Cat fight: conviviendo con el enemigo
Katou Yuu
ADVERTENCIAS: yaoi, yullen, AU, malos entendidos, visitas al doctor, suffering.
DISCLAIMER: D. Gray –man pertenece Katsura Hoshino.
- ¡¿A quién se lo dices? ¿a Neah? ! - gritó Allen.
- No malinterpretes las cosas Moyashi.
- ¿ Como no malinterpretar todo? - Allen se metió a su habitación y cerró la puerta de un portazo.
Kanda quiso evitarlo pero ya el Moyashi había pasado el seguro, no sabía si había empeorado todo al decirle que le gustaba al estúpido Moyashi, quizás Allen no le perdonaría por esto, debería resignarse al hecho de que así seria...
Lavi le saludó desde la ventana del patio pero no tenía ánimos para lidiar con él, comenzó a hacerle preguntas incomodas y el solo cerró la persiana.
Se echó en el sofá, nada de esto hubiera pasado si no se hubiera involucrado con el albino, si hubiera mantenido su distancia como tanto pregonaba al principio, había sido un estúpido por bajar la guardia porque ahora le importaba.
Vio de reojo el numero del doctor Reever en su celular, ese hombre quería hablarle sobre Allen, tenía curiosidad pero debería seguir involucrándose después de lo que había sucedido? algo desganado dejó su celular a un lado y cerró sus ojos para meditar un rato, necesitaba despejar su mente.
El Dr. Reever le llamó varias veces los días siguientes, pero no atendió el teléfono, ya no quería meterse en problemas, ya había arruinado las cosas y no quería que el Moyashi pensara peor. Decidió seguir los preceptos iniciales, pero no era fácil: Allen le gustaba, tenía cierta necesidad de pelear o hablar con él y su gata estaba a punto de reventar.- buenas noches - dijo Emilia cuando le abrió la puerta, estaba a punto de irse a dormir. Allen llevaba toda la tarde en su habitación y ni siquiera el olor de su comida lo había logrado sacar.
- ¿Kanda? Emmm perdón por molestarte - dijo ella con timidez, el movió la cabeza para apresurarla a hablar -Verás... Tengo un problema y creo que podrías ayudarme.
Kanda no estaba de humor, ¿por qué tenía que llegarle la vecina en ese instante?
-De que se trata? -esperaba que fuera algo rápido.
-Ah espero no molestarte, prometo que será rápido -él le mostro un pliego de papel enrollado. Kanda alzo una ceja.
-Pasa- la dejo entrar. Emilia observaba cuidadosamente el apartamento, la gata de Kanda llamo su atención rápidamente y algo emocionada se le acerco.
-¡¿Tendrás gatitos?!
-Sí.
- ¡Qué lindo! - dijo ella emocionada - ¿Y te los quedarás?
- No lo creo - dijo Kanda algo impaciente, quería que fuera al grano y se dejara de charlas
- qué mal, pero si te pidiera uno, me lo darías? - dijo ella sonriendo - tu gatita podría visitarlo.
Kanda suspiró.
- ¿Qué necesitabas? - dijo Kanda tratando de mantener la paciencia.
- Ah... Trabajas en el jardín botánico.
- Si.
- Bien, es que me enteré recién y creo que me podrías ayudar con un proyecto
Kanda sólo estaba pensando en quién podría haberle dicho sobre su trabajo y sobre todo en que no quería estar implicado.
- ¿Puedo pasar? Debo mostrarte algo.
Kanda le mostro la mesa del comedor, el botiquín se había quedado allí, lo quito despreocupadamente, vio de reojo al pasillo Allen no daba señales de vida. Emilia desplego un plano sobre la mesa. -Necesitaba consejos para un proyecto paisajístico. Emilia explico que necesitaba consejos sobre el tipo de plantas a colocar.
No tenía ganas de hablar. En realidad hubiese deseado que Emilia sólo pidiera una tacita de azúcar.
La chica le explico todo lo que pudo, incluso más de lo que a Kanda le hubiese gustado.
- Sólo tengo que saber las necesidades de tu proyecto para darte nombres - dijo Kanda cuando escuchó que Emilia ya estaba hablando de los proyectos de otras personas.
Allen salió de su habitación y les dirigió una mirada seria. Emilia saludó y fue correspondida con un escueto "hola" y se quedó en la cocina pretendiendo que acomodaba las cosas de la cocina. Kanda no podía concentrarse, además del ruido infernal que Allen hacía tratando de cumplir la complicada tarea de colgar las sartenes, apilar las ollas y guardar los platos, su presencia le recordaba la discusión, y por lo tanto, lo que Neah y él habían hecho.
- Podríamos discutirlo mañana - dijo Kanda ya harto de escuchar el choque de los platos.
- Puedo llevar algunas imágenes para que te sirvan de apoyo.
- ¿En serio?
- Si, son las doce y media - dijo señalando hacia la cocina con los ojos.
- Sí, de acuerdo. emmm... en el café que está a dos calles? a las siete?
- Sí - dijo Kanda rascándose la frente.
Emilia salió de ahí con una sonrisa enorme. Kanda se dio la vuelta y miró a Allen con molestia. Allen le regresó la mirada y se dio la vuelta.
Kanda no sabía en qué momento los roles se habían invertido y Allen ahora parecía el huraño que no quería ser molestado. Allen iba a preparar algo de comer uno de los sartenes resbalándose de su mano, Allen maldijo por el ruido que hacía. Kanda se acerco recogiendo la sartén, Allen se alejo guardando los pocos ingredientes que había sacado de la nevera.
-¿No vas a comer?
-Ya no tengo hambre. Kanda saco lo que el albino había guardado en la nevera para comenzar a calentar la sartén en la cocina.
Al parecer, el Moyashi lo estaba desafiando pues su intención había sido hacer hamburguesas. Kanda miró con molestia la puerta de Allen, tenía años que no cocinaba carne.
No sabía si era por mantener la fiesta en paz, por molestar a Allen, o porque quería cocinarle pues sabía que la forma más rápida de llegar al Moyashi era a través de la comida, Kanda se puso un par de bolsas de plástico en las manos y preparó la carne en pociones. La textura de la carne no era agradable, el aroma tampoco, pero se había propuesto lograrlo. Esperaba que los condimentos fueran suficientes pues no quería probar.
La guarnición de Allen habría sido pobre y deshonrosa: sólo había sacado pepinillos para acompañar su hamburguesa. Picó algunos champiñones y cebollas y los dejó en mantequilla hasta que estuvieron caramelizados y la casa se llenó con su aroma. Puso las hamburguesas en el sartén, frió un poco de tocino, hizo un aderezo para usar en lugar de mayonesa y fue colocando todo en un pan con lechuga, tomate.
Dejó dos hamburguesas listas, enormes. la casa olía muy bien y era imposible que Allen no hubiese olido todo lo cocinado. Limpió y se fue a dormir.
Tal vez al despertar encontraría el plato lleno, pero no encontraba otra forma de decirle a Allen que lo sentía, que le gustaba en serio y que quería volver a cocinarle incluso si era carne.
El olor de la carne se había colado en la habitación se Allen, este se metió debajo de la sabana, no podía ser posible, Kanda no podía estar cocinando carne! apretó sus sabanas, escucho los pasos de Kanda hasta su habitación y luego el clásico portazo de su puerta. Pasaron minutos, Allen no escucho movimiento alguno en la cocina, se atrevió a asomarse viendo todo solo y calmado, salió con paso sigiloso de su habitación aunque su pie le impedía caminar en puntillas, llego a la cocina, vio el plato en la mesa, eran hamburguesas, Kanda lo había cocinado.
-Kanda idiota- murmuro al sentir su estomago rugir, no podía contenerse así que tomo asiento dándole un buen mordisco, estaba buena, no pudo evitar derramar lagrimas.
Miró a los lados. Estuvo a punto de probar un poco de la carne, pero se contuvo, no se vendería por dos hamburguesas. Kanda se había provechado de sus circunstancias.
"Pero le gusto", pensó.
Si le gustaba ¿por qué había caído con Neah? No entendía. Tal vez ni siquiera era él el que le gustaba, era Neah. Después de todo, él era quien se le había insinuado y con quien ya tenía demasiada "intimidad". Se preguntó si acaso Neah no se había adueñado de su cuerpo más veces de las que le decían. La forma en que esa voz en su cabeza le hablaba, como si él fuese el dueño de ese cuerpo y esa vida, lo hacían dudar de lo que estaba pasando.
Seguiría con su plan, se iría pronto. A él también le gustaba Kanda, pero no podía seguir ahí. Kanda podría olvidarle pronto, su partida no se compararía con la de Alma, sin duda. Incluso Kanda tenía a Emilia, que desde el principio estaba intentando algo.
Regresó a su habitación después de beber un vaso de leche.
Quizá el gran problema sería que no quería irse de ahí.
Cuando despertó, Kanda ya se había ido y le había dejado el almuerzo en el sartén. Un omelette gigante que olía muy bien, y tenía el sello de Kanda: muchos vegetales. Le dio una probadita y lo miró un rato, estaba muy bueno.
- deberías comerlo - dijo Lavi desde la ventana - aunque no me molestaría si no lo haces - dijo mostrándole una hamburguesa envuelta en aluminio - No pensé que Kanda cocinara tan bien - gritó Lavi con la boca llena y despidiéndose mientras agitaba su desayuno a manera de despedida.
Claro que quería comerlo, quería casarse con el omelette, se moría de hambre desde la noche. Pero no lo haría.
Se hizo un sándwich, se preparó y se fue a trabajar.
Estuvo en el trabajo con la cabeza en las nubes por más que trataba de concentrarse, quería simplemente odiar a Kanda por lo que había sucedido pero no podía, se sentía algo idiota. Kanda al menos había cumplido con el trato...Neah había hablado con el doctor Reever, ahora que lo pensaba debía saber qué conclusiones tenía acerca de su consulta.
¿Debería preguntarle a Kanda? no! mejor no, lo mejor no era seguirlo involucrando, pensó.
Link por un momento pensó que Allen estaba bajo demasiado estrés, Allen solo dijo que estaba bien, que trataría de enfocarse, la verdad era que no quería que Link supiera lo que pasaba en el apartamento, suficiente tenía con saber que no se llevaba bien con su compañero de habitación.
Llegó algo cansado y vio a Kanda allí apuntando con un laser al suelo mientras Golem y Tim lo perseguían curiosamente. Kanda vio a Allen llegar y volvió su atención al par de gatos.
Allen quiso pasar de largo, hacer como si nada pero no era tan fácil.
-Moyashi... - Kanda le habló.
¿Por qué no quedarse simplemente callado e ignorarle? se preguntaba si algo de provecho había logrado Emilia con Kanda recordando que ella había pautado una cita con él más temprano.
-¿Qué?
- Hablé con el doctor Reever.
- ¿Por qué?
- El me pidió que le hablara.
- ¿Ah? en serio? ¿y? - Allen quería respuestas rápido.
- Mañana quiere que vayamos a la consulta.
- ¿Vayamos? por qué tienes que incluirte tu? Si quieres una cita hazla aparte.
Kanda se levantó del sofá y encaró a Allen.
- No voy porque quiero, Moyashi - dijo mirando seriamente a Allen quien trataba de mantenerse firme.
Allen le sostuvo la mirada. Esperaba que el Dr. Reever no pensara que Kanda era su amigo, obtener su ayuda estaba fuera de discusión.
Preguntó por la hora, Kanda le dio todos los detalles.
Al día siguiente, no fue directamente a casa, se fue al consultorio esperando que Kanda desistiera al no ir juntos, pero cuando llegó al lugar, ya estaba ahí.
Se sentó al otro lado de la sala de espera y tomó una revista vieja. Kanda rodó los ojos.
- No seas ridículo Moyashi - dijo Kanda
- ¿Prefieres que me siente en tus piernas? - dijo bajando la revista para verlo con molestia - No soy Neah - seguía molesto, pero jamás pensó que todo eso pudiera salir de su boca - o tal vez quieres que me siente sobre tu...
- Cállate Moyashi - interrumpió Kanda al ver que la secretaria levantaba las cejas.
El Dr. llegó unos minutos después, parecía apurado, cansado, pero de buen humor. Los saludó y los hizo pasar juntos. Se sentaron a cada extremo del sofá, y no se miraron, el Dr. lo notó de inmediato, pero continuó, esperaba que no fuese un problema para el tratamiento.
- Verán, después de hablar con Neah, este se ha definido como los deseos de Allen, se reconoce como una entidad aparte pero en realidad no podría diagnosticarse como personalidad múltiple pues hasta el momento sólo se ha presentado él - dijo Reever pareciendo aliviado - sin embargo, aquí hay algo importante. Neah surge en situaciones que son problemáticas para ti y es probable que sólo sea una parte de tu inconsciente, de modo que, al no poder enfrentar la situación, te proteges usando en nombre de Neah.
Allen pensó en las cosas que Neah hacía, cada vez que había aparecido, le hacía algo a Kanda o peleaba con alguien.
- Kanda está aquí - dijo a Allen - porque Neah ha dicho que su interés por él se debe a que lo ha logrado de su zona de confort y por eso, quisiera contar con su ayuda para comenzar un tratamiento.
Allen miró de reojo a Kanda, ¿ayudarlo a él? ¿más de lo que ya lo había hecho?
- ¿Por qué Kanda? no podría buscar a otra persona, alguien calificado? - Allen ni sabía que estaba diciendo.
- ¿Te incomoda Kanda? - preguntó el doctor notando cierto nerviosismo en Allen.
- Algo - Kanda rodó los ojos.
- ¿Cómo te hace sentir la presencia de Kanda?
- Mal, no nos llevamos bien ni nada de eso, no entiendo por que Neah tiene involucrarse con él - Kanda apretaba sus dientes para no decir nada.
- En eso radica tu problema Allen, quieres evadir a Kanda, no quieres enfrentarlo. Neah lo hace por ti.
- No me gusta la forma en que Neah lo enfrenta - dijo Allen mirando a Kanda - ¿No puede hacer que se vaya y ya?- Neah surge de tus necesidades. Lo que busco, con ayuda de Kanda, ya que viven juntos, no tienes apoyo familiar y debido a que Neah parece preferirlo, es que tanto Neah como tu se integren. Debes aprender a lidiar con tus emociones.- no quiero que Kanda esté en esto.
- Recuerda que Neah es parte de ti ¿Por qué él si lo quiere cerca? - Kanda no estaba contento con lo que el Moyashi decía, si no quería su ayuda, entonces no tenía caso.
- no lo sé - dijo Allen cruzándose de brazos.
- te pido que lo pienses. Es importante que entiendas que puedes expresarte, y que entre más te reprimas, más probabilidades hay de que Neah tome el control. Allen miró hacia otro lado. - aquí es donde entra Kanda - se dirigió al japonés - debes estar dispuesto a la sinceridad de Allen, darle confianza y...
- No confío en él - dijo Allen rotundamente.
- Podríamos empezar hablando de eso - dijo Reever con extrañeza - ya había notado la tensión. Si este problema no puede resolverse, tendremos que buscar apoyo en otro lugar, porque esto es algo que se debe trabajar día con día. - Kanda sudó frio, cómo iba a explicarse - ¿Por qué no confías en Kanda?
- Se aprovechó de mi - hubo un silencio sepulcral. El doctor Reever vio a Kanda esperando alguna explicación al respecto.
- Para ti suena así, no pienso negar lo que sucedió pero...
- ¿Qué sucedió Kanda?
- Hice un trató, con Neah... para traerlo aquí el día de la consulta.
- ¿Qué clase de trato? - Allen se encogió en su silla.
Kanda tuvo que tomar una gran bocanada de aire, vio a reojo a Allen, luego al doctor, no podía huir.
- Tuve relaciones sexuales con Neah.
Nuevamente el silencio se hizo en el consultorio, Reever de inmediato entendió el comportamiento de Allen.
Reever tosió esperando romper la atmosfera tan tensa que se había formado - ¿Por qué llegaron a ese tipo de trato?
- Neah fue quien puso las condiciones.
- Si, ¿o tu lo sugeriste? - dijo Allen de mala gana.
- ¡¿Crees que tenía cabeza para pensar a las 4 de la mañana contigo borracho, después de la boda de Alma?! - Kanda perdía la paciencia.
Allen quiso reclamarle, estaba muy enojado, con Kanda, con Neah, consigo mismo, porque habían usado su cuerpo.
- ¿Eres prostituto? - dijo Allen apretando los puños y en voz elevada - Te acostarías con cualquiera por un trato? te acostarías con cualquiera si te lo pide?
- Allen, tienes que calmarte y... - El doctor trataba de hacer algo con lo que había provocado, en realidad no se imaginaba que el problema radicara en tales circunstancias.
- ¡No seas idiota, Moyashi! ya te dije por qué accedí! - dijo Kanda levantándose.
- ¡CLARO! NO TENÍAS OTRA OPCIÓN! - gritó Allen mirándole como si fuera a golpearlo
- ¡Yo también quería! ¿de acuerdo?! A mí también me confunde que pases a ser Neah de un momento a otro y quieras estar conmigo y luego vuelvas a ser Allen y me mandes al diablo por cualquiera! - dijo Kanda respirando entrecortadamente.
- No necesito tu ayuda - dijo Allen desviando la mirada.
Kanda tomó sus cosas y se fue.
- ¡Bien ! - salió de un portazo.
Allen bajó la mirada algo incomodo, el doctor Reever se masajeó sus sienes parecía que la situación era más complicada de lo esperado.
- Doctor, ¿podemos dejar esto para otro día?
- Deberíamos... pero tengo que decirte que debes afrontar lo que ha ocurrido con Kanda, dejar esto así no te hará ningún bien. Neah seguirá apareciendo si lo sigues evadiendo.
- Pero no quiero hablar nada con Kanda, el hizo eso...
- Entiendo que haya traicionado tu confianza pero sabes porque Neah lo ha llevado hasta ese extremo.
- ¡No me gusta Kanda! - gritó levantándose de la silla bruscamente - ¡Lo odio!
El doctor Reever dio un suspiro cansino.
- Si esa es tu respuesta... - Allen no dijo mas y salió del consultorio, no podía ni pensar claramente, tenía tantas emociones aflorando en su interior, odiaba a Kanda, tenía que convencerse de ello.
Kanda llegó al edificio con ganas de tirarse en su cama y no levantarse nunca. A penas salió del ascensor, logró ver al tipo con el que Allen había salido.
- Kanda, buenas tardes - dijo Tyki sonriéndole - sabes a qué hora llega Allen?
- No - dijo Kanda sacando sus llaves.
- ¿podría pasar a esperarlo?
- No - dijo abriendo la puerta
- Sabes, necesito algo de ayuda - dijo Tyki oponiéndose a que Kanda pasara - Allen me está evadiendo, quiero hablar con él, pero si no lo encuentro... tú me entiendes.
Kanda miró a Tyki y quiso golpearlo cuando le guiñó el ojo y le tocó el hombro como si fuese su amigo.
- Allen no quiere salir contigo - dijo Kanda sorprendiéndose a sí mismo por escuchar el nombre del Moyashi salir de su boca.
- No creo que tú seas quien debe decirlo
- Vete, no dejaré que hables con él.
- Ya entiendo - dijo Tyki riendo - Te gusta - movió los ojos como si le pareciera absurdo
-¡Tyki! - dijo Allen al salir del ascensor, se puso nervioso de inmediato.
Tyki fue hacia él, sonriendo, lo tomó por la cintura y lo besó.
NOTAS: oh dios! Katou no sabe como disculparse, pero mejor tarde pero seguro les traigo nuevo capítulo, con algo de dificultad pese a algunas complicaciones y el ajetreo que las fiestas implican Katou ha venido para darles su regalo de navidad por adelantado. ¿qué les ha parecido el capitulo? Las cosas no pintan bien para Kanda, esto afectara en algo la relación de Golem y Tim ¿Divoricio? ¿Quién tendrá la potestad de los cachorros? Sépanlo en el siguiente capítulo.
p.d Estuve en ICU por que la noticia de DGM volviendo para 2016 casi me mata de un infarto.
