En este capítulo creo que ahí mas relleno que historia, eso se los aseguro xD. Nuestro héroe actualmente está en la sala de emergencias, los que piensen que va a morir...quizás sea así quizás no. xD una cosa más, han notado que no pongo en mayúscula "bandicoot"? eso es porque tengo entendido que bandicoot es una especie de animal, así que no sería necesario poner mayúscula puesto que no es un nombre o un apellido.
Muchas gracias a Belle Star 1, gracias por tu apoyo, y si, descubriste la identidad del misterioso bandicoot del capítulo 2.
Capitulo 4: Un pasado disfrazado de sueño
El bandicoot albino comenzó a despertar, estaba mareado después de aquel sufrimiento que paso. Pasaron unos segundos para que su borrosa vista comenzara a organizarse y al ver donde estaba se alerto. Era una habitación, sin ventanas y con un inodoro que por lo menos estaba limpio, una cama a la que se le veían los resortes y había un bombillo tapado por una bolsa de papel, para que se viera la habitación, pero no proporcionaba una luz decente, que dejara ver la habitación claramente. Carbón se levanto, y lo primero que noto es que sus manos estaban esposadas detrás de su espalda, y por si fuera poco, una cadena conectaba las esposas con la pared, tenía un largo lo más decente posible, como para que pudiera llegar al inodoro, pero no le alcanzaba para llegar a la cama.
-Donde estoy...- dijo el bandicoot albino mientras miraba el lugar, estaba demasiado mareado y débil como para poder realizar un escape. La puerta de la habitación se abrió y revelo a un científico bajito, junto con una máscara de medico brujo que reflejaba la maldad. -Así que, al fin despertó el bello durmiente, como te fue en el viaje a mi humilde hogar?- dijo Cortex con un tono burlón hacia el bandicoot albino, Carbon al verlo, fue invadido por el enojo, y gruñendo comenzó a correr hacia Cortex, siendo detenido por la cadena que estaba pegada a la pared, estaba muy cerca de el científico, con un deseo fuerte de arrancarle esa sonrisa de la boca. El científico estaba calmado a pesar de la situación, ni se había inmutado por la amenaza de aquel bandicoot. El científico tomo del pelo al bandicoot y le golpeo el estomago con su pierna, Carbon al residir aquel impacto escupió saliva y cayó al piso temblando de dolor. Cortex al ver el humillante estado de su prisionero, puso su pie encima de la cara de este, apretándolo contra el piso. -Escúchame bien rata blanca, no estás a la capacidad de amenazarme, ahora tu eres mi prisionero y pronto una pieza importante en mi maquina, así que acostúmbrate, porque de aquí no saldrás en un buen tiempo...otra cosa...no creo que tus "hermanos" vengan a buscarte, digamos que están ahora más ocupados arreglando el funeral de Crash...oh no lo sabías? ayer uno de mis ayudantes lo mato a balazos- dijo mientras dejaba al bandicoot solo en la habitación, no sin antes reírse de su desgracia. Carbon permaneció arrodillado en el piso de la habitación, con algunas lágrimas en el rostro. -Amo...donde estas- dijo Carbon entre su soledad.
En algún lugar de Wumpa Island, Crash estaba recostado bajo un árbol, había algo de niebla en el lugar, pero ah el no parecía importarle en absoluto. El joven bandicoot estaba por cerrar los ojos, hasta que escucho las pisadas de alguien, entre la oscuridad del bosque, se podía ver a otro joven bandicoot correr con una sonrisa en el rostro, atrás de él había un porta espadas grande, haciéndole honor a su uso, ya que traía dos espadas, que por el cuero del artefacto, no se podía ver si estaban entrecruzadas o de un mismo ángulo. El bandicoot con el artefacto, usaba la misma ropa como en el otro sueño en que lo había visto, y lo siguió, para ver que ocurría. El joven del misterioso artefacto seguía su camino, hasta que le llego un flechazo en el pecho, el joven estaba temblando por el dolor y antes de que pudiera quitarse esa flecha de encima, llegaron tres flechazos más a su cuerpo, de distintas direcciones. Crash simplemente estaba paralizado, ya que fue casi de la misma manera en la que le habían disparado a el, estaba a punto de preguntarle por ayuda, hasta que oyó la voz del joven con el artefacto. -Estas estorbando, ahora lárgate de aquí- dijo el misterioso del artefacto en la espalda, mientras sacaba una espada que tenía en una funda a un lado del pantalón. Crash al escucharlo, se preguntaba si era alguien más atrapado en estas pesadillas, y para variar, cuantas armas podría llevar este tipo. Mas flechas aparecían de entre los árboles y el joven corría mientras que con su arma detenía las flechas, mientras que a Crash las flechas le atravesaban el cuerpo como a un fantasma. La corrida duro sus minutos hasta que el misterioso bandicoot cayó desplomado contra un árbol, tembloroso y herido. Al ver que ya no llegaban mas flechas supo entonces que sus perseguidores lo perdieron de vista por un momento, pero no por el resto del día, el joven se quito las flechas que recibió anteriormente, no sin antes escupir un poco de sangre. Aprovecho la oportunidad y se quito el porta espadas, el joven saco un lápiz de tinta y escribió en el artefacto "Espero que los cuides mejor que yo." El misterioso bandicoot, reviso el porta espadas un momento dejando al descubierto un libro del tamaño de su palma, reviso el libro unos segundos y lo volvió a guardar en el artefacto, el joven vio un agujero en el árbol donde estaba y sin pensarlo dos veces, escondió el porta espadas allí, terminando el trabajo con unas hojas encima de el agujero. Crash estaba asombrado, el misterioso recibió 4 flechazos en zonas del cuerpo que podrían dejarlo inmóvil, pero escapo aun con su estado actual. El misterioso bandicoot se acomodo su abrigo, aparentemente más cómodo, y corrió por la dirección en la que había llegado, era notable el hecho de que quería mantener a salvo el artefacto que escondió, incluso más que su propia vida.
-¡Pedazo de demente! si regresas allí te van a terminar matando- grito Crash, preocupado por el otro bandicoot, sin imaginarse lo que obtendría de respuesta.
-Oblígame.-
El misterioso bandicoot comenzaba a desaparecer entre la oscuridad, por lo que Crash, estaba decidido a detenerlo de ese suicidio gratuito, sin preocuparse por su propia vida. Estaba a punto de tomarlo del abrigo pero un flechazo le sorprendió, teniendo que alejar su mano de el extraño, miraba su mano a ver si no tenía heridas, y efectivamente, no traía ni un solo rasguño. Crash al ver que las flechas no le hacían efecto decidió ignorarlas, aun decidido a proteger al bandicoot misterioso, el extraño con su espada, desviaba algunas flechas... pero no todas. Una le había llegado a un musculo de la pierna lo que hizo que este cayera al instante, su fuerza estaba al límite y lo sabía perfectamente pero aun con eso luchaba por levantarse. Crash se le acerco para tratar de levantarlo, pero al tratar de tocar al extraño simplemente su cuerpo atravesaba al del moribundo bandicoot, como el caso de las flechas.
-¿qué carajos?- se pregunto Crash al ver que ocurría...
-bienvenido al pasado- dijo el extraño bandicoot levantándose con debilidad del piso, Crash estaba confundido, si esto era un sueño o una visión del pasado, como es que el ese extraño le respondía, o acaso simplemente hablaba solo, la situación era cada vez más confusa, y se ponía de mal ah peor.
-¿Puedes sentir como el dolor invade tu cuerpo? ese es el dolor que se paga por pasarte de listo, Fake Crash- dijo una voz entre la oscuridad, había una sombra que se movía hasta dejarse mostrar, y era nada más ni nada menos que Komodo Joe, que estaba sonriendo ante la desgracia del bandicoot herido. Crash abrió los ojos del asombro, no solo veía a Joe otra vez, si no que, a pesar del parecido que tenia con Fake, jamás había pensado que era él, había pasado tanto tiempo, y Fake tuvo un cambio tan grande que ni por un momento pensaba que sería el mismo. -tú no aceptas un "no" como respuesta, ¿verdad? ya te dije, no pienso trabajar contigo- dijo Fake molesto y tembloroso por todo el daño que había recibido anteriormente, el bandicoot herido se puso en posición de pelea, con su espada al frente. Joe esperaba con ansias ese momento, y mostró su espada también al frente, su sonrisa cambio a una de confusión al ver a Fake correr, con una mano levantada mostrando el dedo medio. -¡Cobarde hijo de puta! ¡Ven aquí y pelea como macho!- dijo Joe obstinado, aun mantenía su espada al frente y comenzó a perseguir al bandicoot herido. Crash se sentía inútil, el solo era capaz de ver lo que ocurría, rindiéndose por tratar de ver que ocurría... Simplemente ya le fastidiaba el hecho de solo ser un anfitrión. El bandicoot permaneció en el mismo sitio decepcionado unos segundos hasta que comenzó a escuchar tierra caer, lo que hizo que el bandicoot tuviera la curiosidad de ver que seguía, corrió en la dirección en la que había ido Joe y Fake, entre la sombra de la selva que pronto se aclaro, en segundos estaba en un área verdosa donde daba el sol, no muy agradable, puesto que en frente estaba un acantilado, Crash estaba más preocupado que nunca, ya que veía que Fake estaba a unos muy pocos centímetros de caer al vació.
-¡DAME LAS ESPADAS O ACABO CON TU VIDA MALDITA SEA!- grito Joe con su espada en una mano, cerca del cuello de Fake, mientras era sostenido por el otro brazo en dirección contrario por su hermano mayor Komodo Moe. Fake miro al acantilado y luego a sus atacantes y sonrió. -Las va a proteger mejor que yo...- dijo Fake, acto seguido se mantuvo derecho y se despidió de sus atacantes con su mano con el símbolo de la música rock, se movió un poco y se dejo caer por el precipicio. Los hermanos Komodo Joe y Moe estaban boca abierta, por lo que había hecho el bandicoot, mientras que Crash estaba en shock.
El bandicoot pronto despertó en una habitación del hospital, se tomo unos minutos para ver el lugar algo desorientado hasta que reacciono. Se quería levantar de la cama pero con solo levantar el torso, comenzó a sentir un horrible dolor en todo el cuerpo, obligándolo a acostarse de nuevo en la cama. Miro por segunda vez el lugar y se sentía confundido, era poco lo que ahora recordaba del mundo real, y del como llego a parar a este sitio. La puerta de la habitación se abrió, y se veía entrar a una zarigüeya algo preocupada, y atrás de ella estaban sus hermanos, Coco y Crunch.
-¡oh por dios! al fin despertaste, querido Crashie, cuando recibí esta horrenda noticia, pensé que este sería el fin, como me alegro el haberme equivocado, eres fuerte como una piedra- dijo la zarigüeya corriendo un poco para luego abrazar al bandicoot en la cama, Crash sentía el horrendo dolor mientras lo abrazaban, pero ignoraba ese defecto, mientras veía algo sorprendido y con una sonrisa bien fingida a aquella chica zarigüeya.
-P-Pasadena?- dijo con una voz algo débil el bandicoot, haciendo que quien quedara sorprendido ahora fuera la chica zarigüeya. -Tu... ¿Hablas?... ¡Crashie! tenemos mucho por hablar- dijo emocionada la chica zarigüeya, Crunch y Coco se quedaban mirando, algo avergonzados por la situación, sin querer decir nada.
-M-Mu-Mucho...que- H-hablar...je- dijo Crash algo distraído, miro quienes estaban en la habitación y su sonrisa desapareció. Los únicos que faltaban eran Carbon y Aku Aku, y al notar eso miro a sus hermanos con preocupación. Coco noto esta reacción en su hermano y era claro lo que representaba, la bandicoot se entristeció un poco y dijo:
-No los encontramos en la casa.-
...
..
Continuara...
