ¡La acabas de despertar!
— ¿¡Yo!? ¡Tú eres el que está gritando!
— ¡Silencio los dos! — los regaño Maryse mientras entraba a la habitación con un biberón. — ¿Ustedes no se cansan de discutir por tonterías en momentos innecesarios? Deberían estar felices y agradecidos de que estemos con Megan en estos momentos y no en el funeral de ella.
Ambos inclinaron la cabeza y se sonrojaron un poco ante el regaño de la abuela de Megan. Maryse le indico a Alec que colocara la cabecita de Megan sobre su corazón, para que así ella pudiese escuchar los latidos de su corazón y dejara de llorar; efectivamente, Megan dejo de llorar después de unos minutos de estar escuchando los latidos del corazón de Alec.
—Disculpa por gritarle a tu papi — le dijo muy bajito a su hija, después de que esta se calmara. — No volveré a gritarle enfrente tuyo, te lo prometo— la bajo de su pecho —Es hora de alimentar a Megan — se volteó hacia su madre y extendió una mano para coger el biberón con leche tibia.
Desde su primera consulta con Jem, Alec sabía que no iba a poder amantar a Megan ya que su cuerpo no estaba diseñado para alimentar a otra persona; en realidad tampoco estaba diseñado para llevar dentro suyo a otra persona, por lo que gran parte de su embarazo temió que le salieran tetas y terminara de convertirse en una mujer, que esto no haya ocurrido lo hacía inmensamente feliz.
Antes de dejar que Megan empezara a beber de su biberón, Maryse le explico a su hijo como debía colocar a la bebé al momento de alimentarla, Magnus también atendió a la explicación, ya que él también tendría que alimentar a Megan en otro momento. Después de terminar de acomodar a su bebita en sus brazos, le acerco el biberón a la boca; ella por instinto, se metió el biberón a la boca y empezó a comer. Alec pensó que su hija no estaba tan hambrienta, por lo que se sorprendió cuando la bebé termino con su biberón.
Ya que no podía levantarse, le entrego a Megan a su padre, para que este le sacara los gases. Maryse le explico cómo debía hacerlo y de una forma un tanto torpe Magnus intento imitar a su futura suegra, la cual estaba a su lado sacándole los gases a una almohada para que Magnus pudiese ver como se debía hacer. Al terminar Magnus volvió a sentarse junto a Alec, tomo una de las manitas de su hija y le dio energía. Cuando el brujo pensó que ya era suficiente energía devolvió a Megan a los brazos de su prometido.
— ¿Cuánto tiempo más crees que deba recibir energía? — miro con preocupación a su hija.
—No lo sé — Magnus se encogió de hombros — Jem dice que al igual que podría necesitar energía por una semana o un mes, podría necesitarla el resto de su vida. — Alec se mordió el labio inferior — Lo siento.
Alec pestaño un par de veces extrañado.
— ¿Por qué te disculpas?
—Porque Megan necesita energía para vivir por mi culpa.
—Megan está viva por ti. — Megan bostezo y se acurruco en los brazos de su papá.
—Si yo fuera un cazador de sombras Megan sería normal.
—Si tu fueras un cazador de sombras no existiría Megan y de seguro jamás existiría — Alec sostuvo a su hija con un solo brazo para tener una mano libre, la cual acaricio con ternura la mejilla del brujo. — No me arrepiento de estar contigo ¡Jamás podría arrepentirme! Eres lo mejor que me ha pasado en la vida y Megan es el mejor regalo que me has hecho.
—Alec…
—No me importa darle mi energía a Megan todo los días, mientras ella este con nosotros seré feliz.
—Yo también seré feliz cada segundo que pase a su lado. — Magnus sonrió y se inclinó para besar la frente de Megan, esta se despertó y abrió los ojos por primera vez. Magnus no pudo contener un grito ahogado.
— ¡Oh! Sus ojos… Ella…
—Es una bruja. — concluyo Magnus.
Megan los observaba con sus grandes y azules ojos de gato.
o.o.o
¿Les gusto?
Para las personas que esperaban un parto con insultos hacia Magnus siento haberlas decepcionado. Para la semana que viene les tengo una pequeña sorpresa en la que están involucradas las gemelas de Jace y una estela.
Espero que tengan una semana muy buena.
Nos leemos pronto… LOS AMO!
BYE BYE.
