Cat Fight: Conviviendo con el enemigo

Por Katou Yuu

ADVERTENCIAS: AU, YAOI, YULLEN, discurso anti-carne.

DISLAIMER: D. Gray –man le pertenece a Katsura Hoshino.


La charla se desvió a Lenalee y la noche de viernes que Lavi había pasado con ella. El teléfono de Lavi sonó y por su cara, Allen supo de inmediato que era la susodicha.

Tanto Kanda como Lavi parecían bastante románticos y sólo comparándose con ellos logró darse cuenta de que jamás se había enamorado. Sólo se concentraba en trabajar y comer, en realidad no había encontrado nada como lo que ellos sentían. Tal vez debía salir más, quién sabe.

- Allen, Lena me dio un número - Lavi le entregó un papel - dijo que el Dr. Reever es bueno y que te podrá ayudar. También te manda saludos.

- Gracias.

- Pero hay que tener cuidado, es amigo de Komui.

Allen tragó saliva pensando si era buena idea.

-Trataré - guardó el papel en su bolsillo. Tendría que pedirle a Link la tarde libre para ir consulta, le daba algo de miedo de cierta manera. - Lavi ¿y si me dicen que tengo que ir a un manicomio?

-No creo que sea tan grave... - Lavi no estaba seguro de qué decirle, Allen parecía inquieto - Mientras no seas peligroso para la sociedad, supongo - a Allen no le calmo para nada.

- Creo que iré a dar una vuelta, necesito tomar algo de aire - camino hasta la puerta, esperaba no encontrarse con Komui, de seguro le habría puesto precio a su cuello, se sentó en las escaleras del portal esperando olvidarse de todo por un momento.

- ¡Oye! - escucho una voz conocida, alzo la mirada viendo a al pequeño Timothy en sus patines - ¿Por qué esa cara tan larga? El chino no se molesto por lo de su habitación ¿verdad?

- sí, se molestó- dijo Allen. Ya se había olvidado del incidente.

- el chino no aguanta nada.- Timothy se sentó en la entrada

- No he visto a la señorita Emilia - dijo Allen - ¿está bien?

- tiene exámenes... los odio, se pone en modo adulto. Oye ¿el chino tiene novia? –

- ¿para qué quieres saber?

- Emilia quería saber, le dije que preguntara pero no quiso. No veo el problema. - Timothy se quitó un patín y buscó unas monedas que se había guardado.

- pues no sé, creo que no

- voy por un helado ¿quieres uno?

- ¿Ah? - dudó por un momento.

- No lo pienses mucho esta oferta no estará todo el día.

Allen sonrió

- Está bien.

- ¿Que sabor quieres?

- Uhmm fresa - Timothy sonrió y entonces dijo que iba enseguida.

No pasó mucho tiempo para que el niño llegara con dos paletas, le entregó a Allen la suya y se sentó a su lado a degustarla totalmente feliz.

- Esto sabe mejor que las galletas de Emilia, a que sí - dijo Timothy dándole un mordisco a su paleta.

El lunes por la mañana, Allen llamó al número que Lavi le había dado. Había hecho una cita para la tarde y se había ido a trabajar. Todo el fin de semana, Kanda lo pasó moviéndose de un lugar a otro con Alma. No lo había querido molestar, ya tenía suficiente con preparar esa boda desde la friendzone. Cuando le pidió permiso a Link para salir temprano, su jefe pareció preocupado, de inmediato le dijo que sí.

Llegó al consultorio y se sentó en el sofá hasta que la señorita de la recepción le preguntó por su cita. Le dijo que ya había llamado para pautar la cita a su nombre, ella rápidamente lo verifico y le dijo que enseguida seria llamado. Vio algunas personas sentadas en la sala de espera, no parecían estar locos ni nada parecido, eran personas comunes y corrientes a sus ojos, aunque había escuchado algunas veces que "los locos se ven más normales que cualquier otra persona". Pero él no estaba loco ¿o sí?

La llamada de la secretaria lo saco de sus precipitados pensamientos, lentamente avanzó al interior del consultorio. Tenía unos bonitos colores pasteles que le hicieron tranquilizarse un poco.

- Adelante- escucho la voz del doctor Reever, quien se levanto desde su escritorio para extenderle la mano - Soy el Dr. Reever, Lenalee me comento sobre ti.

- Soy Allen Walker, un placer - le estrecho la mano. El hombre lucia bastante calmado contrario a lo raro que era Komui.

- Toma asiento y cuéntame ¿qué trae por aquí, Allen?

Allen le habló de las lagunas mentales y del comportamiento que lis demás decían que tenía. Le habló de Neah y de lo diferente que era.

- ¿desde cuándo ocurre esto? - preguntó Reever tomando nota para abrirle un expediente.

- Desde que era un niño - explicó Allen

-¿hubo algún cambio? ¿Algún accidente, alguna pérdida o algún evento importante?

- lo único importante ha sido la muerte de mi padre.

-Ya veo. ¿Cómo ocurrió? -

-Fue un 25 de diciembre, era mi cumpleaños número 12 – Allen trató de hacer un resumen de lo ocurrido para no tener que lidiar con el sentimientos de tristeza - estábamos dando un paseo cuando... no vi que el semáforo estaba en rojo, un auto venia a toda velocidad hacia mí y él no dudo en apartarme del camino, el recibió el impacto por mí y murió.

-Dime Allen después del accidente ¿quién quedo a cargo de ti?

-Una conocida de mi padre cuido de mí.

-Ya veo, como fue la convivencia con ella.

-Fue algo difícil, era algo estricta- dijo esbozando una sonrisa - pero no me puedo quejar, fue muy buena conmigo.

-Durante ese tiempo ¿notaste algún cambio? ¿Sabes si esa fue la temporada en que "Neah" comenzó a aparecer?

- hasta hace unas semanas no había escuchado su nombre, pero he perdido incluso días enteros desde la secundaria. No pensé que fuera grave, ocurría cuando los chicos de la escuela me metían en una pelea así que pensé que un golpe me hacía perder la memoria.

- Necesito hablar con Neah, debemos descubrir qué es lo que lo trae, pero si aparece antes, debes hacer que alguien te comunique conmigo o te traiga aquí

-¿Hablar con él?- pregunto algo temeroso.

-Sí, debo hacerlo quizá pueda darme respuestas más certeras.- Allen bajo la cabeza.

-¿No quieres que hable con él?

-No es eso, me da miedo de que me termine odiando por su culpa o haga algo indebido.

-Tranquilo Allen yo estoy aquí para ayudarte pase lo que pase - aquellas palabras le devolvieron el ánimo. Allen se despidió del Dr. Reever con tranquilidad y se marchó al apartamento.

Llegó y vio a Kanda en el sofá, estaba perdido viendo una tarjeta.

-Vaya, no esperaba que estuvieras temprano en casa.

-Lo mismo para ti.

-Fui a la consulta con el Dr. Reever. Eso es...

-La invitación a la boda...

Allen se sentó en el sofá.

-sé que no es el momento, pero tengo que pedirte un favor antes que Neah vuelva a aparecer - dijo Allen mirando a Kanda a los ojos - cuando Neah venga, tienes que llevarme con el Dr. Reever, me ha pedido hablar con él para tratar de resolver todo esto.

- ¿tengo que llevar a ese loco?

- sé que no es tu problema, pero es necesario, te daré la dirección y teléfono - dijo Allen en un tono tan serio que Kanda se sorprendió.

Kanda miró al moyashi un momento, luego miró la invitación de la boda.

- lo haré, si tú me haces otro favor - dijo Kanda.

- ¿de qué se trata? - preguntó Allen, sabía que no iba a ser tan sencillo.

-La boda de Alma es en dos semanas - al albino no le comenzó a gustar la dirección que iba tomando -Irás conmigo, ese es el trato.

- E-espera ¿por qué yo? No creo estar invitado.

- Puedo llevar acompañante - dijo señalando la tarjeta y Allen palideció.

Al parecer Kanda no quería estar solo en ese lugar, iba a ser duro para él, aunque no estaba seguro de que el fuera la mejor opción de apoyo moral.

- Está bien –dijo Allen suspirando – Pero dos semanas es muy pronto ¿cómo hicieron todo tan rápido?

-Ese tipo se encargó de lo que faltaba en tiempo record - dijo Kanda con sorna.

- parece que tiene muchas ganas de casarse - dijo Allen sin pensar

- tienes que buscar un traje… y peinarte - dijo Kanda mirándolo de pies a cabeza

- de a cuerdo, pero no se te olvide tu parte.

Kanda asintió, recibió el número y dirección del doctor, los anotó en el móvil e incluso preguntó si podía amarrar a Neah.

Allen fue a su habitación, se dio cuenta que iría a una boda con Kanda y recordó lo que Lavi había dicho. Tal vez Kanda no tenía muchas opciones pero lo iba a llevar a él, por lo menos parecía que ya le agradaba su compañía

Durante los días siguientes Neah no dio señales de vida. Kanda parecía alerta aunque Allen le explico que pocas eran las veces que solía aparecer.

- ¿Pueden pasar meses sin que salga? Dudo que sigas viviendo aquí cuando ocurra.- dijo en broma y Allen frunció el ceño recordando que Kanda aspiraba quedarse con el apartamento.

-Pensé que eso ya estaba superado.

-Pues no estoy seguro de querer vivir con un loco.

-¡No estoy loco Bakanda! - chilló Allen y buscó los platos para darle de comer a Tim y a Golem.

Tim había llegado a devorar su comida pero Allen noto que Golem se había quedado en la alfombra, probó a llamarle de nuevo pero no obtuvo resultado, algo preocupado le acercó el plato y Golem sólo observó sin moverse un centímetro.

-Oye Kanda no crees que Golem lleva días actuando raro.

Lo llamó, pero sólo lo miró y siguió tirado.

- ¿Tengo que llevarlo al veterinario? - dijo Kanda tomando al gato y subiéndolo al sofá, ambos bostezaron y se extendieron.

- O tal vez salió a ti y sólo tiene pereza - dijo Allen levantando los platos de Kanda que estaban en el fregadero.

Allen estaba sacando las cosas del refrigerador para hacerse la comida, pero Kanda se levantó como resorte, fue a la cocina y volvió a meter la charola de carne que estaba dispuesto a devorar.

- ¡Hey! - dijo Allen tratando de darle un manazo.

- Yo haré la cena, así dejarás de pensar que soy un perezoso.

- sólo tienes que lavar los platos - dijo Allen tratando de abrir el refrigerador.

- prefiero hacer la cena - dijo Kanda sonriendo al notar la cara de molestia de Allen.

- Como sea, esa carne me la tengo que comer o se echara a perder - Kanda lo ignoró.

Aun le sorprendía que Kanda hubiera comido carne, se preguntaba si no le había gustado nada la vez que la comió por Alma.

- Tanto te desagrada la carne - Kanda le dirigió una mirada asesina -¿No te llegó a gustar ni un poquito?

- Sabe horrible, no me hagas querer patearte el trasero, Moyashi - Allen rodó la mirada mirando de reojo el refrigerador donde su carne lo esperaba...

Kanda terminó de preparar un salteado de vegetales y algo de arroz, parecía que Kanda trataba de luchar contra su vicio de los fideos procesados.

Comían cuando Tim trató de acercarse a Golem y este se había erizado como si fuera a atacarle, casi se atragantan por a sorpresa.

- Tal vez está en celo - dijo Kanda suspirando. No había considerando que las cosas se podrían poner violentas con dos gatos machos en el mismo territorio.

- tendrás que castrarlo - dijo Allen estremeciéndose

- mejor castra al tuyo - dijo Kanda

- Es horrible... pero hay que ser responsables - dijo Allen comiendo un bocado.

Kanda seguía impresionándolo en cuanto a comida. Por un momento no extrañó la carne, todo sabía tan bien que no se necesitaba y eso en realidad era un logro.

- Pensé que morirías si no tenías carne - dijo Kanda con una expresión de triunfo, había estado observando la cara de gozo de Allen.

- sí, le falta carne - dijo Allen fanfarroneando

- ¿no has pensado en volverte vegetariano?

-Para nada, me gustan los vegetales pero saben mejor acompañando un buen corte de carne - Kanda rodo los ojos.

-Se nota que eres un inconsciente- Allen ignoró su queja no quería iniciar una discusión.

-Oye ¿tú ya tienes tu traje?

- Tendré que ver unos después de que lleve a Golem al veterinario. Tú eres quien debe darse prisa, no te atrevas a presentarte con un estropajo.

-¡Claro que no! Tendré que preguntarle a mi jefe donde alquilar, no estoy acostumbrado a ir a esa clase de eventos.

- Tuve que dar muchas vueltas por las tiendas para la boda, podríamos ir juntos - dijo Kanda mirando su plato tratando de evitar la mirada de Allen. Su palabras eran pausadas y dudosas -... y así podría asegurarme de que no escojas algo deplorable - dijo sin poder resistir la tensión que sentía al estar invitando a alguien.

- Tú me invitaste, tendrás que lidiar con mis gustos. - Allen dio su último bocado con aire de suficiencia.

- como quieras, viste un saco de papas si te da la gana - Kanda se levantó y comenzó a lavar los platos.

No tenía mucha paciencia y el moyashi no se lo ponía fácil.

- Pues gracias por la idea, iré al mercado - dijo Allen para irse a su habitación.

Así terminaban las cosas entre ellos, en discusión. Lavi no podía estar más alejado de la realidad pensó. Aunque ahora que lo pensaba si Kanda comenzaba a actuar romántico con él, si en dado caso le gustara, le resultaría una visión aterradora.

Al día siguiente Kanda salió temprano metió a Golem en una pequeña jaula para llevarlo al veterinario, Tim parecía preocupado, rodeaba la transportadora y se colgaba de la pierna de Kanda como si le rogara que no se llevara a su amigo. Esperaba que no fuera algo grave y sólo problemas de actitud de su gato.

"Su gata está embarazada", dijo el veterinario.


NOTAS:

Noticias inesperadas. Al parecer hay romance en esa casa, apasionado y jarioso, tal vez Allen y Kanda no se llevan bien, pero sus gatos sí ;D.