Cat Fight: conviviendo con el enemigo
Por Katou Yuu
ADVERTENCIAS: Yullen, yaoi, juventud y desolación.
DISCLAIMER: D. Gray –man pertenece a Katsura Hoshino.
Allen quiso por un momento zafarse pero termino dándole igual. Al parecer este chico era todo un conquistador.
Llegaron a un bar algo lujoso, Tyki le dijo que solía frecuentar el sitio con algunos amigos y así parecía, el barman le había saludado amablemente ofreciéndole un trago habitual. Era más de la cerveza barata como Kanda solía decirle, aun así acepto, no estaba mal, era algo dulce y agradable.
-Y dime Allen ¿a qué te dedicas?
-Soy asistente administrativo, nada emocionante la verdad ¿y tú?
-Ayudo a mi padre con algunos negocios.
- ya veo - dijo Allen tomando un trago de su bebida.
Tyki lo observó y sonrió.
- ¿hice algo mal? creo que estás incómodo -
La verdad es que la emoción de que alguien lo invitara a salir había nublado por completo el hecho de que no conocía al chico.
- no vengo a lugares así
-Si te molesta podemos ir a otro sitio.
-No, está bien, sólo no estoy muy acostumbrado - dio un trago y vacio su copa.
Tyki decidió seguir adelante para conocerse.
-Espero que el gato no te esté dando problemas.
-Para nada Tim es muy tranquilo y educado pero...
-¿Pero?
-Pues se ha liado con el gato de Kanda, mi compañero de habitación. Resulta que era hembra y...
-Oh ya veo.
-Es culpa de ese estúpido Bakanda - su voz comenzó a sonar arrastrada, el alcohol hacia lo suyo.
Tyki pidió otros tragos al barman.
- No le digas a Road o te pedirá un gato.
- de acuerdo. De todas maneras Kanda no se lo daría.
- hablas mucho de tu compañero - dijo Tyki acercándole el nuevo vaso - ¿te gusta?
Allen tomó un trago largo.
- ¡claro que no!
Tyki se acercó y besó a Allen en la mejilla. Allen se tocó la mejilla algo avergonzado.
- Entonces olvídate de él, no es relevante - trato de besar sus labios pero lo esquivó -¿Eso es un no?
-no es eso, sólo es complicado -se tomo el trago hasta el fondo.
-¿Tan complicado que no me puedes tomar en serio?
-no quería decir eso.
- entonces relájate, es sólo un beso, si no te gusta... - Tyki acarició su mejilla y dejó ir su mano hasta la nuca de Allen - dímelo.
Allen había tomado demasiado rápido por los nervios. Los labios de Tyki se juntaron con los suyos. No lo apartó, tenía razón, sólo era un beso, no era como si no pudiera arrepentirse si no le gustaba. Abrió la boca y dejó entrar a Tykik, la mano en su nuca se sentía cálida y el beso no estaba mal.
Se separaron. No sabía si era por el alcohol, pero Tyki le parecía muy apuesto. Su cabello tenía ondas y tenía un pequeño lunar bajo el ojo.
- ¿y bien?
- no sé, estoy mareado.
Tyki sonrió acariciando su mejilla, le beso de nuevo y entonces no se esperaba que Allen mordiera su labio inferior, fue algo doloroso. Tyki se separo de inmediato.
-¿No te gustó?-pregunto el albino con una sonrisa.
Tyki se limpió un pequeño rastro de sangre que le había dejado.
-Veo que te gusta jugar algo rudo.
-¿Eh? -Allen tuvo un momento de lucidez, vio a Tyki algo confundido -No entiendo.
-Me mordiste pero supongo que no andas en tus cinco sentidos.
-Eso creo, lo siento -trató de disculparse, no sabía en qué momento había hecho eso ¿era culpa de Neah? miró su copa vacía, podría echarle de momento la culpa al alcohol.
-Creo que no siento bien-dijo Allen rápidamente.
- te llevaré a tu casa - dijo Tyki y lo tomó de la mano. Regresaron al edificio, algo decepcionados por lo corto de la cita, sin embargo, Tyki no paró de hacer avances. Jugaba con la mano de Allen y paraba para besar su mejilla o le pedía permiso para besar sus labios. También si miraba algo más de tres segundos, Tyki se ofrecía a comprarlo, fuera un hot dog o sólo algo en un escaparate. Allen estaba confundido, no estaba acostumbrado a ese nivel de atención. Llegaron al edificio pero Tyki se quedó con él en la puerta. Todos los besos del camino los habían sumido en un extraño ambiente. Kanda había escuchado risas en la puerta, se asomó por la mirilla.
Al ver tal espectáculo en su puerta apretó sus dientes haciéndolos crujir, no se había dado cuenta pero ya tenía abierta la puerta, Allen y Tyki se separaron.
-K-Kanda - dijo Allen algo mareado trato de apoyarse en Tyki pero Kanda lo tomo del brazo apartándolo de él.
-No hace falta ser tan brusco -dijo Tyki.
Kanda le dirigió una mirada asesina.
-¿A qué viene eso? ¿No crees que es de mal gusto? Estábamos a mitad de algo importante.
Kanda comenzaba a perder la paciencia y Allen trataba de zafarse torpemente.
Kanda se dio cuenta de lo extraño que se estaba comportando. Apretó los puños.
- ¡suéltame bakanda!- dijo Allen. Kanda lo jaló y obligó a entrar al apartamento. Le cerró la puerta en la cara a Tyki.
- ¡¿qué te pasa moyashi?!
- ¿qué te pasa a ti? - dijo ofendido - ¿por qué te comportas así? Estaba en una cita.
- ¿era una cita? - dijo muy serio y enojado.
- sí. - Allen se apoyó en la pared para no caerse.
- y lo dejaste besarte.
- sí.
- Tsk.
- No entiendo cuál es tu molestia frunció el ceño
- ¡No actúes como si tuviéramos algo!
- ¡Bien! - dijo Kanda apretando sus puños - ¡Anda, vete con ese tipo entonces! así podré quedarme con el apartamento.
- ¡Realmente eres insoportable! ¡Bakanda! ¡no es mi culpa que no tengas una cita o que no te hayas acostado con nadie en meses así que no trates de arruinarme la vida!
Se estaba comportando como un idiota. Allen tenía razón, no eran nada y no sabía por qué actuaba así. Lo dejó en la sala y se fue a su habitación. Estaba tan molesto y frustrado por las palabras de Allen que, por primera vez en semanas, azotó su puerta varias veces. Allen lo miró irse. Se sentó en el sofá pensando en la forma en que Tyki lo había tratado y lo bien que lo había hecho sentir. Kanda no era así de cortes ni por asomo. Kanda se sentó en su cama. No se sentía bien. Su cabeza se sentía como si hubiese tenido un gran desengaño. Y era razonable. Neah era el que lo había besado, y el que había tenido sexo oral con él, era una conexión tan superficial que no contaba. Por un momento había creído que Allen entendía que le gustaba y que tal vez lo correspondía, pero era demasiado bueno para ser verdad.
Al día siguiente se levantó sintiendo su cabeza retumbar, se arrastró a la cocina por un vaso de agua, vio de reojo el pasillo, Kanda debía estar encerrado aún en su habitación, sintió que su cabeza punzaba nuevamente y trató de ignorarlo. Suficiente tenía con la resaca.
Ahora que lo pensaba ¿cómo se habría tomado Tyki lo de anoche? ¿creería que Kanda y el tenían algo? esperaba que no lo hubiese malinterpretado, Kanda era un tonto egoísta, era lo que pensaba.
- ¡Uy! Allen, te ves terrible - escuchó la voz de Lavi desde la ventana.
- Lavi... ahora no, tengo algo de resaca.
- Eso lo explica todo, espera ¡¿estuviste bebiendo y no me invitaste?! - casi se sale por el marco de la ventana,
- Pues... no era una reunión de amigos... era una cita... creo.
- ¿Una cita? ¿Con quien? ¿Con Kanda?
- claro que no - dijo con cara de cansancio - con el hijo del presidente de la junta.
- ¿hablas en serio? No pensé que tuvieras esos gustos, es prácticamente un niño - dijo Lavi muy inquieto
- ¿de qué hablas? Yo salí con Tyki - dijo jalando una silla y sentándose apoyado en el marco.
- pues de ese chico es de quien hablo, cumplió 18 hace unos meses.
- estás bromeando.
- no, lo juro... Dios no me digas que se la chupaste o algo así. Ya no es un delito pero...
- ¡claro que no! - Allen se masajeó las sienes, ya sabía que era demasiado bueno para ser verdad. Tyki se veía mucho mayor e incluso aguantaba bien el alcohol. ¿Cómo no se había dado cuenta?
Se comenzó a golpear suavemente la cabeza con el mesón de la cocina
- Mátame.
Allen sentía que podía escuchar la voz de Kanda en su cabeza burlándose de él.
- Tampoco te pongas así Allen, ese chico es todo un conquistador.
- ¿Sólo quería pasar el rato? rayos.
- No te culpo, no aparenta la edad que tiene.
- Quiero morir.
- Al menos no hiciste nada con él- preguntó Lavi tratando de alentar un poco a Allen.
- Solo bebimos... y nos besamos...
- ¡Jo! bueno no llegaron a mucho.
- Pues no, Kanda se puso como idiota anoche - aunque Allen no sabía si estar agradecido ahora para no sentirse como un pervertido.
- ¿besa bien? - preguntó Lavi tratando de susurrar aunque obviamente tenía que elevar el volumen si quería llegar al otro lado del patio.
Allen sólo asintió y volvió a darse contra la mesa. Lavi rió.
- bueno, supongo que este incidente ha sacado a flote algunas verdades entre Kanda y tú. ¿Por qué se molestaría si no le importas?
- Pues... porque esta celoso de mi. No ha salido con alguien en meses y bueno... ya sabes lo que pasa con "esa persona"
- Pues yo creo que Yuu está celoso y sabes a lo que me refiero.
- Tu no te cansarás hasta vernos salir juntos.
- Pues yo lo veo claro - Lavi se encogió de hombros - ¿Por qué no le das una oportunidad?
- ¿No has visto lo orgulloso y egoísta que es? - Allen soltó un suspiro.
- Bueno, pero igualmente no te sugeriría andar con Tyki - dijo Lavi con una sonrisa.
Allen se echó en la silla nuevamente, vio a los gatos maullar por comida y tuvo que moverse para atenderlos. Kanda se había levantado más tarde lo usual, la expresión en su rostro daba por sentado que nadie debía entrometerse en su camino.
El día de la boda llegó inevitablemente y no había tenido oportunidad para cruzar palabra con Kanda que no fuera lo normal.
Por la mañana del día fatal, habían desayunado en la misma mesa. A Kanda se le arremolinaba la vergüenza en el estómago cada vez que veía a Allen, pero deseaba actuar normal y aunque le costaba horrores dar bocados, se quedó en su silla. Esa mañana había cocinado, pero Allen no tocó su comida. Estaba desayunando huevos. No podía ser una época peor para sufrir un desengaño amoroso. Al ver cómo iban las cosas con Allen, se olvidó de Alma varias veces. Pero ahora no tenía la distracción de las peleas con el moyashi. Neah tampoco aparecía. Se dio una ducha y comenzó a alistarse para la boda, como "damo de honor" "padrino" y amigo, debía llegar antes para darle su apoyo a Alma.
Allen había permanecido un buen rato en su habitación, Kanda estaba algo inquieto, sentía un horrible vacío en el estómago.
Aun le impresionaba que el Moyashi le fuera a acompañar, ya ni había estado seguro de que lo haría pero el albino solo había dicho esa tontería de "yo cumplo con mi palabra Bakanda"
-Oye Moyashi apresúrate - tocó su puerta al ver la hora.
-¡Ya voy!
-Si no sabes cómo ponerte un saco de patatas me hubieras dicho.
-¡Claro que se! -Allen abrió la puerta dejando perplejo a Kanda.
Lo miró de pies a cabeza, tragó duro y miró su reloj.
- tenemos que salir ya - dijo y se adelantó.
Allen vio a Kanda caminar. El traje de la bolsa se veía mucho mejor puesto en él. Tenía que admitir que ese traje lo hacía lucir mucho más serio y elegante que de costumbre.
Kanda había visto a Allen en su habitual ropa que decía "no pongo interés en mi apariencia" por tanto tiempo que verlo con un traje le tenía con el corazón en la mano. Sin embargo, debía dejar volar la idea de acercarse a Allen, o cualquier idea romántica en general.
Ya no tenía muchas ganas de que Allen estuviera en la boda, ya no era un apoyo, al contrario, lo estaba matando que ni Alma ni él le dieran oportunidad.
NOTAS:
Este capítulo ha tardado un poco, pero les aseguro, que como en otras ocasiones, el fic no se quedará incompleto. Así que no teman por eso… mejor teman por los terribles finales que estoy pensando para esto muajajaja. Besos y abrazos a todos los que dejan comentarios ;D.
