¡Hola!
No me odien, el cap es CORTO, pero esta semana estuve algo ocupada y de paso es el día de las madres (Feliz día de las madres a sus mamas y a las lectoras que sean madres) por lo que he estado corta de tiempo (no pude escribir el cap 3 del otro fic, el cual la gente lee y no deja review ¬¬). Pensé en dejarlos sin cap, pero me emocionaba escribir la escena hot… Son unos lectores pervertidos que pervierten a la pobre e inocente escritora xD.
Así que aunque es corto le puse todo mi corazón, así que espero que les guste. También quiero agradecerles por los 200 reviews que me han dejado (En este fic porque el otro es tan malo que no tiene ni un review). Los amo mucho y amo sus comentarios, los cuales rara vez contesto, pero que me llenan de energía para seguir escribiendo.
Sin más que decir, espero que les guste
O.O.O
Alec apenas salió de la ducha sintió que su ritmo cardiaco empezaba a aumentar, se sentía nervioso de decirle su respuesta a Magnus. No es que no deseara tener otro hijo, darle un hermanito a Megan sería algo increíble, pero le daba miedo que este embarazo fuera mucho más duro que el primero, ahora ya no era tan joven y su cuerpo tal vez sería más delicado… Gritó exasperado y volvió a entrar en la ducha. Dejó que la fría agua callera sobre su cuerpo, intentando así, recobrar la calma y la confianza para salir del baño para poder decirle a Magnus su respuesta. Al conseguir calmarse nuevamente, Alec cogió una toalla y se secó su enmarañada cabellera negra; pasó frente al espejo y se quedó unos minutos de pie viendo la cicatriz que le había dejado la cesárea de emergencia de hace ocho años. Cerró los ojos y recordó sus meses de embarazo. Al abrir sus ojos, tiró la toalla a alguna parte del baño y con una repentina seguridad salió del baño, preparado para decirle a Magnus lo que iban a hacer.
Magnus estaba recostado en la cama, también nervioso, Alec supo esto, ya que Magnus tenía un tic particular en los pies cuando estaba nervioso. Al salir Alec del baño, casi al instante, Magnus se sentó en la cama. Se observaron por unos minutos, ninguno de los dos dijo nada. Alec suspiró y lentamente giró un poco su cuerpo para que Magnus pudiera ver la nueva runa que acababa de dibujarse.
—Alec… — en su voz se podía notar la alegría que lo acababa de invadir.
—Prométeme que me amaras cuando este gordo y tenga antojos extraños en medio de la noche — se acercó a Magnus — También prométeme que no me dejaras dormir tanto después de dar a luz — Magnus envolvió la cintura de Alec con sus largos brazos.
—No puedo prometerte eso último, ya que te dejare dormir dos días si es necesario — beso la cicatriz de su esposo — Pero puedo prometerte lo demás.
—Hum… — El de ojos azules sonrió descaradamente antes de lanzársele encima de Magnus — Creo que tendré que conformarme con eso — besó tiernamente los labios de su amado — Vamos a crearle un hermanito a nuestra princesa — lo volvió a besar, pero esta vez fue un beso cargado de muchos sentimientos. Magnus empezó a jugar con la lengua de su esposo, la chupo, la mordió y la volvió a chupar; cuando les falto aire Alec se alejó un poco, quedando ambos conectados por un pequeño hilo de saliva.
Magnus observaba divertido, y sin aliento, a Alec intentando recuperar el aliento. El brujo bajó la mirada del rostro de su esposo, a las partes íntimas de Alec; a Magnus le gustó lo que estaba viendo. Cuando Alec volvió a recuperar su aliento, se dio cuenta que Magnus tenía el rostro iluminado y se relamía los labios lleno deseo, siguió la dirección de la mirada de su esposo, y se sonrojo al darse cuenta de lo que estaba viendo el brujo. Alec tomó el rostro de Magnus con sus manos e hizo que levantara la mirada; intercambiaron miradas por unos segundos y luego volvieron a besarse. Magnus se aburrió rápidamente, así que sus labios empezaron a descender hasta el cuello de su amado nephilim; empezó a besar el cuello de Alec, este jadeo un poco al sentir los suaves labios del brujo en su cuello. Por instinto Alec cerró los ojos y disfruto la sensación que le producían los besos de su esposo, aunque por estar disfrutando de los besos de Magnus, Alec no se dio cuenta cuando las manos del mayor empezaron a bajar hasta su entrepierna, justamente cuando el menor se dio cuenta de así donde se habían dirigido las manos del brujo, este apretó el miembro del nephilim.
—Hummm — gimió el de los ojos azules.
— ¿Te gusta que te toque aquí? — Preguntó Magnus con una gran sonrisa lujuriosa en su hermoso rostro iluminado por el deseo que sentía por su esposo. Mientras Magnus le hacia la pregunta a Alec, una de sus manos recorría la desnuda entrepierna de su querido esposo, mientras que la otra subía hasta uno de los pezones del menor. Alec volvió a jadear cuando el de los ojos de gato empezó a masajear su pezón; Magnus sonrió ante aquel sonido —Amor… — le susurró al oído — Déjame jugar un poco contigo antes de que procreemos a nuestro bebé.
— ¡Has lo que quieras! — dijo Alec entre jadeos. Magnus esbozo una sonrisa triunfante y rápidamente empezó a jugar con el cuerpo de su esposo.
Sus labios se buscaron otra vez, la mano del brujo no dejó de masajear el sexo erecto del nephilim, más su otra mano cambio de pezón; Alec enredo sus dedos entre la oscura y espesa cabellera de su amado. Sus lenguas empezaron a jugar nuevamente, duraron un buen rato así, solo besándose mientras las manos de Magnus acariciaban el cuerpo del menor, solo se separaban para tomar aire, pero rápidamente sus labios se volvían a buscar. El primero en aburrirse de los besos fue Magnus, el cual termino el apasionado beso para que sus labios se dirigieran al oído de su nephilim.
—Hagamos un bebé — le dijo en un susurro seductor antes de que sus manos dejaran sus labores y se dirigieran a la retaguardia de Alec.
O.O.O
¿Les gusto?
Les tengo una mala noticia…. Pienso terminar el fic; no en el cap que vienen... Si no como dentro de 15 caps. Se los quiero ir diciendo para que se vayan haciendo una idea, ya sé cómo será el final y creo que les gustara.
Bueno sin más que decirles, me despido.
