Cat Fight: conviviendo con el enemigo

Por Katou Yuu

ADVERTENCIAS: yaoi, yullen, AU, alcohol, drama - no apto para gente sensible-

DISCLAIMER: D. Gray –man pertenece a Katsura Hoshino.


Lavi le esperaba emocionado con la puerta abierta, notó que había limpiado un "poco" .

- Con permiso - dijo dejando los gatos en el suelo.

- Adelante Allen esta es tu casa - dijo Lavi acercándose a conocer al nuevo minino - ¿Este también lo encontraste? - señaló a Golem.

- No, lo trajo Kanda al apartamento, parece que quería hacerme la guerra - dijo Allen riendo tratando de acariciarlo pero el gato lo esquivó.

- Es muy lindo, aunque su pelo ¿no les da problema?

- Esa es responsabilidad de Kanda - dijo Allen encogiéndose de hombros.

Lavi invito a Allen a sentarse en el comedor y Allen dejó a los gatos cerca diciéndole a Tim que cuidara que Golem no hiciera algún desastre, esperaba que Tim lo entendiera porque después de todo parecía más inteligente.

Los gatos se pusieron a jugar entre ellos. Allen y Lavi comenzaron a charlar de Lenalee, el tema favorito de Lavi, después de unas cervezas.

- Seguro ella sabe que te gusta - dijo Allen tomando papas fritas y remojándolas en el guacamole

- No he dicho nada... - dijo Lavi - he tratado de seguir los horarios de su hermano para hablar con ella lo suficiente e invitarla a salir, pero Komui se las arregla ara no dejarla sola casi nunca.

- Te la pasas gritando por la ventana, algo debió haber escuchado.

- Eso lo pone peor, si lo sabe, no le importa - Lavi suspiró - daría lo que fuera porque ala menos me diera un puñetazo como los que Kanda te da.

- ¿Crees que es símbolo de cariño? - dijo Allen con la boca llena - me quiere sacar del departamento.

- Pero al menos sabes que existes - Lavi parecía deprimirse hablando del tema.

- No crees que su hermano también tenga algo que ver.

- ¿Por eso no me dice nada?

- En todo caso deberías ser tu quien dé el primer paso! Si sigues temiéndole a Komui, Lenalee nunca te a va a escuchar y quedara sola el resto de su vida! - dijo Allen señalándolo acusadoramente, solo era lo que se le venía a la cabeza con un hermano tan sobreprotector.

- ¡No! ¡Lenalee no puede quedarse sola sin amor! - Lavi lloró - Iré a salvarla, voy a gritarle mi amor! - se levanto de la mesa y comenzó a caminar a la puerta.

- ¿Es en serio?- Allen estaba incrédulo- ¡Espera Lavi! -trato de tenerlo viendo que ya iba abriendo la puerta.

- Este es el momento - dijo Lavi tomando sus llaves - Además es probable que Komui no esté - trataba de hacer la cuenta de los turnos del médico pero no podía concentrarse bien.

Lavi bajó por las escaleras como si fuera una emergencia y tocó el timbre de la casa de Lenalee. Al segundo, ya estaba entrando en pánico.

-Vámonos - dijo Lavi pero Allen no lo dejó huir y la puerta se abrió.

Lenalee apareció en pijama, una que iba más para lo tierno y cómodo que para lo sexy.

- Hola, ¿pasa algo? - dijo ella preocupada.

A esas alturas la lengua de Lavi ya se había enredado, petrificado y volteado para tratar de ahogarlo y morir antes de pronunciar palabra.

Allen codeó a Lavi pero no consiguió nada.

- ¿Te gustaría beber algo con nosotros? - dijo Allen rápidamente.

Ella sonrió de oreja a oreja y cerró la puerta, unos segundos después regresó con sus tenis puestos y una cola de caballo. Salió del apartamento con una botella de vino en la mano.

- ¿Está bien que lleve esto? - dijo ella a Lavi.

- S-sí, contestó el tratando de no desmayarse.

- Entonces vamos al apartamento de Lavi! - dijo Allen arrastrando a Lavi que todavía parecía incrédulo.

Llegaron y Allen vio que Golem había tirado algunos libros que habían estado amontonados. Rápidamente corrió a acomodarlos, no quería que la imagen de Lavi se hundiera.

Lavi invitó a Lena a la cocina mientras buscaba una copa para ella. Ella parecía emocionada viendo todo el apartamento.

- ¿Estos gatos son suyos? - señaló a ambos.

- ¿Eh? bueno este es Tim es mío y este es Golem, es de Kanda.

- ¡Oh! que lindos - ella quiso acariciar a Golem pero este la ignoró y fue a derribar algunos libros - Parece que no le agrado.

- Es como su dueño - dijo Allen en broma, de verdad que Kanda había hecho una elección acorde a él.

-T-toma, para ti - Lavi le dio una copa con algo de vino.

- Gracias - tomó un trago - ¿Lavi te gusta mucho leer? - dijo algo sorprendida por la cantidad de libros alrededor.

- Un poco.

- Eso no es un poco - dijo Allen.

- Es parte de mi trabajo - dijo tratando de distraerse acomodando unos libros para liberar una silla para Lenalee.

- Trabajas en antigüedades? No lo malinterpretes, es sólo que alguna vez te escuché hablar sobre precios - dijo Lenalee algo apenada - Y los libros que tienes parecen primeras ediciones.

- S-sí! lo son! - dijo Lavi bastante impresionado pues pensaba que no figuraba en los pensamientos de Lenalee - Todos estos son primeras ediciones - le señaló con los brazos una vitrina que incluso tenía puertas y estaba cerrado con llave.

Allen vio como ambos comenzaban a hablar, Lenalee le había dicho a Lavi que ya no leía desde que había entrado a trabajar, pero él no dudó en hacerle algunas recomendaciones.

- El vino no me va - dijo Allen - voy por más cerveza - dijo avisando.

Lavi lo miró con cara de que no lo dejara solo, pero Allen consideró que la situación estaba bajo control y podía dejarlos charlar a solas un rato. Después de todo, Lavi era un perico y sólo necesitaba un empujón para soltarse.

Allen fue a la tienda de la esquina, compró las cervezas y se sentó en las escaleras a beber una. Se sorprendió al ver a Kanda llegar de la calle con expresión derrotada.

- ¿Kanda? - el japonés apenas lo miró e iba a seguir de largo - ¿No quieres una? - pensó que Kanda lo iba rechazar pero no nada perdía con intentar ofrecerle algo. Estaba algo preocupado, se preguntaba si esa llamada le habría dado alguna mala noticia, algo realmente grave.

Sin esperárselo le quitó la lata de cerveza de la mano y la bebió como si no hubiera mañana, extendió su mano.

- ¿Qué?

- Dame otra - Allen lo vio incrédulo - Te la pagaré.

- No necesitas hacerlo - le dio la lata – ¿Te lograste calmar? - le probó a preguntar.

- No lo sé - dio un buen trago - Me siento estúpido. Mírame ahora soy tan patético que estoy tomando una cerveza barata contigo.

- ¡Oye! es lo mejor que mi bolsillo puede costear.

Allen vio cómo Kanda se sentaba a su lado y abría la lata nueva para beber arrugando la nariz.

- Si no te gusta, dámela - dijo algo ofendido porque lo molestaran por el dinero.

- Tal vez... en un rato, puedo hacerlo encima de tus zapatos - Kanda sonrió y siguió bebiendo a pesar de la cara de asco que había puesto Allen.

- Sé que no me dirás lo que ocurrió... pero no tienes que acabarte todo el sixpack, las cosas mejorarán - dijo Allen tomando una lata y limpiándola con su camiseta.

- Esto no puede mejorar - dijo Kanda acomodándose el flequillo.

Ahora se daba cuenta de que Kanda estaba sudando como si hubiera salido a correr.

- Todo tiene solución en esta vida- dijo Allen tratando de alentarlo un poco.

-No necesito tu lastima Moyashi.

- Solo trataba de ser amable, pero se nota que ni siquiera puedes aceptar unas palabras.

- ¿Dices que todo tiene solución en esta vida? - dijo Kanda en un tono de burla sacudiendo un poco la lata que ya estaba por menos de la mitad- Eres un estúpido Moyashi, hay cosas que no se pueden solucionar por mas empeño que se ponga, al final no vale de nada- Allen se quedo en silencio escuchándolo, realmente no esperaba que Kanda pudiera deprimirse, no pegaba para nada con él.

-¿Entonces solo te vas a dar por vencido?

- Ya te dije que no tenia caso- termino de beber y Allen le ofreció otra.

Kanda la trató de tomar pero Allen la apartó.

- ¿Qué es tan grave que no tiene remedio? - dijo Allen tratando de que Kanda no alcanzara la lata.

- No tengo ganas de jugar, moyashi - dijo Kanda tratando de tomar otra cerveza.

- Piensas que soy idiota por ser positivo, pero tú eres idiota por dejar que todo te amargue ¿qué puede ser tan grave para que incluso compartas cerveza conmigo?

- Se va a casar... quiere que sea su padrino.

Allen tardó un momento en entender lo que pasaba.

- ¿Quién...? La persona que amas? - preguntó algo asombrado. Kanda guardó silencio y supo que era la respuesta correcta. realmente no se lo esperaba.

Kanda tenía corazón y estaba enamorado, un amor no correspondido y esa persona quería que fuera su padrino de bodas, no evitar sentirse mal por el. Kanda aprovechó su descuido y le arrebató la lata.

- Nunca se lo dijiste... tus sentimientos - pues veía que Kanda no era del tipo romántico.

- Traté pero no era fácil, hice de todo por él, incluso comí carne, pero al final me veía como solo su amigo - dio un buen trago. los ojos de Allen se abrieron a más no poder.

- ¿Comiste carne, pero no le dijiste que estabas enamorado? - dijo Allen en un destello de lucidez.

- Si- Kanda se tomó la lata hasta el fondo e incluso se derramó un poco en la camiseta - como sea, ya acepté ser su padrino, porque soy su mejor amigo.

- ¿y si le dices ahora?

- ¿No escuchaste? Soy su amigo, no podría hacer algo tan tonto y arruinar su boda.

- ¿Estas bien con eso?

- No soy tan egoísta Moyashi, el siempre me vio como un amigo y eso no va a cambiar.

- Tu no quisiste que las cosas cambiaran.

- Eres insoportable Moyashi, lo último que necesito es que me estés reprendiendo - Kanda se levantó y fue a llamar el ascensor.

- Solo te digo la verdad. ¿A dónde vas? - Allen se levantó al ver que Kanda entraba al ascensor, se apresuró y le alcanzó.

- ¡Déjame! - dijo Kanda con un gesto dramático que sólo podría atribuirse a que estaba borracho. Allen igual se subió al elevador y lo chitó por mandarlo al diablo en voz demasiado elevada. ¿Qué podía decirle? Que había otros peces en el mar? ¿Que con su belleza interior encontraría el amor? Tenía muy mal carácter y su atractivo físico era inversamente proporcional a su amabilidad.

- ¿Sabes qué es lo peor? - dijo Kanda apoyándose en la pared. Allen asintió - Llevo meses sin tirarme a nadie.

Las mejillas de Allen se coloraron y desvió la mirada - ¿Y a mí eso qué...? no me sorprende la verdad...

Kanda soltó una risa maliciosa, dentro del ascensor todo estuvo en silencio sepulcral hasta que llegaron al piso que les tocaba.

Kanda salió apresurado del ascensor, Allen lo siguió algo dudoso, no sabía si ir donde Lenalee y Lavi pero no quería ir e incomodarles, esperaba que Lavi lo estuviera haciendo bien por su cuenta y ya mañana recogería a los gatos.

- ¿No que te ibas a beber con el vecino? - Kanda revisó la ultima cerveza que quedaba en la bolsa de Allen.

- No creo que ya sea apropiado volver - Allen desvió la mirada, te la puedes quedar, me voy a dormir - trató de ir a su habitación pero casi se lleva una silla por el medio, parecía que el alcohol afectaba su equilibrio.

-¿De verdad te gusto? - dijo Kanda poniéndose frente a Allen.

- ¿Qué? - Allen no entendía de donde había sacado eso.

- Eso dijiste cuando me besaste - Kanda se le acercó y lo acorraló contra la pares.

- Yo no te besé - Allen trató de mantener la calma, si algo había aprendido es que a los borrachos había que tratarlos con cuidado. Kanda se acercó a Allen poco a poco hasta que llegó a su cuello y comenzó a besarlo. Allen lo empujó.

- ¿Basta! ¿qué estás haciendo?!

Kanda se tambaleó un poco pero se mantuvo en pie evitando que el albino corriera a su habitación.

- Tu me besaste primero aquel día, ahora actúas como si no hubiera pasado, incluso me agarraste las bolas - las mejillas de Allen se pusieron más rojas.

- Mi-mientes.

- El estúpido vecino te vio, tuve que soportar sus malditos comentarios por tu culpa - Allen se quedó paralizado escuchando aquello, quería creer que era una broma, el no recordaba haber hecho eso! apenas reaccionó Kanda le estaba besando bruscamente.

Allen trató de romper el contacto y le dio un rodillazo en la entrepierna provocando que Kanda se alejara tocándose la zona afectada.

- ¿tienes una fijación sádica? Deja de golpearme! - dijo Kanda tomando uno de los juguetes de Golem y lanzándoselo a Allen

- Tal vez por eso te gusta cuando te golpeo.

- ¿De qué hablas?

- De que en cuanto nos golpeamos querías enrollarte conmigo y ahora te haces el santo. ¿Quieres volverme loco?

- Tu eres el que está loco inventando cosas sobre mí.

- ¿Y qué? el vecino es cómplice acaso? - dijo en un tono de burla. Allen se sentía acorralado - Tampoco estoy tan desesperado para acostarme con un Moyashi como tu - Kanda se levantó tambaleándose por el pasillo y se fue a encerrar a su habitación.

Allen apretó sus puños con fuerza, "Estúpido Kanda! " pensó. Primero se le lanzaba como una bestia y ahora pasaba de él como si nada, ese idiota como lo había dicho solo quería tirarse a alguien , no necesitaba rebajarse a dejarse manosear por un tipo como ese.

Corrió a encerrarse a su habitación y se metió bajo las cobijas, ya no le preocupaba tanto el hecho de que Kanda quisiera tener sexo con el sino el hecho de que aseguraba cosas que él no recordaba haber hecho, le comenzaba a perturbar el tema.


NOTAS: ¿Como han estado? Katou se había perdido un ratito por sus vacaciones en una isla tropical en busca de inspiración y casi se olvida de actualizar, tienen que entender que estar rodeada de muchos torsos esculpidos no es fácil, pero aún así he llegado para traerles capitulo. Kanda borracho algo confundido queriendo intentar algo con el Moyashi aunque le sale mal esperemos que esto no logre entorpecer aún más su relación…

Nos vemos en el siguiente capitulo.
Besitos.