¡Dios! estuve revisando el prologo y que horror, ni cuenta de que el capitulo fue así de corto, y con errores ortográficos masivos, créanme que estoy muy apenada por lo ocurrido je je. Espero que esto no vuelva a pasar aun que es muy probable que sí. Perdón si los capítulos son muy cortos, pero como ya dije, soy nueva en este mundo, además no estoy muy capacitada para escribir, soy más del lado artístico, por lo cual uso más el ratón que el teclado je je.

NOTA: cualquier parecido con el juego IB en este capítulo es solo coincidencia xD.


Capitulo 1: Alguien Regresa

El joven bandicoot naranja se encontraba fuera de su casa, mirando el cielo nocturno, pero, de un momento al otro, el cielo se torno de un negro y morado y la oscuridad comenzaba a extenderse en todo el lugar, Crash al ver esto, se levanto de golpe salto al suelo y corrió a la puerta de su casa la cual estaba cerrada y parecía con llave, golpeo la puerta unas cuantas veces hasta rendirse. Entonces, dirigió la mirada a la casa de su hermana y sin pensarlo 2 veces corrió a la puerta para hacer el mismo proceso, la puerta se abrió al fin y entro de golpe a la casa. Acto seguido comenzó a llamar a su hermana...no ocurrió ningún sonido...Crash desesperado por encontrar a su hermana corrió por toda la casa, la casa desde afuera se ve pequeña, pero por adentro tiene un piso con un gran sótano donde coco pone todos los artefactos que ha creado durante los años. Crash bajo al sótano a buscarla puesto que arriba no estaba, miro por detrás de las maquinas, incluso miro el techo a ver si no se trataba de que estuviera pegada allí, no encontró nada, hasta mover unas herramientas que estaban arrinconadas en el lugar y allí encontró algo que lo perturbo. Eran unas muñecas tamaño real de sus hermanos junto con unas plumas de colores notoriamente dañadas, los muñecos emanaban un fluido rojo y estaban mal cosidas, razón por la que fluía fuera lo que fuera esa cosa roja, los ojos estaban en blanco como los estaría los de un cadáver, todos lo miraban a él, no importara en qué dirección estuviese. Crash acerco un poco su mano a la muñeca de Coco preocupado por lo que le pudo haber pasado, en ese instante el muñeco de Crunch le tomo el brazo, Crash estaba aterrado y luchaba por liberarse de ese muñeco o cosa que tomaba la forma de su hermano. En minutos miro otra vez la muñeca de Coco que ahora tenía más de ese fluido rojo y comenzaba a levantarse y acercarse a él, el joven bandicoot solo luchaba por alejarse de esas cosas sin éxito, ya que el muñeco de Crunch era más fuerte que él, en segundos tenia la muñeca de Coco mirándolo a los ojos. Estaban cara a cara, acto seguido la muñeca mostró una horrenda sonrisa, Crash cerró los ojos y lo único que hizo fue gritar para ese momento.

El joven abrió los ojos solo para ver la luz del día que entraba por la ventana de su habitación, ya era de día y estaba solo, posiblemente sus hermanos habían madrugado como siempre, el joven se toco la cara con la mano y noto que tenia lagrimas, producto de la pesadilla, por suerte no estaba ninguno de sus hermanos presentes ni siquiera Aku Aku que presenciaran ese incomodo momento. El joven se asusto un poco, porque aun que fuera de día quizás podría seguir dormido, se levanto de la cama y miro por la ventana de su cuarto, en el jardín de las casas estaban los ahora cuatro bandicoots y Aku Aku como siempre a cierta distancia, Crash suspiro, ahora tranquilo, mostró su sonrisa de siempre y se metió al baño para empezar el día como siempre. Afuera de la casa Coco estaba con su mini computadora, Crunch estaba al lado de Coco para mirar que tanto hacia en la computadora, sin embargo la bandicoot no era tan tonta y cada vez que Crunch miraba la pantalla ella cambiaba la ventana al juego busca minas. El ahora nuevo integrante Carbon estaba mirando el océano desde la copa de una palmera, porque, a pesar de ser un clon de Crash no conserva todo los recuerdos de las aventuras que ha vivido el bandicoot naranja, a excepción de sus dos aventuras con los titanes, por lo cual todo en la isla le llega resultar curioso. En poco tiempo el joven bandicoot naranja salió de su casa con su ropa de siempre, se notaba alegre y por su pelaje algo húmedo salió de la ducha, la primera en notar su presencia fue Coco.

-Definitivamente hermano, no importa cuántas pesadillas tengas, siempre te levantaras tarde- dijo Coco con una sonrisa tierna, Crash solo se rasco la cabeza y mostró su sonrisa de siempre, El joven bandicoot naranja se acerco a los demás y se puso a un lado de Coco, Crunch ni quiso mencionar nada con respecto al tema de las pesadillas. Solo saludo alegremente a Crash y continuo con su misión, ver que hace Coco en la computadora, Coco al notar a Crash a su lado, cerro su computadora y luego miro a su hermano sonriendo, se le podía notar que tramaba algo. Crash al mirarla, volteo hacia otro lado, el se iba a negar rotundamente a ir a un psicólogo.

-Ay hermano, enserio ¿creíste que te mandaría a ese lugar? es muy claro que te podrían preguntar cosas sobre nuestro pasado, y honestamente tampoco tengo ganas de revivir ese incomodo momento...ah cierto, hermano, ¿quieres que comencemos con la lección de hoy con respecto al habla?- dijo coco, al final para cambiar el tema, Crash solo sonrió y movió un poco la cabeza para decir que sí.

-perfecto, oye Crunch por favor ¿podrías traerme esos libros de palabras? están en mi casa al lado de la mesa junto a las herramientas- dijo Coco amablemente.

-Búa...que flojera el levantarme tan cómodo que estaba, deberías mandar a Carbon, el también esta flojeando en las palmeras- dijo Crunch con algo de disgusto, atrayendo la mirada seria del Bandicoot albino que estaba en las palmeras.

-Oh vamos, tu estas más cerca, además tampoco haces nada, si te ejercitaras al menos, no te molestaría, además así haces ejercicio caminando je je- dijo Coco en tono burlón.

-Está bien, pero solo porque eres tú...y porque me gusta hacer ejercicio- dijo el bandicoot de rojo oscuro mientras se levantaba y se dirigía a la casa de Coco. El joven bandicoot naranja solo miro la escena y rió un poco por la discuta de sus hermanos.

El día definitivamente iba a ser aburrido oh al menos eso pensaba Crash, hasta que se escucho un golpe por toda la isla como si algo se hubiera estrellado, sin embargo los bandicoots no le prestaron mucha atención a ese sonido fue algo débil, así que solo pensaron que era otro edificio demolido de parte de Wumpa City. Por lo tanto siguieron en lo suyo, ese fue un error muy malo. En la otra isla donde ya se hacia el castillo derrumbado se veía un dirigible desplomado en el piso, morado y con una N en el cómo logo, al menos no había explotado en llamas, pero sería difícil arreglar todo el daño que consiguió por el impacto contra la tierra, en frente de este, un científico bajito pero con una gran cabeza Cortex, parecía algo lastimado con lagrimas en los ojos, pero con una expresión fría y seria y cargaba una pistola que aun emanaba vapor como si hubiera sido usado recientemente, como el dirigible cayó cerca de la playa, estaba un titán tipo franco tirador congelado, con la cabeza en el agua, y por las marcas de la arena fue arrastrado mientras estaba en ese estado. No muy lejos estaban un tigre de Tasmania fuerte Tiny Tiger, a su lado un mutante producto de una fusión entre un dingo y un cocodrilo Dingodile, y otra persona de baja estatura rechoncho con la mitad de la cara metálica y un misil en la cabeza. Estaban alejados de Cortex, temiendo por lo siguiente que pudiera hacer con ellos.

-N. GIN ¡VEN AQUÍ AHORA MISMO!- dijo Cortex con furia en su grito, Tiny y Dingodile miraron al rechoncho del misil en la cabeza y lo empujaron fuera de donde estaba para que fuera con él cabreado científico de la pistola, o lo que fuera esa arma que tenía entre manos, N. Gin se acerco como mando Cortex, tenía miedo pero era mejor obedecer, a pagar las consecuencias. Cortex entro al dirigible o lo que quedaba a buscar unas cosas mientras se quedo afuera, mirando. No paso mucho para que viera al científico cabezón, tenía unas palas en las manos y se acercaba a él con enojo, Cortex le lanzo una de las tres palas que tenia a que curiosamente callo en las manos del rechoncho. Acto seguido Cortex le lanzo las dos palas a Dingodile y Tiny Tiger que no tuvieron las misma suerte que el rechoncho, ah Tiny le llego la pala a la cabeza mientras que a Dingodile le cayó en el estomago.

-Amo Cortex ¿acaso quiere que cabemos nuestras tumbas?- Pregunto N. Gin con miedo.

-Oh no, para nada solo quiero que caven hasta que no puedan salir del agujero, oh hasta que mueran, lo que venga primero je, levanto su pistola y la apunto a los dos mutantes que estaban escondidos con las palas.

-¿Y USTEDES QUE ESPERAN? ¡TENGO LAS SUFICIENTE CARGA PARA DEJARLOS A LOS TRES COMO EL AMIGO DE ALLÁ!- Después de terminar su amenaza, señalo al franco tirador, no congelado pero ya muerto por ahogamiento; -ahora VENGAN Y CAVEN MALDITA SEA- dijo el científico con la pistola en las manos. Tiny y Dingodile no tuvieron más opción que obedecer, puesto que Dingodile había dejado su lanza llamas en casa, se acercaron a y los tres comenzaron a cavar el mismo agujero, Cortex simplemente los miraba con un enorme odio mientras les apuntaba con la pistola.

Siete horas después...

Ya casi era de noche, el lugar tenía un olor terrible, tanto por el cadáver del franco tirador muerto, como el sudor que habían obtenido los tres excavadores, no paso mucho tiempo para que N. Gin fuera el primero en caer del cansancio. El hoyo como dijo Cortex estaba imposible de subir, Dingodile estaba a punto de rendirse también hasta que su pala chocara contra algo, era solido y no podía ser una simple piedra, Tiny como excusa para no cavar miro que ocurría con Dingodile, hasta le ofreció ayuda para desenterrar lo que fuera que estuviera enterrado, ambos se pusieron de acuerdo y comenzaron a mover la tierra del objeto revelando un cofre de madera.

-¡Oh genial, un tesoro! ¡Somos ricos!- Dijo alegre Dingodile mientras miraba el cofre, antes de que pudiera hacer algo quedo congelado. Atrás de él, estaba el científico con su pistola humeando de nuevo, Cortex empujo con un dedo a Dingodile petrificado, el congelado mutante cayó al piso mientras el científico apuntaba a Tiny con su arma.

-Ábrelo- Dijo Cortex con seriedad, Tiny asustado por lo de su amigo obedeció al científico y con un fuerte golpe le causo un hueco a la podrida madera del cofre, desde el agujero el científico miro un libro dentro de él.

-Ábrelo completo- dijo Cortex, Tiny preparo sus puños y golpeo el cofre como si fuera una bolsa de boxeo hasta ver que no le quedaba tapa al cofre, el científico tomo el libro, el libro era horrendo, tenía una mano rasguñando la portada que actuaba como seguro y el titulo era "El diario de los antiguos oscuros", hasta pareciera que emanaba un aura oscura. EL científico no le prestó atención ni un momento y abrió el libro, de inmediato al libro al abrirse, libero una horrenda oscuridad por varios minutos.

Desde los distintos lados de la isla la máscara de medico brujo Aku Aku se inquieto al sentir tan horrenda oscuridad que a pesar de estar lejos de la situación la podía sentir. No era el único, en el lado oscuro de la isla, más exacto en un templo horrendo que se encontraba en la profundidad de la isla, otra mascara de brujo sintió la presencia...Uka Uka...se notaba feliz mientras la oscuridad lo emanaba, flotaba en un estanque de mojo, pero no de mojo exactamente normal, el estanque era de un intenso rojo.

Aku Aku cayó al piso como una tabla vieja, los tres bandicoots al notar esto corrieron a ver a la máscara de medico brujo, Carbon desde la palmera donde estaba miro la situación en estado de shock -Amo...- dijo el bandicoot albino. Pasaron los minutos y Aku Aku parecía inmóvil como si de repente se volviera una simple tabla tallada. Crash se paralizo por un momento ya que en su pesadilla, Aku Aku estaba reducido a simples plumas dañadas en el piso, y pensó que su pesadilla estaba a comenzar de hacerse realidad. Lagrimas salieron del joven bandicoot naranja mientras ponía sus manos en la cabeza como si lo atacara un dolor, Coco miro a su hermano asustada y lo agito para sacarlo de ese terror que tenia. Esto no parecía resultar, minutos después, solo se oyeron unas palabras salir del joven bandicoot naranja que después callo desmayado.

-N-No...No quiero...mi no querer que esto comience-

...

...

Continuara...