Hola a todos!
Por favor guarden sus armas, no me maten. Les recuerdos que les dije que tal vez me iba a desaparecer por tres semanas, me tome una de más, y me disculpo por eso.
Se que ya muchos de ustedes están cansados de mis retrasos y quieren saber el final del fic, pero yo no quiero escribir el final del fic, esa es una de las razones por la que me tardo en actualizar. No me gusta esto de terminar una historia que me ha gustado tanto escribir... Pero bueno, así es la vida, todo tiene un fin.
Esta semana empece a universidad, me fue genial, el primer dia estaba mas forever alone que el mismo forever alone, pero ya para el viernes ya estaba como que integrándome al salón (Soy muy callada y penosa, me cuesta hablar con las personas, usualmente me cuesta adaptarme a un grupo) Whatever...
Mi horario es hermoso, pero creo que solo pensare eso por ahora que estoy empezando. Por eso y por mi falta de ánimos de ponerle fin a esta historia he decidido hacer un horario de publicación. Esta vez si es enserió, ya que si incumplo con mis fechas les juro que montare lo que me falta de la historia de un solo golpe y el mismo día. Así que este es mi calendario para los capítulos que faltan:
7 de septiembre capitulo 31
21 de septiembre capitulo 32
5 de octubre capitulo 33
19 de octubre capitulo 34 (Final :( )
2 de noviembre epilogo T.T
Bueno ya que saben los días que publicare los próximos capítulos, los dejo para que lean el tan esperado capitulo. Los quiero un beso...
O.O.O
17 semanas de embarazo
Su padre se encontraba en la cocina haciendo un asalto a la nevera de media mañana. Tal vez él pensaba que Megan se encontraba estudiando en su habitación, y por pensar eso estaba picoteando la torta de chocolate que habían preparado el día anterior. En realidad eso no le molestaba que comiera antes del almuerzo, le gustaba que su papito comiera algo ya que su hermanito se hacia mas grande y fuerte gracias a eso. Lo que le molestaba era que él ya había comido mucha azúcar por el día de hoy, y aun no eran las once de la mañana.
-¡Papito! - lo regaño desde la puerta de la cocina. Alec que estaba despalda a ella, dejo caer un pedazo de torta al piso, levanto sus manos en forma de rendición – Ya has comido mucha azúcar por el día de hoy, si tienes hambre come verduras – sabia que estaba mal de su parte pedirle eso a su padre cuando ella ODIABA los vegetales, pero él era el adulto y debería ser él el que la regañara por comer mucha azúcar y no al revés. Al parecer Alec también se dio cuenta de los papeles invertidos, más no hizo nada al respecto, ya que se defendió como si fuera un niño pequeño.
- Cuando comes mucho dulce yo no te regaño.
- Si lo haces – no pudo evitar poner los ojos en blanco cuando su progenitor hizo un puchero - ¿Quieres que llame a papá y le diga que no te traiga tu risotto de champiñones cocinado por el chef Ramsay? - ese era el antojo que su papito tenia para la hora del almuerzo. Como buen esposo y padre, su papá Magnus salio corriendo a la casa de unos de sus clientes recurrentes, el famoso y controversial chef de 16 estrellas.
- ¡No lo llames! – le pidió, y como si fuese un niño regañado, se inclinó para recoger el pedazo de torta caído, lo tiró a la basura, después salio de la cocina lo mas rápido posible.
Desde que su papito entró en el segundo trimestre de su embarazo, su salud había mejorado un poco, muy poco en realidad, mas algo, era algo. La semana pasada su papá había hecho que Magnus casi muriera del susto, ella también había sentido mucho miedo en ese momento.
Era la hora de irse a la cama. Esa noche le tocaba a Magnus contarle una historia a Megan para que pudiera dormir, más esa noche no había escogido una historia precisamente, había escogido un poema de uno de sus viejos amigos, y cuando decía viejo era porque ya estaba muerto. El poema era de Mario Benedetti, se llamaba a la izquierda del roble. Su padre estaba leyendo la mitad del poema:
… ...Para mí que el muchacho está diciendo
lo que se dice a veces en el Jardín Botánico
vos lo dijiste
nuestro amor
fue desde siempre un niño muerto
sólo de a ratos parecía
que iba a vivir
que iba a vencernos
pero los dos fuimos tan fuertes
que lo dejamos sin su sangre
sin su futuro
sin su cielo
un niño muerto
sólo eso
maravilloso y condenado
quizá tuviera una sonrisa
como la tuya
dulce y honda
quizá tuviera un alma triste
como mi alma
poca cosa
quizá aprendiera con el tiempo
a desplegarse
a usar el mundo
pero los niños que así vienen
muertos de amor
muertos de miedo
tienen tan grande el corazón
que se destruyen sin saberlo
vos lo dijiste
nuestro amor
fue desde siempre un niño muerto
y qué verdad dura y sin sombra
qué verdad fácil y qué pena
yo imaginaba que era un niño
y era tan sólo un niño muerto
ahora qué queda
sólo queda
medir la fe y que recordemos
lo que pudimos haber sido
para él
que no pudo ser nuestro
qué más
acaso cuando llegue
un veintitrés de abril y abismo
vos donde estés
llévale flores
que yo también iré contigo...
Ya estaba por terminar el poema cuando un grito de su papito dejo sin habla a Magnus. La sangre de Megan se heló al escuchar a su padre gritar. Tanto Magnus como ella salieron corriendo hasta la habitación donde Alec acariciaba su plano vientre. Alec parecía tranquilo, incluso estaba sonriendo.
-¿Porque esas caras? -pregunto al verlos - ¿Que me ven? - por instinto llevo sus manos a su rostro - ¿Tengo algo en la cara?
- ¿Te duele algo? - Alec bufo ante la pregunta de su esposo, al mismo tiempo bajo sus manos.
- El bebé se movió – se encogió de hombros – Solo quería que lo supieran.
Tanto Jem como su papá Magnus le habían dicho que no se asustara cuando su padre empezara a hacer un escándalo por cosas pequeñas, ya que había hecho lo mismo mientras estaba embarazado de ella. Eso en cierta forma la hacia sentir muy feliz, pero no podía evitar sentir miedo de que su padre le hiciera un escándalo por una tontería mientras ella estuviera cuidándolo sola. No es que su papá la dejara mucho tiempo a solas con su papito, cosa que no le molestaba, más no sabia si en las próximas semanas su padre la empezaría a dejar más tiempo a solas con su papito ¿Como sabría cuando fuera una verdadera emergencia? ¿Que haría? Tal vez si supiera magia sabría que hacer.
Eso la llevaba a pensar en el tema de la magia. Hace algunas semanas atrás le había preguntado a su papá el porque ella no podía hacer magia.
...
- Si soy mitad nephilim y mitad bruja ¿Por que no puedo hacer magia? - su padre se puso un poco pálido, se mordió el labio inferior y desvió un poco su mirada.
- Megan, cariño eso lo sabrás...
- Creo que ya soy lo suficientemente mayor para saber porque no puedo hacer magia y mi hermanito que no ha nacido aún si va a poder hacer magia desde el momento en que nazca - muchas veces había escuchado que los adultos decían que Imogen sentía celos de Lucy. Nunca pensó que llegaría el día en que ella sintiera el sentimiento que su prima sentía hacia su futura parabatai.
- Dos cosas -su padre trataba de evitar el tema - La frase "Suficientemente mayor" no suena bien, deberías...
- Papá - la ignoro y siguió hablando.
- ... Utilizar una frase como...
- ¡Magnus! - el brujo se quedo callado ante su agresivo tono de voz.
-¿Quieres la versión corta o la larga? - dijo en un suspiro. Tenia algo de sueño por lo que se decidió por la versión corta - Tu padre y yo nunca quisimos que aprendieras a utilizar magia. En realidad nunca quisimos que nacieras con poderes, queríamos que fueras una grandiosa cazadora de sombras, una nephilim ejemplar.
- ¿No van a querer a mi hermano por ser más brujo que nephilim?
- Hermana - la corrigió - ¡Claro que la vamos a querer! Corrección. Ya la queremos. La queremos tanto como a ti. Ambas son nuestras princesas, y a pesar de que una sea mas bruja que la otra, o mas nephilim que la otra, no significa que las vamos a dejar de querer.
- Entonces ¿No tienes preferencia? -el brujo negó con la cabeza.
- Ambas son mis niñas, mis bebitas, ambas son la luz de mis ojos, una para cada ojo - soltó una risita - Las amare a las dos de la misma manera, y mi amor hacia ustedes es tan grande como el universo.
Saltó a los brazos de su padre.
- Te quiero papi - Magnus la abrazó lo más fuerte que pudo.
- Yo también te quiero princesa.
...
Al día siguiente de su charla, le había pedido que le diera unos cuantos libros de magia para novatos. Posiblemente ella jamas podría hacer magia, pero si su hermano algún día le pedía un consejo ella debía ser capas de responderle; esa era su motivación para estudiar unos aburridos libros de magia con las paginas amarillentas con mal olor. Magnus decía que esos libros habían sido sus primeros libros de magia, pero ella sospechaba que eran el remplazo de los libros con los que su padre había aprendido magia.
A pesar de que deseaba poder hacer magia, y no solo ser la mejor cazadora de sombras de su generación, si no también la sucesora de Magnus como la gran bruja de Brooklyn. Ese solo seria su sueño, y como muchos sueños no se podría cumplir, ya se había resignado a eso. Solo podía conformarse con poder aconsejar a su hermano teóricamente cuando este empezará con sus lecciones de magia.
- ¡Ya regresé! - la voz de su padre la hizo salir de sus pensamientos.
- ¡Huele a risotto! - dijo alegremente su papito, el cual se levantó del sofá para ir a recibir a su esposo. Alec mientras caminaba cubría su vientre por instinto, era como si lo estuviera protegiendo del mundo. Un gesto muy adorable a su parecer.
Volvió a caer en sus pensamientos, se sintió preocupada y culpable al mismo tiempo cuando el recuerdo de los celos hacia su hermano cruzaron nuevamente por su mente... ¿Será ella capaz de ser una buena hermana mayor? O ¿Será una Imogen más? tenia tanto miedo de convertirse en su prima y no poder dar la talla como la hermana mayor que su hermanito se merecía.
- ¿Princesa? - la llamó su padre - ¿No vas a darme un abrazo de bienvenida?
Dejo por un rato sus preocupaciones a un lado y corrió a abrazar a su papá.
19 semanas de embarazo
Se encontraba en un lugar lleno de Luz. Se giró de un lado a otro en busca de algo que no fuese blanco, no recordaba el momento exacto en el que había redecorado su casa; hasta donde sabia la ultimas que había modificado su sala, había escogido un tema muy hogareño, hogareño tipo casa de montaña. Más no le dio mucha importancia y fue a la habitación de su pequeño ángel a ver que estaba haciendo; seguramente estaba estudiando magia, desde hace algunas semanas se había dedicado exclusivamente a estudiar magia.
Al entrar en la habitación de su niña se llevo una gran sorpresa al ver que ella también había redecorado su cuarto. Tal vez se le estuviera pegando sus malas mañas de cambiar cada cierto tiempo el aspecto de las cosas. En lugar del violeta de las paredes, estas eran verdes, aun que mas que ser paredes parecían diversos tipos de hojas, desde hojas de palmeras de coco hasta de plantas venenosas. Ahora que veía bien, el cuarto parecía una jungla.
- ¡Megan! - llamó el brujo a su pequeña.
De una almohada gigante que tenia forma de matorral salió una cachorra de león. Por lógica pensó que la pequeña leona era simplemente una gatita que había seguido al presidente Miau hasta allí. Cuando empezó a acercarse a la cachorra se dio cuenta de que estas tenia los ojos azules, tan azules como los ojos de Alec y Megan , mas simplemente ignoro esta casualidad. Al intentar tocarla la pequeña gatita le gruño. Por instinto se alejo de la pequeña fiera. Y ya que Megan no se encontraba hay decidió salir de hay.
Seguramente Megan estaba durmiendo la siesta con Alec en su cuarto. Observo el reloj y sonrió al ver que efectivamente si era la hora de la siesta de sus amores. Cuando entro a su cuarto se llevo una gran sorpresa. Al parecer también había remodelado su cómoda habitación, se sentía algo consternado, ya que en sus 400 años de vida por primera vez se sentía a gusto con su habitación y por un capricho momentáneo la había modificado.
Desde el nacimiento de Megan no había cambiado nada, bueno, casi nada al cuarto que compartía con su amado esposo. Solo le había agregado unas cuantas fotos de ellos a los cuadros que adornaban las paredes azul cielo, casi celeste, que antes del nacimiento de su pequeña habían estado vacíos. En lugar de su increíble cama super King con sabanas color crema, se encontraba una estrafalaria escalera de madera, lo más posible es que haya utilizado un hechizo para poder hacerle un segundo piso a su cuarto sin deformar la estructura del edificio. Subió las escalera, 10, 20, 30, 40 tal vez 50 escalones después se encontró nuevamente a la gatita que había estado en el cuarto de su princesa. La gatita tenia algo en la boca. Y como dice el dicho, la curiosidad mato al gato.
Cuando pudo quitarle el objeto de la boca a la cachorra, esta salio corriendo escaleras arriba. Al abrir su mano su sangre se heló, no era un objeto lo que le había quitado a la gata, era un ojo, y no cualquier tipo de ojo, era un ojo amarillo de gato. Muy en el fondo sabia a quien le pertenecía ese ojo.
Empezó a subir las escaleras de dos en dos, casi se iba cayendo cundo intento subirlas de tres en cuatro, pero eso no lo detuvo, solo le sirvió como motivación para subir más rápido. Al llegar al final de las malditas escaleras se encontró con la imagen mas aterradora que había visto en sus 400 años de vida. El piso estaba cubierto de sangre. Sangre que le pertenecía a Alexander, el cual estaba tirado en el piso completamente desnudo; su vientre se estaba hinchado, pero no como un embarazado, si no mas bien, como alguien que acaba de dar luz. Eso era precisamente lo que acababa de pasar. Alec acababa de dar a luz a un bebé que no estaba muy lejos de su cuerpo sin vida.
- Magnus – le susurro Alec desde alguna parte de la habitación. Corrió hasta su helado cuerpo , el cual envolvió entre sus brazos.
- Dime Alec te escucho – le gritó antes de acercar su oído a sus labios violetas – Te escucho amor.
- Magnus despierta – le pidió ¿Despertar?
Abrió los ojos de golpe, su respiración estaba agitada y podía sentir su cuerpo pegajoso. Se encontraba a oscuras, a oscuras, pero en su cuarto de siempre. Giró su cabeza y se encontró el rostro de su esposo lleno de preocupación en sus hermosos ojos azules. Entonces todo había sido una pesadilla. Su tenso cuerpo se relajo al darse cuenta que todo era una cruel mentira producto de su mente.
- ¿Estas bien? - pregunto un preocupado azabache.
- Tuve una horrible pesadilla.
- ¿Yo estaba muerto en ella? - sus ojos se abrieron como platos ¿También tubo la misma pesadilla?
-¿Como lo...?
- No dejabas de gritar mi nombre mientras que decías: "resiste, no te mueras" - se encogió de hombros mientras le decía que había estado hablando mientras se retorcía de miedo – No me voy a morir – una sonrisa se escapo de sus labios, estiro su brazo y atrajo el cuerpo del amor de su vida hasta su pecho, por instinto Alec se acomodo en una posición donde podía escuchar perfectamente el latido de su corazón.
- Claro que no te vas a morir – beso su frente – Vas a tener una larga y feliz vida junto con nuestras niñas.
Dos días después de la pesadilla de Magnus
- ¡Hola tía Tessa! - pudo escuchar como Megan saludaba a la esposa de Jem cuando fue a abrirles la puerta de la casa a la pareja.
Hace unos días Tessa y Jem habían llegado a New York, iban a pasar una temporada en el instituto por tres razones. Una era que Tessa le había pedido a Jem que pasara mas tiempo con Jace, esto a ambos les resultaba un poco incomodo, pero la cambiante insistía que al ser Jace descendiente de Will, ambos deberían llevarse bien y pasar mas tiempo juntos para conocerse mejor. La segunda era porque su madre le había pedido a Tessa un poco de ayuda administrativa (papeleo que debían entregarle a la clave y que tenían acumulado ya que Alec no iba a ayudarlos) a cambio de hospedaje en el instituto y libre absceso a las clases de los niños Herondale. Y la tercera pero menos importante, es que así estarían más cerca de la casa de los Bane en caso de una emergencia con su embarazo.
Hoy Jem había venido con su equipo para realizarle una nueva ecografía a Alec y entregarle unos exámenes de sangre que le habían realizado el día anterior. Desde hace una semana le habían estado realizando una ecografía a Alec casi todos los días puesto que su bebita no se quería dejar ver su sexo para confirmar si era una niña.
- ¿Hoy vamos a ver otra vez a mi hermanito? - le pregunto la niña a Jem. Su voz se escucho mucho mas cerca de su habitación.
Alec se encontraba acostado en la cama, ya con su camisa levantada y su pantalón ligeramente abierto; tanto él como Magnus, el cual estaba sentado a su lado en la cama, estaban impacientes por que les confirmaran que era una niña su nueva bebé.
- Veo que ya estas listo – dijo Jem al entrar.
- Queremos ver a nuestra bebé – dijo Magnus con una sonrisa boba.
- Va a ser un niño. Voy a tener un hermanito, no una hermanita – dijo Megan mientras se sentaba junto a su padre.
- Va a ser una niña tan linda como tu – le contesto a su hija sin dejar de ver como Jem vertía un liquido sobre el vientre de su esposo.
En estos momentos su habitación parecía mitad su cuarto, mitad consultorio medico. Jem cogió la maquina del ultrasonido que había instalado sobre la mesa de noche de Alec y empezó a regar el liquido por todo el vientre del ojiazul.
- ¿Has tenido alguna recaída de energía? - le pregunto Jem mientras buscaba al bebé en la pantalla.
- Me he sentido cansado, pero lo usual – contesto el embarazado sin dejar de ver la pantalla.
- Aquí esta el bebé – anuncio Jem cuando pudo conseguir la imagen del bebé en la pantalla.
- Bebita – corrigió Magnus mientras veía fascinado la pantalla. Jem soltó una gran carcajada - ¿De que te ríes? ¿Tengo monos en la cara?
- Tu nunca aciertas con esto de los sexos – dijo Jem entre carcajadas.
- Es un niño – dijo Alec mientras observaba maravillado a su hijo en la pantalla.
- ¡JA! - gritó Megan con alegría y suficiencia.
O.O.O
¿Les gusto? ¿Los asuste con el sueño de Magnus?
Bueno ya que ya saben que es un niño ¿Como creen que se llamara? Hasta ahora solo MeLlamanSigynconoce el nombre del bebé, ya que fue ella la ganadora de la pregunta de la otra vez...
Algo que les quería decir, es que estuve leyendo mi fic en estos días y me di cuenta que tienes muchos errores ortográficos y de redacción, por lo que al finalizar la historia empezare a editarlo, tal vez modifique algunas cosas, pero en si, seguirá siendo la misma historia.
Pd: Lo editare lentamente a que estaré trabajando en dos cositas casi al mismo tiempo.
Ah! ya no puedo evitarlo mas. Quiero decirles algo, pero no se los diré hasta el final del fic. Por ahora solo les diré que estoy trabajando en una historia que publicare en Wattpad el mismo día que publique el epilogo del fic, es decir el 2 de noviembre. El 19 de octubre les publicare la reseña, es decir de que trata mi nuevo fic (original) para ver si se animan a leerlo el dia que lo publique. Mi cuenta de Wattpad tiene el mismo nombre de mi cuenta de Fanfiction para los que quieran buscarme (Observen que cambie mi nombre de usuario). Esa seria una de las cositas en las que estaré trabajando mientras edito el fic. La otra se las diré el 2 de noviembre, pero para no ser tan mala, la persona que adivine el nombre o se acerque mas a acertarlo podrá saber que es la segunda cosita en la que estoy trabajando.
Pd2: MeLlamanSigyn tu no puedes participar esta vez porque ya te comente sobre mi segundo proyecto a futuro.
Bueno son mas que decirles... Nos leemos el 7 de septiembre.
Los quiero mucho! cuídense mucho.
