Hola gente, ¿Pensaban que dejaría "Pesadillas en Wumpa Island" en abandono? JA...de hecho sí. El liceo me tiene agobiada, además de mi falta de imaginación en estos días, y también que eh tenido una "PEQUEÑA" obsesión con un juego que no eh podido para de jugar. Gracias a eso, les aviso que escondí un personaje, suerte en descubrir quién es y en donde.
Otra vez gracias a Belle Star 1 por sus reviews, siento que eres la única que lee esta historia y agradezco mucho tu apoyo (por cierto jo jo use algo de tu historia para completar esta, no me mates xD).
PD: no me gusta pedir pero de verdad me agradaría ver algunos reviews, quiero saber si de verdad alguien más lee esta historia, además de que me impulsan a seguir adelante.
Capitulo 5: Un sueño que tenía realidad
Era de parecer mentira que solo habían pasado cuatro días desde que ocurrió la batalla "trampa" contra N. Gin y Nitrus Brio. En la habitación (Oh mejor dicho prisión) de las ruinas del castillo de Cortex, se mantenía encerrado a un bandicoot, de lo que antes era un hermoso pelaje albino, ahora ensuciado por la naturaleza y los días en el lugar. Este estaba acurrucado en una esquina de ese lugar con las manos reposando en sus rodillas, casi parecía estar rezando debido a las esposas que llevaba en las muñecas (que le parecía ahora más cómodo que cuando estaban detrás de su espalda. El cambio se debía a que una noche anterior pasó sus esposadas manos por debajo de su cuerpo para poder tenerlas al frente). El bandicoot maldecía para sus adentros, la ira y el temor era lo único que invadía su mente, en todos esos días sus hermanos no aparecían. Su soledad fue interrumpida por la luz que se veía de la única puerta, el cual se comenzaba a abrir, Carbon miro con curiosidad quien era el que provocaba esa acción. Al ver su respuesta frunció el ceño, su mirada de curiosidad cambio a una de odio y desprecio total.
-¿Como esta mi invitado de honor?- dijo un científico en tono sarcástico, de piel amarillenta y una bata blanca el cual estaba impecable.
-Púdrete- fue lo que dijo el cautivo bandicoot con una voz que notaba desprecio en cada letra.
El prisionero no lo sabía, pero su secuestrador traía consigo un guante como los que usaron para capturarlo. El científico se acerco a él y se le notaba una sonrisa maliciosa.
-Oh por favor, no me mires así, tómalo de esta manera, ahora tu eres una persona importante…después de mi, claro- dijo Cortex casi en un tono de burla, cuando estaba frente a su prisionero añadió –deberías de estar feliz, vas a formar parte de un gran proyecto- en respuesta, recibió un arañazo en la cara de parte de el débil bandicoot albino. Cortex toco su herida con la mano que no traía el guante, mirando la sangre que comenzaba a aparecer.
-Mal nacido…- dijo con enojo este quien, con el guante comenzó a golpear al bandicoot, cada golpe era una horrenda carga de electricidad que cuando cesaba, solo era rematado con otro golpe cargado, siguió unos segundos hasta que el guante se quedo sin carga, un adolorido bandicoot estaba en el suelo temblando de dolor. El científico lo tomo del cabello y le dijo mirándolo a los ojos –Te mataría, pero te necesito vivo- el científico llamo a uno de sus mutantes para recoger al adolorido bandicoot. Tiny (quien estaba más cerca) respondió al llamado tomando al bandicoot por las esposas y levantándolo, a tigre de Tasmania solo le parecía un juguete colgado. Una charla que duro segundos se creó entre el mutante musculoso y el científico, después el tigre libero las cadenas que conectaban a las esposas de bandicoot y salieron con el prisionero a rastras. Carbon solo se limito a ver el lugar en que se encontraba ya que la suerte no estaba de su lado esta vez, estaba muy débil, y era consciente de que no podría ganar una batalla de resistencia contra el tigre que lo arrastraba, la caminata por el lugar no duro menos de un minuto para llegar a su destino. Carbon simplemente miro con una mezcla de asombro y temor lo que había, tomándose solo segundos el saber que era lo que le esperaba.
Ciudad de Wumpa Island...
Hospital...
Crash estaba en la cama, donde había reposado los últimos cuatro días. Sus hermanos no estaban, ya que ellos tuvieron que regresar a casa para re organizar todo y encontrar algo sobre la desaparición del bandicoot albino, ya que Aku Aku fue encontrado escondido entre las ruinas de la casa pero aun estaba inactivo. Pasadena tenía que retirarse también ya que seguía trabajando en el Von Clutch's MotoWorld y el día en que lo había visitado, ella había escapado en medio de su trabajo (por supuesto su jefe Von Clutch comprendía la situación y la dejo ir ese día) y ya no podía perder más días de trabajo. Estaba solo, estaba aburrido y eso le molestaba mucho. El recordaba sus días de soledad cuando escapo por primera vez del castillo de Cortex, sus días y noches por las tres islas, eh incluso no tan solo, al menos a su lado estaba Aku Aku. Pero ahora estaba solo, su nuevo hermano menor había desaparecido, su máscara de medico brujo guardián no reaccionaba y sin mencionar que por poco él y su familia mueren en esa trampa. Crash suspiro, mirando al techo de la habitación, ni siquiera había televisión para poder entretenerse y no le recomendaron salir de la habitación; solo podía hacer algo.
Dormir...
El joven bandicoot comenzaba a detestar el solo pensar en dormir, sus últimos sueños habían sido horribles y esperaba que el ultimo fuera solo una mentira. Cerro sus ojos un momento, solo para descansar un poco. Sin embargo su sueño fue interrumpido (una suerte para él) al escuchar la puerta de su habitación abrirse, el vio a una enfermera hablar con alguien que no podía alcanzar a ver, solo había llegado a notar que tenía un raro acento (posiblemente alemán). Esta enfermera al terminar su corta conversación se acerco al bandicoot con una tabla de resultados.
-¿Cómo se encuentra hoy Sr. Crash bandicoot? espero que bien, le eh traído buenas noticias, hoy ya se le puede dar de alta- la enfermera bostezo un momento, en su mirada se notaba cansancio y prosiguió con su explicación -usted tiene una gran suerte de su lado, de no ser por sus hermanos no estaría con nosotros, sus hermanos están afuera del hospital, solo, trate de mantener un descanso y mañana va a poder quitarse esas vendas de su pecho. Antes de que se valla debe poner su firma aquí- al termina ella le paso la tabla y un lápiz al bandicoot, Crash tomo ambas cosas y suponía que tenía que firmar en una línea que estaba casi al borde del papel, la letra del bandicoot aun seguía siendo chueca, pero ya no era tan irreconocible como la primera vez que uso un lápiz, él le devolvió la tabla y el lápiz a la enfermera y por fin se levanto de esa cama a la que lo tenían tan apegado, tomo un tiempo para estirarse, tomar a Aku Aku y se despidió de la enfermera con un gesto en la manos comenzando a caminar fuera de la habitación y del hospital. En el camino Crash podía notar que los pacientes y el personal tenían algo extraño en común con la enfermera, todos tenían expresiones de cansancio, algunos incluso se ponían paños, libros o cualquier cosa con lo que pudieran cubrirse los ojos intentando recobrar el sueño, a pesar de que apenas eran las 13:06 p.m, en la salida Crunch y Coco no le dieron al bandicoot tiempo para reaccionar ya que lo atraparon en un abrazo grupal, Crash mostró una sonrisa ante esto y después sus hermanos lo soltaron para dale tiempo de respirar.
-Me alegra que ya estés mejor hermano- Coco hecho un suspiro y termino diciendo -supongo que es lo único bueno que puede haber después de toda esta pesadilla- Coco sin saberlo despertó ese recuerdo de su hermano, Crash reacciono ante el simple "pesadilla" recordando la que había tenido con previo aviso, su mirada reflejo sorpresa y luego regreso corriendo al hospital, Coco y Crunch se quedaron parados ante este esa reacción y fueron detrás de su hermano. Ambos hermanos bandicoot miraron el interior y a todos los que estaban allí, cansados, gente deseando poder dormir, luego cambiaron la vista hacia Crash que estaba junto al despacho.
-u uhm-un ban-bandicoot como yo...co-con dientes grandes- Crash luchaba por acomodar sus palabras en su enredada lengua pero el empleado aun no llegaba a captar el mensaje. Crash suspiro sin saber cómo explicárselo mejor, Coco se acerco a la escena y hablo por su hermano ya que ella había entendido lo que decía -Mi hermano trata de decir si usted ha visto o conoce un bandicoot igual a él con la diferencia de que tiene los dientes grandes... Coco reacciono en ese instante, solo conocía a alguien que cumplía esas características: Fake Crash, Coco miro a su hermano quien estaba muy serio y se dio cuenta de que era ese a quien se refería.
-¿Un bandicoot de dientes grandes? uhm- el hombre recordó algo y puso una mirada de lastima hacia los bandicoot -Trash bandicoot, el tenia un taller de herrería...lamento decirles esto pero el...el murió hace unos meses, según algunos, el murió asesinado en su propio taller. Actualmente el está descansando en un cementerio fuera del pueblo- ambos hermanos quedaron mudos, Coco mas sorprendida que Crash, Crunch solo había llegado a escuchar de Fake Crash solo por las historias de sus hermanos pero jamás tuvo la oportunidad de conocerlo en cara. Coco le dio las gracias al empleado y los tres se retiraron.
-¿Vamos a ir a visitarlo?- pregunto Crunch para tratar de quitar el silencio incomodo, Crash asintió con la cabeza pero se le notaba más serio, durante todo el camino los tres hermanos estaban en silencio, para dos de ellos fue una noticia fuerte mientras que Crunch estaba confundido y con lastima. Después de una caminata llegaron a la salida del pueblo por un camino que dirigía al cementerio, Crash miraba los alrededores con poco interés, noto una tienda de flores casi llegando a la entrada del cementerio y camino hacia la tienda, al bandicoot le parecía cortes el dejar un presente a su hermano. Cada uno compro unas flores, Coco había comprado unos dos lirios blancos mientras que Crash unas tres margaritas, Crunch por su parte compro una orquídea solo como una muestra de respeto. En el cementerio tardaron un poco pero al fin habían encontrado la tumba del difunto Fake, era simple con una lapida cuadrada con una cruz arriba, junto con su nombre, fecha de vida a muerte y un mensaje que alguien había mandado hacer "era un gran maestro" Crash limpio la suciedad de la tumba y los tres dejaron sus flores a cada lado. Por un momento se habían preguntado quien era el del mensaje, pero la pregunta más grande entre Coco y Crunch era: como su hermano supo que algo andaba mal con Fake Crash. El viaje de retorno fue silencioso, cuando llegaron por fin a sus hogares ya estaba anocheciendo. Crash dejo a Aku Aku en la mesa y se fue a su cama a pensar un poco en la situación.
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Crash se encontraba en una de las cuevas de cristales violetas, no había neblina, no había criaturas, solo un rió que fluía a un lado de el iluminado por unos cristales azules en el fondo. Era un lugar agradable, demasiado de echo. El bandicoot camino por aquella cueva mirando a su alrededor, casi al final comenzó a notar un pasillo oscuro, algo en el le decía que saliera corriendo pero su curiosidad fue mayor, el tomo un pequeño cristal que estaba en el piso y la uso como una linterna muy débil, al adentrarse por el pasillo notaba unos símbolos en las paredes, luego dibujos y justo a la final del pasillo se paralizo, había un cristal negro que levitaba por desconocida razón, pero lo peor fue que atrás habían cristales, cristales en forma de estatuas, negras, todas esas personas estaban con expresiones de miedo, algunas sonreían de manera espeluznante, el bandicoot temblaba ante tal cosa eh intento retroceder, sin embargo su pie estaba pegado al piso, volviéndose cristal negro, luego sus rodillas. El intentaba liberarse pero era inútil, acobardado cerró sus ojos.
El jadeo un momento y miro su habitación...otra vez una pesadilla sin sentido, el pensaba que ah este paso llegaría al borde de la locura, se toco la cabeza con su mano y suspiro, el se levanto de la cama y miro por la ventana, la luna ya no estaba llena como antes pero su brillo aun era hermoso, reflejado entre la oscuridad de la selva.
...
..
Continuara...
