Hola! ¿Cómo están?

El cap de esta semana es corto :$ iba a montarlo entre el jueves y el viernes, pero, pasaron muchas cosas en mi escuela que me pusieron de muy mal humor y me produjeron mucho estrés, si me ponía a terminar el cap con mi humor tan negro podría matar a Megan…

Esperemos que esta semana sea mejor, ya que pienso hacerles una pequeña sorpresa ;D

Pd: La sorpresa no es específicamente para esta semana.

Sin más que decir… Espero que les guste el cap :3

o.o.o

Hace cinco horas que había pasado el accidente, y hace 4 horas y media que se habían encerrado los médicos junto con la bebé. Camino de un lado a otro, estaba extremadamente nervioso. Alec se encontraba a fuera de la habitación de su hija, Megan estaba siendo examinada por los hermanos silenciosos, Jem y Catarina. Él había estado adentro viendo como examinaban a su bebita, pero no pudo aguantar ver cómo le daban pociones, la inyectaban y la hacían llorar, por lo que tuvo que salirse, dejando a Magnus adentro.

Mientras llegaban los hermanos silenciosos, Lucie les había contado lo que acababa de pasar, Jace se sentía culpable por haberle pegado a la niña, cuando en realidad, de no haber sido por Lucie, en estos momentos Megan estuviese muerta. Al parecer Megan había sobrevivido al Iratze, lo que les preocupaba era la cordura de la bebé. Al ser ella una "bruja" o al menos eso pensaban todos hasta esa tarde, las probabilidades de que la runa hubiese llevado a Megan a perder la cordura al igual que a los subterráneo que se le dibujaban runas, eran muy altas. Recordar a Megan y a Lucie bañadas en sangre, hacía que todo su cuerpo se estremeciera.

En la sala se encontraban Jace y Lucie, esta dormía con la cabeza apoyada en el regazo de su padre. Cuando empezó a oscurecer la familia de su parabatai había decidido irse; al abrirse el portal Lucie empezó a llorar negándose a irse sin estar segura de que Megan iba a estar bien. Jace al ver esto decidió quedarse con su pequeña, no solo para complacerla como un método de "disculpa por pegarte cuando en realidad eras inocente", sino también para estar a su lado, por si él llegara a necesitar a su parabatai.

Alec fue hacia la sala, levanto la vista para ver la hora en el nuevo reloj que había colocado Magnus en medio de la sala, y que seguramente fuese él el que lo quitara dentro de una semana cuando decida volver a remodelar la casa. Jace se mordió el labio inferior al ver a su parabatai, el rubio ya se había cansado de pedirle a Alec que tomara asiento o que se tomara algún té o algo para que lo ayudara a relajarse, pero luego de que Alec se negara por décima vez su parabatai había dejado de insistir y simplemente se dedicaba a observarlo ir y venir.

Exactamente cuando Alec estaba preguntando como por enésima vez, porque Magnus no salía a informarle sobre el estado de su hija, el brujo salió de la habitación acompañado de dos hermanos silenciosos, Jem y Catarina. Alec se tensó al ver a su prometido salir de la habitación con un rostro inexpresivo.

— ¿Cómo esta Megan? — pregunto mientras intentaba dar un paso hacia Magnus, pero su cuerpo no quería obedecerlo.

—Megan está bien — contesto Jem con una sonrisa, pero con sus ojos mirando a la nada — Es una niña muy especial.

— ¿Con eso trataras de decirme que mi hija se ha vuelto loca? ¿Ha perdido la cordura?

No mal interpretes las palabras del hermano Zachariah, digo, de James — dijo el hermano Enoc con su extraña y tenebrosa forma de comunicación — La niña está completamente bien. La runa no la volvió loca.

—Pero ella es una subterránea, la runa debió volverla loca o debió…

—Ella no es una subterránea — Magnus parecía estar aturdido pero en su voz se podía detectar la alegría que el brujo sentía.

—Megan no es subterránea ya que — Catarina lo recorrió de pies a cabeza con la mirada — Eres su madre.

—No soy mujer.

—Pero quedaste embarazado, la llevaste en tu vientre por casi 37 semanas y te hicieron una cesárea; eso te convierte en su madre. — Alec estaba a punto de contradecirla pero el hermano Enoc intervino.

La niña no es una subterránea, pero por su sangre corre la sangre de un brujo, aunque esto no significa que ella pueda hacer hechizos, invocaciones u otras cosas que involucre la magia que utilizan los brujos. Ella al igual que su primo es un ser único y extraño. Ella al parecer es una cazadora de sombras. — Alec y Jace abrieron mucho los ojos. Sus azules ojos buscaron los de su prometido, el cual le estaba sonriendo.

— Imogen y Lucie son cazadoras de sombras que tienen sangre de ángel y posiblemente hayan heredado el talento que Clary. Alec junior es un cazador de sombras que bebe sangre para mantenerse sano. Y Megan es una cazadora de sombras con marca de brujo. Como se nota que todos son familia ¡Todos son unos bichos raros!

—Mira quien lo dice. Tener la piel azul es muy común en estos tiempo ¿Verdad Catarina? — la bruja fulmino a Jem con la mirada.

—Si Megan es una cazadora de sombras ¿Por qué empezó a vomitar sangre? — pregunto Jace.

— ¿¡Su cuerpo está rechazando la sangre de brujo!? — fue lo primero que pensó Alec.

—Megan es prematura y nació con problemas pulmonares. Lo que le paso no es más que una hemorragia pulmonar, secuela de sus problemas para respirar al ser extraída de tu vientre. De no ser por el Iratze que le dibujo Lucie, Megan se hubiese ahogado con su sangre. — explico Catarina.

—En estos momentos Megan se encuentra bien, está durmiendo. Pero, podría tener otra hemorragia pulmonar más adelante o podría tener secuelas de la hemorragia. Hemos hecho lo que pudimos, la hemos sometido no solo a un examen completo de su estado sino también a barias dosis de medicamentos mundanos, que según Catarina, deberían ayudarla, también a unos cuantos hechizos y una que otra runa. — Jem se encogió de hombros — Aunque no creímos que todo eso fuera suficiente, por eso le pedimos a Magnus que le diera energía mientras le realizábamos las runas y durante una hora, para estar seguros de que las runas no le causarían algún daño. Es por eso que Magnus parece un zombie.

—No parezco un zombie — bostezo mientras se quejaba — Solo estoy cansado.

—Si estás cansado deberías ir a dormir. — lo regaño Alec.

—No puedo, si Megan me necesita…

—Yo te despertare si Megan te necesita. Yo la cuidare mientras duerme.

—Pero…

—Confía en mí, todo va estar bien, Megan va estar bien —no estaba muy seguro de sus palabras, pero ¿Quién iba a saber en ese momento de que aquellas palabras se volverían realidad?

Los hermanos silenciosos, Jem y Catarina empezaron un tratamiento especial con Megan, por lo que las siguientes cinco semanas estuvieron viniendo a diario e incluso, hubo días en el que venían dos o incluso tres veces. La bebé era sometida a diario a diferentes tratamientos que iba desde los hechizos médicos más antiguos hasta la medicina mundana que tanto le gustaba utilizar a Catarina. A nadie le gustaba mucho la idea de que Catarina le diera medicamentos mundanos a Megan, pero estos tenían muy buen efecto sobre la niña, por lo que los hermanos silenciosos dejaban que la bruja se los siguiera suministrando.

Durante las primeras sesiones Magnus estaba presente dándole energía a la niña, la cual se irritaba al recibir la energía de su padre. Cuando Megan cumplió 4 semanas de vida, durante una de las sesiones medicas con el hermano Enoc, se dieron cuenta que la niña ya no necesitaba la energía de Magnus. Al parecer ella ya era lo suficientemente capaz de producir su propia energía vital.

Cada día veían como la salud de Megan mejoraba, también veían como estaba creciendo, como se hacía más receptiva, más expresiva, mas juguetona, mas todo. Según Jem, el cual estaba haciendo el papel de pediatra según Catarina, Megan ya reconocía a sus padres, y al parecer Magnus era su papa favorito. Todas las noches Magnus acostaba a Megan sobre su pecho y le empezaba a cantar canciones de cunas, algunas modernas, otras no tanto. A Alec le gustaba grabarlos, algunas veces se unía a Magnus, cuando este cantaba alguna canción que conocía, siempre que cantaban junto Megan no paraba de moverse, reír y hacer unos lindos ruiditos de alegría.

Al ver que Megan estaba empezando a ser una bebé activa que odiaba estar dormida ya que se perdía lo que estaban haciendo sus papás, Jem les recomendó que le impusieran una hora para tomar la siesta, aun si Megan no quería dormir, ella apenas tenía siete semanas de vida por lo que necesita dormir. Por eso todas las tardes, a las 3 de la tarde, para ser exactos; Alec se leía un cuento para niños cazadores de sombras y al ver que Megan ya estaba empezando a quedarse dormida, la arropaban con su mantita y a su lado le ponían a un osito polar un poco más pequeño que el que le había regalado Magnus sus primeras semanas dentro del vientre de Alec. Le cerraban las cortinas y evitando hacer ruido, Alec salía de la habitación.

El llanto de Megan los despertó. Magnus perezosamente fue por su hija, la cual estaba recostada sobre su pancita lanzando pequeñas pataditas, le divertía verla, a pesar de lo delicada que era su salud no parecía estar enferma, se veía tan sana, tan viva, tan feliz, bueno, en realidad los tres se veían, y estaban muy felices. Cuando Megan lo vio su llanto de soledad se volvió un quejido de ansiedad.

Cuando la tuvo entre sus brazos, el llanto de Megan se detuvo. La niña le dio un golpecito en la cara. Isabelle siempre que venía a ver a su sobrina decía que para ser una bebé de dos meses ella ya era una bebe con tan mala actitud como su padre (Alec). Magnus beso la frente de su hija.

—Buenos días princesa. — la saludo y la bebé en respuesta hizo un ruidito.

Mientras regresaba a la habitación junto con Megan el timbre de la casa sonó, Megan que estaba haciendo ruiditos como si estuviese tratando de contarle a su papá algo, tal vez lo que había estado soñando, se quedó callada de golpe y miro a Magnus con sus azules ojos de gato reflejando miedo ante aquel extraño sonido. El brujo no podía negar que se sentía muy sorprendido por la tan temprana llegada de Catarina para su sección con Megan.

Fue a abrirle la puerta a su amiga, dispuesto a regañarla por haber adelantado su cita dos horas. Pero al abrir la puerta no se encontró con su amiga azul.

—Así que ella es mi nieta… — Dijo Robert Lightwood al ver a Megan en los brazos de su padre a penas se abrió la puerta.

O.O.O

¿Les gusto el cap?

No sé, pero me gusta el drama xD el fic debería ser de comedia, pero cada semana Cassie se apodera de mi cuerpo y me hace escribir cosas que los deje con la intriga toda la semana… Tal vez en el próximo cap mate a alguien xD.

Nah! No voy a matar a alguien

Solo los hare ir a un funeral solo por diversión :D

Espero que tengan una hermosa semana pensando en que va a hacer Robert en casa de Alec.

Bye bye.