Cat Fight: conviviendo con el enemigo
Por Katou Yuu
ADVERTENCIAS: yaoi, yullen, AU, gatos, vecinos.
DISCLAIMER: D. Gray –man pertenece a Katsura Hoshino.
Kanda chasqueo su lengua. Ya tenía suficiente con lo que había hecho Golem. Dejaría ir en paz al moyashi.
Recogió lo que su elegante gato había dejado, sacudió los cojines y vio que no era tan grave el daño. Escuchó a Golem maullar como si le exigiera libertad pero no sabía que su amo no cambiaría de opinión tan fácil.
Vio al moyashi irse a su habitación y se echó algo fastidiado en el sofá, reviso su pierna aun tenia marca de la pelea con el moyashi, no sabía si el que había salido victorioso era él o ese loco del moyashi, cerró sus ojos por un momento meditando en el agradable silencio que tenia.
"Ah!". Abrió los ojos de golpe, el quejido volvió a repetirse más fuerte. ¿Era obra del moyashi? ¿Ese mocoso se estaba masturbando sin pudor?. Corrió a la habitación de este y abrió la puerta de golpe. Allen que se estaba preparando para dormir le miro sorprendido.
- ¿K-Kanda que haces?
- ¿No eras tú?
- Yo ¿qué? - entonces se hizo un silencio se escucho aquellos gemidos, Allen bajo la mirada avergonzado - Es el vecino de arriba, pero que no te das cuenta que es la voz de una mujer! - chillo al darse cuenta que Kanda creía que era el quien producía esos sonidos.
- Tienes voz de mocosa.
-¡¿Qué?!
Los gemidos fueron acompañados por golpes y luego rechinidos. Kanda apretó los dientes.
Allen trató de ignorarlo pero el techo había comenzado a soltar pedacitos.
- ¿Hay dos elefantes ahí arriba? - dijo Kanda dirigiéndose a la salida.
- No puede durar toda la noche - dijo Allen deseando dormir.
- No voy a esperar a averiguarlo - dijo y salió.
Allen se quedó pensando si debía acompañarlo. Los ruidos le molestaban, pero la conversación que había tenido con el hombre pelirrojo le daba una pista sobre como terminaría el asunto: todo igual.
Se levantó y salió tras Kanda.
Kanda no había perdido el tiempo esperando el ascensor así que opto por subir las escaleras.
-¡Kanda espera! - le alcanzo con algo de dificultad, déjalo pasar, no creo que ese hombre sea alguien para tratar.
- No pienso negociar con él, me quejare porque me molesta, estúpido moyashi, si quieres vuelve a tratar de dormir- Allen se iba a quejar pero Kanda lo dejo con la palabra en la boca.
- Kanda, de verdad no creo que... - demasiado tarde Kanda toco el timbre, unos segundos pasaron y nadie venía a abrir así que comenzó a tocar el timbre frenéticamente.
Nadie abrió, en cambio, los gritos aumentaron, se escuchó incluso que alguien caía, había risas y los gemidos volvían a comenzar.
En cambio, el vecino de al lado abrió su puerta.
- Buenas noches - dijo el hombre sonriendo
Allen dio un salto pues no se esperaba el saludo
- Buenas noches, señor Apocri... - dijo Allen tratando de recordar el extraño nombre
- Apo está bien - dijo sonriendo -¿vienen a reclamar?
- sí ¿no se ha quejado usted? - dijo Allen mientras veía como Kanda daba golpes en al puerta.
- Sí, pero no tiene caso, es dueño del apartamento y no es nada amable - dijo el hombre sin perder el buen humor. Allen lo compadeció, tenía que vivir al lado de esos ruidos.
- Ha ignorado las quejas de algunos vecinos y los anteriores inquilinos del apartamento de abajo se mudaron por la misma razón.
- Ya veo... - el creía que Kanda era la única amenaza pero al parecer ese hombre pelirrojo algo peor. Kanda iba a borrarse las huellas digitales de tanto tocar el timbre - Kanda, ya déjalo, no tiene caso...
- Ese tipo me va a escuchar.
Los ruidos se detuvieron y la puerta se abrió de golpe, lo primero con lo que se encontró fue con el cañón de un arma, una magnum para ser exactos. Ambos se quedaron tiesos y el otro vecino solo seguía con su sonrisa habitual.
- ¿Y bien? ¿Qué es lo que quieren mocosos? ¿No ven que estoy ocupado?
Allen y Kanda se sorprendieron.
- Todo lo que hace se escucha en nuestra casa - dijo Kanda mirándolo de la forma más acusadora posible - debe parar, algunos tenemos que ir a trabajar mañana.
- ¿crees que lo que hago es inapropiado? - dijo Cross bajando el arma al ver que sólo fastidiaban
- sí -
- ¿cuándo sería apropiado? - dijo Cross fingiendo que tenía cara de preocupación
- en fin de semana - dijo Kanda sabiendo que probablemente le estaba tomando el pelo.
El señor Apo estaba apoyado en su puerta viendo cómo se desarrollaban las cosas. Allen le jalaba la manga a Kanda tratando de hacerle parar.
- ya veo - dijo Cross levantando el arma de nuevo y poniéndola muy cerca de la cara de Kanda - TU NO ME VAS A DECIR CUANDO PUEDO COGER, ¡LARGO DE AQUÍ! - le gritó y Allen comenzó a jalar a Kanda con preocupación.
Kanda era muy aliente o muy idiota porque quería seguir enfrentando al tipo. Cross cargó el arma con el pulgar.
- ¡lo sentimos! apreciaríamos que tomara en cuenta nuestra queja, no le voleemos a molestar - dijo Allen jalando a Kanda y avanzando hacia el elevador.
El hombre pelirrojo rió triunfante cerró la puerta de un portazo.
- Chicos se los advertí - les dijo Apo con una expresión de preocupación.
- Déjame Moyashi, voy a darle una lección a ese tipo - Kanda quería volver a confrontarle
- ¡Ni creas que te voy a dejar, tienes un gato que cuidar! - dijo como si ese fuera argumento suficiente y empujó a Kanda dentro del ascensor - Buenas noches Sr. Apo- se despidió rápidamente.
Kanda parecía león enjaulado dentro del ascensor, mascullaba algunas maldiciones al hombre pelirrojo. Entraron a su apartamento y Allen vio a Golem dormido debajo de la cesta de ropa, Kanda pasó de largo y fue a encerrarse a su habitación, los ruidos en el piso de arriba no pararon y parecía que era para toda la noche.
A la mañana siguiente, Kanda tenía unas ojeras enormes. Deseó con todas sus fuerzas que le pegaran alguna enfermedad al tipo pelirrojo. Allen se había levantado con mucho esfuerzo, bostezaba hasta que sus ojos lloraban y se había encontrado a Tim acostado a su lado. No había mucho qué hacer con el tipo, tal vez llamar a la policía la próxima ve, pero suponía que habiendo junta vecinal, tendrían que tratar el asunto con ellos. La pistola definitivamente explicaba por qué nadie se quejaba.
Se levantó y se sentó en la mesa junto a Kanda. Su compañero bebía té con aire perdido mientras Golem ronroneaba en su regazo.
- ¿Le levantaste el castigo? - dijo Allen tomando una manzana del frutero.
- ¿Te burlas de mí? debí robar un gato también, uno que ya estuviera educado - dijo terminando su té y levantándose.
- El señor Cross tuvo acción anoche ¿eh? creo que fueron unas... ¿cinco veces? puede que esté perdiendo su toque - dijo Lavi desde la ventana.
- ¿Cómo lo has aguantado? - dijo Allen mordiendo la manzana.
- Hay que tomarlo con humor, puede ser su última oportunidad de gozar, ya está en la crisis de los cuarenta - dijo Lavi revolviéndose el cabello.
- ¿Crisis de los cuarenta? ¡Que ese desgraciado se vaya a un hotel! - Kanda golpeó la mesa con su taza.
-Pues, solo está calentando, les recomendaría que se compraran tapones para los oídos- dijo en broma y Kanda ya perdía la paciencia, dejo a Golem en el piso para buscar su comida y la del gato.
Kanda miro de manera despectiva a Allen que le dejaba un plato con leche a su gato. Golem miraba con recelo a Tim y quería ir por la leche pero Kanda le puso la mano en frente cortando su campo de visión.
-Aquí está tu comida y allá está el periódico- trataba de explicarle al gato. Allen rio al ver que Kanda le daba ese tipo de órdenes a Golem.
Allen aprovecho que Kanda desayunaba para ir a bañarse, eran pocas las oportunidades que tenia de entrar antes al baño, a Kanda no parecía importarle. Allen se iba a cepillar los dientes, vio su reflejo, ya casi no quedaban rastros de su pelea con Kanda, se toco el rostro cuidadosamente, no sabía porque pero se encontró sonriendo.
"Fue emocionante" una voz dijo dentro suyo.
"No es emocionante que te golpeen", pensó.
Aunque quizá se debía a la pelea que Kanda hubiera adoptado a Golem y las cosas estuvieran más relajadas. Al menos ahora intercambian frases y Kanda ya no se encerraba en su habitación. Tal vez el nuevo enemigo en común mantendría a Kanda ocupado y no pensando en cómo sacarlo del departamento.
Con ánimos renovados, se despidió de todos en la casa y se fue al trabajo. Pensó en pasar y avisarle a Lavi de que podría ir al apartamento para beber algo, pero no quería tentar su suerte con Kanda ahora que las cosas se habían calmado. "No visitas", parecía una regla y podía acatarla con tal de no traer la cara morada o tener que mudarse de nuevo.
Para Allen el día paso tranquilo, bostezaba un poco en el trabajo debido a la falta de sueño, comenzaba a pensar que quizá si Kanda no le hubiera reclamado al tipo y lo hubiera provocado anoche hubieran dormido tranquilos, después de todo, la última vez fue poco lo que duro.
- ¿Mala noche Walker?- Link se acerco con una taza de café humeante.
- Algo así. Gracias - aceptó la taza - Creía que las cosas con mi compañero de apartamento mejoraban pero ahora un vecino ruidoso nos hace la guerra- Link alzo una ceja.
- ¿Y ya le reclamaron?- Allen rió nerviosamente.
- Algo así- sentía que no podía decir a Link toda la locura que había pasado anoche.
Volvió a casa deseando lanzarme a su cama a dormir hasta el día siguiente. Entro al apartamento y no le gusto mucho el panorama. Golem había tirado un cojín al suelo y lo mordisqueaba nuevamente, pudo ver que había hecho sus necesidades en todas partes menos en el periódico que Kanda le había dejado, y Tim solo observaba.
- Tim - dijo suspirando - deberías enseñarle a Golem ¿quieres que tenga problemas con Kanda?
Pensó en recoger el desastre, pero Kanda le había advertido que no lo hiciera. Su lado cívico no lo dejó en paz y comenzó a limpiar. Tomó a Golem, le mostró lo que había hecho y lo reprendió, al final lo puso bajo la canasta de ropa.
Cuando todo estuvo listo, se sentó en el sofá y se quedó dormido.
Kanda llegó más tarde con una bolsa enorme, le había comprado un arenero a Golem y también algunos juguetes para que dejara de morder los cojines. Vio que todo estaba en orden y bufó, el moyashi lo había limpiado todo, miró la cesta y a Golem tratando de salir, había arrastrado la canasta por la sala y trata de voltearla.
Le mostró el arenero y le dio sus juguetes, el gato pareció entenderlo. Tim observó y sólo se acercó a tratar de jugar con Golem.
Kanda suspiró, qué hicieran lo que quisieran, no tenía ánimos de separarlos. Esperaba que la influencia del callejero sirviera de algo. Fue por algo de té, estaba agotado y necesitaba una buena noche de sueño, vio al moyashi despertarse.
- Ah... bienvenido - dijo frotándose los ojos.
- Ni creas que te agradeceré esa tontería.
- ¿Qué...? - Allen parecía desorientado.
- Si Golem ensucia es mi problema- Kanda dio un sorbo a su té, no quería que el moyashi le robara sus responsabilidades, mucho menos que siguiera actuando con el como un "buen compañero", de seguro el moyashi creía que bajaba la guardia y que podía tomarse ciertas confianzas con él.
- Solo trataba de ser amable, además vivo aquí también, no iba a dejar todo sucio hasta que llegaras.
- ¡Tsk! Pues ya te dije que no durarías mucho tiempo aquí.
-Lo que digas, no tengo ánimos para seguirte el juego ¿sabes?- dijo Allen bostezando.
Ambos se tumbaron en la sala. Tim subió con Allen y se sentó sobre su pecho. Golem, por el contrario, parecía muy entretenido con sus juguetes.
Por dentro, Kanda agradecía que Allen hubiese recogido los destrozos de Golem, no tenía energías para tratar con su gato de venganza.
Se relajó, pero justo cuando estaba a punto de quedarse dormido, su teléfono comenzó a sonar.
- ¡Hey! ¿Kanda? Soy Alma - dijo la voz del otro lado.
Kanda se tensó al oír la voz de Alma
- ¿Yuu? ¡¿Estás ahí?!
- S-si - trato de sonar calmado pero sus nervios lo traicionaron - ¿Cómo estás?
- Estoy muy bien, justo acabo de llegar del viaje que te comente ¡fue fantástico!
- ¿Ah sí?
- ¿Y tú que tal has estado? ¿Conseguiste un buen lugar? - Kanda se levantando y Allen se lo quedo viendo extrañado, ahora que lo pensaba quizás era la llamada de alguien importante, pues el comportamiento de Kanda había cambiado radicalmente y no estaba gritando a la persona del otro lado de la línea.
Tal vez era su novia, ¡imposible! ¿alguien como Kanda con novia? era un chiste, aunque él tampoco había tenido suerte.
Kanda podía sentir los latidos de su corazón en los oídos y el pecho le dolía.
- extraño que vivas aquí - dijo Alma suspirando - ¡Tu nueva casa queda al otro lado de la ciudad! es injusto.
- Era barato y más cerca de mi trabajo - dijo Kanda sentándose en la cama de su habitación
- bueno pero podremos vernos, es más, exijo que nos veamos - dijo y Kanda casi pudo verlo sonreír - Tengo una noticia. No le he llamado a mi abuelo, quería que tu fueras la primera persona en saberlo. Me voy a casar - Alma estalló emocionada y comenzó a contarle de lo increíble que era aquello.
- ¿En serio? - fue lo único que pudo salir de su boca.
Kanda hubiera deseado poder felicitar a Alma y decirle que estaba feliz por él, pero en realidad no lo estaba. En esos momentos quería cortar la llamada.
- Si! es mas quiero que seas mi padrino! ¡Qué te parece? no me dejaras morir en esta ocasión ¿verdad? - dijo Alma en un tono de broma y Kanda apretaba con fuerza su puño golpeando la cama.
-Cuenta conmigo.
-Bien entonces el sábado ¿nos vemos? ¿Estarás libre?
- S-sí.
- Entonces en el lugar de siempre ¡Bye Yuu! - Kanda escucho como Alma corto la llamada, se había quedado estático sosteniendo el teléfono, dónde estaban las cámaras ocultas filmando la cara de idiota que tenía en ese instante ¿era una maldita broma del destino? un grito de furia salió de su boca lanzando su teléfono contra la pared.
- ¿Kanda? ¡¿Estás bien?! - Allen iba entrar a su habitación cuando ese horrible impacto le hizo sobresaltarse, toco preocupado la puerta de Kanda.
- ¡LARGATE! - gritó Kanda pateando la puerta.
- ¡de acuerdo! - dijo Allen y se fue a la sala aunque tras él Kanda siguió pateando la puerta como poseído.
- ¿qué le pasa? - dijo Lavi asomándose por la ventana
- no tengo idea - dijo Allen tumbándose en el sofá de nuevo
- vaya... y yo que quería armar la fiesta ahora - dijo Lavi levantando un six de cervezas.
- bueno, si me aceptas con gatos, voy para allá - dijo Allen pensando en que ni loco dejaría que Golem volviera a hacer su desastre.
- ¿gatos? - dijo Lavi confundido
Allen tomó a Golem y la levantó para que entrara en su campo visual.
- ¡Qué mono! tráelo, le daremos cerveza - dijo haciendo señas.
Allen tomó a los gatos y se preparó para salir. Seguramente Kanda había recibido una mala noticia y aunque quisiera sacarle algo, no se dejaría. Decidió que era mejor quedarse sin hacer nada a que volviera a gritarle y rompiera la puerta a patadas.
NOTAS:
Me muero de calor y antes de derretirme, les traje un nuevo capítulo.
Agradecimientos especiales a Nikona y Ninoska, por leerme contra viento y marea y siempre dejar comentarios que me hacen sonreír. También gracias a KathKolmer, lols124, Sabaku no Karmi, Anya Walker Suede Tachibana, natsumek, okazaki y chris1501, por los comentarios dejados durante los capítulos anteriores, leo todos, sólo que a veces no hay tiempo para contestar. Besos, abrazos y mi solidaridad para cualquiera que se esté asando como yo.
