V.
Al día siguiente, ambos se encontraban en la biblioteca. Siempre en sus mesas y con sus compañeros correspondientes. Lily estuvo observando al chico durante un buen rato, pero Scorpius no le devolvía la mirada. Miraba a un punto fijo perdido y de vez en cuando se rascaba la nuca o resoplaba. Lily volvió la vista a su libro habiendo perdido la paciencia. Scorpius entonces la miró.
-Malfoy. – murmuró Mary. Lily alzó la mirada y se encontró con la grisácea del chico. El rubio le dedicó una tierna sonrisa que desajustó los latidos del corazón de la pelirroja. Lily le indicó con la cabeza que se encontraran detrás de las estanterías. Scorpius asintió convencido con la cabeza y se levantó de su silla perdiéndose entre libros. Al cabo de unos segundos, Lily lo imitó. Caminó entre las estanterías pero no consiguió encontrarlo, hasta que notó las manos del chico tapándole los ojos.
-Hola pelirroja – le susurró al oído. Lily se zafó de sus manos y dio media vuelta para mirarlo frente a frente. Tenía rasguños por toda la cara y alguno en el brazo. - ¿Por qué te fuiste? Te dije que te dedicaría mis victorias. Aunque, bueno, está fue media victoria, pero aun así te la iba a dedicar.
Lily negó con la cabeza poniendo los ojos en blanco.
-¿Ves? Estoy enterito y a salvo, justo como a ti te gusta. – le dijo con una sonrisa pícara. Lily ignoró su comentario.
-¿Y estos cortes? – le preguntó acercando su mano a la frente del chico y rozándole las cicatrices. Scorpius hizo una mueca de dolor y Lily retiró la mano.
-¡Au! Ten cuidado Lils, ¿quieres?
-Perdone usted, "machote".
-Ahora en serio. ¿Por qué te fuiste? – le preguntó, cruzándose de brazos.
-No me gusta ver cómo la gente pelea con dragones, Scorpius. No sé a ti, pero a mí no me gusta tanta violencia.
-Es decir, estabas preocupada por mí.
-Más quisieras Malfoy.
Scorpius puso los ojos en blanco. Lily cambiaba de opinión y de humor en menos de dos minutos. Se podía decir que tenía un carácter de lo más bipolar. Pero en realidad eso le gustaba de ella. Era como un reto, y Scorpius no descansaría hasta que la chica aceptara salir con él y que le gustaba en el fondo.
-¿Qué tipo de dragón fue? – le preguntó Lily, abriendo un poco de espacio entre ambos.
-Un hébrido negro. En realidad no resultó ser tan agresivo como decían.
Lily sabía que Scorpius solo quería quitarle hierro al asunto.
-¿Estás investigando lo del huevo? – le preguntó de nuevo.
-Vamos Lily, dame un respiro, la prueba fue ayer mismo. Necesito un poco de descanso, de tiempo libre y de ocio. Ya sabes, podríamos salir a cenar juntos.
-Tienes cosas más importantes de las que preocuparte. – le dijo Lily con fiereza.
-Tengo todas las vacaciones de Navidad para averiguarlo.- respondió.
-Sí, pero, ¿y los exámenes? ¿Estás estudiando?
-Digamos que la segunda prueba ocupa un veinte por ciento de mi tiempo, los exámenes otro veinte y los entrenamientos de Quidditch un diez.
-¿Y el restante cincuenta por ciento?
-Tú, pelirroja, por supuesto.
Lily sintió cómo sus mejillas se enrojecían. Desvió la mirada hacia otro lugar mientras Scorpius la seguía observando sin tapujos. Notó cómo el chico se acercaba lentamente a ella para no sobresaltarla o, más bien, enfadarla.
-Lils… - susurró, entrelazando sus dedos con los de ella. Lily se puso tan nerviosa que no pudo controlar el temblor de sus manos, por lo que Scorpius sonrió al darse cuenta. - ¿Cuándo vas a admitir que te preocupas por mí? Ayer no fuiste a verme antes de competir para desearme suerte, sino para verme una última vez por si pasaba algo.
-Eso no…
-Eso SÍ es así. – la interrumpió el chico.
Lily lo miró con el ceño fruncido y apretó los labios formando una línea recta. Scorpius se estaba acercando a ella peligrosamente. Notaba su aliento a pocos centímetros y su mirada penetraba la de ella sin reparo alguno. Lily cerró los ojos y esperó pero el chico no llegó a rozar sus labios. Los abrió de nuevo y observó cómo sonreía complaciente. Lily abrió la boca para replicar, cerró las manos convirtiéndolas en puños y miró hacia todos lados en un intento de no explotar, pero al final consiguió relajarse mientras el chico reía.
-¿Sabes? Va a haber un baile de Navidad. Deberías darte prisa y pedirme que vaya contigo, tengo una larga lista de chicas que quieren acompañarme y si no lo haces rápido perderás la oportunidad de que te bese.
-Vete a la mierda.
Lily se fue furiosa y echando humo por los orificios nasales. Mary la observó salir airada de la biblioteca. Scorpius salió de su escondite y miró a la chica. Mary negó con la cabeza y el chico se encogió de hombros como si él no hubiera hecho nada malo.
