Cat Fight: conviviendo con el enemigo
Por Katou Yuu
ADVERTENCIAS: Yullen, yaoi, celebración, rape con amor(?)
DISCLAIMER: D. Gray –man pertenece a Katsura Hoshino.
Quizás si estaba siendo egoísta al arrastrar al Moyashi con el pero ya era demasiado tarde, ambos estaban en un taxi rumbo a la boda de Alma.
Llegaron al registro civil. Kanda pudo ver al abuelo de Alma entre los invitados, y otras personas que suponía que eran familiares del sujeto con el que contraería matrimonio.
Y allí estaba la persona que menos quería ver, el novio, este vio a Kanda y se decidió acercar. Allen pudo notar cierta tensión en Kanda le susurro que se calmara.
-¡Kanda! Qué bueno que has llegado, casi se me había olvidado aquí están los anillos-le entrego disimuladamente una cajita negra. Kanda no podía hablar parecía que su voz se había quedado en el apartamento.
-Ah una cara nueva, supongo que eres su acompañante, soy Edgar Chang - le extendió su mano amablemente a Allen. No pudo evitar pensar en que era tan amable y carismático como Alma, aunque ese hombre luciera un poco mayor.
-Soy Allen Walker, gracias por permitirme estar aquí.
-No es nada, mientras más gente mejor.
Todos se quedaron callados pues el juez llegó seguido de Alma. No era una boda tradicional que tenía la marcha nupcial, pero en el jardín donde sería la fiesta, habían colocado un lugar para que el juez los casara e hicieran sus votos.
Kanda mandó a Allen a sentarse y guardarle lugar. Tenía que ir por Alma.
Allen observó la decoración, a los invitados y al novio de Alma. Lavi estaría encantado de ver todos los extraños y curiosos personajes que había regados por el lugar.
Por un lado, apareció Kanda acompañando a Alma, lo dejó avanzar hasta su prometido y se colocó a su lado para esperar el momento de los anillos y para firmar como testigo.
Allen lo observaba, parecía serio, se veía enfermo. Miraba a Alma insistente. Como si tratara de verlo tanto como pudiese. Lo lamentó por él, tenía mucho valor para haber llegado hasta ese punto y tener primera final en todo el show.
La ceremonia concluyo con el "acepto" por parte de ambas partes y como no podía faltar un beso para sellar el contrato.
Los invitados aplaudieron emocionados, Allen apenas movió las manos pues estaba más preocupado del estado de ánimo de Kanda en ese instante.
Todos se transportaron en caravana para llegar al salón de fiesta. Kanda parecía muerto por dentro durante el resto del viaje.
Allen quedo impresionado con la pomposa decoración, les había tocado asiento justo en la mesa de loa novios y familiares más cercanos.
-¿Kanda no quieres algo de agua?
-Estoy bien- se acomodo algunos mechones de cabello que comenzaban a molestarle.
Los novios pasaron por cada mesa para saludar a sus invitados. Vio a Kanda suspirar y mientras veía que la ronda los llevaría a ser la última mesa por ser los más cercanos. Allen se aflojó un poco el cuello de la camisa. No sabía donde poner sus manos, algunos invitados que iban de aquí a allá saludaban a Kanda y él no sabía muy bien qué hacer así que sólo se presentaba y seguía mirando a su alrededor.
- No tienes que quedarte, si estás incómodo, puedes irte cuando quieras.
- ¿Me estás echando? - dijo Allen algo ofendido, estaba enfundado en un traje por su culpa y ahora lo corría.
- Ya cumpliste con tu palabra, puedo lidiar con esto. No quiero interferir con tus citas. - dijo Kanda, se veía bastante cansado a pesar de llevar sólo unas horas en esa fiesta y parecía incluso derrotado y no con las mismas ganas de pelear con él.
Allen desvió la mirada por un momento.
- No estás interfiriendo con nada...- dijo apenas audible pero Kanda le escuchó.
-¿Qué ya terminaste con el vecino? - dijo algo fastidiado.
- No lo sé... es complicado, no es mala persona pero... prefiero hacer que nada sucedió, me siento como un pervertido - Allen quería ahora esconderse bajo el mantel de la mesa.
- Estas demasiado extraño Moyashi.
- Tu tampoco actúas muy normal, ¿sabes?
Su breve conversación se cortó cuando los novios llegaron saludando a todos en la mesa, Allen vio a Kanda abrazar a Alma, Allen sentía por alguna razón una punzada en su corazón.
Alma se acercó a saludarle y el amablemente le felicitó por su boda.
- No pensé que Yuu te traería, supongo que se llevan muy bien - Kanda desvió la mirada.
- S-si, algo así.
-Es mi pareja - dijo Kanda y Allen se quedó petrificado.
Alma sonrió al instante.
- ¡Al fin! - dijo y abrazó a Allen con todas sus fuerzas - Yuu no ha tenido novio en años! Por favor cuídalo.
- Bueno es que yo... - Allen trató de explicarse, pero Kanda le tomó la mano y la apretó ligeramente como pidiendo que le siguiera la corriente.
- Alma estaba preocupado por ti - dijo Edgar a Kanda - Eres su mejor amigo y pensaba que te dejaría solo.
- Felicidades Yuu - dijo Alma y volvió a abrazar a Kanda.
- No seas tonto, yo soy el que tiene que felicitarte. Alma le sonrió y besó su mejilla. Los novios tuvieron que ir a su mesa pues la cena iba a comenzar. Allen y Kanda volvieron a sentarse.
- Gracias - dijo Kanda mirando el arreglo de la mesa como si fuera lo más interesante del mundo.- ¿Por eso me invitaste? Me lo hubieras dicho desde en principio.
-Tuve un ataque de pánico, ¿qué querías que hiciera? - Kanda evitaba mirarlo.
-Ah, ya no importa, entonces me dejaras comer carne sin quejarte-Kanda lo miro con sorpresa.
-Pensé que me golpearías-bromeó.
-Eso iba a hacer, agradece que estemos en una boda-Kanda no pudo evitar sonreír.
-Gracias-Allen se quedó perplejo, Kanda le había sonreído, pero no era una sonrisa burlona o forzada, era sincera, sintió algo dar un brinco en su interior.
La cena comenzó, algunas palabras por parte de los novios y familiares para el brindis, Allen había estado maravillado con la comida sin darse cuenta había probado cada uno de los platillos.
Incluso la comida de Kanda que era vegetariana. Supuso que era una de las ventajas de ser el amigo de uno de los novios. Allen había pedido probarla y Kanda había accedido de inmediato. Supuso que era porque quería convertirlo a su fe. Los meseros sirvieron todo tipo de bebidas y ya se veía a algunos invitados riendo escandalosamente. Allen sólo había tomado una copa de vino en el brindis, Kanda llevaba un par. Antes del pastel, los novios abrieron la pista y varias parejas se les unieron. Alma le hizo señas a Kanda, pero el se negó a bailar así que el novio tuvo que ir y sacarlo de la mesa.
- ¿Allen no baila? - dijo Alma tomando las manos de Kanda cuando estuvieron en la pista. Se encogió de hombros - Desde ese día en tu casa lo supe, se miraban de otra forma y por como hablabas de él supe que se gustaban.
- ¿Eres psíquico? Deja de inventar cosas - dijo Kanda casi a punto de decir que la verdad era que el Moyashi sólo le hacía un favor
.- No deja de verte - dijo Alma en su oído y lo hizo dar la vuelta en un paso para encontrar la mirada de Allen.
Kanda evitaba mirar a Allen, se sentía algo raro, su mirada apenas se cruzo con el podía ver como lo esquivaba, ese tonto Moyashi conocía sus sentimientos por Alma, no sabía que podría estar cruzando su cabeza en esos instantes.
- ¿Por qué no le vas a buscar? - le susurró Alma con una sonrisa cómplice.
- ¿De qué hablas?
- De Allen - Kanda apretó sus labios, una parte de él no quería soltar a Alma porque sabía que quizás seria la ultima vez podría hacerlo pero una parte suya quería ir allí y hacer lo que Alma decía, aquella parte suya fue más fuerte y se vio separándose de Alma para ir por el albino que estaba tomando despreocupadamente una copa de vino.
- Vaya no sabía que supieras bailar - bromeó Allen al verle acercarse. Kanda extendió su mano despreocupadamente y Allen la miró como si fuera lo más extraño que hubiera visto en su vida - Quieres vino? - señaló su copa.
- Quiero que vengas conmigo, allí.
- N-no... sé bailar - dijo Allen nervioso.
-Yo te llevo - dijo Kanda moviendo su mano para insistir.
Allen dudó, le daba vergüenza levantarse y tratar de moverse, no tenía ritmo. Kanda retiró su mano. Se estaba muriendo de pena. Ese día parecía lo peor, Alma le hacía señas desde lejos como alentándolo a que le insistiera pero hasta el creía que Allen ya le estaba haciendo demasiados favores.
- Olvídalo - Kanda volteó, quiso regresar con Alma pero su esposo ya lo había tomado de nuevo.
Allen se levantó rápidamente y le tomó la mano a Kanda.
- No te podrás quejar si termino pisándote - Allen jaló a Kanda a la pista.
Allen se había dado cuenta, al ver a Kanda con la mano extendida, que la razón por la que le había pedido que fuera con él a la boda era porque necesitaba apoyo en esa situación. Le sorprendía que tuviese ese voto de confianza, le alegraba.
Allen estaba algo nervioso, veía a todos lados disimuladamente pero Kanda le había tomado de la cintura captando su atención, le había susurrado que solo siguiera sus pasos.
Allen algo apenado solo se había dejado guiar, podía sentir la mirada de Kanda sobre él, inevitablemente hizo contacto visual con él, sintió sus mejillas sonrojarse, no pudo evitar pensar que quizás si le gustaba Kanda.
Kanda notaba cada una de las reacciones del albino, sonrió al ver que no le quitaba la mirada, le susurro al oído que dejara de babear, entonces sintió un pisotón.
-Lo siento, soy algo torpe - dijo Allen tratando de fingir inocencia pero la sonrisa en su rostro lo delataba.
- Sí, eso ya lo sé - dijo Kanda apretando su agarre. Allen torció la boca ante la burla. Bailaron una canción, tal vez dos, el DJ parecía estarlas enlazando pero eran bastante parecidas. Allen perdió el paso un par de veces pero se estaba divirtiendo. Kanda estaba concentrado en evitar los pisotones de Allen y en no bajar su mano de la cintura. Llegó el momento de cortar el pastel, volvieron a su mesa y esperaron.
- ¿Estás bien?- dijo Allen aun sin soltar la mano de Kanda mientras volvía a la mesa. Los novios estaban en su mesa, acaramelados.
- Mejor de lo que pensé. Allen supo, por la forma en que lo miraba, que se refería a él.
- Kanda, yo...
- Ya sé que es un favor. Tienes media vaca asegurada - dijo Kanda suspirando.
- No se trata de eso... - sus manos apretaron la tela de sus pantalones - Es que...
- ¿Qué? - Kanda le puso atención entonces los gritos efusivos de los invitados los distrajeron.
Alma le había embarrado algo de pastel a su ahora esposo mientras reía juguetonamente, Kanda no pudo evitar sonreír, no dejaba de ser el mismo.
Allen se había perdido viéndole, pensando que en cuanto podía ansiar Kanda quien compartiera la mesa con Alma.
- ¿Decías?
- No es nada, espero que haya suficiente espacio en el refrigerador, compraré una pierna entera!
Kanda sabía que el albino le había mentido, no era eso lo que pretendía decir pero no tenía intenciones de presionarlo ahora, el pastel estaba servido.
El resto de la fiesta pasó tranquilamente, Allen ya sentía que había bebido de mas dejándose llevar por el ambiente, incluso quiso bailar con Kanda nuevamente pero este se negó diciendo que no bailaría con un borracho, finalmente tuvo que decidir irse, había tenido suficiente por el resto del día
Kanda se despidió de Alma y lo abrazó largamente. Se verían antes de su partida, pero ahora Kanda sabía que podía dejarlo ir. Salió con Allen, caminaron por la calle. Era de madrugada, poco mas de las 4. Le tomó la mano, y sintió que se aprovechaba de la embriaguez de Allen. Buscaron un taxi y después de varias calles encontraron uno. Allen se quedó dormido en su hombro. Cuando llegaron a su apartamento, Allen preguntaba por el desayuno. - vete a dormir Moyashi - dijo Kanda empujándolo a su habitación- dónde está mi vaca? - Allen regresó a la cocina y abrió el refrigerador.- es una pena que ya seas "calabaza". Sabía que ese buen aspecto no dudaría - dijo Kanda cuando Allen se mojó la camisa con jugo y se quitó el saco para dejarla sobre la barra.
Kanda puso una mueca de desagrado ante el desastre que el Moyashi estaba haciendo, se acercó para quitarle el envase de jugo.
- Vete a dormir, Moyashi.
- No! quiero mi vaca, ¿donde la escondiste? - Kanda rodó los ojos - ¡Ya sé! la quieres para comértela en secreto...
- Ya quisieras. Vete a tu habitación, yo también quiero ir a dormir - dijo Kanda ya molesto por la actitud infantil de Allen.
- ¿Conmigo? - entonces aquella captó la atención de Kanda que buscaba aflojarse la corbata.
- Ya quisieras.
- ¿He? no eres tu el que lo deseas, Kanda Yuu.
Kanda sintió a Allen rodearle el pecho con los brazos.- Moyashi .. - pensó que se burlaba de él
- Hoy podrías tener suerte - dijo Allen subiendo las manos y quitándole la corbata él mismo.
- Ve a dormir - dijo Kanda tragando duro. Empujó a Allen ligeramente - Deja de jugar.
-Lo digo en serio - Allen comenzó a abrirse la camisa. Cuando todos los botones estuvieron abiertos, se acercó a Kanda y quiso abrir la de él.
Kanda le tomó de las muñecas impidiéndole continuar.
- Vete a dormir de una buena vez, no estoy para juegos - le soltó bruscamente y Allen no le dejó ir acercándosele, tomándole del cuello de la camisa.
- Ya te dije que no estoy jugando, Kanda.
- Estas borracho - Allen rió y le besó inesperadamente, Kanda trataba mantenerse cuerdo y no hacer una tontería, el Moyashi había mordido su labio para hacerle abrir la boca, fue algo descuidado de su parte, trató de dar un paso atrás pero Allen le hizo tambalearse y caer al suelo - Maldito Moyashi - masculló sintiendo el dolor en su espalda.
Allen solo reía y aprovechaba su pequeña ventana para colocarse encima de Kanda y desabrochar su camisa.
- ¿Qu-quien demonios eres? ¿eres Neah? - preguntó y las manos del albino se detuvieron.
- No te importó cuando te la chupé - dijo Neah con molestia- No sabía que eras tú.
-¿ Importa? Es el mismo cuerpo. Te puedes tirar al Moyashi - Allen frotó su trasero sobre la entrepierna de Kanda - y hacer como que no pasó nada. ¿No te gustaría? Por más que tratara de ver a Neah como otra persona, sólo seguía viendo al Moyashi, con el torso desnudo, con mirada provocativa y labios suaves. Cada vez que Neah se movía sobre él, menos ganas tenía de resistirse.
- Ves no es tan difícil - dijo acercándose nuevamente para besarle, Kanda no puso resistencia ante el beso, quería continuar, sentía a Allen hacer presión en su entrepierna que comenzaba a despertar. Allen se separó relamiendo sus labios ansioso.
De inmediato recordó lo que había ocurrido la ultima vez, Allen no parecía a gusto con lo que había hecho.
- Detente - dijo al ver que buscaba desabrochar sus pantalones.
- ¿Qué ocurre? ¿quieres ir a un lugar mas cómodo?
- No, quítate de encima.
- ¿Por qué? no parecías en desacuerdo hace un momento.
- Esto no es lo que quiere el Moyashi.
- ¿Ha? ¿Allen? yo soy la representación de los deseos de Allen - puso una mano en su pecho - No deberías preocuparte por eso.
- Pero no eres el Moyashi - Neah rió a carcajadas.
- ¿Crees que conoces a Allen? no sabes lo que el quiere, como se sentía hace un rato en esa fiesta.
Kanda se quedó callado, tenía demasiado en la cabeza. Por qué mentiría Neah? Tal vez Allen si quería esto, tal vez el había estado causando que ocultara sus sentimientos por lo que ocurría con Alma. Neah besó su cuello mientras abría su pantalón. Tomó la mano de Kanda y la puso alrededor de su erección. Kanda se quedó atontado. No podía creer que estuviera tocando Al Moyashi de esa manera.
-Alguien quiere hablar contigo- el pantalón de apretaba, estaba duro.
-¿En serio? - pregunto con un tono burlón -¿Quien?
Kanda no estaba seguro de darle información y decirle que se trataba se un doctor.
-Lo sabrás a su tiempo -Neah no parecía muy a gusto con esa respuesta -Solo necesito que me acompañes a un sitio.
-¿Pides una cita conmigo? - rió - ¿Que obtendré a cambio de acompañarte Kanda Yuu?
-Podemos continuar con lo que tanto quieres, no me resistiré-dijo esperando que eso fuera suficiente.
- O podría tener lo que quiero ahora y luego la cita - dijo Allen abriéndole el pantalón a Kanda.
- La cita primero - dijo Kanda con el pulso acelerado, Allen lo estaba tocando de nuevo, sin embargo se sentía muy diferente a la primera vez.
- Hazme venir - dijo Neah masajeando la erección de Kanda - e iré a donde quieras. Neah se acercó a besar a Kanda.
Kanda veía que no tenia mas opción, correspondió el beso y sus manos buscaron el cuerpo del albino, bajaron lentamente a su miembro, escuchó un gemido por parte de Neah quien parecía complacido con su labor. No podía evitar pensar en lo excitante de la visión frente a el, Kanda sentía su cuerpo reaccionar, sabía que no debía cruzar esa línea invisible entre ellos ahora mismo pero una parte suya le decía que estaba bien después se todo Allen lo deseaba ¿no es así?
Neah parecía satisfecho con el resultado, los gatos solo habían observado desde lejos.
-Eres bastante bueno, Kanda -le iba a dar otro beso pero Kanda ladeo su cara.
-Ya te complací, ve a cambiarte-dijo viendo que estaba hecho un desastre.
Neah le sonrió y se levantó hacia el cuarto de Allen, Kanda se apresuró y le envió un mensaje al Dr. Reever para advertirle. Obtuvo respuesta casi de inmediato y le pidió que llevara a Neah a un café cerca del hospital pues estaba de guardia. Neah se cambió la camisa y volvió a ponerse el saco. Le dijo a Kanda que sabía que le gustaba cómo se veía con él.
Tomaron un taxi. Todo el camino, Neah le tomó la mano y la ponía en alguna parte de su cuerpo para inquietarlo. Kanda se sentía fatal. Había pensado que el tener a Allen así no podría causarle otra cosa que no fuera placer, sin embargo, no había tocado a Allen, cuando Neah se fuera, el breve momento de intimidad no existiría. No había avance, el Moyashi seguía sin mostrar un interés romántico en él y el Moyashi buscaba tener citas. El taxista anunció que habían llegado.
- Espero que no tardemos, quiero volver a casa a terminar lo que empezamos.
Notas: uff ha sido un capitulo lleno de emociones con la boda de Alma y apuesto que no esperaban que se casara con Edgar Chang, eso hace a hace a Alma la "madrastra" de Bak(¿) A todo esto como irá a reaccionar Allen al saber lo que pasó con Kanda(?) porque Kanda se lo tiene que decir, no?
Nos leemos en el siguiente capítulo.
Feliz Halloween ;D
