¡Hola! Gente hermosa que habita este mundo contaminado de millones de cosas malas :D

Sé que la semana pasada no monte cap, y me disculpo de todo corazón… Les explico, desde pequeña suelo enfermarme con facilidad, algunas veces es algo pasable, otras veces no; la semana pasada (viernes) me enferme, tuve fiebre como por tres días, me estuve muriendo en mi cama todo el fin de semana… Después como soy medio masoquista, fui a clases el lunes con quebranto…. Pero x, el punto es que estuve muy enferma por lo que no pude escribir.

Sé que querrán matarme por lo corto que es el cap de hoy, pero es que mi perversión se fue mientras dormía, por lo que esta mañana cuando encendí mi computadora para terminar los caps y empecé a terminar este… pues no pude escribir la escena "hot" (hot entre comillas porque soy mala con el lemon) mi mente quedo en blanco… Así que deje el cap medio abierto para dejarlos en suspenso :3

Sin más que decir espero que les guste

O.O.O

— ¡Magnus! — Gritó Alec desde la distancia, el oji azul acababa de salir del agua y venia corriendo hacia su esposo — ¡Mira lo que encontré!

Magnus que había estado durmiendo un rato debajo de la sombra de su sombrilla de playa, se sentó lenta y perezosamente en la toalla donde había estado durmiendo, al hacer esto, un poco de arena se metió en una de las orillas de la toalla; Magnus miro de mala gana a la arena invasora.

— ¡Mira! — volvió a gritar Alec, esta vez un poco más cerca.

Alec se veía adorablemente sexy, para los mundanos seguramente Alec era un hombre con unos increíbles bíceps, lleno de tatuajes extraños y con muchas cicatrices; pero para Magnus, su esposo era un increíble cazador de sombras con un increíble bronceado jugando en la blanca arena de una de las playas de Tenerife, España. Hacia una semana que habían llegado a la isla con el propósito de disfrutar su aniversario de su boda… A solas; la idea del viaje a solas había sido de su pequeña hija Megan. Los primeros dos días a Alec le había costado mucho soltar el teléfono, le preocupaba mucho que Megan estuviera sola (En casa de Isabelle) y tan lejos de él, por lo que se había pasado dos días enteros llamándola y mandándole mensajes. A Magnus también le preocupaba su hija, pero Megan ya no era la pequeña bebé enfermiza que dependía de su energía para vivir, era una niña cazadora de sombras que dentro de un año culminaría su preparación y recibiría su primera runa (en realidad seria su segunda runa, ya que la primera se la hizo Lucie), su bebita estaba creciendo y dentro de poco empezaría a matar demonios, Magnus no podía estar preocupándose la vida entera de dejar a Megan sola.

Después de que Isabelle regañara a Alec, este empezó a relajarse, por lo que por fin pudieron salir del hotel a hacer turismo. A todos los lugares que iban Alec conseguía algún regalo natural para Megan; cuando fueron al Teide, Alec consiguió robarse una roca volcánica para el cuarto de Megan; cuando estuvieron en una playa, cuyo nombre no recordaba en estos momentos, Alec tomó un pote de agua vacío y lo llenó de arena negra; cuando fueron al Loro Parque, Alec casi los mete en un gran problema cuando se robó una exótica orquídea para Megan. En esta ocasión, Alec venia corriendo hacia Magnus con una caracola.

— ¡Mira lo que conseguí! — dijo alegremente antes de lanzarse a los brazos de Magnus, el cual lo recibió con un beso en la frente, beso que le supo a agua salada. Alec estaba mojado, con arena en los pies y posiblemente también en sus pantaloncillos de playa.

— ¿De dónde lo robaste?

—Esta vez no lo robe — las mejillas del nephilim adquirieron un dulce color rosa — Estaba nadando… Tal vez un poco más allá del límite de los mundanos, cuando vi la caracola — en aquella playa el agua era tan cristalina que a Magnus no le sorprendió que su esposo pudriera ver la caracola sin ayuda de una de las tantas nuevas y estúpidas runas que Clary había creado — ¿Crees que a Megan le guste? — pregunto Alec mientras se sentaba frente a Magnus.

—Seguramente que la amara — la sonrisa del de ojos azules se hizo más grande.

Magnus se preguntaba continuamente ¿Qué era lo que hacia aquel cazador de sombras para que todos los días se enamorara mucho más de él? El brujo estaba presenciando su respuesta; Magnus se enamoraba cada día más de Alec, porque este no lo dejaba de deslumbrar con aquellos ojos azules llenos de vida con los cuales le trasmitía tranquilidad a todo su cuerpo.

Se dejó llevar por el momento, y sin pensárselo mucho se lanzó encima de su esposo. Lo beso apasionadamente, a Alec no le pareció importar mucho las miradas furtivas de los mundanos ya que no lo detuvo. Por un largo rato ambos olvidaron donde estaban, parecían estarse devorando, las manos de Magnus recorrían el pecho desnudo y húmedo de Alec, mientras que este perdía sus dedos en la oscura cabellera de su brujo. Fue el grito de una señora mayor el que los hizo separarse. Ambos se separaron con falta de aire, sus caras estaban un tanto rojas y a pesar de esto se estaban riendo de su pequeña demostración de afecto delante de todo el mundo.

—Te amo — Alec beso la mejilla de su esposo — Te amo — beso la otra mejilla — ¡TE AMO!— gritó con todas sus fuerzas antes de abrazar a Magnus por el cuello.

— Hoy parece que amaneciste temerario y sin pena — dijo entre una carcajada el brujo.

— ¿Por qué lo dices? — pregunto Alec entre risitas mientras intentaba verse arrebatador y le hacía ojitos.

—No lo sé… Porque eres Alec-don cascarrabias, y no acostumbras a hacer estas cosas.

—Bueno… — se pegó más al cuerpo de Magnus — … A veces es bueno decirte lo mucho que TE AMO delante de otras personas — Alec miro feo a alguien por encima del hombro del brujo — Así las personas sabrán que eres MI ESPOSO — Magnus siguió la dirección de la mirada de Alec, el cual estaba mirando a dos chicas muy lindas, ambas miraban con un odio infinito a Alec — Y que solo me amas a mí y a NUESTRA HIJA — al decir esto las chicas parecieron ofenderse y empezaron a recoger sus cosas.

—Así que solo hacías esto porque querías que ellas dejaran de verme — dijo divertido mientras le quitaba un oscuro y húmedo mechón de pelo de la cara a Alec.

— ¿No viste como te estaban viendo? Parecía como si quisieran lanzarse encima tuyo y comerte a besos — Magnus rió y abrazo mucho más fuerte a Alec.

—Amo cuando te pones celoso por tonterías como estas.

—Las personas deberían terminar de entender que ERES MI ESPOSO Y TENEMOS UNA HERMOSA HIJA DE OCHO AÑOS — Las chicas que aún no habían terminado de irse, fulminaron a Alec por última vez y empezaron a andar hacia el lado contrario a ellos — ¡Ja! Así las perras aprenderás que eres solo mío.

Después de un divertido día en la playa, con Alec ahuyentando hasta los animales e insectos que se acercaban o miraban a Magnus, la feliz pareja de esposos regreso a su hotel. Al entrar a su habitación Alec tiro sus cosas en la cama y se dirigió al baño, mas Magnus impidió que llegara cogiéndolo por la cintura y atrayéndolo hacia él.

— ¿A dónde vas garbancito? — le pregunto Magnus con una gran sonrisa mientras sus brazos se enrollaban en la cintura de Alec.

—A bañarme para quitarme toda esta arena — Magnus beso el cuello del nephilim.

—Un baño es buena idea — sus labios descendieron hasta el hombro de Alec — ¿Quieres que me bañe contigo? Puedo lavar tu espalda — Alec soltó una carcajada.

—Sexo en el baño mientras me quito la arena.

—Cuando lo dices de esa forma me quitas las ganas de hacerlo — Magnus volvió a reír; sus manos se soltaron de la cintura de su esposo, para así poder lanzarse a la cama.

— ¿No vienes? — El brujo negó con la cabeza — ¿Ah, no? — Alec se quitó con un grácil movimiento la camisa blanca que llevaba — ¿Ahora? — Volvió a negar con la cabeza. Alec hizo una mueca y de forma seductora se quitó su pantaloncillo de playa, al mismo tiempo que su traje de baño — ¿Seguro que no quieres tomar un baño conmigo?

Magnus estallo en una sonora carcajada. Se sentó en la cama e invito a Alec a sentarse a su lado; cuando Alec se sentó a su lado, Magnus lo cogió de manos y los entrelazos.

—No me baño contigo porque quiero hablar contigo —beso una de sus manos entrelazadas — Y sé que si nos vayamos juntos y tenemos sexo en el baño, vas a estar muy cansado como para que podamos hablar seriamente.

—Podemos hablar ahora.

—Sera mejor después de que te hayas bañado.

—Ya sacaste el tema y me llenaste de curiosidad, así que empieza a hablar — dijo con su mejor tono de mando, Magnus sonrío.

— ¿Por qué sabía que dirías eso? — Magnus bajo la mirada y se quedó viendo sus manos entrelazadas, duro un buen rato así antes de empezar a hablar — Quiero hacerme el hechizo de mortalidad…

—Magnus tu no… — lo interrumpió.

—No me interrumpas — lo regaño — Tu ya no estás tan joven — Alec lo fulmino con la mirada — Megan está creciendo y yo sigo igual… Yo quiero envejecer junto a ustedes, quiero ponerme como una pasa a tu lado, tener sexo de viejos y si es posible morir de vejes durmiendo en tus brazos.

—Magnus despertar y encontrarme con tu cadáver seria la cosa más horrible del mundo.

— ¿Quién dice que tú vas a seguir vivo después de que yo muera? El día que yo me muera tú te mueres.

— ¡Ja, sigue so…!

—Te dije que no me interrumpieras — lo interrumpió. Magnus suspiro y continuo — Pero antes de quitarme la inmortalidad quiero que tú y yo… Tengamos otro hijo.

O.O.O

¿Les gusto?

Quiero disculparme por los errores ortográficos del cap pasado (también los de este), no he estado releyendo los caps así que deben estar llenos de horrores

Cambiando de tema…. ¿Leyeron el primer cap de CHF? Casi muero cuando termine de leerlo… Hare spoiler así que cierren sus ojitos *A mi parecer son Julián y Emma la razón por la que llaman a Jace… Si, sé que dijeron Sebastián, pero podría ser que ellos llegaron al instituto en busca de ayuda porque Sebastián ataco su instituto…. Pero no me crean mucho *

En el próximo cap si escribiré su escena "hot" y saldrá Megan…

El cap 2 de mi otro fic (El de Harry Potter) también esta actualizado para las personas que lo siguen….

Bueno sin más que decir me despido ;D