Ya era tarde y comenzaba a oscurecer, todos seguían buscando a la japonesa.
Romano había llegado al lugar, en dende en un inicio, él y ella se habían visto por primera vez. Allí estaba, sola, triste. La gente que pasaba ignorándola hacía que ella se viera más pequeña. Romano corrió al encuentro, pero cuando llegó a los cinco metros aproximadamente, la chica se vió envolida entre personas desconosidas. Pero no eran tan desconosidas como pensaba, eran los tipos que habían acosado de ella en el primer encuentro.
-Oh! Miren con lo que nos encontramos!-le decía uno a sus camaradas
-Es la chica con la que...
-Basta!- se interpuso Romano –Alejensen de ella!
-Oh, miren, es el estúpido novio!-dijo con tono burlón
-san...-dijo Sakura,pero no se escuchó por las enormes carcajadas de los acosadores.
-Bueno, ya nos cansaste con tu presencia, así que mejor te vas o me quedo con tu novia-dijo uno de ellos volviendose serio
-Sobre mi cadáver!
Con estas últimas palabras de parte de Romano, los chicos comenzaron a dar puñetazos y patadas hacia Romano. Toda la gente que estaba por ahí, sólo miraban o evitaban mirarlos. Sakura no sabía qué hacer, y a su vez estaba muy sorprendida por la actitud de Romano hacia ella. Los golpes se hicieron más brutales, el sentimiento de proteger a Sakura era imparable. La gente comenzó a precuparse, y algunos llamaron a la policía para que los detuvieran, pero algunas personas dudaban que la policía pudiera detener esta pelea.
Entre toda la multitud de gente se encontraba Italia Veneciano, que se había tomado un descanso con el permiso de Alemania. Italia no pudo creer lo que estaba mirando, pero como no tenía valor como para parar a aquelos hombres, sacó su celular y comenzó a llamar a sus amigos.
-Que?! Espera, ya voy para allí!- le respondió Estados Unidos
-Italia!Porqué no hiciste nada?!-le resongaba el alemán por el telefono
-Romano-san y Sakura?! Ya voy!-y así fue reciviendo más y más respuestas de sus aliados.
-Por favor! No lo hieran más!- estalló en lágrimas la japonesa, pero dicho ésto los tipos comenzaron a pegarle.
Antes de dar el primer golpe Romano lo detuvo, y le devolvió el golpe bastante fuertemente. Luego, con una serie de técnicas, los hombres tiraron a Romano al suelo y nuevamente comenzaron a golpearle. Pero ésta vez, Sakura se puso como "protector" para Romano, recibiendo ella los golpes.
Italia veía cómo los golpeaban sin piedad, mientras llamaba una ambulancia.
