Cat Fight: conviviendo con el enemigo
Por Katou Yuu
ADVERTENCIA: yaoi, yullen, AU.
DISCLAIMER: D. Gray –man le pertenece a Katsura Hoshino.
Kanda llegó al apartamento, las luces estaban apagadas, el Moyashi no había llegado aún o eso pensaba, los gatos saltaron al verle y fue a buscarles comida, había sido un día largo para él.
Lanzó sus cosas al sofá, le hizo algunos mimos a Golem y fue a la cocina. Se hizo unos fideos, los comió con desdén y miró la hora. El estúpido Moyashi no llegaba.
Pensó que tal vez había salido con el idiota del lunar en la mejilla, o estaba en casa de Lavi, o había encontrado a alguien nuevo.
Picó sus fideos pensando en que siempre le ocurría lo mismo, sus sentimientos nunca eran correspondidos. Incluso esta vez, habiendo revelado sus sentimientos, el Moyashi ni siquiera lo había considerado con tacto. Sabía que hacerse metido con el Moyashi cuando estaba en modo Neah había sido una estupidez. Quería y debía estar arrepentido, pero en realidad, hacerlo con Allen le había confirmado que sus sentimientos por Alma habían perdido mucha fuerza.
Dejó los fideos a la mitad y se fue a su habitación. Cuando abrió, encontró al Moyashi acostado en su cama, abrazando su almohada y aún en pijama.
Se quedó estático en la puerta, creyendo que era una visión engañosa por el cansancio, que sus fideos quizás estaban pasados o había mucho pelo de gato en el aire.
No, no era su imaginación el Moyashi estaba ahí durmiendo, todo parecía indicar que no había ido a trabajar hoy, es más parecía que ni había hecho nada más aparte de dormir.
¿Que debía hacer? era su cama, estaba cansado, estaba debatiéndose entre despertarlo o no. Decidió no hacerlo y en su lugar llevarlo a su habitación, entonces sintió al Moyashi moverse, abrió sus ojos lentamente viéndole algo somnoliento.
- Oye Moyashi - Allen solo tiró de Kanda provocando que cayera sobre él.
Allen abrió los ojos ligeramente, Kanda estaba sobre él como en sus sueños. Aunque era diferente, sentía su peso y su calidez. Kanda sintió la erección de Allen.
- Moyashi, ¿qué haces en mi cama? - Kanda se quedó sobre Allen, no le apetecía moverse.
- Duermo contigo... - dijo Allen con voz vaga
- ¿Aquí lo hicimos?
- ¿Eres Neah? - dijo Kanda a punto de levantarse.
- Claro que no - Allen abrió los ojos un poco - hueles bien.
- ´¿Estás drogado?
- Me duele la cabeza.
-Entonces vete a tu habitación.
-No quiero... no puedo dormir allí.
-Entonces voy al sofá-Kanda se iba a levantar pero Allen lo detuvo.
-Quédate.
Kanda lo medito por un momento, el rostro del Moyashi le impedía negarse, claramente no era Neah, su mirada carecía de esa malicia, era el auténtico Allen que se lo pedía.
- ¿Qué tramas? - dijo acomodándose al lado de Allen.
- Nada - el Moyashi se acomodó cerca del pecho de Kanda.
- Cuando te deje de doler la cabeza me vas a tratar como si no te acordaras de nada - dijo Kanda acomodándose boca arriba de modo que movió a Allen y este se quejó - no me gusta que jueguen conmigo.
- Ni a mí, no quiero ser tu sustituto de Alma... - Allen se apoyó en su pecho sobre su mejilla para verlo a los ojos, no esperaba que Allen dijera eso.
- Nunca pensé que lo fueras.
Allen bajó la mirada.
- Lo que te dije la otra vez no tenía que ver con Neah.
- Eres un tonto, ¿por qué me tienes que gustar? traté de odiarte un poco pero ni eso puedo hacerlo bien - Allen echó su cabeza en el pecho de Kanda, no tenía fuerzas para nada.
- Es porque eres un Moyashi.
Allen le dio un golpe sin mucha fuerza en el pecho de Kanda y este solo rió y Allen sonrió, por alguna razón se sentía muy bien estar allí, quizás había dormido todo el día pero podía volver al mundo de los sueños si tenía a Kanda allí a su lado. Kanda no se quejó más como si estuviera de acuerdo en compartir la cama con él. Simplemente durmieron disfrutando del calor de cada uno.
A la mañana siguiente Kanda sintió el peso de Allen sobre él, el Moyashi babeaba sobre su camisa.
- Quiero ese bien cocido...- murmuraba entre sueños.
- Moyashi, tenemos que ir a trabajar - Kanda movía a Allen, lo impactaba la cantidad de horas que podía dormir y seguir teniendo sueño.
- ¿Qué haces en mi cama? - dijo tratando de mantener los ojos abiertos.
- Lo sabía - dijo Kanda empujando a Allen y levantándose enojado porque Allen no recordaba.
- Es broma... - dijo Allen frotándose la cara algo ofendido por el empujón.
- Muere, Moyashi - Kanda le lanzó la almohada a la cara y se levantó para comenzar a quitarse la ropa y se fue al baño. Allen se sorprendió porque no le había importado desnudarse frente a él, aunque claro, no estaba totalmente desnudo, tenía sus boxers.
- ¿En dónde trabajas? - preguntó Allen recordando lo que había pensado el día anterior.
- En el jardín botánico. ¿Por qué lo preguntad ahora? Mejor tiende mi cama.
-Solo me dio curiosidad, nunca te lo pregunté -Allen se levantó estirando las sabanas, no se quejó porque había sido el quien había invadido su espacio personal.
Kanda fue a bañarse y Allen fue a ver que hacía de desayuno, su estómago gruñía como si no hubiera comido en días. El monstruo en su estómago incluso espantaba a los gatos cuando trato de alimentarlos.
Sin darse cuenta la mesa estaba llena de platos. Kanda salió viendo el buffet que tenía el Moyashi en la mesa por desayuno.
-¿Acaso tienes un pozo sin fondo?
-Tengo mucha hambre, ayer no comí y parece que fue hace una semana.
Bien, Kanda había descubierto algo, no podía dejar al Moyashi pasar hambre o se comería hasta el refrigerador.
Allen parecía de buen humor, no hablaba pero su forma de comer lo indicaba. Kanda se sentó en la mesa con su café mientras lo miraba comer. Lo que había ocurrido por la noche le parecía increíble. Allen había sido muy diferente y, con seguridad, si no hubiera estado molido, habría intentado besarlo. O algo más.
- Si quieres... - dijo Allen un poco receloso - puedes tomar algo - aunque en realidad prefería que no.
- No hay nada para mí - dijo Kanda bebiendo su café
- No sé recetas hippies - dijo Allen mordiendo un pedazo de tocino crujiente.
- ¿Hippies?
- Sí, no comes carne, trabajas con plantas... Tienes tatuajes sin forma y el cabello largo... Hippie.
- Pero me baño, cosa que tu no - dijo Kanda levantándose y revolviéndole el cabello a Allen.
-Claro que sí, solo que no había dormido tan bien en días.
Allen dejo la mesa para darse un buen baño, no llegaba a apestar del todo al menos.
Tim siguió a Allen a su habitación mientras se vestía, el gato estaba algo mimoso, Allen parecía haber olvidado lo suave de su pelaje, Tim parecía a gusto con él.
Vio a Kanda lavando los platos, no esperaba ver eso.
-No es necesario que laves los míos-dijo algo apenado por la pila se platos amontonados.
-Seguramente te quedaras a lavar todo el día Moyashi - dijo Kanda salpicándole algo de agua –Toma -le lanzo un paño para que fuera secándolos.
Lavi se había asomado por la ventana casi escupe su café, no esperaba ver a esos dos trabajando juntos en algo.
-Su relación ha subido de nivel ¿o algo?-bromeó.
- el Moyashi se metió en mi cama - dijo Kanda
Allen le dio un pisotón por su indiscreción. Sabía que sólo lo hacía por molestar.
- ¿Seguro que no es Neah? - dijo Lavi viendo que Allen le estaba machacando el pie a Kanda y luego le daba un codazo - Allen parece muy puro para hacer eso.
- ¡No soy Neah! - dijo Allen arrugando la frente.
- Cuando llegue del trabajo, estaba esperando sobre mi cama, en ropa de dormir, en una posición extraña, con mis sábanas revueltas y en la oscuridad... luego me jaló y le atrapó entres su brazos para llenarme de saliva por todos lados - dijo Kanda mirando a Allen de reojo.
Allen lo miraba enojado, sólo el jaló el cabello. Lo que decía era verdad, aunque Lavi lo malinterpretaría.
- ¡Allen! - dijo Lavi tapándose los oídos, ya, no quiero saber más, no me importa - dijo Lavi cerrando por primera vez (y por voluntad) su cortina.
- ¡Kanda! - chilló Allen con la cara completamente roja.
Kanda solo se encogió de hombros, era una pequeña venganza contra el Moyashi.
Allen dejó de secar los platos y vio la hora - Me voy.
Kanda afortunadamente ya había terminado y logró alcanzarlo antes de entrar en el ascensor, antes de que las puertas se cerraran una voz interrumpió algo apresurada.
- Gracias - dijo Emilia casi sin aliento - Voy algo tarde.
- No pasa nada - Allen presionó el botón de la planta baja y Emilia pareció darse cuenta que Kanda estaba allí se puso algo nerviosa y comenzó a tratar de acomodar su cabello .
- ¡Buenos días Kanda! - ella trató de poner su mejor sonrisa - T-te gustó el pastel?
Kanda volteó a ver a Allen y él se puso tenso. Esperaba que no dijera nada de su arranque.
- No pude probarlo... soy vegetariano - dijo Kanda sin dejar de mirar a Allen pues notaba los nervios en sus ojos - pero el Moyashi lo probó, se lo acabó entero.
- ¡No lo sabía! lo siento mucho! no sé si haya pastel vegetariano... - Emilia se puso roja de la vergüenza.
- Pero estaba muy bueno - dijo Allen tratando de calmarla
- Había algo en la caja del pastel... una... nota de agradecimiento. ¿La viste? - dijo Emilia dirigiéndose a Allen.
- No... - dijo Allen sintiéndose mal por fingir demencia. Por otro lado no quería que Emilia se acercara a Kanda de nuevo.
- Ya veo... - dijo ella con desanimo.
- Tenemos que irnos - dijo Kanda apurando a Allen pues las puertas se estaban abriendo.
Emilia iba a pedirle un momento a Kanda, pero vio como le tomaba la mano a Allen para caminar.
Se quedó allí parada viéndoles alejarse, no entendía porque pero no podía seguirles.
- No puede ser - dijo ella sintiendo que se le iba el alma del cuerpo.
Allen sintió el agarre de Kanda, tenía las mejillas algo rojas, no podía evitar sentir pena por Emilia y algo de vergüenza porque ella notara el tipo de relación que tenían.
Se soltó del agarre de Kanda - A-aquí nos separamos... - dijo Allen recordando que Kanda solía ir en la dirección contraria.
- Sí. Nos vemos - dijo Kanda despidiéndose con una suave sonrisa, Allen creyó que era una ilusión.
Kanda estuvo de tan buen humor en el trabajo que sus colegas se asustaron... simplemente no era normal.
Llegó temprano a la casa y cocinó para Allen. Incluso había pasado al super por carne. La cena ya estaba casi lista cuando Tim se le acercó y comenzó a maullar como loco.
- Tu plato está lleno - dijo Kanda señalando su tazón.
Tim maulló y se le pagó a la pierna tratando de subir por ella enterrándole las uñas un poco.
- Basta Timcampy, la carne es para Allen - dijo Kanda pensando que estaba así por el filete que asaba para el Moyashi.
Ignoró a Tim hasta que se fastidió y tomó un pedazo de la carne. Lo estaba malcriando pero quería que dejase de rasguñarle la pantorrilla. Tomó otro pedazo para Golem y la fue a buscar, pero no estaba en su cama, volteó a ver a Tim y lo vio correr a la habitación de Allen. Kanda lo siguió y encontró que Golem se había metido bajo la cama de Allen y no quería salir.
NOTAS: Bueno la crisis parece haber sido superada(¿) Veremos si la situación mejora o empeora entre estos dos, Neah volverá? Golem saldrá de la cama de Allen? Sépanlo en el siguiente capitulo.
