Cat Fight: conviviendo con el enemigo

Por Katou Yuu

ADVERTENCIAS: AU, yaoi, Yullen, revelaciones y corazones machados.

DISCLAIMER: D. Gray –man pertenece a Katsura Hoshino.


A la mañana siguiente, Allen se levantó con una extraña visión: Kanda estaba en su puerta, cruzado de brazos y le había llenado la cama de naranjas y manzanas. Al parecer le había estado lanzando las frutas para que despertara.

- ¿Qué le hiciste a mi gato? - dijo mirándolo con dureza.

- Lo... lo llevé... con Lavi... a beber - dijo entre bostezos

- Roba-gatos - dijo Kanda - ¿Dónde están mis llaves?

- yo qué sé, búscalas - dijo volviendo a acostarse, la cabeza le dolía.

Kanda bufó exasperado. En un par de horas tenía que reunirse con Alma y ahora pesaba sobre su consciencia el haber acorralado a Allen.

Dejó al moyashi y fue a tocar la puerta del vecino, no abría, entonces recordó que debía haber estado bebiendo también. Masculló algunas maldiciones después de perder la cuenta de cuantas veces había tocado el timbre.

La puerta se abrió y ahí estaba Lavi todo desarreglado bostezando.

- ¿Yuu? ¿Qué haces tan temprano?

- ¿Dónde está mi gato?

-¿Tu gato? - Lavi parecía desorientado y Kanda perdía la paciencia

- ¡Ah! ¡Tú gato!- no hizo falta que Lavi buscara porque Golem se había acercado a la puerta junto a Tim.

Dejó a Lavi hablando solo y se fue a darle de comer a Golem, vio a Tim que parecía tratar de entrar a la habitación de Allen pero la puerta estaba cerrada, por lo visto el moyashi seguiría durmiendo.

- Toma - dijo esperando que el gato entendiera que ese plato era para él, Tim se acercó algo dudoso y comenzó a tomar la leche - Sólo lo hago porque el estúpido moyashi limpió el desastre de la última vez.

Kanda se sentía idiota explicándole cosas a un gato, vio la hora, lo inevitable estaba tan cerca, tomó sus cosas y salió a encontrarse con Alma. Él lo estaba esperando en el café de siempre, el que frecuentaban a la hora del almuerzo cuando ambos trabajaban en el mismo lugar.

En cuanto lo vio, su corazón se estrujó. Lo vio sentado en una mesa que daba al exterior, un hombre se despedía de él con un beso en los labios, otro en la mejilla y sus manos se separaron como si no quisieran dejar de tocarse. Alma sonreía ampliamente. Respiró y dejó que ese hombre se alejara. Trató de calmarse mientras se acercaba.

- ¡Yuu! - gritó Alma levantándose y abrazando a Kanda con todas sus fuerzas - Si hubieses llegado unos minutos antes, hubieses conocido a mi prometido.

- Es una lástima - dijo Kanda abrazando a Alma.

No, no era una lástima, ni siquiera Kanda sabía cuál sería su reacción si miraba a ese hombre de frente. No creía tener la cara dura que se necesitaba para finir que estaba feliz con Almasi tenía a su lado a la causa de su inminente pérdida.

- Bueno ya tendrás tiempo de conocerlo - ambos tomaron asiento y Kanda parecía perdido viendo a Alma, tratando de recordar cuándo había sido la última vez que se habían encontrado.

- ¿Yuu? ¿No dormiste bien? ¿Eso que veo son ojeras? - Alma lo había detallado de pies a cabeza, lucia tan radiante y Kanda como un trapo viejo.

- No es nada, solo un poco de resaca.

- ¿Estuviste bebiendo anoche?

- Culpa del estúpido vecino y mi compañero de apartamento - Alma rió.

- Debes haberte vuelto más sociable si puedes ir a tomar con amigos.

- No son mis amigos- Alma ignoro su aclaración y sonrió.

- Me alegra mucho que consiguieras un buen lugar, aunque si estabas cansado me pudiste avisar.

-No pasa nada - Kanda desvió la mirada y pidió una taza de té al mesero.

- Entre más pronto se haga, mejor - dijo Kanda tomando la carta que el mesero les ofrecía.

- Me agrada este entusiasmo - dijo Alma tomando la mano de Kanda y apretándola - es perfecto porque fijamos la fecha en un mes, queremos casarnos lo más pronto posible pues él debe volver a su país.

- ¿De qué sirve casarse si van a vivir en países diferentes?

- Yuu - dijo Alma extrañado por el comentario - la boda es en un mes porque me voy con él - Alma frotó la mano de Kanda pero él la retiró sin querer

- ¿No voy a volver a verte? - dijo Kanda concentrándose en el menú.

- Se que estás molesto, pero podemos seguir en contacto... yo... en verdad estoy enamorado, no me iría de aquí si no fuera así - dijo Ama buscando la mirada de Kanda.

Pensó que las cosas no podían ponerse peor, pero sí, lo habían logrado. Había aceptado ver a Alma casado con un fulano, ayudarle en su boda, pero no estaba preparado para no tenerlo en el mismo país.

Kanda dejo caer la carta en la mesa. Trataba de controlarse para no ser tan obvio al respecto, agradecía no ser tan expresivo. El mesero estaba listo para tomar su orden pero Kanda lo mando a volar diciendo que no estaba preparado para ordenar.

- ¿la invitarás de nuevo? - preguntó Allen tomando una silla y sentándose frente a la ventana.

Lavi tomó un papel y escribió con un marcador: "Tengo su número". Era claro que lo hacía porque pensaba que Komui podría estar al asecho. Allen levantó su pulgar y sonrió. Era un gran avance considerando que hace unos pocos días no podía ni sostenerle la mirada a la chica.

- ¿Y Kanda?

- No tengo ni idea.

Por la tarde Kanda abrió la puerta del departamento y fue directo al sofá a tumbarse. Golem se acercó a la mano que había dejado colgando y trató de jugar con ella.

- ¿Cómo te fue? - dijo Allen desde la cocina.

- No quiero hablar de eso - dijo Kanda acomodándose como si quisiera dormir.

- Traigo cerveza? - dijo Allen recordando cómo se le había soltado la lengua con el alcohol.

- ¿Te burlas de mí?

- Ayer parecía que necesitabas hablar

- Cállate moyashi, sólo cállate.

- Sólo trataba de ser amable pero veo que no estás de humor.

- No necesito que me compadezcas - le dio la espalda.

- ¿Tan mal te fue? - no esperaba que aquello fuera una experiencia agradable pero para afectar de esa manera de Kanda.

Kanda no le respondió y Allen decidió dejarlo en paz, Golem ahora se estaba entretenido algunos mechones sueltos del cabello de Kanda y Allen decidió comenzar a limpiar, había pelo gato en los cojines y en el sofá y huellas en la ventana de la cocina.

- Kanda al menos encárgate de limpiar el baño - le dijo Allen, ya que el japonés era el primero en correr a encerrarse ahí. Kanda solo le respondió con un gruñido.

Allen puso manos a la obra, tenía que sacar la basura, y cada vez le sorprendía menos encontrar que las bolsas estaban llenas con empaques de fideos. Comenzaba a pensar que Kanda se enfermaría por su dieta limitada que parecía una clase de vicio. Bajó al contenedor y vio al hermano de Lenalee, también sacaba la basura.

-Pulpo - saludó Komui con una sonrisa

-Hermano de Lenalee - Allen hasta ahora caía en cuenta de que no sabía nada de su vecino.

Komui dejó la basura en el contenedor, Allen lo siguió, pero a penas soltó las bolsas, Komui lo tomó del brazo y lo acorraló contra la pared del edificio.

- ¿Qué le hiciste anoche a mi Lena?- dijo Komui amenazando con su puño. Allen no creyó que hubiera peligro, un hombre tan delgado no podía intimidarle.

- nada- dijo haciéndose el que no sabía.

- En la mañana llegó a casa, decía que iba a tener citas, que había alguien que le gustaba y que no le importaba mi opinión porque se mudaría - dijo Komui muy enojado - ¿y sabes en qué estado me lo dijo? - Allen negó la cabeza - ¡Estaba totalmente borracha! ¿Tú fuiste cierto? Con tu pay de limón, tus sonrisitas y cara de inocente tratas de meterte en la cabeza de mi Lena. ¡No te vas a aprovechar de ella! ¡No dejaré que la veas más! ¡Cómo te atreves a darle alcohol! ¡Es una niña!

- Pero incluso trabaja - dijo Allen - ¿No cree que debería relajarse?

- ¡¿Relajarme?! ¡Cómo me puedo relajar si en el mundo sólo hay pulpos que se quieren aprovechar de mi querida Lenalee!

- Está exagerando, no toda la gente es mala, ni tiene ese tipo de intenciones, está equivocado si cree que encerrando a Lenalee ella será feliz.

- ¡Yo sé lo que es bueno para ella!

-¡No parece! - Allen comenzaba a agitarse, la discusión se comenzaba a salir de control.

Komui le tomo del cuello de la camisa mientras soltaba cómo le haría para su insolencia.

- Realmente eres un hombre desagradable ¿No será que quieres quedarte a tu "hermanita" para ti solo? - dijo en un tono burlón.

Komui se sorprendió por la actitud de Allen.

- Él único pulpo aquí eres tú... - Allen trató de soltase pero Komui parecía más enojado que nunca.

- ¡¿Cómo te atreves a insinuar eso!?

- Entonces ¿Por qué estás tan aferrado a ella? Me sorprende que Lenalee se revele hasta ahora, ¿tanto miedo te tiene que sólo pudo ser sincera con unas copas de más?

- No te acerques a mi hermana - Komui parecía nervioso, era la primera vez que alguien lo enfrentaba.

- Sabes, me están dando más ganas de invitarla a salir ¿Por qué no dejamos que ella decida? Una vida o tenerte respirando en su nuca por siempre.

Komui lo soltó y regresó ofendido al edificio.

- ¿Allen? - Lenalee iba de regreso, había salido a hacer las compras y había visto cómo su hermano lo soltaba - lo siento, se molestó porque llegó a casa y yo no estaba, lo hice preocuparse.

- ¡Me llamó Neah! ¿Cuándo les va a entrar en la cabeza? - le gritó Allen y se metió al edificio dejándola confundida.

El albino vio que Komui iba a tomar el ascensor, bufó con molestia pero antes de que las puertas se cerraran logró entrar para desgracia de Komui.

- ¿Q-qué estás haciendo? - Komui se sentía incómodo, había algo en la mirada de Allen que le parecía perturbador.

- Voy a mi apartamento. Realmente parece que todos son idiotas en este edificio.

Komui se quedó con la boca abierta.

- Así que has mostrado tu verdadero rostro, sabía que solo actuabas como un niñito educado para que nadie sospechara de ti - lo señaló acusadoramente y el albino rió.

- ¿Y qué si así fuera? - Komui alzó una ceja - De todas maneras tu hermanita no es mi tipo, debe ser demasiado aburrida, me gusta la gente con más personalidad- recordó a Kanda.

- No te atrevas a insultar a mi hermana.

- ¿Por qué no? tratas a la gente como basura aunque la respete ¿Esperas que me comporte como Allen y aguante toda la mierda que dices? ¿O es que sabes que tu hermanita no es aburrida? ¿Ya la probaste? -

- Esto lo va a saber la junta, no puedo permitir que alguien tan falso y perverso viva en este edificio.

- ¿Entonces por qué no te vas?

Komui le miró con furia y el ascensor se abrió en su piso. No tuvo más opción que salir.

- Sabrás de mi Allen Walker - dijo como amenaza y el albino rodó sus ojos cerrando las puertas para seguir a su piso.

Entró fastidiado al apartamento. Tim le veía fijamente, vio a Kanda dormir en el sofá.

Se fue a lavar las manos en el fregadero bajo su atenta mirada, con la cola y lomo esponjados, así que, como le molestaba, le salpicó agua logrando que chillara.

- ¿Haciéndole travesuras a Tim? - Lavi preguntó

- ¿No tienes nada mejor que hacer? - dijo con una mueca de desagrado.

- ¡Allen! ¡Qué malo!

- ¡Soy Neah! me tienen harto con su "Allen" - dijo Allen acercándose - y si tú no quieres cerrar la maldita ventana, yo sí – y cerró la persiana.

Volteó a ver Kanda, su gato estaba encima de él, lo tomó y lo encerró en el baño.

- Si molestas, te pongo con él - le dijo a Tim, el gato corrió fuera de su campo visual.

Se hincó al lado de Kanda en el sofá y sonrió mientras desabotonaba la parte de abajo de la camisa consiguiendo ver los abdominales de su compañero. No lo estaba decepcionando para nada. Abrió el pantalón de Kanda y metió la mano en su ropa interior, cuando encontró lo que buscaba, comenzó a masajearlo.

Escucho a Kanda gruñir y sonrió complacido, estaba obteniendo una reacción y notó que había logrado que se comenzara a endurecer, algo impaciente comenzó a bajar sus pantalones junto a la ropa interior. Entonces Kanda abrió sus ojos de golpe, lo primero que vio fue al moyashi con una sonrisa deshaciéndose de sus pantalones dejando expuesta su entrepierna.

- M-moyashi- estaba aún medio dormido - ¿Qué demonios haces?

- Calla y disfruta - dijo el albino acercando su rostro al miembro de Kanda y dándole una lamida.

La cadera de Kanda dio un salto, no podía creer lo que estaba pasando. Al parecer, el moyashi sólo se había estado haciendo el difícil anoche. Particularmente no era su tipo, ni tampoco su primera opción, pero en ese momento su miembro entero ya estaba dentro de su boca.

Kanda sentía su lengua y la forma en que se abría su garganta, lo miraba a los ojos y le sonreía cuando lo sacaba para succionar la cabeza.

- ¿Te gusta? - dijo el moyashi frotándolo

- ¿Tu qué crees, moyashi? - Kanda quería más, pero no pensaba pedirlo - supongo que no te volverás a resistir como ayer ¿o también fingirás que no ha pasado?

- El tonto de Allen es demasiado mojigato con estas cosas, ya deberías darte cuenta que soy Neah - dijo con malicia.

Kanda le vio algo confundido pero entonces un gemido escapó de sus labios, no podía evitar admitir que la boca del moyashi se sentía muy bien.

- ¿Q-qué es lo que quieres decir con eso?

- No tienes que entenderlo del todo, disfruta.

Kanda quería entregarse al placer que le proporcionaba el albino pero entonces todo cambio cuando sintió un dedo posarse en una zona inesperada para él. De inmediato pataleo alejando al albino.

- ¡¿Qué demonios estás haciendo?! - gritó agitado.

Allen rió divertido.

- ¿Tú qué crees? - el moyashi trató de volver a acercarse.

- No me gusta - dijo Kanda con seriedad.

- Bueno, bueno, cuando lleguemos ahí veremos.

Kanda volvió a sentir la boca de Allen. Fue frotado, lamido, incluso mordido. Estaba verdaderamente sorprendido por las habilidades de Allen y por su actitud, incluso estaba acariciando otras partes de su cuerpo y no sólo se concentraba en su entrepierna. La velocidad aumentó, el moyashi parecía tener una intención clara. Kanda le avisó que se corría, pero Allen no se movió de ahí, se bebió todo e incluso siguió lamiendo.

- moyashi... - llamó Kanda para pararlo pues su miembro estaba muy sensible.

Abrió los ojos y vio la expresión asustada de Allen.

- ¿Q-que estoy haciendo? - Allen se apartó de Kanda.

- Como si no lo supieras - Allen lo vio horrorizado sintiendo el extraño sabor en su boca, el miembro de Kanda ahí expuesto frente a él, evidentemente húmedo, mientras sentía una erección en su pantalón.

- No puede ser - repitió en shock - Yo estaba sacando la basura ¿c-cuándo volví al apartamento? - Allen se agarró el cabello con desesperación. Kanda no entendía lo que ocurría con el moyashi, primero insistía en mamársela y ahora actuaba como una mocosa puritana.

"Allen es demasiado mojigato con estas cosas"

Recordó las palabras de Allen, no de Neah...

Kanda vio al albino correr dentro del baño y al mismo tiempo a Golem salir de ahí.


NOTAS:

Bueno, tomen un poco de cochinadas jajajaja. Sexo casual, muy casual, tan casual que Allen no se enteró. Saludos a todos los que leen este fic y abrazos en especial para los que comentan.