Hola! ¿Qué tal su semana?
Como se habrán dado cuenta cambie la imagen del fic ¿Qué les parece? ¿Les gusta?
Cambiando de tema, Leí sus comentarios y debo decirles que… ¡LOS AMO CADA DÍA MAS! Ustedes deben pensar que estoy loca o soy demasiado melosa, pero, amo sus comentarios, amo que se tomen un tiempito para leer mi fic, amo cada vez que me llega un correo que diga que le han dado a favorito o que lo están siguiendo…. En resumen, quiero mucho a mis lectores 3
En sus reviews me di cuenta que algunos estaban esperando los ojos gatunos y otros no. Alguien me pidió que la describiera mejor y en este cap la describo con mayor exactitud.
Por cierto debo comentarles que gran parte del cap está basado en Imogen y en Lucie, más que nada en esta última. Pd: La última parte del cap está desde su punto de vista… Pd2: Las gemelas cumplieron 5 años durante el embarazo de Alec… Si soy malvada, me salte su cumpleaños xD.
También en sus comentarios pude ver que todos estaban felices con el nacimiento de Megan… Sería una lástima que alguien decidiera matarla en el capítulo de hoy :3
o.o.o
— ¡Papi! — Gritó Imogen mientras se levantaba de la silla en la que había estado dibujando y se acercaba hacia su padre— ¡Papi mira! ¿La dibuje bien?
Jace que estaba sentado en el sofá leyendo Inferno, levanto la vista de su libro y vio el block de dibujo que tenía en sus manos su primogénita.
—No — respondió en seco. Puso el marca páginas en la página donde se quedó y dejo su ejemplar en la mesita de café. Luego de ponerse de pie tomo el block de dibujo de su hija y apoyándose en la mesa donde Lucie seguía dibujando runas corrigió el Iratze que había dibujado Imogen — Debes alargar esta curva y dibujar más puntiaguda esta parte — le dijo mientras hacia las correcciones — Así — le paso el block a la pequeña rubia con el ceño fruncido. Él le dio un vistazo a la runa que estaba dibujando su otra hija y sonrió complacido — Buen trabajo Lucie, todas las runas que has dibujado hoy te han salido perfectas.
La pequeña que estaba dibujando la runa de parabatai miró con una gran sonrisa a su padre; este comentario no le agrado a Imogen.
— ¿Cómo lo he hecho yo papi? — pregunto celosa la pequeña.
—Has mejorado, pero no tanto como tu hermana — le revolvió la rizada cabellera a Imogen — Ya verás que pronto superaras a tu hermana, pero, por ahora solo debes practicar.
— ¿Ya puedo usar una estela? — pregunto Lucie — Soy la que mejor dibuja, eso quiere decir, que me darás una estela como la tuya y la de mamá. — Imogen abrió muchos sus ojitos y miro con odio a su hermana.
Jace soltó una risita y esta vez fue a Lucie a la que le revolvió sus rulos de oro.
—Aun estas muy pequeña para tener tu propia estela — Imogen sonrió y Lucie hizo un puchero — Aunque, ya que tu madre no está… Puedo prestarte la mía — se metió la mano en su bolsillo trasero y le dio a su pequeña hija su estela. — Ten cuidado de no romperla, no le hagas runas a tu hermana y lo más importante...
—Que no la vea mamá! — dijeron padre e hija al mismo tiempo.
— ¡No es justo! ¡Yo también quiero una estela! — Se quejó Imogen mientras empezaba un berrinche — ¡Yo soy mayor! ¡Yo soy la que debe tener la estela de papá!
—Imogen… Lucie ya se ha aprendido todas las runas y las dibuja correctamente. Ella necesita ir aprendiendo a dibujarlas en su block con una estela para luego aprender a dibujarlas en la piel. — tomo el block de Imogen y se lo dio a la pequeña que estaba empezando a llorar — Muéstrame que también te sabes todas las runas y que las dibujas mejor que Lucie y te comprare tu estela — le dijo intentando hacer un trato.
— ¡Quiero una estela ahora! — lloro mientras le tiraba el block en la cara a su hermana.
— ¡Imogen! — la regaño Jace al mismo tiempo que Lucie empezaba a llorar.
— ¿¡Qué paso aquí!? — pregunto Clary mientras entraba corriendo a la sala.
— ¡Mamá! — lloró Lucie mientras corría a los brazos de su madre — ¡Mamá! Imogen… me lanzo el block… en la cara — grito entre hipos la niña. Clary miro a su primogénita, la cual también lloraba.
— ¡Mamá! Papá… Me odia.
— ¿Jace que hiciste? — lo culpo sin pensarlo dos veces. Clary ya sabía que siempre que sus hijas peleaban era por culpa de su padre.
—Te juro que no hice nada.
—No te creo — Clary se mordió el labio al ver que Lucie entre lágrimas y gritos le estaba extendiendo los brazos a su madre para que la cargara, pero, esta al estar embarazada no podía cargar a su hija. — Lleva a Imogen a su habitación y habla con ella hasta que se calme— le ordeno a su esposo — Yo tratare de calmar a Lucie — tomo la mano de su hija — Después de calmarlas vienes para decirte unas cosas…
—Clary yo… — lo fulmino con la mirada — Está bien…
Esto era lo único que Jace odiaba de la paternidad y de la vida de casado, cuando las niñas lloraban y lo culpaban él era el que salía regañado y de paso castigado (Una o dos semanas sin sexo); en otras circunstancias hubiese discutido con Clary por no dejarlo reprender a las niñas como Valentine lo había reprendido de niño, pero ya que Clary estaba embarazada y no debía pelear o alterarse, se quedó callado, tomo a Imogen en brazos y se la llevo escaleras arriba.
…
El resto del día Lucie había estado separada de su hermana, principalmente porque Imogen estaba castigada en su cuarto y no podía salir, también porque Lucie tenía miedo que su hermana siguiera molesta con ella. Si lo pensaba bien, usualmente era Imogen la que duraba días molesta y la que formaba los berrinches, Lucie no podía negar que ella también se pelaba con su hermana y que hacia berrinches, pero ella siempre perdonaba muy rápido a su hermana, para ella era muy difícil no hablarle a su hermana.
Una vez su tía Isabelle le había dicho que era demasiado noble, dulce e ingenua, también su tía la había regañado por ser muy blanda con Imogen, incluso le había sugerido que la golpeara o le lanzara algún objeto o arma, obviamente que sus padres se habían molestado con Isabelle por sugerirle eso a una niña de 3 años en ese entonces.
Ya era la hora de irse a la cama, Lucie entro a su habitación un tanto temerosa. Sabía que Imogen estaba despierta, la luz encendida en la habitación que compartían la delataba (Imogen no puede dormir con la luz encendida). Al entrar fue recibida con un almohadazo y un…
—Te odio — le dijo enfurruñada desde su cama.
—Estas mintiendo — Lucie recogió la almohada del suelo e intento disimular, muy mal, el efecto que tenían las palabras de su hermana ante ella. — Tú me quieres mucho… Después de todo no puedes odiar a tu parabatai.
Aun Imogen no era su parabatai, pero, desde siempre se habían dicho que cuando cumplieran la edad suficiente realizarían el ritual para convertirse oficialmente en parabatais. Imogen fue la que había sugerido que debían ser parabatais.
—Tú no eres mi parabatai.
—Aun no lo somos, pero lo…
—No quiero ser tu parabatai.
—Imo...
—Te odio Lucie, nunca he querido ser tu parabatai ¿Cómo pudiste pensar que quería tener por parabatai a la niña "perfecta"? — Estas palabras le dolieron pero a la vez molestaron a Lucie.
— ¡Yo no soy perfecta! — le lanzo la almohada con todas sus fuerzas. Imogen quedo en shock cuando la almohada golpeo su rostro — ¡Te odio! Y después de todo, yo no quería tenerte como parabatai, eres tan inservible que no sabes ni siquiera usar una estela.
— ¡Vete! — grito Imogen tras levantarse de la cama para correr hasta su hermana y empujarla.
Lucie se tambaleo, pero no cayó al piso. Al recuperar el equilibrio empujo a su hermana, la cual si cayó de pompas. Imogen empezó a llorar.
— ¡Te odio! — lloro.
—Yo también te odio— Lucie no aguanto mas y empezó a llorar también.
…
Para Clary la noche anterior fue fatal, estaba enojada con su esposo por hacer que las niñas pelaran en la tarde, el bebé no dejaba de moverse y las niñas habían vuelto a pelarse, por lo que ellas no querían verse ni en pintura. Jace durmió en la habitación de las niñas con su Lucie, e Imogen durmió con ella en su habitación, esta fue la única solución que encontraron para hacer que dejaran de llorar y de gritarse.
El desayuno transcurrió en silencio, de cierta forma todos estaban un poco enojados. Jace al parecer pensó lo mismo que ella e intentaron darles un buen ejemplo a las niñas e intentaron entablar una conversación con ellas, pero después de unos cuantos Aja, Hum y Ok; ambos dejaron de insistir y guardaron silencio.
—Hoy vamos a visitar a Megan — le comento Jace a sus hijas en un último intento de que dejaran de fruncir el ceño.
—Ok — respondieron casi al mismo tiempo las gemelas.
—Niñas ustedes son hermanas, no deberían de pelearse — las volvió a regañar Clary.
—Ella no es mi hermana — después de decir esto Imogen le saco la lengua a su hermana.
—Ella tampoco es mi hermana — Lucie imito a su hermana.
—Si no son hermanas ¿Por qué se parecen tanto? — les pregunto Jace intentando que reflexionaran.
—Porque Will es nuestro hermano — contestaron al mismo tiempo.
Las gemelas se lanzaron miradas de odio al darse cuenta que dijeron lo mismo al mismo tiempo.
—Entonces son hermanas — fue esta vez Clary la que intentaba jugar con la mente de las niñas.
—No soy hermana de Lucie.
—Soy hermana de Will solamente.
—Ya quiero que crezcan — suspiro Jace derrotado.
—Ya somos dos — dijo Clary mientras se servía otra taza de chocolate caliente.
…
— ¡Esto es increíble! — volvió a decir Clary — ¡¿Ustedes dos nunca aprenden!? — grito exasperada.
—En realidad esta es nuestra casa, podemos hacerlo cuando queramos y donde queramos — se excusó el brujo — Y hoy quisimos hacerlo en el sofá. — le dedico una rápida mirada a Alec, el cual estaba muy sonrojado sentado al lado del brujo.
— ¡Tienen a Megan! No pueden hacerlo en todo momento, su hija los puede ver.
—Clary no te hagas la santa — le dijo Alec señalando su abultado vientre de 37 semanas. Clary se sonrojo un poco.
—No es lo mismo, nosotros no lo hacemos mientras las niñas están despiertas.
— ¡Qué miedo! Mi hija de dos semanas de vida se va a salir de su cuna para ver como su padre y yo tenemos sexo — hablo con sarcasmo el brujo.
Lucie suspiro aburrida. Su madre había abierto un portal que los llevaría a la casa de su tío Alec, cuando entraron por medio del portal a la sala sus tíos estaban desnudos y abrazados, o al menos eso le pareció que estaban haciendo; al ver esto su madre les tapo los ojos a su hermana y a ella, y había empezado a gritarles a sus tíos. En realidad a Lucie no la sorprendió verlos, ya había visto una vez desnudo a su tío Alec; aunque al parecer a Imogen verlos desnudos le causo nauseas.
Si no hubiesen estado peleadas, Imogen y ella se hubiesen ido a jugar a la habitación de sus tíos o a la de Megan, pero estaban peleadas y apenas sus tíos se terminaron de vestir y su madre las dejo ver otra vez, Imogen saco su block del bolso de Clary y se fue al comedor a dibujar, supuso Lucie, que estaba practicando sus runas.
Se puso de pie y fue a la habitación de Megan, casi se le olvidaba que tenía que preguntarle si quería ser su parabatai. Anoche mientras peleaba con Imogen lo había decidido….
— ¡Mi primo Alec será mi parabatai de ahora en adelante! — le había gritado Imogen desde los brazos de su padre el cual evitaban que ella se lanzara encima de Lucie y siguiera jalándole el cabello.
—Entonces… ¡Megan será mi parabatai!
La pequeña rubia entro en la habitación esperando no conseguir a Megan durmiendo. Al entrar sonrió al ver los azules ojos de gato que la estaban observando con curiosidad; la primera vez que vio a Megan, se había sorprendido mucho, en realidad, los ojos de su prima fueron los que la habían sorprendido. Corrió hasta la cuna de Megan, metió su brazo entre una de los espacios de la cuna para coger la manito de Megan.
—Hola Meg — La bebé le sonrió como si la hubiese entendido.
Megan era pequeña, tan pequeña como sus bebés de juguete; al nacer había estado rosadita por varios días, aunque su piel era casi tan pálida como la de su tío Alec. A Lucie le gustaba ver a Megan sonreír, al menos ella pensaba que su prima tenía una hermosa sonrisa, Imogen había dicho que la sonrisa de Megan era diabólica. No tenía mucho cabello, pero, los pocos mechones de cabello que tenía eran de color negro, obviamente después de todo sus padres también tienen el cabello negro. Según los adultos Megan se parecía mucho a Alec y Lucie estaba de acuerdo con ellos hasta cierto punto; Megan no tenía unas cejas tan gruesas como las de su tío Alec y los ojos de su prima parecían que cada día que pasaba empezaban a tomar la forma achinada de los ojos de su tío Magnus.
—Meg quiero pedirte que… — Lucie se detuvo cuando Megan tuvo una arcada, por un momento pensó que iba a venirse en vomito pero lo que salió de sus labios cuando tocio fue sangre.
Lucie se asustó y ahogo un grito, pensó que había lastimado a su prima. Estaba a punto de empezar a correr en busca de los adultos cuando Megan volvió a vomitar un poco de sangre, intento gritar, pero su voz se perdió en su garganta y se dio cuenta que estaba llorando. Fue entonces cuando lo recordó. Ella aún tenía la estela de su padre.
Rápidamente se metió la mano a sus bolsillos y saco la estela de su padre, volvió a meter su bracito entre los barrotes de la cuna, con una mano sostuvo uno de los bracitos de su prima y con la otra empezó a dibujarle un Iratze. Cuando la estela toco la piel de Megan, esta empezó a llorar, esto no la asusto ya que sabía que la runa dolía y ella también lloraba cuando su padre le dibujaba un Iratze. Sonrió orgullosa al terminar su primera runa. Observo por unos instantes a su prima, ella estaba llorando pero al parecer ya no estaba vomitando sangre, eso le indico que su runa había funcionado, esto hizo crecer su ego hasta el cielo.
La puerta se abrió, Lucie se volteó justo a tiempo para ver como el rostro de su tío Alec se volvía tan pálido como una hoja de papel.
—Tío yo… — empezó a decir Lucie con orgullo, pensaba contarle como había lastimado y curado a su prima.
— ¡Magnus! — grito con todas sus fuerzas Alec interrumpiendo a Lucie. — ¡Magnus ven rápido!
No paso ni un minuto cuando Magnus llego al lado de Alec, y al igual que él perdió todo color del rostro. La pareja corrió a coger a su hija. Clary y Jace también entraron a la habitación, pero Lucie no se dio cuenta de su llegada hasta que su padre le quito la estela de las manos y casi al mismo tiempo recibió un golpe por parte de Jace en la mano en la que había estado sosteniendo la estela.
Empezó a llorar.
— ¡Jace! — lo regaño Clary al ver que había golpeado a Lucie.
—Clary no la defiendas ella acaba de… — Megan dejo de llorar — Alec lo sien… ¿Esta viva? — pregunto al ver como los azules ojos de gato de Megan paseaban al oír el rostro de todos los presentes rápidamente.
—Al parecer si — respondió Alec con una voz quebradiza.
— ¿Lucie que fue lo que ocurrió? — le pregunto Clary y de repente todos en la habitación la estaban observando.
O.O.O
¿Les gusto? :3
Una aclaratoria, Megan no está muerta ni tampoco es inmortal. Lo que le paso a Megan en este cap es que estaba teniendo una hemorragia pulmonar, si recuerdan ella nació con problemas pulmonares. De no haber estado Lucie y de no haber actuado rápido, Megan hubiese muerto…
Para no rebajarme a un nivel de maldad estilo Cassie… Les diré que en el siguiente cap los hermanos silenciosos y Catarina empezaran un tratamiento que a la larga curara a Megan… Aunque será asmática, pero... Es mejor que nada ¿no?
Debo recordarles que esto es ficción y no creo que se pueda salvar a alguien en medio de una hemorragia pulmonar… pero yo no soy médico así que… Creare una extraña y mágica cura para la enfermedad de Megan :D !
Antes de despedirme quiero que todos guardemos unos minutos de silencio por Philip Seymour Hoffman, para los que no saben quién es… El interpreto a Plutarch en los juegos del hambre… Es una gran pérdida para los tributos (fan de la saga de los HG) y también para el mundo, sé que es imposible que su familia lea esto, pero quiero mandarles mis condolencias de todas maneras… Philip descansa en paz .lll.
Bye bye…. Hasta la semana que viene.
