Cat fight: conviviendo con el enemigo
Por Katou Yuu
ADVERTENCIAS: yaoi, yullen, AU, PLOT TWIST, muestras de infinito amor.
DISCLAIMER: D. Gray –man pertenece a Katsura Hoshino
A la mañana siguiente Kanda se despertó temprano como de costumbre, esperaba ir primero al baño para robarle su oportunidad al albino cuando escucho su voz y ese inconfundible maullido. Avanzo a la cocina viendo como el Moyashi le daba su desayuno al gato.
- ¿Qué hace ese saco de pulgas aquí?
-Uhmm… pues decidí que vivirá conmigo -dijo fingiendo inocencia y Kanda crujió sus dientes.
- Si no lo sacas tu, no respondo por el animal.
- No le harías daño ¿o sí? te denunciare contra la sociedad protectora de animales si le haces algo - Kanda rodo los ojos.
- Deberías saber que los bichos no están permitidos en el apartamento, seré yo quien te denuncie- Allen se puso azul - Además meter ese gato callejero aquí, es desagradable.
- ¡No es callejero! - Allen defendió al gato como si supiera su origen.
A Kanda en realidad no le molestaban los animales, lo que le molestaba, en ese preciso momento, era el Moyashi y que estaba tomando decisiones que no le correspondían.
- No tengo tiempo para esto - dijo y se metió al baño
Al salir, estuvo buscando el preciso momento para tomar al gato y sacarlo del apartamento en cuando Allen se descuidara. Vio al gato lamiéndose en el sofá y lo tomó de nuevo, pero esta vez el gato no fue pasivo como antes: comenzó a retorcerse y a maullar como loco mientras intentaba rasguñar a Kanda o morderle la mano. Lo lanzó al pasillo y fue al ascensor.
En otro momento, él mismo hubiera alimentado al gato, pero, después de ver como se volteaba, le bufaba y erizaba su cola, se dio cuenta que el gato había escogido un bando.
Cuando Allen salió de ducharse, el gato ya estaba en el sofá de nuevo, limpiándose con paciencia. Los platos sucios seguían en el fregadero y esta vez no pudo aguantar más.
Abrió la alacena y tomó una cuchara de madera, a cada paquete de fideos le dio varios golpes hasta que consideró que estarían tan quebrados que no se podrían tomar con palillos.
Se fue al trabajo tranquilo, dejo al gato en el apartamento esperando que no hiciera desastre, prometió llegar antes que Kanda para evitar que lo sacara del apartamento.
Link parecía extrañado con los cambios de humor de Allen estos últimos días, ahora sonreía y trabajaba con mas empeño que nunca. Al salir paso por el supermercado para comprar algo de leche y una bolsa pequeña de alimento para gato, esperaba que Tim no se hubiera puesto impaciente, vio la hora y parecía que se había dejado llevar, ¡Kanda estaría a punto de llegar! Corrió al apartamento y entonces desde el pasillo escucho un horrible rugido, hubiera querido reír de no saber que el gatito le esperaba.
Allen entro al apartamento y escucho a Lavi desde el patio preguntando si habían adoptado a una bestia.
- Maldito Moyashi- Allen lo ignoró y fue por el gato que salto a recibirle. -Fuiste tú, ¡¿no es así?! - señalo el paquete de fideos hecho trizas y Allen rodo sus ojos - ¡¿O fue ese callejero?!
- ¡¿Qué?! Tim no haría eso- Kanda se pareció molestar más aun el hecho de que ya le hubiera puesto nombre al gato.
- Es así como quieres jugar? Bien! - Kanda camino a la nevera buscando uno de los preciados cortes de carne del albino.
Cuando Allen vio el pedazo de carne en la mano de Kanda, entendió que las cosas no pintaban bien.
- Esto no hubiera pasado si lavaras tus platos sucios - dijo Allen acercándose lentamente como si tratara de hacer de negociador - Sólo tienes que lavarlos, me disculparé y...
- No te he pedido que laves mis platos ¿qué clase de maniático no puede dejar dos platos sucios en paz? - dijo Kanda agitando la carne con molestia mientras en la otra mano sostenía al charola donde estaban el resto de los cortes.
- Sólo lávalos -
- Los lavaré cuando se me dé la gana - dijo Kanda tirando al piso el pedazo de carne.
Allen abrió los ojos con sorpresa pero trató de calmarse y pensar que aún podía levantarlo y cocinarlo, regla de 5 segundos, los gérmenes morían con altas temperaturas.
El pie de Kanda se levantó y aterrizó sobre la ternera, también aprovechó para moverse de un lado a otro esperando que la tierra de la suela quedara bien extendida. Tomó otro pedazo y amenazó, Allen tenía una mano en el pecho.
Kanda vio complacido la reacción de Allen, una extraña satisfacción lo estaba llenando, en realidad no se había sentido tan animado en un tiempo y pensó que tal vez su carrera debería ser el mal y la tortura. Ese espíritu vengativo (que no medía el tamaño de la ofensa pues los fideos costaban cuatro veces menos que un pedazo de carne) se apoderó del cuerpo de Kanda y lanzó la charola entera por la ventana hacia el patio.
Lavi, que había visto toda la pelea, se llevó las manos a la cara al ver todo ese desperdicio. Allen gritó y llegó hasta la ventana rogando porque eso en realidad no hubiera pasado pues era su comida del resto de la semana.
Kanda sonreía, pero pronto tuvo que dejar de pensar que había vencido esta vez pues Allen le saltó encima como una fiera.
Le tomó por sorpresa, Allen le había tumbado en el suelo, se quejó y se reprendió por no haber esquivado al albino, Allen le tomó del cuello de la camisa.
-Como pudiste?! - su voz comenzaba a quebrarse, Kanda pensó que lloraría.
- Solo es carne - dijo como si quisiera restarle importancia.
- ¿Solo es carne? - Allen repitió para sí mismo - Solo es carne, claro, solo eso, no he trabajado como un loco para poder costeármela con lo cara que es - entonces Allen levantó su mano cerrándola en un puño, Kanda vio venir el puño y trato de quitarse a Allen de encima, el mocoso solo ponía más presión sobre su cuerpo, Allen volvió a atacarlo con sus manos. Kanda le trataba de detener, en uno de esos intentos uno de los puños de Allen conectó con su rostro partiéndole el labio.
Kanda pensaba que podría mantener a raya al Moyashi sin necesariamente salir lastimados pero ahora pedía venganza. Kanda se trató de levantar agarrando las muñecas de Allen y dándole un cabezazo que lo hizo retroceder, ahora estaba libre.
Kanda se levantó al ver que Allen trataba de reponerse un momento. No sabía si debía dejarlo ahí o continuar, en verdad estaba enojado después de ese golpe.
Allen lo vio levantarse, cualquiera diría que sólo tendría que hacerle pagar por lo que había tirado pero en ese momento, Allen no estaba pensando con claridad. Seguía en el piso, así que estiró su pierna con fuerza dándole una patada a Kanda en la espinilla.
- HIJO DE... - Allen se levantó y trató de ponerle otro puño en la cara pero Kanda, cojeando, se hizo hacia atrás tratando de esquivarlo. Allen le puso el pie y lo hizo caer sobre una silla de la cocina.
Lavi les gritaba preguntando si debía llamar a la policía, pero al ver la forma en que las cosas se estaban poniendo, creía que era mejor llamar a una ambulancia.
Allen le dio algunas patadas a Kanda hasta que su pierna fue atrapada y torcida al punto que cayó al suelo. Kanda se sentó sobre él y le dio un puñetazo en la quijada.
El gato se había subido a la mesa para ver mejor.
Allen recibió el puñetazo y sonrió, con la mano libre le estrujó la entrepierna a Kanda.
Kanda se quedó en shock ante el agarre inesperado luego gritó al sentir el estrujón en su entrepierna. Kanda le dio otro puñetazo a Allen mientras buscaba quitar su mano de allí.
Allen reía con cada golpe que le daba, como si lo disfrutara, la mano de Allen soltó su entrepierna y Kanda se alejó respirando entrecortadamente, vio que el albino le observaba con una gran sonrisa mientras algo de sangre se asomaba de la comisura de sus labios y de su nariz, Kanda no pudo evitar sentirse amenazado. Allen alzó sus manos y comenzó a aplaudir mientras volvía a reír.
- Vaya, eres un oponente formidable - dijo relajado y se limpió la sangre de la boca se comenzó a poner de pie y Kanda se puso alerta esperando que el otro quisiera otra tanda o devolverle los golpes. - Nadie me había golpeado así antes.
- Tu te lo buscaste.
- No te estoy reclamando - sonrió - Es más, estoy tan complacido, eres realmente interesante Kanda Yuu, me gustas...- y se acercó de imprevisto.
Kanda chocó con la mesa al caminar hacia atrás para alejarse de esa escena incómoda.
- Allen ¿estás bien? - gritó Lavi al ver que las cosas comenzaban a ponerse raras.
Allen se volteó a ver la ventana con cara de fastidio.
- Mi nombre es Neah, idiota - dijo molesto por la interrupción.
Kanda, Lavi y el gato no entendía lo que estaba pasando, Allen, o al menos, lo que parecía ser Allen, besó a Kanda aprovechando la confusión.
Lavi se dio la vuelta.
- De acuerdo... pelea marital... los dejo en paz - dijo Lavi y cerró la cortina.
La mente de Kanda había quedado en blanco, cuando logro reaccionar vio que el Moyashi le seguía besando, Kanda le empujo con todas sus fuerzas limpiándose bruscamente la boca. El albino se echo a reír al ver su reacción.
- Que? no te gustan los hombres?- el albino se relamió los labios.
Kanda sentía su orgullo herido, así que mientras el otro reía solo le propino un buen golpe el rostro que le hizo caer al suelo, se dio cuenta que no se movía, ¿le había matado? imposible? reviso para eliminar dudas, aun respiraba, estaba vivo. Kanda se echó en la silla del comedor que quedaba en pie buscando calmarse, no esperaba que ese mugriento trozo de carne desataría todo aquello. Su pierna le dolía, seguramente le habría dejado un buen moretón, fue por un vaso de agua para recuperar el aliento, tenía la garganta terriblemente seca, incluso ignoro al gato que podía ser un buen momento para echarlo del apartamento pero no tenía fuerzas para eso ahora.
La experiencia había sido más que inquietante. Se hizo los fideos, tomó una cuchara para comerlos y se metió a su habitación. Tenía que sacar al Moyashi de ahí.
¿Qué razón más poderosa que el acoso sexual? Y si eso no funcionaba, podía agregarle el ataque a su rostro, la pierna y espalda como respuesta a lanzar un trozo de carne por la ventana.
Kanda sabía que no era la persona más razonable del mundo, pero hasta él veía perturbador que el Moyashi se estuviera comportando como un masoquista y que se le lanzara a los besos.
NOTAS: Bueno disculpen la tardanza, Katou estaba muy ocupada con la vida "real", el trabajo es absorbente apenas me deja mirar a los lados pero aun así logré encontrar un hueco para escribir y subir este capítulo que espero que lo hayan disfrutado con todo y lo raro que ha resultado… aunque personalmente yo siendo Kanda me mudo de tener que compartir piso con un loco como ese.
