Ok xD este es el capitulo 3 y solo diré, si se encuentran con un error aquí, es porque esta será mi forma definitiva de escribir. ;w; Otra cosa, este capítulo tendrá en un punto, como protagonista a Carbon por lo que explicare algunas cosas, numero 1: ya dije que no es un Oc, es parte de la saga del juego pero aun no es considerado completamente personaje canon. Numero 2: en uno de los comerciales de Attack On Titans digo, Attack of the titans explica que fue creado por Cortex, pero el fandom también dio su teoría de que fue creado por Aku Aku, por lo cual quiero entrelazar esas dos teorías aquí.

Nota: ¿recuerdan al bandicoot del capítulo anterior? ya lo dije, no hay Ocs en la historia, así que intenten adivinar quién es él.


Capitulo 3: La captura del núcleo

Cortex estaba en el taller del laboratorio, el lugar por ser lo único que sobro del ya derrumbado castillo, era muy pequeño, por lo que el taller queda conectado a las habitaciones en un mismo sitio. Todos intentaban dormir, ya que era de noche, pero por lo que ocurría en el taller se les hacía imposible. El científico estaba ocupado, eran las dos de la mañana, pero eso no le impedía seguir su proyecto. Era un robot gigante, estaba hecho con piezas, tanto viejas como nuevas. Cortex se detuvo de lo que hacía y miro su creación aun incompleta, él sabía que no era nada efectivo usar piezas de metal ya usadas así que acomodo sus cosas, puesto que ya no le quedaban piezas, y entro a su habitación. Allí estaba Uka Uka, estaba flotando arriba de una silla, parecía dormido puesto que sus ojos no brillaban como de costumbre, Cortex no le prestó mucha atención a eso, y por el cansancio, simplemente se tiro en la cama a descansar. -Mañana será un día diferente- susurro antes de quedarse dormido.

En la casa de los bandicoot, parecía que esta seria por fin una noche tranquila para todos, por lo que le ocurría a Aku Aku, decidieron que hoy dormirían todos en la casa de Crash, a ver si la máscara de medico brujo reaccionaria. Carbon se había quedado dormido en la silla, usando sus brazos cruzados como almohada encima de la mesa, con la cabeza recostada en ellos, Crunch dormía en el sofá, Coco en la hamaca y Crash estaba dormido en su cama.

En la mañana de Wumpa Island, ruinas del castillo...

Cortex intentaba dormir, pero se escuchaban murmullos en la habitación. Molesto, miro quien estaba allí, enfrente de su cama estaban 2 científicos, uno de piel azulada y una armadura con relojes y otro bajito con tornillos en la cabeza. Cortex se sorprendió un poco, pasó mucho desde que no los veía, se levanta de la cama rápidamente para no quedar más idiota de lo que ya estaba a pesar de que apenas eran las seis de la mañana.

-Hace mucho que no nos vemos, Cortex, que estupidez tienes planeado ahora, que nos has enviado esas cartas- dijo el científico de piel azulada con la armadura. -Je N. Tropy, todavía no has cambiado esa mala actitud de amargado. Los llame por una razón, necesito manos y dinero para este plan y usted...sé que usted puede ayudarme, lo que tengo pensado ahora no se preocupen no tiene nada que ver con la dominación del mundo. Pero cuando complete este, será lo segundo que haremos- dijo Cortex con una sonrisa en el rostro. Había pasado unos minutos de conversación y los científicos salieron de la habitación. -Te ayudaremos, pero solo porque se oye interesante ese disparate, por ahora yo me encargare del gasto, voy a ir a ver donde carajos consigo metal para esa chatarra que tratas de hacer- dijo N. Tropy mientras miraba el robot a la mitad que estaba en el taller.

-N. Gin ven aquí ahora mismo- Grito Cortex con enojo. El rechoncho con el misil en la cabeza rápidamente corrió y se detuvo en frente de Cortex, estaba limpio por lo que el científico dedujo que no tenía mucho tiempo de a verse despertado. -Escúchame, te pediría terminar el robot, pero me gustaría que hicieras algo que va a ser más útil. - ¿Has pensado alguna vez en unos guantes eléctricos?- dijo Cortex sonriendo, N. Gin solo estaba confundido pero quería esperar a que terminara de decir que trabajo habría para él.

Ya era medio día...

En la casa de los bandicoots, la familia estaba afuera de la casa descansando por el almuerzo, Crash estaba reposando debajo de un árbol algo pensativo, esta noche no ocurrió ninguna pesadilla pero tampoco tuvo un sueño del que se pudiera acordar como en otras ocasiones, más que nada tenía ganas de saber, quienes carajos eran Lady Gradys, y Gentleman Blader. Miro un momento hacia su casa, su hermano Carbon no salía de la casa, se le podía ver por la ventana sentado en la silla con los brazos en la mesa mirando a Aku Aku quien seguía inmóvil. Crash prefirió quedarse allí, no quería ir a la casa y tener un problema con el bandicoot alvino, a pesar de que el también estaba preocupado por la máscara de medico brujo. El joven miro al bosque, solo por ver que podía pasar, y reacciono al ver a N. Gin, quien se encontraba caminando por entre los arbustos y parecía que hablaba con alguien con un teléfono. Crash llamo a Crunch y Coco lo más discreto posible para que el rechoncho no se diera cuenta, no paso mucho para que los tres hermanos bandicoots estuvieran viendo la escena con curiosidad.

-¿Creen que sea buena idea seguirlo?- Dijo el más grande, ganando las miradas sarcásticas de sus hermanos otra vez. -Oh vamos, ¿dos veces seguidas? además, saben bien que se supone que debería estar desterrado- volvió a decir el grande algo molesto. Coco suspiro, por más estúpido que fuera lo que había dicho su hermano, estaba en lo correcto. -Tienes razón...pero… ¿si solo es una trampa?- dijo Coco dudosamente mientras miraba a N. Gin alejarse cada vez mas de el lugar. -Si es una trampa igual dudo que pueda con nosotros tres, nadie puede ser tan idiota como para hacer algo así- dijo Crunch en respuesta a lo de Coco. -Esto es una mala idea...pero está bien, lo seguiremos hasta donde sea que valla el- Dijo Coco, acto seguido se acerco a la casa y desde la ventana le dijo al bandicoot alvino -Carbon, ahora tú te quedas a cargo volveremos pronto.- Después de eso, Coco tomo una llave inglesa de su caja de herramientas que tenía cerca y se dirigió con sus hermanos. Después de eso los tres hermanos se dirigieron al bosque dejando a Carbon, el cual este quedo con cara de WTF, sin saber que pasaba, pero este simplemente se quedo en la casa como le pidió Coco. Los tres bandicoots seguían sigilosamente a N. Gin quien seguía hablando por el teléfono, como los bandicoots no estaban cerca de él era difícil saber que decía. N. Gin camino hasta entrar a una cueva, comenzando a perderse entre la oscuridad del lugar. - ¿Aun te parece una buena idea seguirlo?- dijo Coco, aun mas dudosa que antes. -No, pero que podemos perder, sería bueno prepararse por si acaso- dijo Crunch seguro de lo que decía. Crash ya se les había adelantado, cansado de la conversación de sus hermanos y se escondió en la pared de la cueva mirando con precaución adentro. Sus hermanos al ver esto se pusieron nerviosos y fueron hacia donde estaba su hermano mirando también lo que escondía la cueva, no había nada... Los bandicoots comenzaron a retroceder de la entrada pero antes de que volvieran a la seguridad de los arbustos y árboles de la selva, comenzaron a sentir una respiración atrás de ellos, proveniente de un Nitrus Brio, enorme y mutado. Brio con su brazo golpeo a los bandicoots, lanzando a los tres adentro de la cueva. Brio entro y comenzó a golpear la pared de la salida, haciendo caer unas rocas hacia la salida, sellándola.

-¿¡AHORA SI CREES QUE ES UNA TRAMPA INEPTO!? dijo la bandicoot femenina molesta, después de esto, tomo su llave inglesa preparada para el combate, Crunch decidió ignorar la rabia que le había provocado a su hermana, ahora en una posición de batalla, Crash estaba algo frustrado por lo que ocurría, y se levanto también preparado para lo que viniera. -Pobres bandicoots, se me hace algo divertido y extraño el ver que los cuatro llegaran a caer en una trampa demasiado obvia, honestamente es triste verlos en estas situaciones, peleándose entre ustedes, aun que nos puede ahorrar trabajo- dijo una voz, era bastante sarcástica, y se escuchaba alto a pesar de que toda la cueva estuviese a oscuras. -¿cuatro? pero si solo somos tres- dijo la bandicoot femenina, dejando a la voz muda por un momento. -Oh...bueno...supongo que esto será mucho más fácil- decía quien fuera que estuviese allí, se escucharon susurridos unos momentos y luego el lugar quedo en silencio. Los tres hermanos no bajaron la guardia, pero si confundidos por lo que pasaba, pronto unas pocas luces, eran cinco, pero brillaban lo suficiente como para iluminar medio campo de fútbol. Entre lo poco que se podía diferenciar entre la luz y la oscuridad, es que había un robot gigante. Los bandicoots solo dijeron dos palabras, quedando impactados por el tamaño y la forma del robot.

-Maldita sea-

Afuera de la cueva Tiny y Dingodile ya habían residido la información que querían a través de unos aparatos en sus orejas, con los bandicoots, distraídos era su oportunidad de ir tras el verdadero objetivo del plan. Ambos sacaron unos raros guantes envueltos en una fibra de hule, uno para cada uno, los dos mutantes quitaron el hule y se colocaron los guantes, ambos guantes tenían en la palma una carga eléctrica muy notable por lo cual ambos sonrieron con malicia, pronto comenzaron a ir a la dirección por la que habían llegado los bandicoots, no les tomaría ni la mitad de 2 minutos.

En la casa de los bandicoot, Carbon estaba otra vez dormido en la mesa, frente a Aku Aku, era obvio que aun seguía en ese estado, en el que parecía una tabla vieja. Los dos mutantes entraron por una ventana que estaba del tamaño decente para sus cuerpos, venían al solitario bandicoot, dormido, una presa muy fácil, Tiny se había acercado a una de las regadas piezas de metal de la casa, haciendo sonar un poco su guante con la electricidad atraída al metal. Carbon movió una de sus orejas al escuchar esto, luego comenzó a abrir un ojo mirando desde el reflejo de un jarrón, al ver quienes estaban allí, se levanto de golpe y con una maniobra se puso del otro lado de la mesa con Aku Aku en sus manos. -Je je, joven y no tan precavido bandicoot, podemos hacer esto de la manera fácil o de la difícil, aun que personalmente sería divertido hacerlo de la manera difícil- dijo Dingodile mientras pasaba el guante por la pared de la casa. Carbon estaba nervioso, su salida (que era la puerta), no era fácil de conseguir, pero tenía que ser rápido, la puerta estaba a un lado de sus enemigos. El joven bandicoot comenzó a correr por la casa, en uno de esos momentos tiro una de las repisas para ganar tiempo. Ah Aku Aku lo escondió en un gabinete de la mesa de estudio, mientras él se escondió detrás de la puerta, justo en el momento indicado en la que sus perseguidores entraron en la habitación a inspeccionar el lugar. Carbon estaba con todos los nervios del mundo, el solo no podría atacarlos, tenía una desventaja enorme con esas cosas eléctricas que usaban. -¿Bandicoot de nombre irónico? ¿En dónde te encuentras bastardo?...sabes, yo odio jugar a las escondidas...enserio, siempre pierdo- dijo Dingodile con una sonrisa mientras se acercaba a una puerta. -acaso tú te encuentras... ¿¡AQUI!?- abrió la puerta del baño, el cual estaba vació...el mutante dingo cocodrilo entro solo para inspeccionar mientras Tiny se quedaba afuera, mirando la habitación. Apenas el mutante tigre se voltio, el bandicoot albino salió de su escondite corriendo hacia la salida, siendo seguido por Tiny, Carbon al fin llego a la puerta y movió la perilla, los nervios le hizo cometer un error pero al fin logro abrirla, antes de que saliera a la libertad, recibió una horrenda carga eléctrica, todo ese dolor continuo por unos segundos hasta detenerse. El bandicoot albino se arrodillo, oliendo el humo sin poder diferenciar que parte de él fue electrocutada, su mirada estaba perdida en frente y callo inconsciente al piso.

-Así que era verdad lo que dijo N. Gin, en verdad estos guantes tienen muy poca carga eléctrica...supongo que si fue sabio el no gastarlo en idioteces- dijo Dingodile algo cansado mientras sostenía la pierna del bandicoot alvino, la pierna de su "objetivo" estaba con el pelaje negro, pero por suerte la carne no sufrió como para abrirse. -Je, y Cortex dice que somos unos inútiles, cuando vea esto cambiara de opinión de seguro- dijo otra vez Dingodile mirando a su amigo musculoso, se levanto del suelo, levantando a Carbon de las piernas dejándolo de cabeza, este estaba aun inconsciente como para saber que le pasaría ahora. -Tiny creer, que bandicoot es más fácil si no poder usar las manos- Dijo el tigre de Tasmania con una voz dudosa. Dingodile miro a su prisionero dándole la razón a Tiny, esposaron al bandicoot inconsciente con los brazos en la espalda, al no estar despierto tuvieron que llevárselo cargándolo, por la diferencia de fuerza y tamaños, Tiny sentía que solo llevaba una mosca en el hombro.

En la cueva, la situación de los bandicoots no era de la misma manera, para ellos, les parecía fácil evitar los balazos del robot, hasta llegar en un minuto de calma en el que el robot se había quedado sin la primera carga de balas. Crash estaba cansado, sostenido en una de las estalactitas de la cueva para poder ver desde una altura quien manejaba el robot, lo que encontró era aun peor, el robot con la poca luz, se le podía ver que no tenia espalda, tenía unas segundas manos, diseñado para atacar atrás y adelante, la mitad del casco estaba cubierto con metal, en donde parecía que podría estar una segunda persona al mando. Lo único que logro saber es que quien manejaba o al menos la única persona visible era N. Gin dentro del robot. Crash estaba en el techo justo detrás de él, y sin perder tiempo cayó en picada al casco, el con anterioridad ya tenía la llave inglesa de su hermana mientras esta y Crunch hacían lo imposible para evitar ser baleados. Crash mientras caía, acomodo su posición, usando la llave inglesa como una espada que pronto atravesaría el casco, el bandicoot naranja estaba concentrado en su objetivo...se podría decir, demasiado como para evitar lo siguiente. El metal que cubría el otro casco comenzó a moverse para dar a vista a Nitrus Brio, en modo normal, que se le notaba que lo esperaba con ansias, Brio presiono un simple botón, que activo un pequeño cañón al lado del casco, el cañón comenzó a disparar en la posición en la que estaba Crash, el bandicoot no logro evitar algunas balas, y aproximadamente cuatro balas fueron enterradas en su cuerpo, por suerte ninguna llego al corazón, pero fue lo suficiente para hacer que el bandicoot perdiera el equilibrio de la caída cayendo en el casco manchando todo con sangre, el bandicoot no reaccionaba, estaba tirado a un lado del casco, tembloroso, su vida ahora estaba en vida o muerte. Sus hermanos y hasta N. Gin quedaron impactados y con la boca abierta por lo que presenciaron, Coco no pudo evitar las lágrimas al ver a su hermano en este estado.

-Qué asco, una mosca se golpeo en el parabrisas- dijo Nitrus Brio, y con una de las manos del robot tomo al moribundo bandicoot como a los gatos. -Estoy casi seguro de que esto es suyo- dijo Brio lanzando a Crash contra sus hermanos, Crunch lo atrapo y lo tomo en brazos, antes de que cayera contra algo peor. La mirada de los bandicoots era de un odio y tristeza total hacia los dos científicos. Brio estaba ocupado respondiendo al llamado desde un comunicador que tenia, este lo hizo suspirar, y con el control de su parte del robot, abrió la salida de la cueva con las armas de este, para irse, dejando a los bandicoots solos.

-MALDITA SEA, NO, NO, NO TE MUERAS, HERMANO... ¡CRUNCH TENEMOS QUE LLEVARLO A UN HOSPITAL!- dijo Coco completamente desesperada, ella jalo a Crunch de las orejas para obligarlo a levantarse mientras que Crunch tenía a su hermano en los brazos herido. Sin nada más que decir corrieron apresurados a la ciudad de Wumpa.

-Ja, es verdad lo que dicen, cuando no quieres matar a una persona, esta sufre más en tu plan.-

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Continuara...